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Communication Overhead Evaluation

4.5 Performance Evaluation

4.5.2 Communication Overhead Evaluation

E n el capítulo anterior, se ha puesto de manifiesto la importancia que tiene el conocimiento del efecto del cambio climático sobre las especies individualmente para poder entender los cambios a los que son susceptibles las comunidades. El estudio de todas las especies encontradas es imposible por la presencia efímera de muchas de ellas, o por n o aparecer en los dos tramos de estudio, lo que impide comparar poblaciones a distintas temperaturas. A d e m á s la cantidad de trabajo que supone no entra dentro de los límites de esta tesis.

N o obstante podemos aportar una pequeña parte a este conocimiento y colaborar en la base de datos sobre ciclos de especies que poco a poco se va creando gracias al trabajo de m u c h o s especialistas, mediante el estudio de algunas especies representativas de distintos grupos, que sean lo suficientemente abundantes en este río c o m o para poder estudiar sus ciclos con cierta veracidad. Para esto, se han seleccionado las siguientes especies de los tres grupos principales:

* Ephemeroptera f p e o r w forrgMfHwz * Plecoptera

¿ewcfra maroccmza * Trichoptera

6. Metodología Específica de Poblaciones

Tomando los datos biométricos, obtenidos tal y c o m o se especifica en el capítulo de metodología, se han realizado una serie de análisis, comunes para los tres grupos, para poder entender c ó m o afectan las distintas temperaturas a cada especie. Estos análisis se explican a continuación. Aparte, en algunas especies ha surgido la necesidad de realizar algún que otro análisis complementario en función de las características del ciclo. Estos estudios específicos de cada especie se van explicando según se vaya necesitando su empleo.

6.1. D E T E R M I N A C I Ó N D E L C I C L O B I O L Ó G I C O

L a determinación de los ciclos biológicos se ha realizado a partir de la anchura cefálica obtenida (Iversen, 1978; Lavandier, 1979; Sánchez-Ortega, 1986; Irons III, 1988, Perreras Romero & Agüero-Pelegrín, 1994; Dietrich & Anderson,

1995) c o m o tamaño relativo de los individuos, pues Recasens (1985a), Sánchez Ortega, (1986) y Malmqvist & Sjóstróm (1989), consideran que la anchura cefálica es el parámetro que menor variación sufre en el proceso de conservación de los individuos, y por tanto es el mejor para caracterizar los ciclos biológicos.

U n a vez obtenido dicho tamaño relativo, se definen los estadios larvarios de cada especie. El número de estadios larvarios varía mucho entre unos grupos y otros, así, mientras los tricópteros pasan a través de 5 estadios larvarios, salvo algunas excepciones c o m o S e n m c f o w z que posee 7 fases larvarias (Merrit & Cummins, 1996; Riaño Maeso, 1998), las especies de los órdenes Plecoptera y Ephemeroptera poseen un gran número de estadios, que puede oscilar entre 10 y 50, aunque generalmente este valor está entre 10 y 25 (Hynes, 1970a; Brittain, 1982, 1990; Clifford, 1982; Butler, 1984).

Para los tricópteros el intervalo de cada estadio se definió a partir de las distribuciones de frecuencias de las medidas de anchura cefálica del conjunto de individuos de los dos tramos de estudio, ya que según Recasens (1985a) la anchura de la cabeza es la medida que separa m á s claramente los estadios. Este proceso no se puede llevar a cabo con seguridad para plecópteros y efemerópteros, ya que la cantidad de estadios larvarios se solapan entre si, no permitiendo ver donde se encuentran los límites de cada uno. Por esto, se toman intervalos fijos para cada especie, que oscilan ente 0,1 y 0,25 según el tamaño de la especie y de manera que la trayectoria del ciclo quedase lo m á s clara posible.

A continuación se representa la importancia relativa de cada estadio a través de histogramas de distribución de frecuencias por meses, que permiten observar la dinámica del desarrollo, y especificar el ciclo biológico de acuerdo con la metodología de Welton ef a/. (1982)

D a d o que los muéstreos comenzaron en primavera de 1999, hasta la primavera del año siguiente, y que la eclosión de las especies no coincide con el m o m e n t o del comienzo de dichos muéstreos, para realizar los cálculos posteriores se han modificado adecuadamente los años de los datos obtenidos, y poder así estudiar el ciclo biológico de cada especie c o m o un proceso continuo. Es decir, si una especie eclosiona en agosto 1999, y vuela en julio de 2000, dado que los muéstreos van de abril 99 a abril 00, los resultados (datos de especie, temperatura, etc) desde abril de 1999 hasta julio de 1999 se incorporan a abril 00 para tener el ciclo completo, cambiándose el año a 00. Véase la figura 6.1 c o m o representación de este ejemplo.

Ab99 My99Jn99 J199 Ag99 Sp99 Oc99 No99 Di99 En00 Fe00 Mr00 AbOO

Ab 00 M y 00 Jn 00 Jl 00 Ag 00 Sp 00

Figura 6.1.

Desplazamiento de parte del ciclo biológico para la reconstrucción completa del mismo.

Esto m i s m o se h a hecho para las especies cuyo ciclo dura m á s de u n año, solapándose estadios avanzados de una generación con los estadios de la nueva generación. Los datos se han ido agregando de una forma continua, evitando el solapamiento y suponiendo que el muestreo se realizó durante el tiempo de vida completo de la especie.

E n este desplazamiento, los datos de temperatura que se emplean para los cálculos son los valores sufridos realmente por la parte del ciclo que se desplaza (1999), es decir, en el ejemplo, sería las temperaturas de abril-99 hasta julio-00, que son los datos que verdaderamente han hecho que el ciclo biológico sea c o m o es. Únicamente se ha cambiado el número de año.

6. Metodología Específica de Poblaciones

6.2. T A B L A S D E V I D A

Las tablas de vida son una proyección exacta del cambio de tamaño de una