3.3 Understanding Network Dynamics at Multiple Scales
3.3.2 Community Evolution
7 LA CONECTIVIDAD EN EL PAISAJE
Una de las aproximaciones más frecuentes al estudio de los flujos ecológicos en el paisaje surge de la necesidad de asegurar el intercambio genético entre subpoblaciones de especies de especial interés. En este contexto surge el concepto de conectividad: la capacidad del territorio para permitir el flujo de una especie entre teselas con recursos (Taylor et al., 1993). Es, por tanto, una propiedad del territorio para una especie o conjunto de especies similares desde el punto de vista de sus requerimientos ecológicos y capacidad de dispersión.
Los flujos de materia, energía e información que tienen lugar en el paisaje pueden deberse a factores físicos (viento, corrientes de agua), o a la propia movilidad de los animales (aparte de los flujos debidos directamente a la acción humana). A veces los flujos se producen de manera difusa (p. ej. viento), bien en todas direcciones o bien siguiendo un gradiente ambiental.
La conectividad del paisaje hace referencia a la “red ecológica”. Ésta tiene la capacidad de mantener los flujos ecológicos y las conexiones entre los distintos espacios o elementos de la red. La conectividad favorece los flujos de energía y materia claves en el funcionamiento de los ecosistemas, entre ellos, los movimientos migratorios y dispersivos, la polinización, los flujos de nutrientes, etcétera. La conectividad de una red facilitaría la capacidad de respuesta de los paisajes y las especies ante los cambios que pudiesen producirse, ya sean causados por el hombre, por procesos naturales o por ambos, como el cambio climático.
Una de las aproximaciones más frecuentes al estudio de los flujos ecológicos en el paisaje surge de la necesidad de asegurar el intercambio genético entre subpoblaciones de especies de especial interés. En este contexto surge una definición de conectividad muy utilizada, como la capacidad del territorio para permitir el flujo de una especie entre teselas con recursos (Taylor et al., 1993).
Aunque esta definición explica claramente la idea básica de la conectividad, otra forma más amplia de exponer el significado de la conectividad de un paisaje consiste en diferenciar entre una conectividad espacial, que se refiere al hecho de que dos teselas
adyacentes entre si, estén unidos en el espacio, y una conectividad funcional, que hace referencia a la capacidad de un individuo o propágulos de una especie a pasar de un patch a otro (Burel & Baudry, 2002).
La conectividad es, por tanto, una propiedad del territorio para una especie o conjunto de especies similares desde el punto de vista de sus requerimientos ecológicos y capacidad de dispersión.
7.1 Corredores y barreras
La conectividad del paisaje es un término que integra los conceptos de corredor y de barrera, e indica cómo responden los flujos ecológicos a la estructura del paisaje (Noss, 1993). Esta relación depende de los aspectos físicos o estructurales del paisaje, tanto como de las características del flujo ecológico y del propio tamaño, comportamiento y movilidad de los animales (Taylor et al., 1993).
Las barreras pueden originarse por el funcionamiento y estructura natural del paisaje (por ejemplo alineaciones montañosas o grandes ríos), o por la influencia humana (agricultura intensiva, carreteras, etc.). En este caso, las barreras producen la interrupción de los flujos ecológicos por la ruptura de la continuidad del hábitat, dando lugar a la fragmentación del paisaje. Aun así las barreras pueden tener un efecto beneficioso, deteniendo la circulación de contaminantes, protegiendo del viento o impidiendo la propagación de enfermedades.
Asimismo, ciertos elementos del paisaje pueden proporcionar conectividad al presentar valores de fricción menores que la matriz circundante. Se suelen considerar estos elementos como corredores por el efecto de acelerar los flujos a su través, y generalmente están referidos al desplazamiento de especies, aunque estos elementos pueden intervenir también en el control de otros flujos como los del agua, nutrientes, etc. (Burel et al., 1993). Los elementos lineales como setos, riberas o tapias, a menudo juegan un papel esencial en el mantenimiento de la conectividad para ciertas especies, en paisajes dominados por una matriz hostil, por lo que su conservación o restauración puede ser una de las primeras actuaciones que aseguren la conectividad entre espacios protegidos.
7. LA CONECTIVIDAD EN EL PAISAJE
7.2 Elementos del paisaje que proporcionan conectividad
Existen elementos que facilitan la conectividad entre las teselaspresentes en el paisaje, son: los corredores, los puntos de paso y las redes de corredores.
7.2.1 Corredores
Los corredores son elementos lineales del paisaje que se definen como “franjas estrechas de terreno que se diferencian de la matriz a ambos lados. Los corredores pueden ser franjas aisladas, pero también normalmente tienen teselas adjuntas de vegetación similar” (Forman y Godron 1986 ).
La anchura de los corredores es una variable fundamental, sin embargo no se tienen datos que determinen cual será la más adecuada. Los corredores estrechos, como los setos, son conductores para numerosas especies, y parece razonable emitir la hipótesis de que los corredores de gran anchura favorecerán el desplazamiento de las especies de interior. Entonces se podría decir que cuanto más ancho sea el corredor, mejor funcionará.
Una característica clave de los corredores ecológicos es que la intensidad de los flujos de materia y energía es mayor que en el resto del territorio. Los corredores resultan del funcionamiento natural del paisaje (por ejemplo las corrientes de agua), o por la influencia humana (por ejemplo áreas no alteradas o alineaciones de setos).
Además de aumentar la conectividad, los corredores también suelen ser valiosos por su función como hábitat, y es frecuente la confusión entre la función de hábitat y la de corredor.
7.2.2 Puntos de paso
Los puntos de paso ( en inglés stepping stones), son una serie de fragmentos de hábitat con poca distancia entre ellos, dispuestos de forma que las especies puedan realizar movimientos cortos entre estos fragmentos y desplazarse de este modo a través de la matriz del paisaje. Los puntos de paso pueden ser importantes para el desplazamiento de muchas especies que sean capaces de recorrer grandes distancias. El funcionamiento de un punto de paso depende en gran medida del estado de alteración de la matriz en la que
7.2.3 Redes de corredores
Los corredores se organizan frecuentemente en redes, ya sean de setos, hidrográficas o de carreteras. Estas redes se caracterizan por ciertos parámetros como son el número de intersecciones y de conexiones.
El número de intersecciones es el número de nudos de la red o de lugares donde se entrecruzan. En estas intersecciones además, la vegetación es más compleja, al crearse un nuevo ecosistema mezcla de las características de los diferentes corredores y teselas que concurren.
El número de conexiones se relaciona con el número de uniones entre corredores en una intersección. Las conexiones de las redes de corredores se pueden clasificar en función del tipo de configuración que presenten
Para que una red de corredores cumpla su función de aumentar la conectividad dentro del paisaje es imprescindible que los extremos de algunos de los corredores que la forman estén en contacto con las teselas más importantes del ecosistema.
En la figura 7.1 se muestran dos teselas conectadas por diferentes elementos del paisaje: en a) las teselas se conectan a través del mosaico del paisaje, en b) a través de corredores y en c) a través de puntos de paso.
7. LA CONECTIVIDAD EN EL PAISAJE