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Chapter 2: Conceptual and Theoretical Framework and Literature Review

2.8 Needs (and preference) assessment in relation to a SSNP

2.8.2 Conceptualizing heterogeneity

Mi propuesta se basa de forma crucial, como ya he adelantado, en la noción de

operador aspectual (unidad que puede focalizar una fase de un evento excluyendo o

incluyendo otras). Pues bien, considero que de los dos tipos de afijos aspectuales rusos esta función concierne básicamente a los prefijos (superléxicos, que dan lugar a la formación de las Aktionsarten). Mi hipótesis es que38:

Aclararé el término “infraespecificado”. La infraespecificación (léxica, semántica y eventiva) es una de las nociones clave en el Lexicón Generativo. Se define en Pustejovsly (1995) como la falta de especificación de determinados rasgos en una palabra o estructura que da lugar a la polisemia. Infraespecificación eventiva es falta de

38Aquí podríamos añadir también el único sufijo perfectivizante, -nu-, con el que se deriva la Aktionsart semelfactiva. En Batiukova (2003) lo analizaba dentro del grupo de los sufijos imperfectivizantes como un correlato “divisor” de estos: focalizan una realización particular dentro del evento complejo. Sin embargo, también hay factores que abogan por su estudio dentro de la Aktionsart: entre ellos, su semántica (focaliza subeventos) y sus características gramaticales (es un elemento perfectivizante). Considero que podría ser un caso intermedio entre Aktionsart y el aspecto gramatical, parecido a las Aktionsarten iterativas, que son imperfectivas.

La prefijación perfectivizante especifica (selecciona, focaliza, visualiza) ciertas partes o subeventos dentro de un evento matriz representado por un verbo morfológicamente simple que está infraespecificado con respecto al núcleo (subevento focalizado) y solo tiene una de las interpretaciones disponibles para el aspecto gramatical imperfectivo.

un subevento prominente, focalizado, dentro de la estructura eventiva. Esto es lo que pasa con las formas imperfectivas morfológicamente simples de verbos rusos (los verbos base): solo pueden representar un evento “en general”, un tipo de evento que solo puede ser proceso o estado puro, no delimitado, es decir, evento homogéneo. Sin embargo, en la hipótesis en el recuadro no entran los verbos simples perfectivos (que son muy pocos, cfr. §2.3.). Efectivamente, considero que a pesar de su infraespecificación morfológica no son infraespecificados desde el punto de vista eventivo: son eventos que por su contenido léxico-semántico tienen una estructura eventiva prederminada (son logros, transiciones instantáneas), por eso no pueden conceptualizarse como imperfectivos.

¿Cuál sería entonces la función de la sufijación imperfectivizante?

Nótese que ninguna de las funciones de la prefijación y la sufijación se duplican entre sí, excepto la iterativa no delimitada (valor habitual). Si volvemos a los contextos (enumerados en §2.3.1.) en los que se pueden usar tanto las formas perfectivas como las imperfectivas, la forma perfectiva siempre resaltará la delimitación del evento y el resultado, y la imperfectiva insistirá en la fase de duración del evento complejo – compárese (17) con (18) y (19a) con (19b)–. A veces el uso de la forma imperfectiva en contextos en principio delimitados hará que se anule el resultado del evento, como en (16b).

Tampoco coinciden los valores aspectuales de imperfectivos simples e imperfectivos secundarios39. Por ejemplo, la interpretación procesual de los imperfectivos simples y de los secundarios no es la misma.

39Aquí también el único significado aspectual que se comparte es el habitual:

i. Ja xožu peškom.

Yo-nom. ando-pres.imp. a pie.

‘Yo ando.’ (con el valor habitual = ‘voy andando habitualmente’)

ii. Ja proxožu po dva kilometra v den’.

Yo-nom. pro-ando-pres.imp. dos kilómetros al día ‘Yo ando dos kilómetros al día.’

La sufijación imperfectivizante, que recibe como input un evento especificado gracias a la prefijación, se encarga bien de multiplicarlo (convirtiéndolo en habitual o iterativo) o bien de referirse a (o focalizar) su fase preparatoria.

(31) a. Ja čitaju knigu.

Yo-nom. leo-pres.imp. libro

‘Estoy leyendo {un/el} libro.’

b. Ja do-čit-yv-aju knigu.

Yo-nom. do-leo-pres.imp. libro

‘Estoy acabando de leer {un/el libro}.’

El imperfectivo simple (31a) siempre refleja el proceso como tal sin ninguna implicación adicional, mientras el imperfectivo secundario denota un proceso como fase preparatoria, previa a otro subevento, en el caso de (31b), la fase culminante de “acabar de leer el libro”.

¿Cómo se puede explicar el estatus peculiar de los valores habituales e iterativos (el hecho de que, por ejemplo, son los únicos que se pueden derivar tanto mediante la sufijación como la prefijación; y, dentro de las formas imperfectivas, caracterizan tanto el imperfectivo simple como el secundario)? Estos valores son realmente especiales porque (casi) cualquier evento (al menos en todas las lenguas que conozco) se puede representar como habitual o iterativo, sea perfectivo o imperfectivo, télico o atélico, durativo o puntual40. Podemos coger cualquier evento, moldeado previamente por los procesos de modificación eventiva (en ruso, la perfectivizavión con prefijos) y “estamparlo” las veces que queramos. Esto sugiere que la iteración es un proceso de nivel superior, externo a la formación de eventos “nucleares” (véase Ramchand, 1997: 132-133; Jackendoff, 1990); dicha conclusión concuerda con que el mecanismo por excelencia para derivar valores iterativos y habituales en ruso represente la parte más gramaticalizada, más alta estructuralmente de la derivación aspectual –la sufijación imperfectivizante–. Aunque también encontramos la iteratividad dentro de la Aktionsart (la Aktionsart iterativa y sus variantes son las únicas imperfectivas dentro de los modos de acción), se trata de un fenómeno que se va extinguiendo, al menos en ruso; normalmente el valor habitual y el iterativo se expresan por imperfectivos secundarios. La diferencia entre ambos es que el modo de acción iterativo caracteriza un evento como discontinuo, esporádico e incluso poco frecuente.

Como se ha mencionado en el §1.9.5., en Batiukova (2003) emprendí un análisis subeventivo del aspecto ruso siguiendo la clasificación de De Miguel y Fernández 40 Pero véase el capítulo 7 para la justificación de un tratamiento diferente de los verbos de creación.

Lagunilla (2000 y otros) de los eventos en español. Sin embargo, las formas verbales españolas y rusas aparentemente equivalentes muestran un comportamiento dispar (véase el §1.9.5.). Mientras todos los tipos eventivos, incluidos los más complejos, de dicha tipología pueden ser representados por un único verbo en español, en ruso no siempre es posible (para L3, T1 y T2): cada forma verbal puede encargarse de un número muy limitado de fases (al parecer, dos como mucho), de ahí que muchas formas perfectivas e imperfectivas estén en distribución complementaria. Por ejemplo, mientras las dos formas za-cvestiP y florecer se usan para denotar eventos ingresivos, el verbo ruso solo puede expresar la fase inicial y el verbo imperfectivo correspondiente se encarga de denotar la fase de proceso (nunca denota el subevento inicial):

(32) a. El árbol floreció ayer.

a'. Derevo *(za)-zvelo včera

Árbol-nom. (za)-florecer-pas.perf.neutr. ayer.

‘El árbol floreció (=empezó a florecer) ayer.’ b. El árbol floreció durante todo el mes.

b’. Derevo (*za)-zvelo ves’ mesjac.

Árbol-nom. florecer-pas.perf.neutr. todo el mes

‘El árbol floreció (estuvo en flor) todo el mes.’

Este hecho se puede explicar de la siguiente forma: los procesos morfológicos de formación de palabras relacionados con la Aktionsart se aplican al verbo antes de los que se asocian con la flexión verbal (imperfectivización secundaria, por ejemplo) y la construcción del predicado, incluida la modificación adverbial. Es por eso por lo que la información codificada en el nivel morfológico se conserva invariable a lo largo de la derivación sintáctica y es la que elige elementos oracionales compatibles con ella y no viceversa.

Es en este sentido precisamente en el que señalé en §1.9.2. que los predicados españoles son débiles: por ser más infraespecificados a nivel léxico (que las formas morfológicamente complejas rusas, por ejemplo), aceptan un mayor número de interpretaciones aspectuales y son coaccionados más fácilmente por otros elementos del predicado.

Las representaciones jerárquicas de Filip (2000: 78) y Pancheva (2003) parecen confirmar este razonamiento sobre la estructuración del aspecto ruso: en ellas, el

aspecto gramatical es el que domina la Aktionsart, que a su vez está encima de las formas morfológicamente simples:

(33) a. Filip (2000): jerarquía de la formación aspectual en ruso:

Flexión (aspecto gramatical)

Derivación (tipos eventivos, Aktionsarten)

b. Pancheva (2003) ST

T SAsp

[PASADO]/

[PRESENTE]/ Asp vP

[FUTURO] [(NO)DELIMITADO]/ Aktionsart

[NEUTRAL] aspecto gramatical

Además de las diferencias tipológicas que acabo de señalar, el ruso (y las lenguas eslavas en general) muestra una variedad mucho más amplia de matices típicos de Aktionsart que el español y, presuntamente, el resto de las lenguas romances. Isačenko (1962) enumera más de 16 (¡!) modos de acción que, naturalmente, no pueden ser descritos de forma adecuada solo a través de los tipos eventivos de De Miguel y Fernández Lagunilla (2000). El ruso cuenta con un margen mucho más considerable de especificación eventiva. Propongo un análisis subeventivo de todas41 las Aktionsarten rusas en las tablas del Anexo, que derivo de un número reducido de elementos eventivos básicos (primitivos): estado, estado resultante, proceso, logro y fase preparatoria.

Dichos elementos encajan, por ejemplo, en la ontología de Moens y Steedman (1988), que se basa en la noción de “núcleo”, un evento elemental y prototípico que consta de una culminación (equivalente de nuestro logro), un proceso preparatorio que representa el desarrollo del evento (subsume nuestro proceso y la fase preparatoria) y un

estado consecuente que sigue la culminación. (Los estados primarios no se consideran

eventos en dicho modelo, no son ni atómicos ni extendidos ni tampoco pueden tener un estado resultante.)

41O casi todas, porque el número de Aktionsarten varía considerablemente según el autor. Yo he seguido a Isačenko (1962). V0[perf] PREF+ V0[imp] -VA- V0[imp v perf]

(34)

culminación (Moens y Steedman, 1988: 18)

Las tres fases del evento que destacan los autores se relacionan “por contingencia”, una noción relacionada pero no limitada a la causalidad, que generaliza sobre las asociaciones que el hablante establece entre los eventos como partes de lo que él puede planear, predecir, intentar, etc.

Unas palabras sobre la organización de las tablas de la Aktionsart. Cada tabla corresponde a una Aktionsart. En su primera columna están incluidos los prefijos más comunes que se utilizan en la formación del modo de acción dado; en la segunda columna se enumeran los grupos semántico-gramaticales de verbos que pueden ser combinados con cada prefijo; en la tercera se especifica la EE del verbo complejo prefijado; en la cuarta se describen las fases del evento complejo que pueden visualizarse de facto en los contextos sintácticos que se especifican en la quinta columna; finalmente, la columna seis contiene los posibles equivalentes léxicos y perifrásticos de las Aktionsarten rusas.

Ya que el peso principal de diagnosticar la EE recae en los adverbiales de tiempo, se hace necesario incluir una breve nota metodológica sobre la justificación de este paso.