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Conclusion and Future Work

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Una vez puestos en tela de juicio los niveles de participación de las mujeres en el mercado de trabajo sobre una lectura de las fuentes censales, la siguiente cuestión qué se nos plantea es saber en qué lugares desarrollaron sus prácticas laborales las trabajadoras registradas como activas en los censos y padrones de población de Vitoria de 1950, 1960, 1970 y 1975. Con este fin se estudiará su participación en los diferentes sectores productivos.

27 J. Babiano Mora (coord.), Del hogar a la huelga. Trabajo, género y movimiento obrero durante el franquismo, Madrid, 2007; A. González de Langarica, La ciudad revolucionada... pp. 61-64; J. Pérez Pérez, Los años del acero...

28 Sobre la participación laboral femenina en mercados sumergidos de trabajo pertenecientes a este sector es un buen ejemplo la industria de calzado mallorquina. J. Escartín, “Producción dispersa, mercado de trabajo y economía sumergida: el calzado en Mallorca, 1830- 1950”, en C. Sarasúa, ¿Privilegios o eficiencia? ..., pp. 307-311.

29 Luís Martín-Ballestero, gobernador civil de Álava durante la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, fue el promotor de este proyecto residencial que arrancó en 1947 (P. M. Arriola, Aspectos del crecimiento…).

30 Entrevista realizada el 17 de abril del 2008 a E.G. y A.G., trabajadoras de esa empresa metalúrgica.

31 A. Peinado, La discriminación de la mujer en el mercado de trabajo español: una aproximación empírica a la discriminación salarial, Madrid, 1988; P. Pérez-Fuentes Hernández, Vivir y morir en las minas...

32 A. Pareja, “Pequeños negocios femeninos... Al examinar en un futuro los padrones municipales, determinaré con más exactitud la distorsión existente entre las fuentes oficiales y el registro de ciertas prácticas sociolaborales femeninas y sus posibles causas.

Al inicio de la década de los 50, Vitoria no contaba con un sector económico-productivo que destacara sobre los demás. La industria concentraba el 34,7% de la población activa, pero era seguida de cerca por el sector servicios, que aglutinaba al 28%, y por el comercio, que emplea- ba al 11,4%. El proceso industrializador de finales de los 50 alteró este equilibrio, pues fue la industria el único sector, junto con la construcción, que registró porcentualmente un ascenso destacado; el segundo sector en importancia en la capital, los servicios, distaba ya diecisiete puntos de aquél. En este intervalo, el porcentaje del sector primario desciende notablemente. Esta tendencia continuó durante la década de los sesenta, acrecentando la diferencia antes citada y consolidando al sector industrial como motor indiscutible de la economía vitoriana. En 1975 el sector industrial pierde peso ante el ligero ascenso de la construcción y del sector servicios. Vitoria constituye un caso especial, pues a diferencia de otros procesos de urbanización- modernización, el sector servicios no experimenta un gran desarrollo debido a que todavía no es una ciudad postindustrial, circunstancia que influirá en la transformación del mercado laboral femenino33.

Distribución de la Población Activa por sectores productivos. Vitoria 1950-1975

Agricultura % Industria % Construcción %

1950 2.428 11,3 7.477 34,7 2.004 9,3

1960 1.838 6,21 12.436 42,0 3.047 10,3

1970 1.160 2,4 25.252 53,3 4.540 9,6

1975 1.060 1,7 31.143 51,4 6.225 10,3

Comercio % Transporte % Servicios % Otros %

1950 2.457 11,4 994 4,6 6.029 27,9 104 0,5

1960 3.378 11,4 1.190 4,0 7.381 24,9 348 1,2

1970 5.396 11,4 1.792 3,8 8.874 18,7 398 0,8

1975 7.051 11,6 2.123 3,5 12.555 20,7 442 0,7

Fuentes: Elaboración propia a partir de Censos y Padrones de Población, INE.

33 El sector terciario se ha caracterizado tradicionalmente por su alta concentración de activos femeninos. En la década de los sesenta los servicios comunales, sociales y personales apenas registran un incremento de 135 personas, según las estadísticas oficiales, siendo un fenómeno extraño dado el proceso de urbanización experimentado y el efecto sobre el sector servicios que ello genera (L. Benería,

Mujer, economía y patriarcado, p. 40; C. Borderías, Entre Líneas... p. 48; J. Babiano Mora (coord.), Del hogar a la huelga...).

Distribución de la Población Activa Femenina por sectores productivos. Vitoria 1950-1975

Agricultura % Industria % Construcción %

1950 91 1,9 1.276 26,5 20 0,4

1960 566 7,5 2.248 29,6 98 1,3

1970 - - -

1975 120 0,9 5.105 36,6 223 1,6

Comercio % Transporte % Servicios % Otros %

1950 484 10 111 2,3 2.840 58,9 0 0

1960 982 12,9 79 1 3.611 47,6 8 0,1

1970 - - - -

1975 2.843 20,4 241 1,7 5.390 38,7 20 0,1

Fuentes: Elaboración propia a partir de Censos y Padrones de Población, INE.

La población activa femenina, como muestran los datos del cuadro III, también fue partícipe de este cambio, pero de manera menos acusada. Los datos del censo de población de 1960 mues- tran que todavía la mayor parte de la población activa femenina se concentraba básicamente en el sector servicios, seguido del industrial a una distancia de dieciocho puntos. En el censo de 1970 no disponemos de datos que confirmen el mayor peso de las trabajadoras industriales dentro de la población activa femenina, ya que los concernientes a la capital no hacen distincio- nes de género; aun así, en la información de la población activa femenina de Álava, el sector industrial experimenta un ascenso de veintidós puntos, alcanzando la cota del 43%, y dado el mayor peso específico de Vitoria en la concentración industrial provincial, gran parte de este despegue tendría su origen en la población activa femenina de la capital. Así se confirma con los datos del padrón municipal de habitantes de 1975, donde la industria crece trece puntos. Se erige en el segundo sector en importancia entre las mujeres activas de la capital, a dos puntos del sector servicios, que registra un notable descenso porcentual; en tercer lugar se sitúa el comercio, que ha experimentado un gran desarrollo, casi triplicando sus efectivos. Como quedó patente en líneas precedentes, la veracidad de esta fuente hay que tomarla con cierta cautela; pese al gran despegue producido en la industria, que eclipsará a los demás sectores, el descenso porcentual que padece el sector servicios hay que matizarlo, pues es un sector que tiende hacia la invisibilidad34.

El sector secundario adquiere gran importancia dentro del empleo femenino, ya que la par- ticipación de las mujeres en la industria ha crecido de forma notable. Esto acarreará una leve 34 Obviando este análisis evolutivo de los sectores productivos más destacados en la participación femenina, hay que destacar la ano-

malía que se produce en los datos concernientes a la agricultura, pues en el sector, aun estando en claro retroceso, la participación femenina aumenta en 1960. Esto, sin duda, corresponde a los criterios de clasificación que los censos imprimen a las explotaciones agrícolas, pues es un sector que está organizado en régimen de explotación familiar, donde las mujeres siempre han trabajado pero no por ello han sido censadas como activas (P. Pérez-Fuentes, Ganadores de pan..., A. Peinado, La discriminación de la mujer…).

feminización del sector secundario que conllevará la redefinición de ciertas tareas productivas. La fábrica se convirtió en alternativa laboral para un índice elevado de jóvenes solteras. El ejemplo vitoriano es un caso especial de modernización del mercado laboral femenino, donde entre las mujeres se desarrolla con mayor fuerza el sector secundario que el terciario, debido a la peculiaridad de su industria.

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