El plan de egreso debe ser elaborado antes de terminar la fase de intervención, siendo considerado como un proceso de progresiva autonomía del niño y las familias respecto del programa, tanto respecto de apoyo sicológico como material.
La determinación del egreso se relaciona con la existencia de condiciones en la familia de origen del niño de protección de sus derechos, es decir, cuando es posible la reintegración familiar, o cuando, a pesar de las acciones desarrolladas, la familia de origen no es capaz de asumir el cuidado y protección de derechos de su hijo, para lo cual es necesario proponer otra alternativa al tribunal competente, ya sea con miembros de la red familiar, adopción, con otra familia sustituta o en un centro de protección.
En esta fase es importante trabajar con el niño, niña o adolescente y la familia de acogida el proceso de separación. Este proceso debe ser facilitado por la familia de acogida de manera de no generar culpas, con- flictos de lealtades o efectos secundarios en el niño o niña.
El equipo debe registrar las acciones desarrolladas en cada caso, la fundamentación del egreso, la identifica- ción del lugar de egreso y con quién egresa.
El proceso de egreso incluye el seguimiento orientado a verificar la eficacia de la intervención, asegurando que en su entorno familiar el niño, niña o adolescente pueda ejercer plenamente sus derechos. Así también, verificar si los adultos responsables han sido capaces de afianzar sus propios recursos, prescindiendo del apoyo del programa.
El registro es parte importante de esta fase, ya que se podrá verificar el cumplimiento de tareas de la familia de origen, de la de acogida y las instituciones de la comunidad que se hubieren comprometido.
Tiempo estimado de la fase: Entre 3 y 6 meses37.
Es importante decir que se debe dar cumplimiento a cada una de las fases señaladas en los tiempos esti- mados, dado que la propuesta de éstas, así como sus contenidos, permiten dar una coherencia y secuencia lógica al programa.
37 Esta etapa puede implicar lo que se conoce como “flexibilización de la asistencia”, período en el cual el niño permanece con su familia de origen, con trabajo técnico del programa destinado a asegurar condiciones adecuadas de vida para el niño y que tiene una duración máxima de 6 meses, dependiendo de la complejidad de la situación. Durante este tiempo, se sugiere que el apoyo material se dirija a la familia de origen.
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ANEXO 2: CARACTERÍSTICAS DE LA FAMILIA DE ACOGIDA
38Respetando la diversidad39, la institución colaboradora debe asegurar que las familias de acogida presenten
una serie de requisitos, tales como:
• Priorizar en la selección de familias de acogida a miembros de la red familiar del niño, privilegiando en és- tas la existencia de un vínculo afectivo por sobre las condiciones materiales, a excepción que representen un riesgo eminente para el niño, en donde pueda ser víctima de una nueva vulneración de derechos. • La familia de acogida deberá ser seleccionada de acuerdo a las características de cada niño en particular. • Respecto de la edad, no podrán ser familias de acogida, familias muy jóvenes y sin experiencia en el cuida-
do de niños y niñas; ni personas muy mayores, cuya edad no permita que asuman las actividades propias del cuidado infantil.
• Contar con condiciones socioeconómicas adecuadas, que permitan la satisfacción de las necesidades bá- sicas de los niños y niñas, además del efectivo ejercicio de sus derechos, tanto en el área económica como social, recreativa y cultural. Asimismo, las condiciones socio-económicas en ningún caso deben desmejo- rar la situación en que el niño ha estado inserto antes de su ingreso al sistema.
• Las familias que tengan tres o más hijos propios viviendo en el domicilio, no podrán optar a ser familias acogedoras. Asimismo, no podrán tener viviendo bajo el mismo techo, en calidad de allegados, a otros gru- pos familiares. Esto no se aplica para los casos en que la red familiar acoge al niño. El equipo del programa determinará si la familia puede entregar el cuidado que el niño necesita, considerando el número de hijos y sus edades40.
• La motivación debe estar orientada al cuidado y protección de niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos y para desarrollar vínculos afectivos. En ningún caso puede deberse a aspectos económicos, viendo la subvención como medio de subsistencia.
• Las familias de acogida debe tener claridad en la transitoriedad de la atención, facilitando en todo mo- mento, si el equipo profesional así lo determina, la relación con la familia biológica, evitando de esta forma el enfrentar al niño o niña a conflictos de lealtades.
• Deben ser flexibles, dispuestas a proteger al niño o niña y con capacidad de entender necesidades de las etapas evolutivas para responder adecuadamente a sus demandas.
38 Considerando que la primera prioridad de acogimiento la tiene la red familiar del niño y exclusivamente en estos casos, el equipo profesional podrá flexibilizar alguno de los requerimientos, previa evaluación y siempre teniendo en cuenta el interés superior del niño o niña.
39 Parece relevante precisar que la concepción de familia a la que se refiere este principio es la definida por la Comisión Nacional de la familia en1994 cuando señala que “se entenderá por familia todo grupo social, unido por vínculos de consanguinidad, filiación (biológica o adoptiva) y de alianza, incluyendo las uniones de hecho cuando son estables”, incluyendo así la variedad y diversidad de familias que están presentes en la sociedad chilena (Informe Comisión Nacional de la Familia, Sernam,1994).
40 Se deberá tener especial cuidado con adolescentes que tengan antecedentes de abuso sexual. Se sugiere que éstos no sean acogidos con niños y niñas de menor edad.
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Condiciones materiales y funcionales de las viviendas
Para efectos de proporcionar la atención, bienestar y seguridad a los niños, niñas y adolescentes que re- quieren de esta prestación, es necesario contar con familias de acogida que reúnan condiciones materiales mínimas41, tales como:
• Inmueble propio o arrendado, ubicado preferentemente en sectores de procedencia al que pertenezca el niño, niña o adolescente.
• Que estén dotados de infraestructura y urbanización completa. • De fácil acceso a los servicios de la red social.
• En buen estado de conservación.
• Con camas de uso individual y equipamiento de acuerdo a la estación. • Equipamiento y enseres suficientes para el grupo familiar.
• Espacios de juegos y recreación.
• La vivienda deberá satisfacer requisitos de seguridad para la atención.
• Lejos de áreas de contaminación, que puedan afectar la salud o desarrollo del niño.
Procedimientos de selección de familias de acogida
Este debe ser un proceso acucioso, pues debe garantizar la idoneidad de la familia de acogida, para asegurar al niño, niña o adolescente que será integrado a un contexto familiar adecuado y pertinente para restable- cer sus derechos y atender sus necesidades. En el caso de las familias especializadas, este proceso es más riguroso aún.
El proceso de reclutamiento de las familias de acogida especializadas puede darse a través de redes institu- cionales o comunitarias, derivadas de organizaciones de la comunidad, tales como organizaciones religiosas, deportivas, de beneficencia y de otras familias acogedoras.
a) Selección de las familias
En el proceso de selección es importante considerar a todos los integrantes de la familia que participarán en esta experiencia, todo el grupo familiar debe estar motivado para acoger y proteger a niños o niñas, ya que de no ser así puede peligrar su bienestar y desarrollo. Por lo tanto, todos los integrantes de la familia de acogida deberán participar en el proceso de selección.
Se utilizarán al menos las siguientes técnicas que permitan asegurar la idoneidad de las familias y sus miembros:
- Evaluación especializada a la familia, efectuada preferentemente por sicólogo/a y/o asistente social, en la cual se deberá prestar especial atención a las dinámicas relacionales, manejo del estrés, resolución de conflictos, interés y motivación del grupo familiar por asumir esta función.
- Visita domiciliaria.
- Solicitud de certificado de antecedentes para fines especiales, de todos los miembros adultos de la familia. En el caso de adolescentes, se sugiere solicitar información a Sename de ingresos a la red y sus motivos. - Examen físico de los adultos asignados como responsables del cuidado del niño, niña o adolescente, en
el caso que se considere relevante.
41 Esto se requiere especialmente a las familias de acogida especializadas. En las familias de acogida extensas se prioriza el vínculo con el niño. Sin embargo, las condiciones de vivienda y seguridad deben ser adecuadas.
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Aparte del proceso de selección, es necesario que el programa evalúe permanentemente los resultados de las familias de acogida en relación a la protección del niño, de manera de poder tomar las acciones nece- sarias rápidamente en caso de dificultades. Asimismo, las familias de acogida especializadas deberán ser evaluadas al menos una vez al año.
b) Capacitación de familias de acogida especializadas
Dentro de cada programa deben existir profesionales o técnicos especializados que seleccionen, supervisen, capaciten y apoyen a las familias acogedoras. Este equipo deberá evaluar en forma permanente las fortale- zas y debilidades de cada hogar de acogida.
Es necesario realizar talleres orientados a la especialización de cada una de las familias de acogida especia- lizadas. Es así como las materias de las capacitaciones no deben ser exclusivamente homogéneas, ya que debido a las características y necesidades de los niños atendidos, los requerimientos de capacitación tam- bién se van diferenciando.
- Talleres de inducción a familias de acogidas nuevas.
- Talleres de capacitación a familias de acogida para enfrentar situaciones de etapas vitales. - Talleres sobre prevención del maltrato infantil.
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