En la actualidad se postula sobre la posibilidad de mejorar y prolongar los resultados de los materiales de relleno, incorporando factores de crecimiento autólogos, a los materiales de relleno, incluso fabricar materiales de relleno con polvo de materiales cerámicos suspendidos en Plasma rico en plaquetas con Factores de Crecimiento (PRPGF). Fig. I.9 También se está utilizando Plasma rico en plaquetas (PRP) en forma de coágulo de fibrina33, como material de relleno. Figura I.10, o junto a grasa autóloga (Fig I.11). Estamos ante un nuevo reto, que formará parte de las técnicas de la medicina regenerativa, y poco a poco van publicándose trabajos como los de Redaelli34
Efectos secundarios de los implantes tisulares
Los músculos dérmicos faciales sufren procesos diferentes dependiendo de su función y localización. Los músculos involucrados en los gestos más frecuentes sufren un cambio de hipertrofia o crecimiento y se hacen muy fuertes (como los músculos que elevan las cejas, que descienden la frente, que fruncen el ceño, que levantan la raíz de la nariz, que cierran con fuerza los párpados, que nos ayudan a besar, soplar o silbar) o los que le dan movimiento al mentón. Estos sitios de hipertrofia muscular coinciden con los sitios de arrugas más profundas y marcadas ya que son su causa de aparición26.
Otros músculos dérmicos que no se usan con tanta frecuencia, al igual que la mayoría de los músculos profundos, sufren “atrofia”, lo que se traduce en disminución del volumen de los tejidos blandos de la cara dando la apariencia visual de una cara cansada, delgada y envejecida.
En el envejecimiento, se produce una pérdida de grasa y estructuras subcutáneas a nivel retrociliar, bolsa de Bichat y temporal. A nivel palpebral se pueden poner de manifiesto bolsas de grasa, tanto a nivel de párpado superior como inferior. Hay incremento de grasa en el cuello y la papada. Para muchos autores, “tener un rostro joven es cuestión de grasa” 27.
Dumont 28 y sus colaboradores, trabajaron con cadáveres frescos, para hacer una sistematización de las modificaciones en la grasa facial ligadas a los cambios ponderales y del envejecimiento. Concluyeron que en el caso del envejecimiento, las modificaciones posicionales de la grasa, se deben fundamentalmente a la atrofia y a la ptosis progresiva de la capa subfacial situada bajo el SMAS. La grasa profunda, parece ser menos sensible a los cambios ponderales, que a las modificaciones estructurales que se producen en el envejecimiento.
Pessa y sus colaboradores, presentaron en la revista 'Plastic and Reconstructive Surgery',29 el trabajo que realizaron con 14 cadáveres a los que diseccionaron y aplicaron una tinción para identificar diferentes compartimentos de grasa en la cara. Después de localizar la grasa profunda de la mejilla, los cirujanos decidieron
rellenarlo, y comprobaron que aumentar este compartimento "recrea una mejilla joven" al disminuir los pliegues nasolabiales borrar las bolsas de los ojos, restaurar la proyección hacia delante de la mejilla y mejorar el aspecto de la región malar (pómulos).
La idea de restaurar el volumen facial, ha supuesto una importante contribución a la mejora en los tratamientos que realizamos
con materiales de relleno. Figura I.9 Implante, ácido hialurónico a nivel de grasa profunda en cadaver
En el estudio realizado en cadáveres bajo la dirección del profesor Lancho de la Universidad de Córdoba (Anexo VIII) se pudo comprobar el rejuvenecimiento de la mejilla al inyectar ácido hialurónico. Figura I.9.
En la piel envejecida, los fibroblastos colapsados producen niveles bajos de colágeno y altos de enzimas degradantes del mismo. Este disbalance acelera el proceso de envejecimiento en un ciclo degenerativo que se auto perpetúa indefinidamente. Los tratamientos antienvejecimiento clínicamente probados tales como el ácido retinoico tópico, el láser regenerativo de dióxido de carbono, y las inyecciones intradérmicas de ácido hialurónico en mallado estimulan la producción de colágeno nuevo, no alterado. La unión de los fibroblastos a este nuevo colágeno favorece la elasticidad, rebalancea la producción de colágeno y su degradación y de esta forma se enlentece el proceso de envejecimiento30.
Una de las señales más evidentes del envejecimiento, y que podemos corregir y paliar, es la presencia de arrugas. Hay varios tipos de arrugas, destacándose las genéticas, las debidas al envejecimiento intrínseco, las debidas al daño foto inducido (envejecimiento extrínseco) y las gravitatorias.
Con los diferentes materiales de relleno, actuamos fundamentalmente sobre las modificaciones de volumen, pero algunos como el ácido hialurónico han demostrado que tienen también una acción hidratante y antirradicales libres que mejoran también los cambios debido a factores hormonales y al fotoenvejecimiento.31,32.
4.1. Factores de crecimiento y técnicas de bioestimulación cutánea
En la actualidad se postula sobre la posibilidad de mejorar y prolongar los resultados de los materiales de relleno, incorporando factores de crecimiento autólogos, a los materiales de relleno, incluso fabricar materiales de relleno con polvo de materiales cerámicos suspendidos en Plasma rico en plaquetas con Factores de Crecimiento (PRPGF). Fig. I.9 También se está utilizando Plasma rico en plaquetas (PRP) en forma de coágulo de fibrina33, como material de relleno. Figura I.10, o junto a grasa autóloga (Fig I.11). Estamos ante un nuevo reto, que formará parte de las técnicas de la medicina regenerativa, y poco a poco van publicándose trabajos como los de Redaelli34
que confirman estas experiencias.
Efectos secundarios de los implantes tisulares
Los factores de crecimiento son pequeños fragmentos proteicos del grupo de las citoquinas que a través de receptores de membrana estimulan la migración y diferenciación celular.
El nombre de estas citoquinas deriva de sus efectos estimuladores sobre la proliferación celular y la síntesis de ADN in vitro.
Pueden inducir una determinada respuesta biológica en función de su concentración local, la situación de la célula diana sobre la que actúan, la afinidad de los receptores y la presencia en el medio de otras citoquinas con las que interactúa de modo sinérgico o antagónico.
Es de especial interés en antienvejecimiento el Factor de crecimiento epidérmico (EGF) y el Factor de crecimiento del fibroblasto (FGF).
El EGF como el resto de los factores de crecimiento hasta ahora conocidos, tiene una gran importancia en la fisiología celular, tanto en sus funciones madurativas, como metabólicas, como de reparación. En la piel hay receptores de EGF, en la dermis, epidermis y pelo. La respuesta celular no solo es mitogénica (proliferación de fibroblastos y queratinocitos) sino que también hay una respuesta no mitogénica que favorece la síntesis de colágeno y matriz.
Intercelular y la formación de ácido hialurónico. Actúan, también, sobre la superóxido dismutasa teniendo en consecuencia, acción antioxidante, de aquí que sea utilizado en el tratamiento del envejecimiento cutáneo.
El EGF, puede obtenerse heterólogo por cultivo en levaduras y de esta forma, puede aplicarse tópicamente en vehículos específicos (cosméticos, soluciones para ionización, apósitos…)35 o autólogo, en plasma del propio sujeto (PRP) y. aplicarse después tópicamente en forma de coagulo o pulverización o vía intradérmica con técnicas de mesoterapia.
El EGF autólogo, puede obtenerse se en consulta o en laboratorio, mediante la extracción de 20-30 cc de sangre del paciente, la centrifugación y la separación de la fracción de plasma rico en plaquetas (PRP), método diseñado por el Doctor Anitua36.
En ambos casos, previa a la mesoterapia, se activará la cascada de coagulación con cloruro cálcico para la consiguiente liberación de los factores contenidos en las plaquetas. A partir de dicha activación dispondremos de un tiempo entre 5 y 8 minutos para la inyección intradérmica37.