beato Álvaro de Córdoba (OP).
- Fray Juan Rodríguez de Villlalón.
Juan II tuvo, probablemente, en algún momento por confesores a dos clérigos del entorno de su madre: fray Juan de Morales y fray Juan Rodríguez de Villalón, ambos dominicos, si bien hay dudas sobre si fueron realmente confesores del rey o simples clérigos de su entorno. Puede que el primer confesor fuese fray Juan Rodríguez de Villalón, dominico y bachiller en decretos633, siendo uno de los eclesiásticos más destacados del
primer periodo del reinado de Juan II. Si bien no hay duda de que fue capellán de la reina Catalina, Óscar Villarroel plantea serias dudas sobre su condición de confesor real634, dada la ambigüedad de las fuentes, si bien en
las mismas se puede dar a entender que, en torno a 1417, era confesor de Catalina y de Juan II635. Luis Alonso Getino, que llevó a cabo una importante
labor de recopilación documental, pero que resulta tan poco crítico en ciertas ocasiones, no duda de su condición de confesor de la reina Catalina en torno al año 1420, aduciendo evidencias documentales que no especifica, y que había sido además prior de san Pablo de Valladolid636.
Después de nuestro trabajo de investigación nos parece razonable contemplarlo como confesor de la reina Catalina, dado que responde al perfil de confesor al servicio en tareas diplomáticas y políticas de otros
633 VILLARROEL, 2006: 1.074 634 Ib.: 1.079
635 Vid. Ib.: 1.447
179
confesores de la misma época, y dado que los historiadores clásicos (si bien planteban defectos en su metodología y crítica histórica ) quizá contaron con documentación hoy perdida y por ello lo consideraron confesor real. Además, su proximidad al ámbito regio, y su perfil biográfico casa perfectamente con la prosopografía de los confesores reales. En este contexto, pensamos que la reina pudo escogerlo para confesor del rey Juan II en sustitución de fray Alfonso de Alcocer. Pero, como veremos, Juan de Morales fue maestro del joven rey, y quizá fue en él donde recayó dicha responsabilidad. En nuestra opinión, existía un vínculo entre ambos dominicos, que han sido confundidos habitualmente al suceder Morales a Villalón en la sede de Badajoz, y nos parece plausible el hecho de que Villalón confesase a Juan II y, dada su actividad como embajador, Juan de Morales lo susituyera. Seguramente, la reina no esperó a la dispensa pontificia para cambiar de confesor. Al contrario, parece que se pide en la misma la absolución por la posibilidad de haber incurrido en alguna irregularidad, con lo que Catalina hubo de desplazar muy pronto a Alfonso de Alcocer. En definitiva, Villalón puede ser visto como el primer confesor y Juan de Morales el sustituto cuando éste se ausentase y al que alude el documento de Benedicto XIII una vez que se obtuvo la dispensa. Sobre este punto volveremos a tratar al ver la biografía de Juan de Morales
La primera noticia de fray Juan se remonta a 1407. Ese año, la reina Catalina envió dos emisarios, Fernando García, prior de Medina, y Juan Rodríguez, prior de Husillos, “para manifestar su conformidad con el Pontífice y hacer ciertas peticiones, que no conocemos”637. Muerto el rey
180
Enrique III, los regentes “apresuraron su reconciliación con Benedicto XIII” con esta embajada638.
Fray Juan R. de Villalón era uno de los principales colaboradores de la reina Catalina, a quien apoyaba en la regencia frente al infante Fernando de Antequera. Tal debía ser el aprecio de la reina por este hombre, que gracias a ella ostentó diversas dignidades eclesiásticas, como la de prior de Husillos. En efecto, tal cargo debió de recibirlo por influencia de la reina, ya que la misma le consiguió, para el año 1407, el deanato de Orense y un canonicato en la misma, así como un canonicato en Oviedo y el arcedianato de Gordón639. Dada tal acumulación de cargos y el ejercicio de la función de
embajador de la reina, estamos ante un hombre de plena confianza de la regente. Ello nos hace pensar que en efecto fuese su confesor, aunque tampoco lo demuestra.
En diciembre de 1407 formaba parte de la legación castellana que negoció con la francesa en la ciudad de Valladolid640. Óscar Villarroel piensa
que Villalón está detrás de estos éxitos diplomáticos castellanos, y dentro de los mismos del éxito de la reina Catalina641. El 14 de abril de 1408, fue el
encargado también de renovar en nombre de Catalina y Fernando de Antequera la alianza con Francia642. Igualmente lo haría con Inglaterra el 4
638 SUÁREZ FERNÁNDEZ, 1964: 35
639 ASV, Reg. Av., 327, ff. 540v-541v, en VILLARROEL, 2006: 1.347 640 VILLARROEL, 2006: 1.347
641 Ib.: 134
642 Et ego Johannes Roderici de Villalo Clericus Legionensis Dioecesis, Publicus Apostolica Auctoritate
Notarius, Praemissis Tractatibus, Stipulationibus, Acceptationibus, Firmationibus, Executionibus, Promissionibus, Juramentis, Submissionibus, & Revocationibus, omnibusque aliis & singulis, dum sicut praemittitur agerentur & fierent, una cum infrascriptis Testibus ad hace vocatis specialiter & rogatis, videlicet, Reverendo in Christo Patr & Domino, Domino Johanne Episcopo Segobiensi [...] [se citan a todos los presentes y participantes en el tratado que actúan en nombre de los regentes] praesens interfui & de Mandato dictorum Dominorum Reginae & Infantis, Tutorum dicti Domini Regis, suorumque Regnorum Gubernatorum, hoc praesens publicum Instrumentum, me aliis arduis occupato Negotiis, aliena Manu fideliter scriptum, in publicam Formam redegi, Signoque meo signavi rogatus pariter & requisitus, in Fidem & Testimonium omnium & singulorim Praemissorum (RYMER, 1739-1741: vol. IV, pars I, p. 146).
181
de enero de 1410643. Cuatro años después, el 1 de junio de 1414 volvería a
confirmar la tregua con Inglaterra ya como embajador principal del rey644,
al igual que en otro documento del 18 de abril de 1414, donde figura como embajador645 y que se reitera en otro fechado el día 27 de noviembre646.
Ciertamente, aunque era embajador de Juan II, actuaba De mandato dominorum Reginae et Regis tutorum etc. Ihoannes Roderici647. Se puede
decir que en ese caso asistía no tanto como embajador sino secretario648.
Fray Juan fue enviado en 1409 ante el Papa y en 1411 a Portugal649.
Su carrera eclesiástica alcanzaría su cénit a finales de 1415. el 18 de diciembre de ese año sería nombrado obispo de Badajoz, por un documento en el que consta que era arcediano de Gordón, en la diócesis de Oviedo650. Asimismo, era canónigo de Burgos, y el nombramiento como
obispo vino de parte de Benedicto XIII, ya retirado en Peñíscola651.
643 Et Ego Johannes Roderici de Villalo, Archidiaconus de Gordonio, dicti Serenissimi Principis Domini nostri
Regis Castellae & Legionis Scriba, & Secretarius, Praesentes Literas, de Mandato dictorum Dominorum Reginae & Infantis, Tutorum suorum, ac Regnorum & Dominiorum suorum Rectorum & Gubernatorum, propria manu scripsi (en RYMER, 1739-1741: vol. IV, pars I, p. 166).
644 Iohannes dei gratia rex Castelle et Legionis. Universis et singulis presentes inspecturis et audituris
salutem in domino sempiternam. Noveritis nos litteras Iohannis Roderici Archidiaconi de de Gordonio dilecti secretarii. Lamentablemente, las siguientes palabras no se han conservado pues el documento está deteriorado. En el mismo documento, a su vez, se recoge otro: Noverint [...] quod ego Iohannes Roderici Archidiaconis de Gordonio Illustrissimi ac potentissimi principis [ilegible] Secretarius Ambassiator suis (E 30/386).
645 El documento de la tregua resoge la referencia de que el documento que el rey de Inglaterra recibió
estaba sellado sub Sigillo Johannis Roderici, Archidiaconi de Gordonio, praefati Nepotis nostri [Juan II] Ambaxiatoris, factas in haec verba: Noverint universi & singuli, praesentes Literas inspecturi & auduturi, quod Ego Johannes Roderici, etc. (en RYMER, 1739-1741: vol. IV, pars II, p. 74). En otro diploma confirmatorio de las alianzas con Inglaterra, fechado el 5 de noviembre de 1414, figura el nombre del embajador castellano y de Iohanni Roderici (NA Kew: E 30/385).Más arriba, se menciona al embajador castellano (ambaxiator sive nuncius) el doctor Juan. El mal estado del documento impide una lectura detallada, pero sería Juan Velázquez de Cuéllar.
646 Inter, Serenissimos Principes & Dominos, Dominos Reges praedictos, per Johannem Roderici
Archidiaconum de Gordonio, pro parte dicti Domini Regis Castellae (RYMER, 1739-1741: vol. IV, pars II, p. 96)
647 NA Kew: E 30/386, como figura en uno de los pliegos del diploma.
648 En el tratado que Alfonso de Palenzuela firmó en 1467 en Inglaterra, como embajador del rey de
Castilla, aparece en la misma posición en el diploma una expresión similar: De mandato serenissimi regis pero en este caso quien firma es un tal Juan secretarius (NA: Kew, E 30/528)
649 VILLARROEL, 2010: 798 650 EUBEL, 1913: 384
182
Su labor diplomática continuaría un año después. El 24 de octubre de 1416 fue enviado como embajador a Constanza, junto a otros confesores como Fernando de Illescas o Luis de Valladolid652. En esta época figura como
capellán real653. Juan Rodríguez de Villalón, junto con otros (entre los que
estaba el confesor de Fernando de Antequera, Alfonso de Argüello) se mostró reacio a retirar la obediencia a Benedicto XIII, de quien había recibido la dignidad episcopal654. No obstante, de camino al Concilio, pasó
por Peñíscola en enero de 1417 para intimar a Benedicto XIII a la renuncia. Es en esta noticia donde podemos identificarle como confesor real. La misma nos viene dada en el documento de la Colección Gayosode la Real Academia de la Historia655, en la que se habla de Juan Morales, emisario
castellano a Constanza, que intima a la renuncia a Benedicto XIII, figurando como confesor real. Óscar Villarroel señala que ese tal fray Juan no podía ser aquél que tenía como apellido Morales, sino Rodríguez de Villalón656.
Nos encontramos por lo tanto ante una situación ambigua, ya que o bien el documento se equivoca en el nombre del confesor (que en vez ser Juan de Morales era Rodríguez de Villalón) o bien en la persona. En este caso, Juan de Morales, confesor del rey, no sería el Juan del documento, que sería Rodríguez de Villalón, pero entonces éste no sería confesor, sino que dicha mención se debe a la errónea identificación con fray Juan de Morales. No obstante, hay una tercera posibilidad, y es que ambos hombres, llamados Juan, compartiesen el hecho de ser dominicos, obispos de Badajoz (primero Villalón y luego Morales, que le sucedió) y confesores reales que provenían del círculo de Catalina de Lancáster, y de ahí la confusión de ambos en la
652 AGS, PTR, caja 21, nº 9, nº 3, en SUÁREZ FERNÁNDEZ, 1960: 88, n. 9 653 BELTRÁN DE HEREDIA, 1970: I, 257
654 ASV, Reg. Av., 328, f. 39r, en VILLARROEL, 2006: 175 655 Vid. VILLARROEL, 2006: 1.347
183
noticia de la embajada a Constanza. En virtud de esto, es por lo que consideramos confesores reales a los dos en este estudio, como ya argumentamos más arriba.
Sea como fuere, nos parece que el fray Juan que acudió a Constanza fue Rodríguez de Villalón, y llegó al Concilio el 18 de junio de 1417 con el resto de los emisarios castellanos657. Su presencia tuvo cierta relevancia, ya
que participó en el cónclave que eligió a Martín V y con el que se habría de concluir el Cisma de Occidente658. Sobre este punto, se ha dicho que el
obispo de Badajoz Juan que participó en el mismo fue Juan de Morales. José Goñi, que estudió a fondo la intervención de los embajadores españoles en Constanza, indica que “suele afirmarse tradicionalmente que fray Juan de Morales, O.P., obispo de Badajoz, asistió como embajador de Castilla al concilio de Constanza, y tomó parte en el cónclave del 8 de noviembre de 1417; pero en realidad no fu él, sino su sucesor don Juan Rodríguez de Villalón”659. Lejos de simplificar la cuestión, estas palabras la complican. El
problema es que, en lo que al obispado de Badajoz se refiere, fue al revés: Morales sucedió a Villalón en la sede pacense, con lo que Goñi o bien se equivoca en este punto o llama a uno con el nombre de otro, en cuyo caso Juan de Morales acudiría a Constanza. Parece ser lo primero a todas luces, ya que los datos que luego da sobre el emisario castellano corresponden a los de Juan Rodríguez de Villalón. Por ello, parece que el término “sucesor” es una mera errata, y quería decir predecesor, pues poco más adelante da el dato de que era obispo de Badajoz desde 1415, nombrado “por consideración a la reina Catalina de Lancáster”, indicando además que era
657 Ib.: 1.348
658 SUÁREZ FERNÁNDEZ, 1960: 100, n. 49; FERNÁNDEZ, OLIVER: 494; OCHOA, 1990: 251. 659 GOÑI, 1965: 170-171
184
capellán mayor de Juan II660, detrás de lo cual podía esconderse la figura del
confesor. Así, David Nogales, en su estudio sobre la Capilla Real en Castilla, plantea que pudo ser confesor de Juan II en esta época, y que lo sería de su esposa la reina María a la altura de 1420661.
Podemos doncluir que Juan Rodríguez de Villalón, capellán y confesor de la reina Catalina, de Juan II y de su esposa, fue el prelado pacense enviado a Constanza. Sin ánimo de complicar la situación, es posible que Juan Rodríguez de Villalón tomara parte en las sesiones del concilio y Juan de Morales en la elección pontificia. Pero esta posibilidad, aun factible, parece poco probable. El problema está en que las fuentes hablan de Juan, obispo de Badajoz, sin dar más detalles. Dado que Martín V eligió obispo de Badajoz a Juan de Morales el 13 de abril de 1418, toda mención previa (incluyendo el cónclave) ha de referirse a fray Juan Rodríguez de Villallón. Por ello concluimos que fray Juan de Morales no estuvo presente en Constanza y toda mención a Juan, obispo de Badajoz, se refiere a Rodríguez de Villalón.
Juan Rodíguez de Villalón aparece mencionado, en su calidad de obispo de Badajoz (y en primer lugar entre los peticionarios: pro parte venerabilis fratris nostri Joannis episcopi Pacensis et...662) en la bula de
creación de la facultad de teología de Valladolid, cuestión de la que trataremos al hablar de fray Luis de Valladolid (§ 2.4.4). Por tanto, podemos considerar que la institución de la Universidad de Valladolid fue una recompensa dada también a Rodríguez de Villalón aunque fray Luis de Valladolid fue el principal artífice como luego veremos. Ésta no sería la única recompensa recibida por fray Juan. Dado que Juan de Villalón era obispo de
660 Ib.: 171
661 NOGALES, 2009: 2.194
185
Badajoz, pero se ausentaba por su misión diplomática, el Papa prestó atención a las preocupaciones del obispo por su diócesis y, a petición de éste, escribió al obispo de Coria (García de Castronuño, también confesor de Catalina de Lancáster), para que tomase medidas en lo que se refería a la administración de la mesa del cabildo de Badajoz, el día 30 de enero de 1418663. El Papa recoge la preocupación de fray Juan Rodríguez de Villalón
por el hecho de que había canónigos sin función precisa en la catedral o que se ausentaban de sus deberes y sin embargo percibían raciones. Por ello se encomendaba al obispo de Coria gestionar dicho problema y que fuese haciéndose cargo de las raciones de los canónigos que iban falleciendo y las administrase apropiadamente. Es interesante ver el triángulo de confesores de Catalina de Lancáster en torno al obispado de Badajoz, ya que Martín V encargó a García de Castronuño (también dominico) hacerse cargo de los problemas de la sede, probablemente a sugerencia del propio Rodríguez de Villalón. Es probable también que él mismo sugiriera al Papa el nombre de Juan de Morales como su sucesor en el obispado, o transmitiese la petición de parte de Catalina de Lancáster. Si bien no podemos llegar a interpretaciones más profundas, todo parece indicar que estos dominicos pertenecían al mismo círculo íntimo de la reina, lo cual tuvo su repercusión en la política episcopal.
El 16 de marzo de 1418 fray Juan R. de Villalón sería elegido obispo de la sede leonesa664. Ello fue resultado de los traslados resultantes de la
elección como arzobispo de Sevilla de Diego de Anaya. La sede de Cuenca pasaría a ser ocupada por Álvaro Núñez de Isorna, y fray Juan le sustituiría en la de León. El 28 de marzo se obligaba al pago a la Cámara Apostólica
663 ASV, Reg. Lat., nº 191, fol. 22 664 EUBEL, 1913: 300
186
por su nombramiento y por el de su predecesor don Álvaro en la sede de Cuenca665. Risco señala, con las puntualizaciones arribas señaladas que
Isorna sería obispo de León hasta 1419666, pero a la luz de estos nuevos
estudios esto no parece posible. El sucesor en Badajoz sería, como hemos dicho hasta la saciedad, otro confesor, fray Juan de Morales.
Según Risco, fue uno de los obispos de León más dignos, e indica toda una serie de medidas en torno a préstamos y beneficios de la mesa episcopal667. Aquel año de 1418 moría Catalina de Lancáster, quien, como
hemos visto, fue la que promocionó a este eclesiástico, de la que fue capellán y, probablemente, su confesor. Haciéndonos eco de las dudas sobre tal condición, decíamos al principio que Alonso Getino aducía evidencias documentales para situarlo como confesor de Juan II en torno a 1420668. Entre otros cita al Monopolitano, quien afirma que fue prior de san
Pablo de Valladolid, lo cual resulta dudoso. Hemos de concluir por tanto que fray Juan Rodríguez de Villalón, si fue confesor de Juan II lo fue entre los años 1417 y 1420.
Lo cierto es que viene a ser considerado penitenciario del rey en un momento en el que se le encomienda una tarea junto a otro clérigo del que no hay duda que fue confesor de Juan II: Alonso de Cusanza, obispo de Orense. Ambos debieron acompañar a la esposa del monarca en 1421 a Ávila, adonde la enviaba después de haber escapado del cerco del Infante Enrique y huir él mismo a Talavera de la Reina669. De este modo, la reina iba
escoltada por su confesor, fray Juan, y el confesor de su esposo, fray Alfonso. Es llamativo también que, del mismo modo que fray Juan fue
665 ASV: Cam. Ap., Obl. et Sol., nº 58, fol. 16v 666 RISCO,2009a: 59
667 Ib.
668 ALONSO, 1916: 409 669 VILLARROEL, 2006: 485-486
187
sucedido en Badajoz por un confesor real, lo fue también en León, y fue precisamente Alfonso de Cusanza el siguiente prelado leonés (vid. § 2.4.2). Nos parece que stos vínculos entre fray Juan Rodríguez de Villalón y fray Alfonso Pérez de Cusanza refuerzan la tesis de que fray Juan era confesor de Juan II en este tiempo. De ser así, fue un dominico del entorno de la reina que lo puso cerca de la persona del rey, y éste, bien por influencia de su madre o bien de libre voluntad, lo acogió como confesor y de ahí llegó también a confesar a doña María de Aragón. Del mismo modo, Alfonso de Cusanza era otro eclesiástico que ya en época de Enrique III estaba en el círculo íntimo de la Corte, lo que debió influir en su elección como confesor, al igual que el caso de fray Juan. Por todo ello, a falta de más evidencias documentales, estas concomitancias nos hacen pensar que fray Juan Rodríguez de Villalón era en efecto confesor del rey Juan II, habiéndolo sido (aun bajo la denominación de capellán) de la reina Catalina.
Podemos decir que, para 1422, la andadura política de fray Juan Rodríguez de Villalón había llegado a su fin. A partir de entonces, se volcaría en su labor como obispo de León. Ello no suponía necesariamente el cese como confesor ya que, tal como veremos al hablar de Pérez de Cusanza, éste pudo compaginar su labor como obispo legionense con la de confesor real.
Como obispo de León, se mostró como un prelado activo en la