• No results found

Chapter 6: Conclusion and Recommendations

6.2 Conclusions

En la actualidad la universidad sigue manteniendo los siguientes tres elementos pero ahora reformulados de manera más compleja, la organización llamada también gobierno, el método denominado modelo educativo y la enseñanza, curriculum o malla curricular. Pero las bases vienen justamente del proceso de consolidación de la institución de aquel tiempo, que en el crecimiento de éstas, los elementos señalados se fueron reconfigurando. Se dividió el trabajo intelectual por disciplinas del conocimiento, con ello la universidad se

organizó académicamente en núcleos llamados facultades, nombre otorgado al grupo de profesores y estudiantes dedicados a una rama del saber. Las facultades representaban las divisiones de la corporación según las asignaturas tratadas por las profesiones que se iban consolidado, así encontramos en su primera estructura organizacional académica cuatro facultades: la de Artes Liberales, la de Teología, la de Jurisprudencia y la de Medicina. Al conjunto de profesores de una misma disciplina se les organizó en su respectiva facultad haciéndose cargo del funcionamiento de la enseñanza, las evaluaciones, la concesión de grados y el reclutamiento de maestros. “La facultad de Artes Liberales tenía el alumnado más numeroso, era de mayor influencia, transmitía cierta educación no profesional y servía de pórtico a las otras tres facultades que eran de marcado carácter profesional, y paralelo con la introducción del pensamiento aristotélico en el occidente latino” (Iyanga, 2000: 44- 45); con ello se expandieron al grado de ser auténticos centros de estudios de filosofía, siendo anteriormente escuelas que ofrecían una preparación básica en el Trivium y el

Quadrivium20.

Académicamente los grados otorgados eran jerárquicos y marcaban pautas de crecimiento académico: Bachiller, Licencia docendi y Magíster o Doctor. La palabra bachiller fue resignificada, anteriormente era el nombre que se le daba a la categoría intermedia entre el escudero y el caballero pero a finales del siglo XIV, el término es utilizado formalmente en el ámbito educativo. A este grado se optaba tras aprobar un examen y sostener una tesis de los estudios cursados en los tres años en la facultad menor o de artes, la cual los alumnos iniciaban al cumplir los 15 años, para posteriormente ser requisito de acceso a una facultad mayor (Iyanga, 2000: 46). Para el grado de Licencia docendi eran tres años más de estudio,

20

Ambos ciclos, el trivium y el quadrivium, no se distinguían sólo por el número de disciplinas que ellos incluían, sino también por la naturaleza misma de las disciplinas. El trivium intentaba instruir a la mente sobre la mente misma, es decir enseñar las leyes a las que la mente obedece cuando piensa y cuando se expresa a sí misma y las reglas que debe seguir para poder pensar y expresarse correctamente. Así la gramática, la retórica y la dialéctica trataban con las formas generales del razonamiento, con las abstracciones hechas al ser aplicadas a los objetos, o quizás con algo aún más formal que el pensamiento: el lenguaje. El quadrivium, por el contrario, consistía de una serie de ramas del aprendizaje relacionadas con los objetos. Su función era lograr el entendimiento de la realidad externa y de las leyes que los gobiernan (las leyes de los números, del espacio, las estrellas, de los sonidos) En resumen, el trivium estaba orientado hacia la modelación de la mente humana, mientras que el quadrivium estaba orientado hacia los objetos del mundo real, proveyendo a la inteligencia de nuevos elementos. Citado en Siebzehner, B. La universidad Americana y la Ilustración, Colecciones Mafre, (1994: 102-103). Además de mayor profundización en: (Leff, 1992 y North, 1992).

que no suponía la terminación de estos, pues el grado que le seguía era el de Magíster o Doctor21, grados que formalmente coronaban los estudios, además de que con este grado se entraba a formar parte de la corporación universitaria con los derechos propios de la institución.

De esta manera se estructuro la formación de los profesionales, tanto de los sacerdotes, los juristas y los médicos. Aun cuando la estructura de las facultades en la universidad fue progresiva, primero se consolidó la facultad de teología y leyes y posteriormente la de medicina y artes (Pendersen, 1997: 192). Por creencias y costumbres, se necesitaban de estas profesiones, ya que el hombre requería de los servicios y atención de estos profesionales. La formación en estas profesiones fue prioritaria a otras y permaneció la estructura formativa en aras de la ilustración.

Para las facultades superiores tendría que regir entonces, según la razón, el orden habitualmente adoptado, es decir, en primer término, la Facultad de Teología, después la Facultad de Derecho y, por último, la Facultad de Medicina. En cambio, según el instinto natural, el médico sería más importante para el hombre, pues es él quien le conserva la vida; después le seguiría, en primer término, el jurista que le promete asegurar su propiedad contingente, y sólo por último (casi cuando se está por morir), por más que se trate de la felicidad eterna, se buscaría al sacerdote (Kant, 2004 [1789]: 26).

La universidad fue consolidando su organización y su cuerpo de gobierno, partiendo como se ha señalado: como una estructura asociativa y/o corporativa, donde lo peculiarmente importante de dicha estructura fue la búsqueda de la mayor autonomía posible como política de operación. La universidad desde sus inicios expresó la voluntad de un ejercicio autónomo en sus prácticas y actividades, pedía este privilegio a las autoridades eclesiales y monárquicas, mismas de las que de cierta forma dependía. “A la universidad se le reconocía un magisterio doctrinal, muchas veces al servicio y finalidades del propio papado, lo que no dejaba de ser ya una condicionante, o la primera limitación a la autonomía en este tiempo” (Porta, 1998: 32). Sumando además que la universidad en su interior tenía su propio régimen o gobierno, tanto en el aspecto académico como en el jurídico y el administrativo.

21

Los grados de Magister y Doctor, evidenciaban que la persona tenía la capacidad para enseñar de manera independiente en la propia o en otra universidad.

Independientemente de la mucha o poca autonomía, la universidad se convertiría en una autoridad intelectual y cultural formal en toda Europa.

El mundo medieval era un mundo unificado por la iglesia católica, intelectualmente estaba representado por el pensamiento cristiano, con este respaldo y el de los monarcas la universidad se convierte en la institución propia de este tiempo en donde, los maestros y los estudiantes logran, consolidar en las universidades un carácter supranacional, lo que significaba: que tanto los profesores como los estudiantes podían tener movilidad entre las universidades existentes, además de agruparse por naciones según el origen de los estudiantes. El latín era la lengua oficial de la enseñanza, que además unificaba no sólo la operatividad de las universidades, sino las interrelaciones entre éstas y el saber. Los grados tenían validez para todas las naciones integradas en la cristiandad y los métodos de enseñanza eran muy semejantes, al igual que los contenidos.

Las universidades operaban de manera similar, el rector era el que gobernaba la universidad y se elegía periódicamente, él se encargaba de la administración; en la universidad de París el rector era el representante de los maestros de la facultad de artes. Como esta facultad era la más numerosa, se convertía él, en el personaje de mayor influencia y mayor autoridad. Era elegido por los jefes de las naciones y tenía responsabilidad jurídica y administrativa (Pendersen 1997: 201; Costabell, 1986: 131). En la universidad Inglesa los rectores eran los representantes de las naciones, elegidos por los profesores y el canciller, que era quien dirigía personalmente la universidad; el canciller en la universidad de París no formaba parte formalmente de la universidad, pero tenía poder sobre ella como representante del obispo. En la universidad de Bolonia era similar, pero en Oxford el canciller era al mismo tiempo, un delegado de la Iglesia y un representante de la universidad, con poder como el rector de la universidad de París. Por su parte los decanos presidían las reuniones de las facultades, en Oxford, el decano era el jefe de los Colegios y en París, era el nombramiento para el más anciano de los docentes. Los procuradores en las universidades de París y Oxford eran representantes de las naciones, encargados de tareas administrativas, financieras y consultivas; en la universidad de Bolonia se les llamaba consiliarios a quienes tenían funciones similares (Iyanga, 2000: 10-44). Además las comunidades de alumnos, agrupados en naciones elegían a sus delegados, quienes se encargaban de las relaciones con

las autoridades de la comuna o ciudad. El Bedel era un funcionario sin ocupaciones didácticas pero apoyaba y estaba al servicio de los profesores y las naciones, Ver tabla 2 para contextualizar de manera global lo señalado.

El método didáctico practicado generalmente incluía la lectura -lectio-, la formulación de problemas -quaestio- y a la discusión teórica -disputatio-. En la lectio había dos significados: la lectura y la lección, primero se hacia la lectura del texto y luego la explicación de la doctrina del autor, en la segunda, la lección consistía en la discusión de los problemas, quaestio, resultado de la lectura. También contaban con las repeticiones de las partes más complejas de la lección una vez a la semana. La disputatio tenía como objetivo demostrar el dominio de los conocimientos adquiridos en la lección o lectura, la diferencia de ésta con la quaestio era que aquí se planteaban problemas nuevos que no habían sido mencionados o no se habían resuelto. La cuestión discutida era parte de la cultura de la educación medieval, además de ser la mejor expresión del método escolástico, el método tenía bases incipientes de investigación pero no se formalizaron como tal.

Posteriormente en la facultad de teología de París nace otra forma de discusión un poco más compleja y nutrida en su metodología, llamado: Quaestio quodlibetatis, se celebraba al menos dos veces por año, haciéndola coincidir con el adviento y la cuaresma. Ésta metodología consistía en crear un foro de discusión abierto a todos, aún a personas que no pertenecían a la universidad; podían versar sobre cualquier tema, además de ser planteado por cualquiera hacia otro más. No era exclusivo de los maestros, sino que podían tener derecho todos los que tuvieran algo que decir o preguntar, lo que contribuía y nutría también la vida cultural extramuros. Por otra parte, en la misma facultad se tenía como método didáctico la predicación, que junto con la lectura reforzaba la formación de los alumnos, quienes tenían que predicar ante toda la universidad, los temas siempre eran bíblicos o los tomados de la vida de los santos (Iyanga 2000: 46). El tener un similar método didáctico o modelo educativo, -con sus ligeras variables,- representaba una gran ventaja en la unificación de criterios de aprendizaje. Podemos decir que eso le daba también a la universidad, aparte de la unidad anteriormente mencionada, una identidad académica que, acorde a su tiempo, representaba el manejo del conocimiento, además de convertirse en la estrategia propia de la transmisión del saber.

Tabla 2

Êthos primigenio en la universidad medieval.

Categorías alusivas al êthos universitario.

Elementos considerados

Misión Transmitir el saber establecido.

Formar a profesionales de la época (médicos, juristas y sacerdotes). Expandirse a otras ciudades, burgos y reinos.

Contribuir en la promoción y difusión de la cultura Función

organizacional y gobierno

Corporación con régimen autónomo en lo académico, jurídico y administrativo; vinculadas al papado, reino, o ambos.

Estructurada por: Rector, Canciller, Decanos, Procuradores y Conciliadores, Naciones y Bedeles no académicos.

Facultades: Teología, Derecho, Medicina y la facultad menor de Artes. Otorgaban títulos de: Bachiller, Licencia, Magister y Doctorado. Funcionamiento en

cuanto a la metodología y los saberes.

Trivium y cuadrivium, como conocimientos centrales de inicio.

Escolástica no como movimiento teológico y filosófico sino como método de trabajo intelectual. (El pensamiento se sometía al principio de autoridad, suponía someterse a una estructura de discurso que superará refutaciones y defensas).

Lectio, quaestio, disputatio y quaestio quodlibetatis; como estrategias de

enseñanza. Características generales Corporatividad Búsqueda de autonomía Carácter supranacional

Fuente: Elaboración propia con información recapitulada de lo descrito en esta primera etapa del capítulo. El êthos universitario primigenio hace alusión a una serie de elementos que según la bibliografía citada existieron, la categorización de la tabla 2 es una interpretación actual de las características con las que se consolido la universidad en su gestación. Dicha categorización se resume con la intensión de ubicar que características presentaba, para comparar en futuros momentos, cuáles de ellas evolucionarán y cuáles otras desaparecerán.

2.2. Renacimiento, primera revolución del conocimiento y del êthos universitario.

Related documents