• No results found

En la elaboración del diseño de investigación se han contemplado investigaciones previas, descartando elementos que podrían resultar confusos o deficitarios y rescatando los aspectos más valiosos e interesantes para el trabajo.

Así, se ha desestimado el enfoque de S. Blatt, sin desdeñar su valioso aporte científico, porque puede inducir a confusiones. Si bien se ha señalado la naturaleza dual (cognitiva y dinámica) de las representaciones objetales, se observa que en la conceptualización de representación objetal, Blatt asigna un mismo término a dos conceptos diferentes. Blatt utiliza los términos de “objeto” y “constancia objetal” para referirse indistintamente a aspectos cognitivos, según la concepción genética de Piaget, como a aspectos dinámicos, según la teoría psicoanalítica. Aunque la representación objetal piagetiana se desarrolla evolutivamente, igual que la representación objetal psicoanalítica, Piaget únicamente considera los elementos cognitivos, describiendo los procesos que intervienen en la adquisición de la representación mental, a partir de esquemas de acción sensoriomotores.

En la teoría psicoanalítica, sin embargo, el objeto es en un principio el destino de las pulsiones y, más adelante, todo lo que no es yo, pasando por una etapa de subjetividad, como lo describe Winnicott (objeto subjetivo, 1970). No se corresponde este objeto psicoanalítico con el objeto físico que describe Piaget.

Las representaciones objetales que interesan al psicoanalista difieren en su naturaleza de aquellas de los sucesos inanimados que el niño experimenta en el mundo físico y cuyo proceso de representación se estudia cognitivamente. Esta diferencia, señalada ya por Mayman (1977), es confirmada por Wachtel (1987), quien sugiere que el campo interpersonal es mucho más ambiguo que el mundo físico, no tiene tantas certezas

y eso conlleva que en las reacciones ante los sucesos interpersonales la acomodación sea mucho menos eficaz y persistan en ella esquemas sin modificar. Según Wachtel, esto significa que en la esfera interpersonal se tiende mucho más que en el mundo físico a confirmar percepciones aparentemente equivocadas. D. Stern (1995), por su parte, también asegura que existen diferencias importantes entre las representaciones de sucesos inanimados y de sucesos interpersonales subjetivos. Los acontecimientos mentales que ocurren en una situación interpersonal subjetiva no son isomórficos a los sucesos de de la realidad exterior, entre otras cosas porque están cargados afectivamente y se extienden en el tiempo de forma irreversible.

Con el fin de evitar deslizamientos conceptuales entre disciplinas teóricas que puedan originar resultados ambiguos, aquí se estudian las representaciones de objeto considerando su doble naturaleza, afectiva y cognitiva, pero no indistintamente ni desde una única perspectiva. La consideración simultánea de la doble naturaleza de las relaciones objetales en su incidencia sobre la psicoterapia no se ha realizado en anteriores investigaciones con población española, por lo que constituye una aportación en esta área de investigaciones empíricas. Nos serviremos de diferentes tipos de análisis de las respuestas para obtener informaciones distintas acerca del mismo objeto de estudio. Las aportaciones de P. Lerner relativas al abordaje vivencial y multimodal del Rorschach serán de gran valor a la hora de alcanzar el objetivo de la investigación.

Por otra parte, las sugerentes conclusiones obtenidas por la Escuela Francesa relativas a la cuantificación de datos cualitativos sobre las respuestas al Rorschach, no son aplicables a este estudio porque se limitan a análisis individuales de casos clínicos y aunque facilitan la diferenciación diagnóstica de estructuras psíquicas no pueden extenderse a estudios de grupos.

Los estudios de Piper y colaboradores (1990, 1991 y 1995) comparten el mismo objetivo y bien podría reproducirse aquí su metodología, pero presentan algunas peculiaridades. En primer lugar, el concepto de relación objetal que utilizan corresponde a los enunciados de las primeras teorías de Relaciones Objetales, suponiendo un desarrollo freudiano de las mismas (etapas libidinales). En esta tesis, sin embargo, se reflejarán las últimas actualizaciones de la teoría de las RO, recogiendo las aportaciones de O. Kernberg y las posteriores evoluciones conceptuales desarrolladas. En segundo lugar, el instrumento que Piper y sus colegas utilizan para medir la variable RO es una escala basada en datos obtenidos de entrevista individual, con dos extremos (genital y narcisista). En esta tesis se utiliza el test de Rorschach, pues permite un abordaje

multidimensional (análisis cuantitativo, cualitativo y simbólico) y una mayor objetivación de los resultados obtenidos, a través de diferentes escalas y grupos de variables.

La singularidad del diseño utilizado viene dada por la utilización de una sola técnica (el test de Rorschach) para obtener diferentes planos de información (estructural, dinámica, intra e intersubjetiva) acerca del complejo objeto de estudio. En las investigaciones revisadas, gran parte de los estudios cualitativos acerca de las respuestas al test de Rorschach se realizaron con sistemas de codificación no estandarizados (Beck, 1944, Klopfer, 1942 y Piotrowski, 1950). En este trabajo se utiliza el estandarizado Sistema Comprehensivo de Exner (1978, 2000, 2001) tanto para el análisis cuantitativo como para el análisis cualitativo de los protocolos de respuestas.

El sugerente trabajo de Ephraim (1990) ha contribuido en gran manera al desarrollo de esta tesis. Coincidiendo en objetivos (detección de condiciones psicológicas del paciente que facilitan la psicoterapia psicoanalítica) y en la utilización del Rorschach como instrumento de medida (considerando variables estructurales y de contenido), presenta algunas limitaciones metodológicas que se intentarán subsanar en la presente investigación. El estudio de Ephraim es intensivo más que extensivo, limitado a un grupo de ocho pacientes. No se ha considerado el estilo vivencial de los participantes, ni el grado de psicopatología y no queda claro si todo el grupo fue atendido por el mismo terapeuta (con el fin de minimizar las variables procedentes de la persona del analista). El estudio de las relaciones objetales queda reducido a siete variables, que no es poco pero creo que puede ampliarse para ganar validez.

El abordaje de las relaciones objetales incluye el análisis de las representaciones objetales que las constituyen. A su vez, las representaciones objetales pueden estudiarse a partir de las imágenes y los afectos que las conforman. Su investigación no puede realizarse desde una única perspectiva sino desde tres facetas diferentes: evolutiva, patológica y cognitiva. Contamos para ello con el interesante trabajo de Groves Overton (2000), que propone una interpretación relacional del Rorschach coherente con el Sistema Comprehensivo de Exner. Parte del enfoque de Schachtel (1959) según el cual la forma en que un sujeto percibe a los demás revela la calidad de las relaciones que mantiene con su mundo interno y con los demás. Schachtel define una secuencia evolutiva en las relaciones (modos perceptivo-relacionales), vinculando esos niveles de relación a los determinantes de color del Rorschach. El trabajo de Groves Overton incorpora asimismo la teoría de J. Piaget, planteando que

estas relaciones emergen y se desarrollan mediante la actividad organizada de ensayo y error, en el sentido piagetiano de incorporar (asimilar) y simultáneamente modificar (acomodar) el concepto propio en el seno de una relación.

Esta secuencia evolutiva de las relaciones, que tiene lugar mediante procesos de asimilación y acomodación, define según Groves Overton el modo habitual de relacionarse de un sujeto, ya sea a lo largo de su ciclo vital, en una relación particular o en un encuentro interpersonal determinado. Dentro de este enfoque, la proporción

FC:CF+C del Sistema Comprehensivo de Exner se define como reflejo del estilo

relacional que el sujeto mantiene consigo mismo y con su mundo interpersonal. Se describen cuatro estilos relacionales básicos: saludable, egocéntrico, egocéntrico disfrazado y defensivo, que recogen las perspectivas evolutiva, cognitiva y psicopatológica de las relaciones objetales.

En la investigación se observarán también algunos aspectos cognitivos a partir de los procesamientos de la información reflejados en el test: estilos de almacenamiento, objetos percibidos global o parcialmente, grado de estructuración y organización de los perceptos, capacidad y calidad para crear vínculos entre los mismos, así como nivel de integración e interrelación entre los objetos percibidos. Sería deseable haber tenido en cuenta los abordajes cognitivistas de la representación mental, de acuerdo a los procesos de memoria declarativa (Tulving, 1983, 1989) que quizás pueden conocerse a través del Rorschach. Las recientes aportaciones que la psicología cognitiva ha realizado sobre estos sistemas de memoria coinciden con las concepciones psicoanalíticas de ciertos procesos inconscientes, entre ellos los procesos de estructuración de las representaciones mentales (Westen, 1999; Bleichmar, 2001; Díaz-Benjumea, 2002) y ciertamente serían de gran interés para complementar este estudio, pero las limitaciones de espacio y tiempo aconsejan aplazarlo para una investigación posterior.

Otra singularidad del diseño de la investigación reside en la operativización de la variable dependiente, que según la literatura revisada no ha sido estudiada previamente. Hemos encontrado trabajos sobre abandonos y continuidad de los tratamientos, o sobre los cambios operados en los pacientes tras las intervenciones, pero no sobre la implicación que alcanzan en sus tratamientos. Recordaremos que esta variable puede informar con precisión de las cualidades del tratamiento que seguirá el posible paciente. Comprende los riesgos de rechazo, de abandono y las peculiaridades de la alianza terapéutica, así como los previsibles caminos que seguirá la intervención.