Necesitas una carta de doble dorso colocada sobre la baraja. Realiza una mezcla y un corte falsos que no la muevan de su lugar. Solicita a un espectador que elija una carta, la mire y la recuerde. Corta la baraja aproximadamente por la mitad, deslizando la carta de doble dorso a la posición superior del paquete inferior y coloca el paquete superior cara arriba en la mesa. La acción de deslizar la carta al otro paquete quedará completamente encubierta por el volteo del paquete superior. Pide al espectador que deje su carta cara abajo sobre el paquete (cara arriba) de la mesa. Cúbrela con el resto de las cartas, también cara arriba, dé modo que la carta elegida queda bajo la de doble dorso.
Toma la baraja y ve pasando las cartas dorso arriba hasta llegar a la carta elegida, que estará cara arriba (por ejemplo, el seis de diamantes). Corta la baraja por ahí, pasando abajo todas las cartas que estaban encima de ella. Ahora tienes el seis de diamantes cara arriba sobre la baraja y justo debajo de él, la carta de doble dorso. Toma las dos cartas superiores como una y dales la vuelta -doble volteo- y toma la superior (la carta de doble dorso) e introdúcela por el medio. Ordena al seis de diamantes que se dé la vuelta y extiende las cartas cara arriba sin dejar que se vea la carta superior (el seis). Hay una carta cara abajo. En realidad se trata de la de doble dorso, pero el público pensará que es el seis de diamantes.
Antes de que nadie pueda pedirte que muestres el seis, cierra la extensión y ve pelando rápidamente cartas de arriba con la mano derecha, en teoría para mostrar que no hay más cartas cara arriba, pero en realidad para invertir el orden de las quince primeras cartas (porque el nombre de la carta tiene quince letras: S-E-I-S D-E D- I-A-M-A-N-T-E-S). Cuando hayas pelado quince cartas, deja caer el paquete sobre la baraja. El doble volteo dejó al seis de diamantes encima de la baraja; tras la cuenta, se halla en el 15º lugar. Ve deletreando el nombre de la carta elegida, al tiempo que das una carta por cada letra. En la última letra aparece el seis de diamantes. Una mezcla falsa justo antes del último paso refuerza enormemente el efecto.
RUTINA DE DOBLE DORSO por Lane
Se trata de una rutina de cinco juegos, para la que necesitas las cartas siguientes: Una carta de doble dorso que puedes fabricar pegando dos cartas por las caras.
Una J de tréboles a la que habrás cambiado el trébol de uno de los índices y el trébol del mismo lado por picas con tinta china.
Una carta de dorso rojo (por ejemplo, el seis de corazones). Una baraja de dorso azul.
Coloca de antemano la carta de doble dorso sobre la baraja; bajo ella, la carta de dorso rojo; la J de tréboles trucada, en cualquier lugar de la baraja y el seis de corazones de la baraja (de dorso azul) debajo de todo.
Comienza la rutina extrayendo la baraja de su estuche. Corta y fuerza a un espectador el paquete inferior. Toma las cartas superior e inferior de este paquete y una del medio y déjalas en la mesa cara abajo. Fuérzale la que está entre las otras dos, es decir, el seis de corazones.
Reúne la baraja dejando la carta de doble dorso encima de todo.
Introduce el seis de corazones por el medio de la baraja y corta varias veces. Por último, corta por la carta de doble dorso, que siempre puedes localizar gracias a su mayor grosor (el corte la devuelve a la posición superior). Muestra con un doble volteo el seis de corazones de dorso rojo (aparentemente tendrá el dorso azul, como las demás). Introdúcelo cara arriba en la baraja, primero en parte y luego por completo. Ordena a la carta que se dé, la vuelta. Extiende las cartas: aún está cara arriba; sácala y voltéala, exclamando: “¡Se ha sonrojado por haber fallado!” .
Deja la carta a un lado y vuelve a cortar llevando una vez más la carta de doble dorso arriba, del todo. Corta, toma el paquete inferior y haz con él una demostración de cómo, sí tomas dos cartas como si fuesen una, puedes hacer que parezca que la carta superior vuelve a subir tras haberla perdido por el medio. Repite varias veces la operación para que el público lo comprenda bien (Lane, el autor, así lo indica) pero muestra que el truco no funciona con la carta superior (de doble dorso). Cuando termines, coloca arriba el paquete superior para que la carta de doble dorso siga en su lugar.
Pide a un espectador que escoja libremente una carta y corta por abajo antes de que la devuelva, para dejarla sobre el doble dorso y cubierta por el paquete inferior.
Hojea las cartas con el pulgar hasta que des con la carta de doble dorso; pasa cinco o seis cartas más y corta, de forma que la carta elegida está aproximadamente en el sexto lugar empezando por arriba y debajo se encuentra el doble dorso.
Busca, al tacto, la carta de doble dorso y voltea el paquetito que queda sobre ella como si fuese una sola carta, mostrando la carta elegida. Voltéalo de nuevo, toma la carta superior y piérdela por el medio. Vuelve a dar la vuelta al paquetito como si fuese una carta, mostrando una vez más la carta elegida. Voltea el paquete cara abajo e introduce la carta superior por el medio y repite la operación hasta que sólo quede la carta elegida por encima de la carta de doble dorso y déjala cara arriba.
Voltea la baraja y enseña las cartas, todas cara arriba salvo la elegida. Sácala y muéstrala por ambos lados. Vuelve a colocarla cara abajo sobre la baraja, deslízala hacia atrás, saca la carta de doble dorso y piérdela en la baraja. Da la vuelta a la baraja revelando que la carta elegida sigue en su sitio.
Corta llevándote la carta de doble dorso a la posición inferior. Pide a un espectador que elija una carta y la recuerde bien. Voltea en secreto la baraja, introduce la carta elegida cara abajo por el medio, voltea de nuevo en secreto las cartas y extiéndelas para mostrar que la carta elegida está dada la vuelta.
Ve pasando las cartas y coloca la J de picas arriba, encima del todo; sobre ella, una carta roja cualquiera y, coronando a ambas, pon la J de tréboles/picas trucada. Haz el salto y fuerza la J de picas a un espectador. Indícale que la mire y la devuelva al mismo lugar. Vuelve a hacer el salto, llevándotela arriba de nuevo. Toma tres cartas como una y muestra la J de picas. Voltéalas ahora cara abajo, toma la carta trucada e introdúcela parcialmente (de modo que se vea la parte de la J de picas) por el medio. Muestra la carta siguiente (la carta roja indistinta) para demostrar que realmente te has llevado la J y, como prueba definitiva, voltea la baraja mostrando así la parte J de picas de la carta trucada. Voltea de nuevo la baraja, termina de introducir esta carta y, acto seguido, da la vuelta a la J de picas que ha vuelto a la posición superior. Extiende el extremo opuesto de la baraja para que se vea que no hay cartas duplicadas.
Corta de modo que la carta de doble dorso permanezca en su lugar (la posición inferior), ve extendiendo la baraja para que un espectador elija una carta y cuenta las cartas a medida que las pasas. Supongamos que elige la carta 19º. Mientras el espectador se fija en ella, corta las dieciocho primeras cartas y llévaselas bajo la carta de doble dorso. Corta, pide al espectador que deje su carta sobre el paquete superior y completa el corte sobre ella, con lo que la carta permanece en el 19º lugar empezando por arriba. Ofrece al espectador las cartas para que corte las veces que desee completando siempre el corte y, por último, haz una mezcla falsa y corta por encima de la carta de doble dorso. Anuncia que la carta se encuentra en el 19ª lugar desde arriba. Da dieciocho cartas y voltea la 19ª.
Corta llevándote la carta de doble dorso esta vez a la posición superior. Pide a un espectador que elija libremente una carta y corta para que devuelva su carta entre los dos paquetes, pero, al hacerlo, desliza la carta de doble dorso a la posición superior del paquete inferior. Introduce el meñique sobre la carta de encima de la elegida para realizar a continuación el salto. Enseña la carta superior: es una carta cualquiera; muestra a continuación tres cartas como una, llevándote la carta de doble dorso a la posición superior e invirtiendo bajo esa la carta elegida y corta la baraja. Pregunta cuál es la carta elegida y extiende las cartas cara abajo. Entre ellas que hay una sola cara arriba, que es precisamente la elegida.