III.3 Proposed System Developments
III.3.4 Feature Set Creation
Toma una baraja que haya sido mezclada por un espectador y echa un vistazo a la carta superior (por ejemplo, el as de tréboles). Escribe el nombre de esa carta en una hojita de papel, dobla ésta y entrégasela a un espectador que llamaremos A. Garabatea en una segunda hojita unos caracteres chinos; dóblala y dásela al espectador B. Entrega la baraja al espectador B y pídele que reparta, sin que nadie le vea, un número cualquiera de cartas de una en una, que se fije en la última carta dada y que coloque el montón de cartas que ha repartido sobre la baraja. Luego le pasa la baraja al espectador A y le dice al oído el número de cartas que ha repartido, pero no la carta que ha visto. El espectador A da el mismo número de cartas y se fija en la última (que es el as de tréboles). Pídele que lea la predicción que tenía guardada desde el principio; mientras lo hace, recoge el montón que acaba de repartir y echa un vistazo a la carta de abajo, que es la carta elegida por B. Indica a este último que lea su predicción. Como seguramente no sabrá chino, tendrás que “traducírselo” tú, diciendo el nombre de su carta.
LA CARTA NERVIOSA por S. H. Sharpe
Mezcla una baraja y echa un vistazo a la carta superior (que será tu carta clave). El mejor sistema para hacerlo es fijarte en, la carta inferior cuando el espectador te entrega la baraja tras haberla mezclado y, con una mezcla en las manos, llevarla a la posición superior. Ofrece a un espectador la baraja para que corte un paquete de aproximadamente la mitad de las cartas y lo extienda cara abajo en la mesa. Haz tú lo mismo con la otra mitad de la baraja. Pídele que tome una carta de su extensión, la mire y la recuerde y la deje sobre su paquete, y que lo cuadre y lo corte. Tú haces lo mismo, pero sin fijarte realmente en la carta.
“Mi carta era el ... de ... (nombra la carta clave) ¿Cuál era la tuya?’ El espectador la nombra. “Pues ahora le doy a mi carta un papirotazo y se pega tal susto que de un salto se va al lado de al tuya”. Extiende tus cartas cara arriba; tu carta no está. El espectador extiende las suyas y encuentra las dos cartas juntas.
UNA CARTA CLAVE, CON CLASE por Jordan
Aprovecha una ocasión propicia (por ejemplo, mientras reúnes las cartas al terminar un juego) para fijarte en la l5ª carta empezando por arriba. Entrega la baraja a un espectador y pídele que tome unas cuantas cartas de la parte de arriba y las vaya introduciendo por el medio. Cuenta las cartas que va tomando y réstale ese número a quince para calcular la nueva posición de tu carta clave. Pongamos que toma cinco cartas; la carta clave está, por tanto en el décimo lugar empezando por arriba. Pide al espectador que tome también unas pocas cartas de abajo y las pierda por el medio (para despistar). Pídele ahora que piense un número entre doce y veinte y que, cuando te des la vuelta, cuente ese número de cartas y recuerde la última. A continuación ha de cuadrar la baraja y cortar por más abajo de su carta. Pregúntale cuál era su número (esto no levantará sospechas, pues a primera vista no se entiende cómo podría serte útil esta información.) Sin embargo, si ahora restas el número de tu carta (diez) a su número (pongamos que era el quince), obtienes un numero (el cinco). Indica al espectador que mezcle aún más las cartas repartiéndolas de una en una en cinco paquetes y después colocando estos paquetes en el orden que desee. Su carta quedará precisamente encima de la tuya al repartir. Con esta información estás en condiciones de realizar al aparición como más te guste. Todo el secreto radica en pedir al espectador que reparta las cartas, dando de una en una, en un número de montones igual al número que obtuviste al restar tu número del suyo.
EN LA MANGA
Aprovecha una ocasión propicia para aprenderte de memoria dos cartas y guárdaselas en la manga izquierda, de modo que no se vean y al mismo tiempo puedas alcanzarlas con facilidad. Pide a un espectador que mezcle las cartas. Date la vuelta y llévate las manos la espalda para recoger ahí la baraja. Indica al espectador que corte un paquetito y cuente en secreto las cartas que tiene. Cuando haya terminado, vuélvete de frente a él, aún con las manos en la espalda, y pídele que cuadre bien sus cartas. Aprovecha este momento para sacarte las dos cartas de la manga y colocar una encima y otra debajo de la baraja. Date la vuelta una vez más para que el espectador deje su paquetito sobre la baraja y corte luego para perderlo por el medio. Finalmente, pídele que cuadre la baraja. Ponte ya de frente y trae las cartas hacia adelante. Para averiguar el número de cartas que contenía el paquete del espectador basta con que pases las cartas que separan a las dos cartas clave. Puedes realizar la adivinación de varias formas, como por ejemplo, cortando un paquete con el mismo número de cartas.
EL CUARTETO
Da a elegir cuatro cartas de una baraja que haya sido previamente mezclada. Mientras los espectadores miran sus cartas respectivas, empuja la carta de abajo un poco hacia atrás y con el pulgar derecho dobla hacia arriba en secreto la esquina inferior derecha. Corta por abajo y ofrece el paquete del corte al cuarto espectador para que deposite su carta sobre él. Deja encima el otro paquete, pero introduce entre medias la punta del dedo meñique. Sostén el extremo delantero de la baraja cerrado, dale unos golpecitos para cuadrarlo y hojea las cartas. Dirígete al tercer espectador, abre las cartas por la separación del meñique y pídele que devuelva su carta a la baraja. Repite lo mismo con los otros dos espectadores de modo que queden las cuatro cartas juntas, dejando caer claramente el paquete superior sobre la última carta, sin hacer esta vez separación alguna, pues la carta de la esquina doblada marca la posición de las cartas elegidas. Si realizas todo esto rápidamente y sin titubeos los espectadores quedarán convencidos de que sus cartas están perdidas en puntos diferentes de la baraja. Por si quedara algún rastro de duda, pide a un espectador que corte unas cuantas veces. Por último, corta tú por la carta de la esquina doblada.
Reparte las cartas de una en una formando cuatro montones y luego junta estos montones de la siguiente manera: pon el primero sobre el segundo, los dos juntos sobre el tercero y estos tres sobre el cuarto. Así, las cuatro cartas elegidas se encuentran en los lugares 13º, 26º, 39º y 52º. Comienza a dar cartas cara arriba y pide al tercer espectador que, cuando vea pasar su carta, piense: ‘¡Alto!’. Fíats en las cartas 13ª y 26ª al pasarlas y recuérdalas. Al dar la 39ª, detente; ya has realizado la primera adivinación. Toma las cartas repartidas y colócalas sobre las que tienes en la mano. Adivina la segunda carta “leyendo el pensamiento” del segundo espectador. Emplea otro método de tu agrado para adivinar la carta del primer espectador.
Para terminar, recoge todas las cartas de la mesa y corras sobre la baraja. Como por casualidad, muestra la carta inferior (la cuarta) para que el cuarto espectador la vea. Voltea la baraja cara abajo y desliza hacia atrás la carta inferior. Explícale que vas a dar cartas de abajo hasta que te diga “ ¡Alto! “. Saca la segunda carta de abajo y déjala cara abajo en la mesa. Saca la siguiente carta, muéstrala y colócala debajo del todo cubriendo la carta elegida, para luego, como sin darte cuenta, mostrar la cara de al baraja. El espectador creerá que algo te ha fallado y que su carta es la de la mesa. Vuelve a sostener la baraja cara abajo, da la carta inferior y muestra su cara antes de dejarla en la mesa cara abajo. Empuja hacia atrás la carta siguiente y continúa dando cartas tirando de ellas desde delante hasta que el espectador te detenga. Saca entonces su carta y déjala sobre la mesa alejada de las otras y coloca encima de ella una moneda u otro objeto. Anuncia que esa es su carta. El espectador, que cree que su carta se halla en la mesa desde hace rato, dirá que estás equivocado. Para demostrarle que no, voltea las
cartas que has repartido, mostrando que su carta no se encuentra entre ellas y luego pregúntale cuál era su carta y voltéala.
PIENSA UNA CARTA por Larsen
Pide a un espectador que mezcle la baraja y que a continuación vaya pasando cartas de la mano izquierda a la derecha y que se detenga donde quiera. Cuando lo haga, separa las cartas por el lugar elegido por él, sujeta el paquete de la mano derecha ante sus ojos, extendiendo las cinco o seis últimas cartas y pídele que piense una de ellas. Mientras tanto, gira un poco hacia la izquierda, hacia el lado contrario de que se encuentra el espectador y levanta con el pulgar izquierdo la esquina inferior izquierda de la carta superior del paquete de la mano izquierda para poder verla. Recuerda esta carta.
Cuadra el paquete de la mano derecha y déjalo sobre el de la izquierda. Pide al espectador que corte varias veces completando cada vez el corte. Para adivinar la carta no tienes más que encontrar la carta clave y terminar el juego según tu método favorito.
ADIVINACION DEMONIACA por Jordan
EFECTO.- Mezcla y corta una baraja corriente y sal de la sala. Un espectador, siguiendo tus instrucciones, piensa un número del uno al diez, da una fila de ese número de cartas y recuerda la última. Seguidamente continúa dando filas de cartas de una en una sobre las de la mesa hasta que no queden cartas para completar una fila y deja las cartas sobrantes encima del primer montón (del que contiene a su carta). Después toma ese montón en primer lugar, lo coloca sobre el de su izquierda, luego los dos juntos sobre el siguiente y así hasta terminar, y corta varias veces. Vuelves a la sala, comienzas a dar cartas te detienes precisamente en la carta elegida.
REALIZACION.- Fíjate en secreto en las dos cartas superiores de la baraja tras la mezcla y haz un corte falso. Cuando el espectador reparte las cartas en montones, la carta superior (por ejemplo, el siete de corazones) pasa a ser la carta inferior del primer montón, y la siguiente carta que has visto (por ejemplo, el tres de tréboles) se convierte en la carta inferior del segundo montón. Cuando vuelvas, haz un abanico con la baraja y corta de manera que la segunda carta clave quede por la parte de arriba de la baraja. Sostén la baraja cara abajo y ve dando cartas cara arriba. Cuando aparezca el tres de tréboles empieza a contar y detente en el siete de corazones. Ya conoces el numero de cartas que había en cada montón. Divide cincuenta y dos por ese número y, si no hay resto, la carta del espectador estará ese número de cartas por debajo del siete de corazones. Si hay resto, añádeselo al cociente y el total dará la posición de la carta contando a partir del siete de corazones.
Ejemplo.- Las dos cartas clave son, como antes, el siete de corazones y el tres de tréboles. Pongamos que al final el siete está seis cartas más abajo que el tres. Cincuenta y dos entre seis es ocho y quedan cuatro. Seis más cuatro, diez. la carta elegida está diez cartas por debajo del siete de corazones.