Considerar el vinculo entre teoría-práctica y universidad-sociedad, como relaciones generales que se complementan en el estudio de cualquier propuesta curricular, permite comprender los condicionamientos que la originan, pero es necesario deslindar metodológicamente cada una de ellas pues no inciden de igual forma . Tanto lo laboral como lo académico y lo investigativo aparecerán como parte de las asignaturas y módulos, y disciplinas. Los conocimientos y habilidades laborales e investigativos son tan parte del contenido de las asignaturas o módulos como lo son los conocimientos y habilidades académicas.
La relación entre el volumen total de horas dedicado a lo laboral entre el total del plan de estudio nos arroja un indicador que precisa el grado de vínculo entre la escuela y el contexto social en que se desarrolla. Período, semestre o año según se planifique para todos los años del plan de estudio.
Al respecto, Pansza opinó que: “la relación escuela y sociedad, no pueden ser explicadas desde la perspectiva de las disciplinas particulares. No es exclusivamente un problema didáctico, es político y tiene consecuencias no sólo institucionales, dado que el egresado debe desarrollar su labor profesional en la sociedad”. Esta autora analiza la problemática educativa fuera de la institución, al igual que Glazman y Figueroa cuando plantearon que “ningún desarrollo curricular debe prescindir de una reflexión seria sobre la relación educación – sociedad.”
Se asume que el curriculum debe estar dotado de la cultura esencial para el dominio de la ciencia en beneficio del hombre. De ahí que la relación ciencia – sociedad pasará siempre a través de la cultura existente, y que su desarrollo sea un fenómeno cultural y de naturaleza social.
La autora además asume que al formar un ingeniero se está desarrollando en ese individuo una cultura como expresión sintetizada de la práctica. “La ingeniería es una profesión que entraña un conocimiento básico de las ciencias físicas y matemáticas, obtenido por medio del estudio, la experiencia y la práctica, y que se aplica con criterio racional en los materiales y fuerzas de la naturaleza para el bienestar progresivo de la humanidad”. La realidad define un contexto del que emanan necesidades concretas y cobran forma como cultura profesional dentro del curriculum.
Taba planteó que “El curriculum es una manera de preparar a la juventud para participar como miembro útil en nuestra cultura”. Para Schuber “El curriculum es el programa que proporciona contenidos y valores para que los alumnos mejoren la sociedad en orden a la reconstrucción social de la misma.” En este sentido, el concebir políticas de prevención más que de emergencia es “una problemática abierta a las transformaciones de la realidad que se pueden intentar desde la educación”, revelándose los curriculum como vía para esta formación.
reales en las que va a tener que llevarse a cabo” y alude a la práctica educativa, reconociendo “una cuarta fuente además del análisis sociológico, psicológico y epistemológico: la propia experiencia pedagógica”. Experiencia que se presenta íntegramente en la concepción curricular.
Al penetrar el diseño curricular, Arredondo afirmó que “puede establecerse el vínculo entre diseño curricular y curriculum; el primero se constituye en el proceso conducente al segundo, mientras que el curriculum es planteado como un resultado, que de ninguna manera debe verse como estático o rígido”. En tanto para Coll “el diseño curricular se contrasta en la práctica pedagógica y tiene que estar permanentemente abierto a modificaciones y correcciones que se deriven de su contastación.” El estar abierto le imprime posibilidades de reforma y contextualización, las que exigen actitud revolucionaria y transformadora en sus protagonistas. Pansza describió tres formas de diseño curricular, y significa en ellas la importancia de los avances científico - técnicos del área, además de la experiencia pedagógica y los problemas más relevantes del país en correspondencia con el campo de acción del profesional .todo este marco teórico referencial, es asumido por la autora para proponer, a partir de la flexibilidad, perfeccionamiento curricular a la asignatura Práctica Agrícola III del plan de estudio de la carrera de Agronomía.
La didáctica de la Centralización y la Descentralización, implica cambios en los métodos y estilos de trabajo lo que se logra sólo incrementando cada vez más la preparación de los docentes y cuadros para que las decisiones estén sustentadas científicamente sobre la base del diagnóstico preciso y sin perder de vista los objetivos generales estatales, pero adecuados de manera flexible a la realidad concreta.
La flexibilidad del curriculum se erige como premisa de este análisis. Aprovechando el marco de políticas del Ministerio de Educación Superior, el desarrollo pedagógico actual ha propiciado dar nuevos pasos en la descentralización de los curriculum base, lo que ha permitido que las Comisiones Nacionales de Carrera centren su atención en aquellos elementos más estratégicos vinculados con la concepción general del plan (...) dejando en manos de cada universidad los restantes aspectos vinculados con cada una de ellas.”
La autora consideró que respetando las normativas centrales; pero contextualizándolas a la realidad institucional a través de un proceso convenientemente diseñado,nuestros actuales planes de estudio, si bien brindan una respuesta, en general adecuada, a las exigencias de formar un profesional de amplio perfil, este problema no está totalmente resuelto y es susceptible de abordarse de modo diferente en las distintas regiones del país; logrando combinar de una manera más armónica los documentos rectores con las características particulares que éstos deben adoptar en cada centro. Se esclarece la necesidad de propiciar respuestas a requerimientos regionales inmediatos, sin romper la concepción del plan de estudio centralizado, con la particularidad que estos cambios constituyan un producto armónico y científicamente articulado.