• No results found

3.5 Research Design and Procedure 27 

3.5.5 Statistical Analysis 33 

3.5.5.3 Confirmatory Factor Analysis (CFA) 34 

En los últimos años la Agroforesteria ha progresado a pasos agigantados dándoles a los investigadores una gran importancia en su desarrollo, la recopilación de información de los agricultores y los residentes del bosque son de gran importancia sobre todo de árboles y productos forestales de gran valor para ellos.

Los sistemas silvopastoriles son de gran importancia en América Latina, donde la urgente necesidad por pastos ejerce una enorme presión sobre los bosques remanentes tropicales. Solo en la Amazonia existen cerca de 20 millones de hectáreas degradadas, cada año se pierde grandes hectáreas de bosque debido a que la gente los tala para reemplazar sus cercas podridas, o para leña, carbón, madera de construcción, etc.

Se sabe que el madero Negro (Gliricidia sepium) es ampliamente utilizada como cerca viva y acá en la amazonia la Amaciza (Eritrina sp.), también es ampliamente utilizada como cerca viva por algunos campesinos, ¿Podría estos u otras especies arbóreas utilizarse como cerca viva? De ser así cuantas hectáreas de bosque pudiesen salvarse con este ecosistema. Hay cercas conformadas por una sola especie arbórea que sirven como soporte a los alambres de los linderos, y otras cercas están conformadas por varias especies entre árboles, arbustos y hierbas grandes, como por ejemplo tenemos: Inga sp., Leucaena leucocephala, Osmosia amazónica, Cedrelinga cataneiforme, Trisacum laxum, Pennisetum merkeron, etc. Aparte del soporte, pueden ser utilizados en la construcción de potreros, delimitación de áreas perimétricas de las fincas, como rompe vientos, barrera contra las heladas en los nades, para la obtención de leña, carbón, madera de construcción, para accesorios de herramientas y como productos medicinales para animales y humanos.

En la plantación de los cercos vivos falta mucho por investigar, pero existen cuatro aspectos básicos por los cuales se debería incidir:

1. Falta las semillas de las plantas madres de buena germinación y de muy buena calidad, falta un banco de germoplasma de las principales especies que se usan como cercas vivas, las especies seleccionadas deben de ser de la misma región donde se instalará, por ejemplo no vamos a traer una especie de climas fríos a climas tropicales.

2. Falta de producción de las plantas en los viveros, existen especies desconocidas las cuales necesitan nuevas tecnologías, tratamientos y manejo para su siembra, para obtener plantas en un menor tiempo.

3. Falta un sistema de plantación, se desconoce por ejemplo, la cantidad de luz que necesita una determinada especie arbórea, cual es su distanciamiento requerido, que tipo de asocio pudiese tener, etc.

Se desconoce los usos potenciales de muchas especies, solo se conoce algo de su uso actual de algunas especies, pero para conocer su verdadero potencial falta realizar todavía más investigación, quizás muchas especies pueden constituir un gran potencial alimenticio o un gran potencial medicina.

Una de las características del ambiente de América tropical, es la diversidad de especies vegetales que crecen en las selvas, las cuales tienen varios usos potenciales, algunas como forraje proteico, medicinales, maderables, combustible, alimento de la fauna nativa y humana y cercas vivas que dividen áreas pecuarias (Aranda et al 2004).

Budowski y Russo (1993) registraron 92 especies útiles como cerca viva y reconoció como actividad promisoria realizar investigación y difusión de la técnica, ya que el manejo y las prácticas de mantenimiento varían con las especies, condiciones ecológicas, mercado local y las tradiciones del lugar. Una de las principales ventajas de uso de cercas vivas, en relación al poste muerto, es la economía, ya que los precios disminuyen alrededor de 50%, son durables, y pueden vivir más de 50 años.

De acuerdo a Zelada (2002) y Muñoz (1995), las cercas vivas comúnmente son plantaciones en línea de especies leñosas que interactúan con la ganadería, y constituyen una opción silvopastoril que delimitan los potreros y praderas. Además contribuyen a los siguientes beneficios: recurso accesible al campesino, diversifica la producción, favorece en áreas rurales la estabilidad de la familia, ayudan a controlar vientos, refugio de fauna silvestre, contribuyen a la conservación del suelo y agua, favorece un microclima más sano y la biodiversidad, fijan carbono mitigando el efecto de invernadero y disminuyen la presión sobre las selvas. Las especies más usadas son Gliricidia sepium, Erithrina sp,

Leucaena leucocephala, Brosimum alicastrum, Spondias purpurea, Anacardium occidentale, Yucca elephantipes, Bursera simaruba, Bombacopsis quinatum, Cupressus lusitanica, Cedrela mexicana, Teutona grandis, Swietenia macrophilla, Diphisa robinioides, Eucalyptus spp y Gmelina arborea.

En Costa Rica, se usa cercas vivas, principalmente de Gliricidia sepium, que ocupa alrededor del 50% de las cercas establecidas. Se obtiene de esta, forraje, flores comestibles, leña y más postes vivos que disminuyen la presión hacia el bosque. Para países de África, Sureste de Asia y algunos Latinoamericanos, resulta conveniente fomentar la investigación, transferencia y las demostraciones. Se deben seleccionar cultivares para las condiciones edáficas y climáticas, buscando técnicas de manejo, que den sobrevivencia, vigor, forma de ramas y que optimicen el uso de sus subproductos (Budowski 1994).

Otros árboles y arbustos usados como cerca viva presentan potencial como banco forrajero. Las especies que son fuente de proteína son Erithrina spp, G. sepium, Hibiscus rosa-

ulmifolia, Cratylia argentea, Brosimum alicastrum y Sambucus mexicanus. Las especies de

complemento energético-proteico son Morus spp y Trichanthera gigantea (CATIE 2001) La Guayaba (Psidium guajava) es útil como cerco vivo, debido a su rusticidad y agresividad, resiste bien las púas del alambre; además de dividir los potreros, produce frutos y leña para comerciar (Somarriba 1995). En América Central, árboles de Erithrina se usan como cerca viva, sobreviven con facilidad y emiten brotes con rapidez, provee leña, material para construcción, flores para abejas y consumo humano, forraje y sus hojas mejoran el suelo (Russo 1995). En Cuba, Alonso et al (2001) sembraron en marzo y mayo tres especies de cerca viva, y encontraron en Erithyna y Gliricidia buena sobrevivencia, con promedio de 93%; para S. purpurea fue de 80%. La mejor fecha de siembra correspondió a mayo.

La expansión de la frontera agrícola y ganadera para producir alimentos se debe a la creciente población humana, que ocasiona presión sobre los recursos naturales y provoca el desequilibrio del hábitat de los animales y las plantas (Buckles 1993). En el trópico de México, más del 60 % de la vegetación original ha sido afectada por explotación forestal ilegal, insensata e intensiva (Narváez et al 2002). Esto ocasiona escasez de algunas plantas útiles, como las que se usan como postes para la de división de los potreros. Actualmente, los postes empiezan a escasear, o su adquisición se realiza en áreas más alejadas y con precios elevados. Por lo común los ganaderos utilizan postes de madera muerta para cercar las áreas de pastoreo, estos tienen la desventaja que se pudren y deben ser sustituidos aproximadamente cada cinco años. Para disminuir lo anterior, se hace uso de los cercos vivos, mediante estacas que tengan la facilidad de sobrevivir cuando son sembradas.

Una especie útil es el Chacah (Bursera simaruba), que crece como árbol de más de 10 metros de altura, con diámetro de tallo superior a 30 cm, caducifolio en la sequía, copa compacta, follaje de color verde lustroso, corteza delgada, lisa, rojiza. Las hojas son compuestas, con pecíolos pulvinados dispuestos en espiral, de 22 cm, poseen de 7 a 10 hojuelas opuestas de 4 a 9 cm de largo. Generalmente tiene flores femeninas y masculinas en árboles diferentes (dioico). En el continente Americano, con clima tropical y subtropical seco y húmedo, es de amplia distribución natural. Abunda en áreas con precipitación de 500 a 1400 mm al año y temperatura entre 18 oC y 28 oC, es versátil al suelo, tolera desde

calcáreos hasta arcillosos, con pH entre 5.5 y 8.5 y hasta 1800 msnm. En Estados Unidos se encuentra al sur de Florida. En México, es común en el golfo, desde el estado de Tamaulipas hasta Quinta Roo; y en el Pacífico, desde Sinaloa hasta Chiapas. Se distribuye en las islas Antillas, en Centroamérica y la parte norte de América del Sur (Francis 1990; Chavelas y Devall 1989)

Bursera simaruba se regenera por estacas, que tienen potencial para cercos, en forma de

poste vivo. Su follaje se usa como alimento para el ganado. Las flores son visitadas por las abejas para su nutrición. La madera es industrializada; la resina sirve para curar la quemadura del Chechén (Metopium brownei), además de embellecer el paisaje, refrescar el ambiente con su sombra. Produce oxígeno y provee con sus frutos alimento a la fauna nativa, contribuyendo al equilibrio ecológico (CIQRO 1982; Chavelas y Devall 1989), profundidad en dos suelos representativos de la región, Cambisol (Chacluum) y Rendzina (Chichluum). La distancia entre poste fue de un metro. A los seis meses de la siembra se registró la información del número y la longitud de ramas (cm); materia seca (g) mediante

corte del follaje disponible, y la sobrevivencia de postes (%). En la raíz se hicieron mediciones de su número, la longitud (cm) y el grosor (cm). Los tratamientos se distribuyeron de acuerdo a un diseño completamente al azar, con arreglo factorial de 2x3 (suelos y diámetro de postes). Se utilizó por tratamiento cinco repeticiones de cinco postes cada uno. La