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Chapter 5: Data and Analysis

2. Interviews and the analysis process

2.1.3. Constant need to improve the NHS

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Precisamente en su obra Meditación de la técnica. Ortega puntualiza las

dificultades que se presentan como indispensables para esquematizar determinado^ escenarios evolutivos en lo relativo al desarrollo de la técnica: es decir, ahí, pone de relieve la dificultad que existe para determinar cuál invento o aparato técnico merece un sitió especial en el desarrollo de la técnica. Por ejemplo, el filósofo expresa que la pólvora y la imprenta que aparentemente son descubrimientos muy importantes propios del siglo XV ya eran del conocimiento de los chinos siglos atrás.

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Su principio clasificador es no obstante, el nexo que se da entre el hombre y su técnica:

A mi entender, un principio radical para periodizar la evolución de la técnica es atender a la relación misma entre el hombre y su técnica o, dicho en otro giro, a la idea que'e! hombre ha ido teniendo de su técnica, no de ésta o la otra determinadas, sino de la función técnica en general.142

Con apoyo en el anterior principio ordenador, el pensador divide a la técnica en tres estadios evolutivos:

1. La técnica del azar 2. la técnica del artesano 3. la técnica del técnico.

a). El insuficiente repertorio de actos técnicos. Esto conlleva una existencia cargada de una mayor animalidad y de una menor humanidad, pero, más que nada, implica un desconocimiento de la esencia de la técnica por parte del hombre primitivo, de sus capacidades como generador de cambios.

Desconoce por completo el carácter esencial de la técnica, que consiste en ser ella una capacidad de cambio y progreso, en principio ilimitados.143

b). La sencillez y escasez de la técnica primigenia. Lo cual exige a fortiori una

existencia en comunidad, en la cual todos ejecutaban determinados actos, por ejemplo: toda la población se dedica a manufacturar arcos, flechas, etcétera. Asimismo, se empieza a percibir cierta diferencia basada en el sexo, en estos movimientos o actos técnicos:

La única diferenciación que se produce muy pronto estriba en que las mujeres se ocupan en ciertas faenas técnicas y los varones en otras. Pero esto no basta para aislar el hecho técnico como algo peculiar a los ojos del primitivo, porque también el repertorio de actos naturales es un poco diferente en la mujer y en el varón. Que la mujer cultive los campos -fue la mujer la inventora de la técnica agrícola- le parece tan natural como que de cuando en cuando sé ocupe de parir.144

c). No existe conciencia del momento de invención dentro de la técnica. Lo cual se interpreta como que el hombre no se visualiza todavía como el inventor o creador de implementos técnicos, sino que más bien atribuye a sus movimientos técnicos un sentido mágico, sobrenatural, ante lo cual se siente acostumbrado. Así Ortega señala que: .

Por ejemplo, rozando por diversión o prurito un palo con otro brota el fuego. Entonces el primitivo tiene una súbita visión de un nuevo nexo entre las cosas. El palo, que era algo para pegar, para apoyarse, aparece como algo nuevo, como lo que produce fuego. El primitivo, así tenemos que imaginarlo, queda anonadado, porque siente como si la naturaleza de improviso hubiera hecho penetrar en él uno de sus misterios. Ya el fuego era para él un poder divinoide del mundo y le suscitaba emociones religiosas. El nuevo hecho, el palo que hace fuego, se carga por una y otra razón de sentido mágico. Todas las técnicas primitivas tienen originariamente un halo mágico y son técnicas para aquel hombre por lo que tienen de magia.145

143 Idem, 75. 144 Idem, 76. 145 Idem, 76.

En el segundo estrato, la técnica se ubica como artesanía, y aquí el filósofo ofrece algunos ejemplos de periodos históricos en los que ésta se hace ostensible. Por ejemplo, sitúa en este segmento a la antigua Grecia, a la Roma pre-imperial y al Medioevo; sobresalen sus comentarios respecto a que:

a). El repertorio de movimientos técnicos ha crecido enormemente, lo cual se refleja en una mayor complejidad de tales actos:

No pocos de estos (actos) se han hecho tan complicados que no pueden ejercitarlos todo el mundo y cualquiera. Es preciso que ciertos hombres se encarguen a fondo de ellos, dediquen a ellos su vida: son los artesanos. Pero esto acarrea que el hombre adquiera ya una conciencia de ia técnica como algo especial y aparte. Ve la actuación del artesano -zapatero, herrero, albañil, talabartero, etcétera-, y entiende la técnica bajo ia especie o figura de los técnicos que son los artesanos; quiero decir: aún no sabe que hay técnica, pero ya sabe que hay técnicos, hombres que poseen un repertorio peculiar de actividades que no son, sin más ni más, las generales y naturales en todo hombre.146

b). Sobresalen los artesanos como los poseedores de tales actos. Para tal empresa dedican su vida a este quehacer totalmente, sin incursionar en otros menesteres.

c). En este nivel se inventan instrumentos y no máquinas. Esto, porque el hombre ejecuta nuevos movimientos técnicos apoyándose en tales implementos, a diferencia de las máquinas que -com o observaremos más adelante- trabajan por sí mismas, sin requerir la presencia constante del hombre.

d). Dichos actos técnicos son, sobre todo, un método de trabajo, un procedimiento, con lo cual el artesano todavía funge como,actor o ejecutor de su trabajo.

Pues bien, el artesano es, a la par e indivisiblemente, el técnico y el obrero. Y lo que más

se ve de él es su maniobra y lo que menos su técnica propiamente tal.147

Finalmente, es en el tercer nivel relativo a la técnica del técnico en el que ésta s e ,

alcanza dentro de las sociedades más desarrolladas y en el que, a partir de la revolución

146 Idem, 80. 147 Idem, 82.

industrial, se toma irreversible. Sus rasgos más importantes se pueden englobar en los siguientes puntos:

a). El uso de la máquina (el telar de Robert), que implica un papel pasivo por parte

del hombre como espectador de la máquina.

En la máquina, en cambio, pasa el instrumento a primer plano y no es él quien ayuda al hombre sino al revés: el hombre es quien simplemente avuda v supiementa a la

, . 148 - -

máquina.

b). Surge la separación entre el técnico y el obrero. Aquí el primero planifica y el segundo ejecuta.

El hombre adquiere la conciencia suficientemente clara de que posee una cierta capacidad por completo distinta de las rígidas, inmutables, que integran su porción natural o animal. Ve que la técnica no es un azar, como en el estadio primitivo, ni un

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cierto tipo dado y limitado de hombre -e l artesano-.

c) El hombre tiene conciencia de su poder creador

Esta nueva conciencia de la técnica como tal coloca al hombre, por vez primera en una situación radicalmente distinta de la que nunca experimentó... El hombre está hoy, en su

fondo, azorado precisamente por la conciencia de su principal ilimitación.148 149 150

d) Se producen nuevos y diversos proyectos de vida; el hombre se siente serlo todo

y por ello nada determinado, se siente vacío.

Y acaso contribuye a que no sepa ya quien es -porque al hallarse, en principio, capaz de ser todo lo imaginable-, ya no sabe qué es lo que efectivamente e s.151

Y así, analizados que fueron estos tres estadios evolutivos que el autor expone en la obra de referencia, mediante la observación de los movimientos técnicos del hombre, podemos ya hacer caso de la sugerencia que el propio pensador nos hace, en el tenor de mirar la conducta del hombre desde fuera:

148 Idem. 149 Idem, 83. 150 Idem, 82-83. 151 Idem, 83.

Observar y analizar su conducta externa es una gimnasia intelectual fértil, sobre todo si no nos detenemos en ello, sino que partimos de sus movimientos corporales y edificamos sobre ellos la hipótesis de cómo debería ser en su interior un ser que, visto desde fuera, está así constituido. Entre los movimientos del otro hombre, que podemos observar, hay un grupo muy interesante: Los movimientos técnicos. Se trata de los

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manejos que realiza el hombre cuando fabrica un objeto.

Para exclamar con él:

Mientras el hombre viva, hemos de considerar su técnica como uno de los rasgos !

constitutivos esenciales, y tenemos que proclamar la tesis siguiente: El hombre es técnico.I5?

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Con ello, ya no abrigamos ninguna duda en cuando al ubicar la técnica en el nivel en que lo hace el pensador: inserta en la vida misma.