Chapter 2: Literature Review
2. Scenario Driven Technology Roadmapping: A Conceptual Model
3.7 ANTECEDENTES
Elemento primordial de la modernidad por la importancia que reviste es el hecho de la afirmación del sujeto pensante, del sujeto racional, quien asistido únicamente por su propia razón, ya independiente de cualquier tipo de autoridad ya sea religiosa, sociológica o política, es el que debe avocarse al encuentro con la verdad vista como correspondencia con la realidad. Aquí se asiste a una pugna, una afirmación del racionalismo, una puesta de autonomía del individuo, de lo que el sujeto puede realizar por él mismo.
Paralela a esta afirmación racional, la necesidad de riqueza y el afán de lucro se integran no nada más en un objetivo o finalidad digna de ser alcanzada por ella misma, sino en una meta que excluirá paulatinamente a todas las otras. El ansia de riqueza traducida como mentalidad mercantilista avanza cada vez más en el mundo. Ahora bien, semejantes
concepciones de progreso y crecimiento ya interactuaban en el pensamiento de los padres
de la ciencia moderna como Galileo, Bacon, y Descartes, quienes sustentaban que no era su deseo sustituir la ciencia clásica por un mero acto de disolución de la estructura causal dejl mundo. Al respecto, la ciencia clásica atendía a fines, en tanto que la ciencia moderna trata de desterrar de su ámbito de acción todo lo que signifique un fin. Ya Descartes afirmará en su momento que:
Esas nociones me hicieron ver que era posible llegar a conocimientos muy útiles en la vida y que en lugar de esta filosofía especulativa que se enseña en las escuelas, se podría encontrar una práctica mediante la cual conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los astros, de los cielos y de todos los demás cuerpos que nos rodean claramente como conocemos diversos oficios de nuestros artesanos, podríamos emplearlos del mismo modo en todos los usos para que son propios y de ese modo convertimos en dueños y señores de la naturaleza.82
O sea la ciencia moderna no es pensada como un simple acto de contemplación, sino que la ciencia explica para facilitar el dominio y control de la naturaleza. Así se deduce de lo manifestado por Francis Bacon en el sentido de que
La ciencia y el poder humanos vienen a ser lo mismo porque e! ignorar la causa nos priva del efecto.83
Galileo considerará que la ciencia ya no es un saber que preste servicios a la fe. sino que posee una meta diferente a la de ella. Así, las Escrituras conllevan un mensaje de
salvación y su función no estriba en determinar las constituciones de los cielos y de las
estrellas. Los juicios de fid e expresan cómo se va al cielo', los juicios científicos logrados
mediante las experiencias sensatas y las demostraciones necesarias proporcionan
testimonio en cambio de cómo vo el cielo. Es decir, que con apoyo en sus distintos
derroteros (la salvación para la fe; el conocimiento, para la ciencia), y en sus diferentes formas de fundamentación y aceptación (autoridad de la Escritura en la fe y respuesta ¡ humana ante el mensaje revelado; en la ciencia: experiencias sensatas y suficiencia en demostraciones), Galileo distingue las proposiciones científicas de las de la fe:
Me parece que en las disputas naturales (la Escritura) debería colocarse en último
lugar.84 !
La racionalidad moderna consiste en conocer científicamente el origen de las causasi 1 sobre las que técnicamente se opera. De aquí que la ciencia busque explicar el mundo
oponiéndose a la irracionalidad de aproximaciones dadas por una cosmovisión mítica laj
cual con su carencia de precisión empírica, conforma precisamente el fin a rebasar por el saber científico.
La completud del nuevo ámbito racional definido por Descartes en el mundo' científico, es también buscada por la razón kantiana, que fija los alcances y los límites de la razón humana, al intentar buscar hasta el límite que el ser humano puede conocer de ! manera cierta y con rigor en uso de sus facultades racionales. Entonces, es en la ,
83 Bacon, La gran restauración Aforismo III, 88.
modernidad cuando el mundo social e histórico de las cosas materiales adquiere la consigna
de un progreso.ilimitado, de un desarrollo infinito. Desarrollo que ya en Aristóteles, se
vislumbra en la premisa de que la naturaleza es fin {lelos), por lo que el desarrollo debe
verse como un avance hacia este fin.
Ahora bien, al surgir el mundo moderno y la burguesía, se transita del mundo cerrado del Medioevo al universo infinito moderno, se comienza a creer en la posibilidad de un progreso indefinido del conocimiento, mediante el uso de la razón, para la cual no existen límites en cuanto a sus poderes y posibilidades. De aquí que se estime que la finalidad principal de la vida humana se basa ahora en el crecimiento ilimitado de la producción y las fuerzas productivas (técnicas). Situación que inquieta a Horkheimer quien
ya en el prólogo de la Critica de la razón instrumental al argumentar que
Los problemas económicos y sociales del presente han sido detalladamente tratados
por científicos competentes. Este estudio sigue otro camino. Su objetivo no es otro que ¡
el de investigar el concepto de racionalidad subyacente a la industria cultural de nuestro tiempo.85
enfrenta el problema igualmente compartido por otros autores del círculo francfortiano referente a que no es ya la división en clases de la sociedad industrial, el espacio en el que por una parte se sitúan los propietarios y por otra los explotados, sino que el dilema a resolver es más profundo y se cuestiona por la esencia que permite que ese sistema exista. Así, el título de propiedad de los instrumentos de producción que divide a tenedores, de los que nada poseen, es la razón de ser de un sistema industrial opresivo que sepulta cualquier intento de humanidad fuera de ese ámbito, por lo que ante la reivindicación original de cambiar y reajustar este proceso de producción, la tarea ahora es inquirir por el modelo paradigmático de racionalidad que lo sustenta y que le dio origen.
3.8 LA RAZÓN COMO INSTRUMENTO
Conforme a lo anterior, la atención se orienta hacia el modelo de racionalidad qué impregna todo hecho cotidiano en la sociedad moderna, mismo que norma el criterio a
seguir en los diarios afanes del hombre común, quien en opinión de Horkheimer concibe a las cosas racionales como las que reportan utilidad, condición capaz de ser distinguida por todo hombre medio, esto es. por toda persona racional, toda vez que lo que permite en última instancia los actos razonables, es la capacidad de clasificación, conclusión o inferencia y deducción, aspectos esenciales y definitorios de la racionalidad dominante. Es decir, una razón que no se preocupa por preguntarse respecto del contenido específico, sino por el funcionamiento abstracto del mecanismo del pensamiento.86 87
3.9 RAZÓN SU B JETIV A
Y es desde aquí, que Horkheimer ahonda en el concepto de razón y sobre todo la razón subjetiva considerada como la que reglamenta los medios al fin. O sea, que para el pragmatismo presente lo racional se identifica con lo útil, por lo que una vez decidido lo que se quiere, la razón es la que se encargará de definir y hallar los medios necesarios para obtenerlo. Ello es así porque en este contexto es racional lo que sirve para algo, según se desprende del análisis de Horkheimer, quien piensa que
La razón subjetiva se revela en última instancia como la capacidad de calcular posibilidades y determinar los medios más adecuados para un Fin dado.5.
Esta razón subjetiva que correlaciona medios a fines se basa en la
Adecuación de los métodos y modos de proceder a los fines qué son más o menos asumidos y que presuntamente se sobreentienden.88
Lo anterior significa entonces que el acento está puesto en discernir y calcular los medios adecuados, con lo que los fines a alcanzar se convierten en asunto de poca relevancia en cuanto a la investigación de si son o no son razonables. Cuando esta razón subjetiva atiende a fines asume que estos son racionales en un sentido subjetivo, o sea, que son útiles al individuo para conseguir su autoconservación, término referido no sólo a una subsistencia de acuerdo a las necesidades básicas, sino además a una emancipación del
86 Idem, 45. 87 Idem, 47. 88 Idem, 45.
sujeto en tanto que reacción al riesgo de un.colectivism o absorbente y en tanto que
monopolización del beneficio económico con el único objetivo de subsistir holgadamente
en la vida.
Aunque Aristóteles acepta que la vida política se hace ostensible para responder-a las necesidades básicas de la vida, ella se caracterizaba esencialmente por su orientación
hacia una vida buena, lo que daba lugar a una moralidad política y un fin, la felicidad. De
esa forma la racionalidad de la polis no se circunscribía nada más a una instrumentalización de la subsistencia. Ahora bien, la racionalidad instrumental que denuncia Horkheimer sería una vuelta a esa monopolización de la conservación. Así, el fin capaz de ser racional por sí mismo, es decir, sin estar referido a ninguna especie de ventaja o ganancia subjetiva le resulta a este modelo de razón por demás extraño. Este tipo de razón significó una serie de profundos cambios en la forma de concebir la realidad que se produjo en el pensamiento de Occidente en el último siglo.
3.10 RAZÓN OBJETIVA
Al contrario, otra idea de la razón diametralmente opuesta predominó desde siempre, misma que concebía a la razón como
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