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Constitutional rights

Addendum: The trends and the normative framework of

11.1 The normative framework

11.1.2 Constitutional rights

La sobrevivencia de las tortugas marinas será posible en la medida que tomemos conciencia de que nuestra participación es MUY IMPORTANTE para garantizar su protección.

Alternativas para colaborar en la protección de las tortugas marinas:

Abstenernos en comprar en cualquier sitio, caparazones de tortugas disecadas, peinetas, dijes y otros artículos elaborados con placas de tortuga Carey ó Parape.

Abstenernos de comprar y consumir carne y huevos de tortugas marinas. Mantener las playas en al condición mas natural posible.

Evitar transitar o pernoctar a pie o con vehículos en las playas usadas por las tortugas marinas para anidar.

Asimismo, quitar iluminación innecesaria en estas playas, ya que las luces hacen que las hembras desistan de salir a desovar y producen desorientación en los tortuguillos que tratan de encontrar su camino hacia el mar.

No arrojar desechos al mar o a las playas ya que producen deterioro de las zonas de alimentación, descanso y anidación de las tortugas marinas. En particular, la basura en la arena puede obstaculizar el proceso de desove e impedir la salida de los tortuguillos del nido.

En caso de captura accidental en las redes de pesca, trate de comprobar el estado de la tortuga. Si se encuentra en buen estado devuélvala inmediatamente al agua ; si está parcialmente ahogada, debe colocarla en posición inclinada, con la cabeza más abajo que la cola para que pueda desalojar el agua de los pulmones. La tortuga debe mantenerse en la sombra y bajo observación por varias horas, antes de ser devuelta al mar.

Denunciar ante los organismos competentes ( MARNR - PROFAUNA - INPARQUES - Guardia Nacional) el saqueo de nidos, la venta de carne u otros productos de tortuga marina. Conocer un poco más acerca de las tortugas marinas, para proteger adecuadamente a las diferentes especies y sus hábitats.

Programa de Tortugas Marinas

Las tortugas marinas forman parte de la biodiversidad mundial, son un grupo primitivo y singular con características anatómicas únicas que no han cambiado sustancialmente desde que aparecieron en la tierra, .desde tiempos milenarios han sido una fuente de sustento económico, alimenticio y medicinal de muchos de los grupos sociales que se encuentran alrededor del mundo (Molina, 1981; Frazier, 1999). La sobreexplotación de muchas de las poblaciones ha puesto a estas especies en la actualidad en riesgo de desaparecer. Las tortugas marinas son en general explotadas por los asentamientos humanos más cercanos a las playas de anidación, ya que para muchas de estas comunidades es su única fuente de ingresos económicos, explotando principalmente el huevo y la carne.

México es el país con el mayor número de especies de tortugas marinas, debido a que a nuestras playas arriban seis de las siete especies reconocidas a nivel mundial, tales como la tortuga blanca (Chelonia mydas) prieta (Chelonia agassiizi), carey (Eretmochelys imbricata), lora (Lepidochelys kempii), caguama ( Caretta caretta ), golfina (Lepidochelys olivacea) y laúd (Dermochelys coriacea).

Debido a la excesiva explotación de estos organismos con fines comerciales, se observó un gran daño a todas las poblaciones de tortugas que anidan en México, lo que las colocó en el estatus de en peligro de extinción, los factores que han colocado a las tortugas en esta situación son:

- Comercio ilegal de huevos de tortuga para consumo humano.

- Captura de tortugas en embarcaciones, para extracción de huevos de vientre y carne.

- Tráfico del caparazón de la tortuga de carey para elaboración de artesanías y demás productos que se comercializan en las zonas urbanas.

- Tráfico de piel para la elaboración botas, bolsas y cinturones. - Captura incidental en algunas pesquerías

- Contaminación y modificación de su hábitat ANTECEDENTES

Las tortugas marinas forman parte de la biodiversidad mundial, son un grupo primitivo y singular con características anatómicas únicas que no han cambiado substancialmente desde que aparecieron en la tierra. Los registros fósiles de las tortugas marinas datan de hace 100 millones de años, a finales del Mesozoico, en el Cretásico Superior.

Su historia de vida es prodigiosa. Son especies longevas, cuya maduración sexual puede tardar años y hasta décadas. Excelentes navegantes; durante sus migraciones recorren cientos de kilómetros al trasladarse entre sus sitios de alimentación y anidación. Pasan la mayor parte de su vida en el mar, y durante la temporada de reproducción las hembras regresan a las playas para desovar. Los ciclos de anidación son múltiples, lo que quiere decir que las hembras arriban a las playas en varias ocasiones por temporada para depositar sus huevos. Las nidadas permanecen en incubación de 45 a 60 días y al emerger las crías se dirigen al mar, incorporándose a comunidades pelágicas a la deriva, durante periodos de tiempo variables, según la especie.

Mientras alcanzan la madurez reproductiva, transitan por una amplia variedad de hábitats oceánicos y costeros. En las diferentes etapas de desarrollo, la tasa de mortalidad es alta, de tal manera que de 10,000 crías sólo el 0.02 al 0.2% alcanzan la edad adulta (Hughes y Richard, 1974; Márquez, et al, 1976 y Hirth y Schafter, 1974).

Hasta el siglo XlX, las tortugas marinas fueron muy abundantes en sus áreas de distribución en los océanos templados y tropicales, estando sus poblaciones formadas por millones de individuos.

En la actualidad las poblaciones de las diferentes especies de tortugas marinas se encuentran reducidas. Esta merma en el ámbito de su distribución mundial es resultado de la interacción de diversas causas como son: la pesca excesiva, el comercio ilícito, el saqueo de nidadas, la captura y sacrificio de hembras anidadoras, la modificación y degradación de hábitat y la captura incidental de juveniles y adultos. En los últimos años, el hombre ha diezmado drásticamente la capacidad de estas especies para mantener su viabilidad, por lo que la mayoría de sus poblaciones se encuentran en declinación, frecuentemente a niveles críticos.

México no está excluido de esta problemática, por lo que el gobierno, con el establecimiento de diversas acciones de índole técnico, jurídico y administrativo encaminadas a la protección, conservación e investigación de las tortugas marinas, ha contribuido para contrarrestar el deterioro en las poblaciones de tortugas marinas a través de acciones.

Acciones desarrolladas en materia de protección de tortuga marina durante la segunda mitad del siglo XX.

ACCIONES

1966 Establecimiento del programa de investigación de tortugas marinas por el Instituto Nacional de Investigaciones Biológico Pesqueras.

1968 Se establecen las disposiciones de captura, aprovechamiento y comercialización de las tortugas caguama, prieta y carey.

1972 Vedas parciales a la captura de tortuga marina. 1973 Vedas a la captura total de tortuga marina.

1986

Se decretan como zonas de reserva y sitios de refugio para la protección, conservación, repoblación, desarrollo y control de las diversas especies de tortuga marina, los lugares en que anidan y desovan dichas especies.

1990

Se promulga el decreto de veda total y permanente para las especies y subespecies de tortuga marina, sus productos y derivados en aguas de jurisdicción nacional.

1990 Se crea el Programa Nacional de Protección y Conservación de las Tortugas Marinas a cargo de la entonces SEDUE.

1991

Se inicia el Programa Nacional de Evaluación de la Captura Incidental de Tortugas Marinas y del Impacto Técnico y Económico del Uso de los Dispositivos Excluidores de Tortuga Marina (INP, Instituciones Académicas y Sectores Productivos).

1992 Adhesión de México a la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

1993 Se crea la Comisión Intersecretarial para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas. 1993 Se constituye el Comité Nacional para la Protección y Conservación de Tortugas Marinas integrado por representantes de los sectores productivo,

académico y gubernamental.

1993

Se publican las Normas Oficiales Mexicanas de Emergencia 002-PESC-1993 y 008-PESC-1993, por las que se estableció el uso obligatorio de dispositivos excluidores de tortugas marinas en el Golfo de México y Mar Caribe.

1993

Se publica la Norma Oficial Mexicana NOM-002-PESC-1993, para ordenar el aprovechamiento de las especies de camarón en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos, en la cual se establece el uso obligatorio de dispositivos excluidores de tortuga marina.

1994

Se publica la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994, por la que se determina las siete especies de tortuga marina en la categoría de: en peligro de extinción.

1995

Se publica el Acuerdo que establece la clasificación y codificación de mercancías cuya importación y exportación está sujeta a regulación por parte de la SEMARNAP

1996

Se publica la Norma Oficial Mexicana de Emergencia NOM-EM-001-PESC- 1996, por la que se establece el uso obligatorio de dispositivos excluidores de tortugas marinas en las redes de arrastre durante las operaciones de pesca de camarón en el Océano Pacífico, incluyendo el Golfo de California.

1996

Adición del capítulo de delitos ambientales al código penal para el Distrito Federal en materia de fuero común, y para toda la República en materia de fuero federal.

1997

Se publica el Programa de Conservación de la Vida Silvestre y Diversificación Productiva en el Sector Rural 1997-2000, México. Este documento contiene la estrategia de conservación y recuperación de especies prioritarias dentro de las cuales, se incluye a las tortugas marinas.

1997

Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-002-PESC-1993, en donde se ratifica el uso obligatorio de excluidores de tortuga marina en todas las redes de arrastre camaroneras y se autoriza el uso de excluidores de tipo rígido exclusivamente.

2000 Se crea la Ley General de Vida Silvestre.

Las acciones instrumentadas a lo largo de los últimos 30 años proveen herramientas básicas para la protección de las siete especies de tortugas marinas que arriban a territorio mexicano, mismas que desde tiempos ancestrales anidan y se alimentan en nuestras costas, razón por la cual se considera a México como una región de especial importancia en la conservación de tortugas marinas y una zona estratégica para la aplicación de programas de protección, conservación, investigación y manejo de estos quelonios.

El trabajo que se realiza para asegurar la sobrevivencia a largo plazo de las tortugas marinas puede tener varios enfoques. Uno que PRETOMA considera muy eficaz y gratificante, es la protección de las playas de anidación. En muchos casos, esto implica trabajar directamente con los miembros de las comunidades costeras que han explotado el recurso tortuga marina por generaciones. El saqueo de los nidos de tortuga y el consumo de sus huevos es una práctica

muy arraigada en la cultura de los moradores de la costa Pacífica, y no terminará de un día para otro. Para cambiar la percepción que tienen las comunidades costeras de las tortugas marinas, se requiere de una inversión importante de tiempo y educación, así como la creación de alternativas ingeniosas, que alienten a la

población a abandonar esta práctica.

Una amenaza moderna en las playas de anidación es la alteración y destrucción de hábitat, para satisfacer la demanda de la industria turística. Muchas veces, estos desarrollos se realizan al margen de la ley, violando inclusive la Zona Pública. Los proyectos abarcan los siguientes aspectos:

Reducir el saqueo de nidos

La playa es patrullada por participantes del proyecto durante la noche, en busca de tortugas anidadoras, con el objetivo de proteger los nidos de la acción de los “hueveros”, o colectores ilegales. Todas las tortugas son identificadas a nivel de especie, medidas, y marcadas con placas metálicas en las aletas delanteras para estudiar patrones de anidación y migración.

Aumentar la producción de neonatos

Los nidos son relocalizados en uno o varios viveros para su incubación. Los neonatos son liberados al mar durante la noche o durante horas de la tarde, cuando no hace calor y los depredadores naturales, especialmente las aves, no están presentes.

Participación de miembros de la comunidad

PRETOMA contrata los servicios de miembros de las comunidades, y los capacita para que realicen labores de monitoreo de la actividad de anidación, actividad por la cual obtienen un pequeño ingreso. Los monitores locales componen la principal fuerza laboral del proyecto. A la vez, PRETOMA alquila una cabina/estación desde Julio hasta Diciembre, y los voluntarios nacionales y extranjeros que colaboran en las actividades llevan beneficios económicos a restaurantes, pulperías, y cabinas locales. Los voluntarios también están invitados a integrarse a la comunidad, conocer personalmente a los locales, y enseñar inglés a jóvenes y adultos en las escuelas.

Educación ambiental

La presencia de PRETOMA en las comunidades costeras ayuda a educar a la gente acerca de la problemática marina. Muchos de los voluntarios en los proyectos son biólogos o conservacionistas, y nos ayudan diseminando sus conocimientos específicos. Con frecuencia, el flujo de información es inverso, y son los locales quienes terminan educando a los voluntarios. Después de todo, ellos son quienes han convivido con las tortugas marinas toda su vida.

Denuncias y casos legales

En ocasiones, para mantener la integridad ecológica de estas playas tan ecológicamente sensibles, es necesario interponer denuncias ante las Cortes Judiciales respectivas por violaciones a la Ley de la Milla Marítima y Zona Pública, así como por violaciones a la Ley de Vida Silvestre.

Puedes descargar los reportes final de la temporada 2005-2006 para Punta Banco, San Miguel y Playa Caletas aquí:

Informe 2005-2006 (Español) Informe 2005-2006 (Íngles)

Características de la Historia de Vida de las Tortugas Marinas

Cada una de las especies de tortugas marinas tiene un notable ciclo de vida especializado y complejo. Los individuos requieren de una amplia variedad de

ambientes para desarrollarse, llegar a su fase adulta y completar su ciclo de vida. Con excepción de Natator depressus, que parece carecer de una fase pelágica, los ambientes de los que dependen las tortugas marinas incluyen playas, mar abierto, aguas costeras y estuarinas. Durante su ciclo de vida, cada organismo se dispersa y migra, recorriendo distancias que pueden abarcan decenas de miles de kilómetros, atravesando cuencas oceánicas y también agua territoriales de diferentes países. Para llegar a la madurez les toma varias décadas: el tiempo que transcurre desde fase de huevo hasta que regresan a la misma playa a reproducirse puede ser desde los 10 a los 50 o más años. Las tortugas marinas tienen la capacidad de vivir y reproducirse durante décadas. Normalmente, las tortugas tienen una alta productividad. El número de huevos por nido puede variar desde los 80 a 200 huevos y pueden anidar hasta 14 veces en una temporada. Una tortuga puede continuar anidando por más de 20 años. En muchas maneras, una hembra es una máquina productora de huevos. Pero, por otro lado, las tortugas tienen una elevada mortalidad durante los primeros estadios de su vida. Muchos huevos no sobreviven a la eclosión; muchas crías no se integran al mar; muchas crías al llegar al mar no sobreviven más de un día. De una fase a otra, menos y menos tortugas permanecen en la población y, al final, menos de uno en 1,000 o posiblemente menos de un huevo en 10,000 sobrevive para producir una tortuga adulta. En muchas formas, la sobrevivencia de las tortugas marinas depende de sus respuestas correctas en los tiempos correctos y la disponibilidad adecuada de condiciones específicas de ciertos ambientes. Lo anterior pudiera involucrar respuestas específicas a la luz sobre el horizonte y el recorrido exitoso de la playa al mar, la evasión de ciertos cuerpos de agua en altamar, la selección de un ambiente específico para la alimentación y refugio, o a ciertas señales emanadas de una playa de anidación particular.

9.- CONTAMINACIÓN DE RÍOS

Los ríos han sido utilizados como sumideros para los desechos de la agricultura y de la industria. Gracias a su corriente y naturaleza ecológica, los ríos son capaces de regenerarse por sí mismos al admitir cantidades asombrosas de afluentes. Sin embargo, todos los ríos tienen un límite de capacidad de asimilación de aguas residuales y fertilizantes provenientes de las tierras de cultivo. Si se supera este límite, la proliferación de bacterias, algas y vida vegetal consumirá todo el oxígeno disuelto en el agua (eutrofización) y ahogará a insectos y peces, lo que destruye todo el ecosistema fluvial ya que se interrumpen las cadenas tróficas.

La calidad del agua está afectada por diversos factores como los usos del suelo, la producción industrial y agrícola, el tratamiento que se le da antes de ser vertida nuevamente a los cuerpos de agua, y la cantidad misma de agua de los ríos y lagos, ya que de ésta depende su capacidad de purificación.

La mayoría de los cuerpos de agua superficiales del país reciben descargas de aguas residuales sin tratamiento, lo que ocasiona distintos niveles de contaminación en prácticamente todos estos cuerpos. Desde 1974 comenzó a operar un monitoreo

de la calidad del agua de los cuerpos más importantes y en los que se habían detectado problemas de contaminación.

Con el fin de evaluar la calidad o grado de contaminación del agua se han desarrollado diversos índices de calidad tanto generales como de uso específico. En México se emplea el llamado Índice de Calidad del Agua (ICA), que agrupa de manera ponderada algunos parámetros del deterioro de la calidad del líquido (León, 1991). El índice toma valores en una escala de 0 a 100%, donde mientras mayor sea el valor mejor es la calidad.

El ICA se calcula a partir de una ponderación de 18 parámetros fisicoquímicos, entre los que se encuentran la demanda bioquímica de oxígeno (DBO), oxígeno disuelto, coliformes, fosfatos, pH, sólidos suspendidos, etc.

El ICA fue desarrollado de acuerdo con las siguientes etapas: La primera etapa consistió en crear una escala de calificación de acuerdo con los diferentes usos del agua. La segunda involucró el desarrollo de una escala de calificación para cada parámetro de tal forma que se estableciera una correlación entre los diferentes parámetros y su influencia en el grado de contaminación. Después de que fueron preparadas estas escalas, se formularon los modelos matemáticos para cada parámetro, los cuales convierten los datos físicos en correspondientes índices de calidad por parámetro (Ii). Debido a que ciertos parámetros son más significativos que otros en su influencia en la calidad del agua, este hecho se modeló introduciendo pesos o factores de ponderación (Wi) según su orden de importancia respectivo. Finalmente, los índices por parámetro son promediados a fin de obtener el ICA de la muestra de agua.

Parámetros del ICA: importancia relativa

Parámetro Peso (Wi) Parámetro Peso (Wi)

Demanda Bioquímica de

Oxígeno (DBO) 5.0 Nitrógenonitratos (NO3-1) en 2.0

Oxígeno disuelto 5.0 Alcalinidad 1.0

Coliformes fecales 4.0 Color 1.0

Coliformes totales 3.0 Dureza total 1.0

Sustancias activas al azul de

metileno (Detergentes) 3.0 PotencialHidrógeno (pH) de 1.0 Conductividad eléctrica 2.0 Sólidos

suspendidos

1.0

Fosfatos totales (PO4-3) 2.0 Cloruros (Cl-1) 0.5

Nitrógeno amoniacal (NH3) 2.0 Turbiedad 0.5

Fórmula del ICA

Donde el subíndice i identifica a cada uno de los 18 parámetros antes presentados, por lo que i = 1, 2, …, 18, y n = 18.

Desde 1974 comenzó a operar un monitoreo de la calidad del agua de los cuerpos más importantes y en los que se habían detectado problemas de contaminación. En los lagos monitoreados el hecho más notable es la disminución de la concentración de bacterias coliformes,

En el caso de los demás contaminantes no se observa un patrón definido que indique el éxito en su control. La mayoría muestra oscilaciones alrededor de los valores que se registraron a principios de los años 90. Incluso en algunos cuerpos de agua se detectan ligeras tendencias a la alza, por ejemplo, en la demanda bioquímica de oxígeno (DBO) en prácticamente todos los lagos. Aunque no existe un criterio definido para evaluar la calidad de este contaminante, se considera que el agua no contaminada debe tener una DBO menor a 2 mg/L y ésta no debe ser mayor