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Chapter 7 Summary and Future Directions

7.1 Contributions

Población: Sudán; 39 millonesSudán del Sur: 10,3 millones Superficie: Sudán: 1.886.681 kmSudán del Sur: 619.745 km2 2

IDH: Sudán: 171 (de 186)Sudán del Sur:

---PIB: Sudán: 51.543 millones $Sudán del Sur: 10.060 millones $ Renta por habitante: Sudán: 1.319 $Darfur: 977 $

Actores armados: las FFAA de los dos países Facilitaciones: Unión Africana

una vicepresidencia para el SPLA; asimismo, se acordó no aplicar la ley islámica en el sur del país y que cada territorio utilizara su propia bandera. En el año 2011 se celebró el referéndum, y Sudán del Sur se convirtió en un Estado independiente. El proceso duró 13 años en total, y la duración hasta la firma del Acuerdo de Paz fue de siete años. El cese de la guerra con el norte y la posterior consecución de la independencia para Sudán del Sur en 2011 no lograron llevar la estabilidad a la zona meridional. Las disputas por el control del territorio, del ganado y del poder político se acrecentaron entre las múltiples comunidades que pueblan Sudán del Sur, lo que aumentó el número, la gravedad y la intensidad de los enfrentamientos entre ellas. La situación se agravó aún más tras las elecciones generales de abril de 2010, cuando diversos militares que habían presentado su candidatura o apoyado a oponentes políticos del partido en la presidencia, SPLM, no lograron la victoria. Estos militares se negaron a reconocer los resultados de los comicios y decidieron tomar las armas para reivindicar su acceso a las instituciones, denunciar la predominancia de los dinka y la subrepresentación de otras comunidades dentro de las mismas y señalar al Gobierno de Sudán del Sur como corrupto. Los ofrecimientos de amnistía por parte de Juba no han logrado poner fin a la insurgencia, acusada de recibir financiación y apoyo logístico sudanés. Durante el año se configuraron dos importantes frentes armados en la región del Gran Alto Nilo: el South Sudan Liberation Army, bajo el mando de Peter Gadet, en el estado de Unidad y el South Sudan Democratic Movement/Army, encabezado por el general George Athor, en el estado de Jonglei. Ambas formaciones comparten el objetivo de derrocar al Gobierno de Sudán del Sur, dirigido por el presidente Salva Kiir, al que tildan de corrupto y acusan de mala gobernabilidad, a la vez que acusan al principal partido, SPLM, de acaparar el poder político dentro de las instituciones, y de marginar al resto de partidos y comunidades diferentes a la dinka (mayoritaria dentro del SPLM). Asimismo, señalan que el Ejército (SPLA) y la policía, pese a recibir una gran cantidad de recursos por parte del Estado, se encuentran mal equipados y son incapaces de brindar seguridad a la población. Los ataques del SSLA y del SSDM/A, junto con las milicias lideradas por Gabriel Tang-Ginye (Alto Nilo), Gatluak Gai (Unidad) y David Yau-Yau (Jonglei), causaron miles de víctimas a lo largo del año en la región del Gran Alto Nilo. Uno de los ataques más graves, por el número de víctimas, fue el perpetrado por el SSDM/A en el condado de Fangak (Jonglei) donde murieron más de 300 personas entre los meses de febrero y marzo, según fuentes gubernamentales.

La respuesta dada por el Gobierno a la insurgencia tuvo dos vertientes: la renovación del ofrecimiento de amnistía a sus dirigentes –que comprendía la reintegración de sus tropas en el Ejército– y el combate directo llevado a cabo por las Fuerzas Armadas. Los operativos militares contribuyeron a agravar la situación en numerosas ocasiones, después de que los soldados fueran acusados de agredir, asaltar y matar a civiles a los que acusaban de connivencia con la insurgencia. El incendio por parte del Ejército de, al menos, 7.000 viviendas en el condado de Mayom (estado de Unidad), en mayo, fue un claro ejemplo de este tipo de acciones. El SSLA advirtió en septiembre y octubre a las ONG y a las agencias de la ONU de que abandonaran los estados de Unidad, Alto Nilo y Warrap, contra los que pretendían iniciar un fuerte ataque. En relación con la amnistía, George Athor (SSDM/A) se acogió a ella en enero, aunque continuó y amplió sus ataques en los meses sucesivos. Athor murió en diciembre en una emboscada militar en la frontera sudanesa. De igual manera, el militar sublevado Gatluak Gai llegó a un acuerdo de amnistía con el Gobierno en julio, y murió asesinado en extrañas circunstancias ese mismo mes en el condado de Koch (Unidad). David Yau-Yau y Peter Gadet se acogieron a la amnistía en junio y agosto, respectivamente, pero el grupo de Gadet (SSLA) se negó a abandonar la lucha armada. Por otra parte, el sublevado Gabriel Tang-Ginye permaneció bajo arresto en Juba a partir de abril. En reiteradas ocasiones a lo largo del año, el Gobierno sud sudanés acusó a Jartum de prestar asistencia y de proporcionar armamento a los militares sublevados. En este sentido, varios informes publicados durante el año por Small Arms Survey, en los que se identificaba y evaluaba el material incautado por el Ejército a las fuerzas de Athor y Gadet, corroborarían las sospechas de que ambos pudieran estar recibiendo apoyo externo.

Durante el tercer trimestre de 2012, se produjeron diversos encuentros y rondas de negociación entre Sudán y Sudán del Sur, y no fue hasta el 27 de septiembre que alcanzaron un acuerdo parcial sobre seguridad y relaciones económicas, bajo los auspicios del Panel de Implementación de Alto Nivel de la UA. Además del mediador oficial de la UA, Thabo Mbeki, EE. UU. y China jugaron una considerable influencia en las conversaciones de paz. El acuerdo supuso el reinicio de las exportaciones de petróleo y el acuerdo para desmilitarizar la frontera común y así evitar una conflagración bélica de mayores consecuencias. Sin embargo, un buen número de puntos clave seguían sin estar resueltos, incluido el estatus de la región en disputa de Abyei, y diversas zonas fronterizas en disputa entre ambos países.

En octubre, el Consejo de Paz y Seguridad de la UA aprobó por unanimidad preparar una mediación con el objetivo de resolver el contencioso de Abyei, que enfrenta a Sudán y Sudán del Sur. La propuesta de la UA hacía un llamamiento a celebrar un referéndum en octubre de 2013 en la región en disputa, y solo los miembros de la comunidad misseriya residentes en Abyei podrían participar en dicha votación. Los EE. UU., Francia, el Reino Unido y la UE manifestaron su apoyo a la propuesta de referéndum, mientras que Rusia señaló que era partidaria de la partición de Abyei, la postura de Khartoum.

El proceso de paz en 2013

En marzo, los Gobiernos de ambos países se comprometieron a implementar el acuerdo firmado en septiembre de 2012, por el que se creaba una zona desmilitarizada de diez kilómetros a cada lado de la frontera y por el que Sudán del Sur podía volver a exportar su petróleo a través de los oleoductos sudaneses. Los bancos centrales de los dos países se pusieron de acuerdo en una metodología para facilitar la recolección de la renta del petróleo por parte de Jartum. El transporte de petróleo por oleoductos sudaneses estaba previsto que se iniciase pronto. Los dos Sudán también acordaron formar un nuevo mecanismo para lidiar con las acusaciones, por parte de ambos, de apoyar a grupos rebeldes del país opuesto.

Algunos informes apuntan que Jartum había abandonado la demanda de tener el 50 % de las posiciones administrativas interinas en la región de Abyei, disputada por los dos países, hecho que podría facilitar la celebración de un referéndum para decidir a cuál de los dos países se integraba. A finales de marzo, el estadounidense Carter Center, en colaboración con el sudanés Future Studies Center y el Ebony Center for Strategic Studies de Sudán del Sur, acordó la implementación de un proyecto de un año cuyo objetivo era la creación de un espacio de debate donde se creasen ideas prácticas para la consolidación de la paz.

En Sudán del Sur, a finales de abril, el presidente ofreció una amnistía a seis comandantes de grupos rebeldes. En principio solo fue aceptada por el grupo armado SSLA. Según fuentes locales, el grupo, que constaba de 3.000 miembros, cruzó la frontera desde Sudán con cien camiones y entregó las armas a las autoridades de Sudán del Sur. En junio, el líder de otra milicia, que luchaba en el estado de Upper Nile, Johnson Uliny, también se sumó a la oferta de amnistía.

En abril, los dos países lograron un acuerdo. Los principales puntos consistían en abrir diez corredores en la frontera, establecer un comité conjunto de seguridad y tratar las demandas de los rebeldes. La producción de petróleo se reanudó y el crudo llegó el 7 de abril a Sudán, después del acuerdo alcanzado en marzo. Sin embargo, la decisión de Sudán de cerrar otra vez el oleoducto aumentó la tensión entre las partes. En junio, los dos países aceptaron la mediación de la UA para resolver las disputas. Los dos Gobiernos negociaron el cese del cierre de los oleoductos durante todo el mes de agosto, después de que el ministro de Petróleo sudanés, Awad al-Jaz, anunciara, a principios de ese mes, que se aplazaba el cierre hasta el 6 de septiembre, en vez de la fecha inicial del 22 de agosto. Anteriormente, ya se había aplazado la fecha del 7 de agosto al 22 de agosto. Los presidentes de ambos países se reunieron en Jartum, a principios de septiembre, para empezar conversaciones sobre la crisis de los oleoductos. Como resultado, el 4 de septiembre, el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, anunció que no se impediría el transporte de petróleo de Sudán del Sur a través de sus infraestructuras. Cabe destacar que, a principios de julio, el Gobierno de Sudán del Sur anunció el inicio de conversaciones de paz con el líder de los rebeldes, David Yau Yau. Anteriormente, el presidente del país, Salva Kiir, había pedido a los ancianos de la comunidad murle que persuadieran a Yau Yau de responder a la amnistía propuesta. En octubre, los presidentes de Sudán y Sudán del Sur, Omar al-Bashir y Salva Kiir, respectivamente, mantuvieron un encuentro en Juba para conversar sobre el estatuto de la región de Abyei.

Ambos presidentes acordaron las condiciones generales para la administración de Abyei. Entre otras cosas, se decidieron cuestiones relativas al Consejo y la Policía de Abyei así como el pago del 2 % del petróleo, incluidos pagos pendientes, a la Administración de Abyei. El estatuto final de la región está en disputa desde 2005. Actualmente, se encuentra bajo la administración de la ONU, con la presencia de 4.000 “cascos azules”. Jartum se había opuesto a la celebración de un referéndum, debido a que los nómadas de la etnia misseriya, ciudadanos de Sudán y partidarios de la unión con Jartum, no podrían votar. En este sentido, miles de personas, volvieron a la región para votar en el referéndum no oficial celebrado a finales de octubre y en el que los votantes, dinkas en su mayoría, decidieron integrarse en Sudán del Sur. El referéndum, fue considerado ilegal por los dos países implicados en la disputa y por la UA. En el contexto de los preparativos del referéndum, el Consejo de Seguridad de la ONU hizo público un comunicado en el que pedía a los Gobiernos

de Sudán y Sudán del Sur que se abstuvieran de cualquier acción ilegal que pudiera incrementar las tensiones entre ambos países. Por su parte, la UA anunció que enviaría una misión a Abyei, entre el 5 y el 6 de noviembre, para mediar en las negociaciones destinadas a determinar el estatuto de la región, reducir las tensiones en la zona y evitar que se lleve a cabo cualquier acción unilateral.

En Sudán del Sur, en abril el presidente ofreció una amnistía a seis comandantes de grupos rebeldes. En principio sólo fue aceptada por grupo armado South Sudan Liberation Movement/Army (SSLA). Según fuentes locales, el grupo, que consta de 3.000 miembros, cruzó la frontera desde Sudán con cien camiones y entregó las armas a las autoridades de Sudán del Sur. En junio el líder de otra milicia que luchaba en el estado de Upper Nile, Johnson Uliny, también se sumó a la oferta de amnistía. Cabe destacar que a principios de julio el Gobierno de Sudán del Sur anunció el inicio de conversaciones de paz con el líder de la milicia Murle, David Yau Yau. Anteriormente el presidente del país, Salva Kiir, había pedido a los ancianos de la comunidad murle que persuadieran a Yau Yau a que respondiera a la amnistía propuesta.

El 14 de diciembre tuvo lugar un intento de golpe de Estado que el presidente Salva Kiir consiguió sofocar, aunque se desataron duros enfrentamientos que causaron un millar de víctimas mortales. Kiir acusó al ex vicepresidente Riek Machar de orquestar el golpe y ordenó su detención, aunque éste negó estar detrás de los hechos. Seguidamente, las fuerzas leales a Machar tomaron el control de Unity, una importante región petrolera, y de Bor, la capital del estado de Jonglei y escenario de una masacre en 1991 entre las etnias dinka, a la que pertenecía Kiir, y los nuer, etnia a la que pertenecía Machar. Ambos bandos continuaron disputándose el control de otras localidades importantes en varios combates registrados en diversas partes del país. Mientras crecían los temores a que se estuviera gestando un nuevo conflicto, la ONU anunció la llegada de más fuerzas de mantenimiento de la paz. Ambos bandos empezaron conversaciones de paz a principios de enero en Addis Abeba que incluían negociaciones para la liberación de presos y acuerdos para alcanzar un alto al fuego. El Gobierno anunció que solo contemplaría la liberación cuando se llevara a cabo la investigación y el proceso legal correspondientes. Por su parte, los rebeldes declararon que la detención de altos oficiales por parte del Gobierno seguía siendo un obstáculo para las negociaciones de paz.

• Los gobiernos de ambos países se comprometieron a implementar el acuerdo firmado en septiembre de 2012 por el que se creaba una zona desmilitarizada de diez kilómetros a cada lado de la frontera y por el que Sudán del Sur podía volver a exportar su petróleo a través de los oleoductos sudaneses.

• Las negociaciones de paz entre los dos países, desembocaron en un acuerdo. Los dos países aceptaron la mediación de la UA para resolver las disputas.

• Los presidentes de Sudán y Sudán del Sur, Omar al-Bashir y Salva Kiir respectivamente, mantuvieron un encuentro en Juba para conversar sobre el estatuto de la región de Abyei.

• En diciembre, se produjeron serios enfrentamientos entre el presidente S. Kiir (dinka) y el ex vicepresidente Riek Machar, de la etnia nuer. El primero acusó al segundo de preparar un golpe de Estado contra él. Los enfrentamientos podrían derivar en una guerra civil entre las etnias dinka y nuer. Ambas partes enviaron delegados a Etiopía para iniciar una negociación.

Hechos más destacados del año

Principales actores del proceso

Gobierno de Sudán Omar Al-Bashir

Gobierno de Sudán del Sur (Salva Kiir) Rusia

Future Studies

Center Center for Strategic Studies

Ex vicepresidente Riek Machar EEUU China Etiopía Kenya Carter Center

Panel de Implementación de Alto Nivel

Unión Africana (Thabo Mbeki)

Contexto del conflicto

La República Centroafricana (RCA) se independizó de Francia en 1960. Durante los seis primeros años estuvo gobernada de forma dictatorial por D. Dacko, que fue derrocado por su primo J.B. Bokassa, quien estableció una excéntrica dictadura militar. Posteriormente, Francia apoyó un golpe de Estado que permitió que Dacko volviera a tomar el poder, hasta que en 1981 fue derrocado de nuevo, en este caso, por Ange Félix Patassé, que se convirtió en el propietario de gran parte de las compañías que explotaban los recursos naturales del país. La República Centroafricana sufrió varios motines militares en los años noventa, por impago de salarios, y un golpe de Estado en 2003, año en que accedió a la presidencia François Bozizé, que todavía ostenta el poder. A pesar de ser un país rico en diamantes, oro, uranio, madera y café, arrastra desde hace años inestabilidad política, Gobierno ineficaz, inseguridad, bandidaje y deterioro de la situación económica. La RCA es uno de los países más pobres del mundo y la mitad de la población es analfabeta. Con la recesión económica de Europa y Estados Unidos, la industria diamantífera entró en una profunda crisis y cerraron la mayoría de las empresas. En palabras del ex representante especial del secretario general de la ONU en el país, las raíces del conflicto de la RCA residen en el colapso de sus estructuras socioeconómicas y en la ausencia de diálogo político. En 2005 se crearon los grupos armados de oposición: Ejército del Pueblo para la Restauración de la República y la Democracia (APRD) y la Union des Forces du Renouveau (UFR), encabezada por F. Njadder-Bedaya. También existe el grupo armado UFDR (Union des Forces Démocratiques pour le Rassemblement), coalición de tres grupos (GAPLC, MLCJ y FDC), liderada por Michel Djotodia, y el Front Démocratique pour le Peuple Africaine (FDPC), liderado por Abdoulaye Miskine, próximo al ex presidente Patassé. En el 2009 surgió la Convention des Patriots pour la Justice et la Paix