Chapter 2 A First-Order Systems Least-Squares Finite Element Method for the Poisson-
2.4 Numerical Experiments
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unque internacionalmente la región de Transdniestria es considerada como parte integrante de la República de Moldova (país independiente desde principios de 1992), la mayor parte de sus habitantes (predominantemente eslavos) se consideran autónomos de dicha República desde septiembre de1990’ año en que se autoproclamó independiente con el nombre de República Socialista Soviética Moldava de Transdniestria, con capital en Tiráspol, y con moneda, constitución, parlamento, bandera y medios de comunicación propios. La mayoría de la población profesa la religión cristiana. Varios estudios indican que en la región existen elevados niveles de corrupción, censura y crimen organizado. Situada entre los ríos Dniéster y Nistre, esta región estuvo bajo el control del Imperio Otomano desde principios del Siglo XVI hasta finales del XVIII, época en la que fue cedida al Imperio Ruso. Tras la revolución rusa a principios del Siglo XX, la región se convirtió en una autonomía de la República Socialista Soviética de Ucrania, aunque durante la Segunda Guerra Mundial fue anexada a Rumania, sufriendo posteriormente sus habitantes deportaciones a Siberia y Kazajstán por haber colaborado con el ejército alemán y sus aliados rumanos. Posteriormente, y por las tratados de paz de París, fue incluida en la República Socialista Soviética de Moldavia. Desde 1956’ en la región ha permanecido el 14º Ejército soviético para controlar los enormes arsenales militares allí desplegados, siendo éste uno de los motivos de conflicto con Moldova. El conflicto estalló a raíz de que en agosto de 1989 Moldova proclamara el moldavo (que se escribe con alfabeto latino) como lengua oficial del país (frente al cilírico usado por gran parte de la población de Transdniestria) y se iniciaran negociaciones para reunificarse con Rumania (antes del derrocamiento de Ceaucescu en diciembre), lo que fue rechazado por la población de Transdniestria, que se proclamó independiente al año siguiente, creando unos cuerpos paramilitares para su defensa (los “destacamentos de trabajadores”, que luego se convertirían en la Guardia Republicana). La guerra, de corta duración, se inició a principios de 1992 y produjo unos 1.500 muertos y unos 100.000 refugiados. Poco después, en julio, se firmó un acuerdo de alto al fuego, se oficializó la presencia del Ejército soviético en la zona y se creó una Comisión de Control Conjunta (JCC), que supervisa el alto al fuego en la Zona de Seguridad y las Fuerzas Conjuntas de Mantenimiento de la paz (JPF), formadas por delegaciones de Rusia, Moldova y Transdniestria. Desde 1994’ la Misión de la OSCE en Moldova forma parte de la JCC como observadora. En diciembre de 2006 se celebró un referéndum que ratificó de forma abrumadora la independencia de Transdniestria, que aspira a unirse a Rusia (la mayor parte de la población habla el ruso) y que sufre un bloqueo por parte de la República de Moldova desde el inicio del conflicto armado. La región, que representa sólo entre el 12 y el 15% del conjunto del Moldova, concentra sin embargo el 35% del PIB, la mayor parte de la riqueza industrial de Moldova (40%) y el 90% de su producción eléctrica, lo que es motivo de importantes tensiones económicas, entre otros motivos por la capacidad de la zona de cortar el suministro eléctrico a Moldova. Desde 1991’ el Presidente de la región de Transdniestria es Igor Smirnov, que revalidó su mandato en las elecciones de 2006’ con el 82% de los votos. Antecedentes del proceso de pazE
n marzo de 1992’ los cancilleres de Moldova, Rusia, Rumania y Ucrania se reunieron en Helsinki y acordaron unos principios para el arreglo pacífico del conflicto, creando mecanismos de consulta para coordinar sus esfuerzos. Pocos meses después se llevaron a cabo varias discusiones en elPoblación: 537.000-700.000 habitantes Superficie: 4.163 km2 IDH (Moldova): 117 (de 182) PIB: 420 millones de $ Muertos por el conflicto:
1.000-1.500
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seno de la CEI para el despliegue de una fuerza de mantenimiento de la paz en Moldova. En julio de aquel año también se firmó en Moscú un acuerdo entre la República de Moldova y la Federación Rusa para una solución pacífica del conflicto, que además del alto al fuego acordó crear una zona desmilitarizada de seguridad de 10 Km a ambos lados del río Dniéster. Desde febrero de 1993’ la OSCE es el organismo encargado de las negociaciones para encontrar una solución al conflicto, a través de una Misión en Moldova, con sede en su capital, Chisianu. El objetivo de esta Misión es definir el estatus de Transdniestria mediante el diálogo entre las partes enfrentadas. Desde febrero de 1995 tiene también una oficina en la capital de Transdniestria. Según las OSCE, los temas clave del conflicto son los del idioma, las pretensiones moldovas de unificarse con Rumania, la presencia de tropas rusas en Transdniestria y la definición del estatus de esta última región. A partir del alto al fuego inicial se desarrollaron varias conversaciones fallidas, a pesar de las presiones de Moldova, supervisadas por la OSCE, Rusia y Ucrania. En febrero del 2004’ Rusia presentó un plan, rechazado por Moldova, que contemplaba la presencia permanente de tropas rusas en la región. Ucrania también presentó varias propuestas, aunque sin resultado. Entre el verano de 2004 y octubre de 2005’ el proceso de negociación quedó interrumpido por una serie de desacuerdos sobre el solapamiento de jurisdicciones respecto a las administraciones locales. Desde el otoño de 2005’ la UE y EEUU se unieron a los esfuerzos de la OSCE, como observadores. Las negociaciones quedaron interrumpidas en febrero de 2006. A principios de 2007’ y como derivación del referéndum celebrado en diciembre del año anterior, la región independiente de facto del Transdniestria descartó totalmente cualquier plan de construir un estado común con Moldova. Una resolución del Consejo Supremo de la autoproclamada república independiente anuló todos los documentos previos en que se contemplaba la posibilidad de una confederación o de un estado federal con Moldova. En octubre de 2007’ la delegación de Moldova en la OSCE afirmó que el Gobierno estaba dispuesto a volver sin condiciones previas a la mesa de negociaciones para la resolución del conflicto en torno a la región de Transdniestria. Por otra parte, el ejecutivo moldavo también estableció grupos de trabajo para abordar el desarrollo de propuestas de construcción de confianza. Las medidas incluían la cancelación de restricciones a la libertad de movimientos de cargos destacados del régimen de Transdniestria, la participación conjunta de ambas partes en la formulación e implementación de programas de restauración y modernización de infraestructuras, medidas de desmilitarización y desarme gradual seguidas de la creación de fuerzas armadas conjuntas y el establecimiento de una compañía de televisión conjunta, entre otras.
En abril de 2008’ los presidentes de Moldova y de la autoproclamada república de Transdniestria se
reunieron por primera vez en siete años y acordaron impulsar medidas de confianza que permitieran a su vez la reanudación de las negociaciones, paradas desde hacía dos años, en su formato 2+5 (Moldova y Transdniestria; Rusia, Ucrania y la OSCE como garantes y representantes de la UE y de EEUU como observadores). El encuentro tuvo lugar en Bendery, ciudad al oeste del río Nistru pero controlada por las autoridades independentistas, y se produjo tras su concertación por teléfono entre ambos líderes. El encuentro se celebró a puerta cerrada, sin símbolos estatales y con un equipo muy reducido de personas, y fue valorado positivamente por las dos partes, en un contexto de optimismo moderado. Según el equipo del líder independentista, Igor Smirnov, el presidente moldavo habría asegurado que este tipo de encuentro debería ser periódico y que se deberían mantener también conversaciones telefónicas cuando fuera necesario. Se acordó establecer grupos de trabajo para elaborar propuestas concretas de medidas de confianza en los ámbitos de comercio exterior, agricultura, desarrollo de infraestructuras, sistema ferroviario, protección sanitaria y social de los residentes de Transdniestria, educación y juventud, desarme y desmilitarización y asistencia humanitaria. En octubre, el presidente moldavo afirmó que había enviado al régimen secesionista documentos para la resolución del conflicto que contemplaban que Transdniestria recibiera estatus de república dentro de Moldova, así como símbolos propios de estado, derecho de iniciativa legislativa en el parlamento moldavo, presupuesto propio y el derecho de secesión si Moldova cambiase su estatus como país independiente. A finales de diciembre, el Presidente moldavo, Vladimir Voronin, y el líder de la región secesionista del Transdniestria, Igor Smirnov, se reunieron después de varios intentos fallidos, sin lograr un acuerdo sobre el reinicio de conversaciones de las negociaciones de paz en el formato 5+2. Moldova se ha manifestado normalmente a favor de las conversaciones en su formato de 5+2 (Moldova, Transdniestria, OSCE, Rusia y Ucrania; y EEUU y UE como observadores), mientras que Transdniestria ha preferido un formato 2+1 (Moldova, Transdniestria y Rusia. El proceso de paz en 2009
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espués de que a finales de diciembre el Presidente moldavo, Vladimir Voronin, y el líder de la región secesionista del Transdniestria, Igor Smirnov, se reunieran sin lograr un acuerdo sobre el reinicio de conversaciones de paz en el formato 5+2’ aunque acordaron que de momento continuarían las consultas siguiendo un modelo de 2+1’ que incluye a Rusia, a finales de enero el Consejo de Coordinación de ONG y Partidos Políticos, que agrupa a más de 30 organizaciones y partidos, instó a la población local de la región de Transdniestria a no votar en las elecciones parlamentarias moldavas, que se celebraron en abril. Señalaron que no había ninguna fuerza en MoldovaAnálisis por países | Moldo
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que pudiera, una vez en el poder, cambiar el curso del conflicto y reconocer la independencia de la región. A mediados de febrero, la UE renovó por un año más, hasta febrero de 2010’ la prohibición de entrada a territorio de la UE a los principales líderes y cargos del régimen de Transdniestria, independiente de facto. Por su parte, el líder independentista, Igor Smirnov, manifestó que el proceso 5+2 era tan sólo un marco asesor y defendió la necesidad de un formato 2+1 de diálogo con Moldova bajo mediación rusa. No obstante, Smirnov afirmó que si no había entendimiento en las cuestiones políticas, se debería desarrollar la cooperación económica por ser de interés mutuo. Por otra parte, estaba prevista una nueva reunión del comité de expertos de las dos partes en conflicto que abordan la creación de medidas de confianza. Asimismo, el líder de Transdniestria, afirmó que fortalecerán su Ejército como una garantía del desarrollo estable de su autoproclamada república. Por otra parte, Moldova y Ucrania debatieron las posibilidades de crear una euroregión que incluiría a los distritos moldavos de Floresti, Donduseni, Soldanesti y Soroca, al distrito Camenca de Transdniestria, y a la región ucraniana de Vinnytsya, según Infotag. El objetivo sería avanzar en las relaciones entre las autoridades locales moldavas y de Transdniestria, con vistas a la resolución del conflicto, así como la obtención de fondos económicos de la UE. A mediados de marzo, los gobiernos de Moldova y la región de Transdniestria acordaron que sería oportuno transformar la misión de mantenimiento de paz de la CEI en una nueva misión bajo los auspicios de la OSCE una vez que se alcance una solución al conflicto de Transdniestria. Así lo comunicaron en una declaración conjunta, promovida y firmada también por Rusia, en el marco de una reunión trilateral en el Kremlin. En el documento, las partes confirmaron la relevancia del formato 5+2’ acordaron crear las condiciones para reanudar lo antes posible el trabajo en este formato, afirmaron que continuarán manteniendo contactos directos y que instarán a los grupos de trabajo a establecer medidas de confianza. A principios de abril manifestantes contrarios al oficialista Partido Comunista atacaron y ocuparon temporalmente el Parlamento y la sede de la Presidencia en un contexto de violencia postelectoral tras la victoria en las elecciones del 5 de abril del Partido Comunista, con un 50% de los votos. A pesar de ello, el Gobierno moldavo manifestó que continuaba comprometido con la resolución pacifica del contencioso a través de una aproximación al mismo mediante el formato 5+2 y la elaboración de un estatus especial para la región de Transdniestria que respete la soberanía e integridad territorial de Moldova. A principios de mayo, el líder de Exteriores de Transdniestria, Vladimir Yastrebchak, afirmó que la posición de la región no cambiaría ni dependería de la formación del nuevo Gobierno moldavo. Yastrebchak manifestó que para la reanudación del proceso de negociaciones era clave que Moldova abandonara el uso de la presión sobre
la región. Por otra parte, señaló que representantes de Transdniestria participarán en un seminario en Helsinki en junio dirigido a fortalecer la confianza entre Moldova y la región independiente de facto. Estaba previsto que en dicha reunión la delegación de Transdniestria planteara la cooperación entre fuerzas de seguridad de las dos partes, incluyendo al nivel de grupos de expertos. La UE, por su parte, hizo llegar al Gobierno de Transdniestria sus propuestas de medidas de creación de confianza en los ámbitos de política social, salud, educación y protección medioambiental. La iniciativa de la UE pretende generar la confianza entre las dos orillas del río Dniester. El ministro de Exteriores de Transdniestria, señaló que se trataba de una iniciativa positiva que será estudiada. Estas medidas tienen como objetivo la reanudación del proceso de diálogo con Moldova bajo el formato 5+2’ interrumpido desde el año 2006. Yastrebchak, sin embargo, señaló que la posibilidad de que se reanudara el proceso de diálogo era pequeña. A principios de junio, la delegación moldava en la Comisión de Control Conjunto advirtió de que una escalada de tensión en la zona, unida al estricto régimen de seguridad que mantiene el Gobierno de Transdniestria, podría suponer que las fuerzas de mantenimiento de paz perdieran el control sobre la situación de seguridad en la zona.
A primeros de julio el líder de Transdniestria, Igor Smirnov, rechazó la posibilidad de reanudar el proceso negociador sin condiciones preliminares. Según el Gobierno, esa había sido la propuesta planteada por el jefe de la misión de la OSCE en Moldova, Philip Remler, a Smirnov, en el marco de una reunión mantenida por ambos. Asimismo, Smirnov señaló que había indicios de que Moldova estaba endureciendo los requisitos a compañías externas para realizar operaciones económicas en Transdniestria. A mediados de julio, el presidente de Moldova, se pronunció a favor de reiniciar las conversaciones para llegar a un acuerdo con la región de Trandsniestria y aseguró que era una de las prioridades clave del actual Gobierno. Según la agencia de noticias moldova Infotag, Voronin se mostró partidario de garantizar un estatus especial a la región, en línea con los principios de integridad territorial, independencia y soberanía de Moldova, y agregó que Chisinau deseaba la total desmilitarización y la absoluta neutralidad del país. A finales del mes, y en medio de una gran división política y tras los reclamos de la oposición, se celebraron nuevas elecciones parlamentarias en Moldova. Los comunistas, en el poder desde 2001’ retrocedieron en estos comicios y no lograron una mayoría absoluta, aunque sí una mayoría relativa al obtener 45% de los sufragios. A mediados de agosto, la nueva coalición gubernamental, la Alianza para la Integración Europea (integrada por cuatro partidos), anunció sus principales objetivos de gobierno, que incluían la reintegración territorial y la regulación del conflicto de Transdniestria, así como la descentralización de la autoridad y la provisión de autonomía local real,
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la integración europea y la restauración del Estado legal. En relación al conflicto, el nuevo Gobierno se planteó trabajar para reanudar las negociaciones sobre el conflicto y buscar mecanismos productivos para regularlo. A finales de agosto, Moldova y la región de Transdniestria manifestaron tener previsto realizar consultas en el forma de 5+1’ es decir, ambas partes, Rusia, Ucrania y la OSCE como mediadores internacionales, y uno de los dos observadores del formato 5+2 (la UE o EEUU). Así lo acordaron el ministro moldavo para la Reintegración, Vasile Sova, y el enviado especial del presidente ucraniano para la resolución del conflicto, Viktor Kryzhanivskyy. En el encuentro, las partes discutieron sobre medidas de confianza y la posible reanudación de las negociaciones formales en el formato 5+2. A mediados de septiembre, el líder de Exteriores de Transdniestria, señaló que la situación política interna de Moldova provocaría retrasos en el proceso de resolución del conflicto. Según Yastrebchak, los problemas políticos en Moldova podrían suponer el retraso de la visita de los mediadores y observadores internacionales a Moldova y a la región independiente de facto, aunque no descartó que se reunieran en territorio externo, sin la participación de las partes enfrentadas. Las declaraciones se produjeron días después del anuncio de dimisión del presidente moldavo, Vladimir Voronin, tras ocho años en el poder. Su salida se produjo en un contexto de incertidumbre política, tras el cambio de signo del Gobierno por el acuerdo de alianza entre fuerzas opositoras ganadoras de las recientes elecciones legislativas. Una de las primeras medidas del nuevo Gobierno fue el desmantelamiento del Ministerio de Reintegración.
A mediados de octubre, el líder de Exteriores del régimen de Transdniestria, afirmó que la región estaba abierta al diálogo, pero que éste no podía ser espontáneo, sino mediante un mecanismo bien preparado y con garantías de la comunidad internacional. El líder de Transdniestria, Igor Smirnov, se mostró también contrario a recuperar el llamado memorándum Kozak, preparado en 2003 por Rusia, firmado por Transdniestria y rechazado por Moldova. Según Smirnov, dicho documento –que contemplaba una solución federal– se ha quedado anticuado y ya no responde a las realidades actuales. Por otra parte, el
nuevo primer ministro moldavo, Vlad Filat, manifestó que era necesario fomentar las relaciones entre ambas sociedades, promoviendo lazos entre la juventud, el profesorado, los médicos y los deportistas, entre otros, y señaló que llevarían a cabo proyectos conjuntos para mejorar los estándares de vida. A principios de noviembre, delegaciones de las partes en conflicto así como los mediadores y observadores internacionales del formato 5+2 mantuvieron en Viena una reunión consultiva. En el encuentro, que no suponía aún la reanudación de las negociaciones sustantivas bajo el modelo 5+2’ las partes se mostraron de acuerdo en la necesidad de intensificar el diálogo y estudiaron posibilidades para eliminar los obstáculos a la reanudación del proceso negociador 5+2.
Hechos más significativos del año
• Moldova y Ucrania debatieron las posibilidades de crear una euroregión que incluiría a los distritos moldavos de Floresti, Donduseni, Soldanesti y Soroca, al distrito Camenca del Transdniestria, y a la región ucraniana de Vinnytsya.
• Los gobiernos de Moldova y la región del Transdniestria acordaron que sería oportuno transformar la misión de mantenimiento de paz de la CEI en una nueva misión bajo los auspicios de la OSCE.
• La UE desarrolló varias iniciativas con el objetivo de reanudar el proceso de diálogo con Moldova bajo el formato 5+2’ interrumpido desde el año 2006.
• El presidente moldavo, Vladimir Voronin, dimitió tras ocho años en el poder. Su salida se produjo en un contexto de incertidumbre política.
Webs de interés
• Escola de Cultura de Pau (www.escolapau.org) • ICG (www.crisisgroup.org)
• Moldova Azi (www.azi.md/en) • OSCE (www.osce.org/moldova)
• Parlamento de Transdniestria (www.vspmr. org/?Lang=Eng)
• Pridnestrovie (www.pridnestrovie.net) • Transnistria.md (www.transnistria.md/en)
Análisis por países | Moldo va 19 1 El espacio de intermediación OSDE (Philip Remler) Comité de
expertos Comité de expertos
UE, EEUU (observadores) Join Peacekeeping Forces (JPF) -Rusia, Moldova, Transdniestria Ucrania Rumania Moldova Presidente: (Vladimir Vorodin) Vlad Filat Rusia Transdniestria Presidente: Igor Smirnov Ministro AA. EE.: Vladimir Yastrebchak Principales actores del proceso:
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quía (PKK)
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