2.4 Theoretical Analysis
2.4.1 Correctness of the Algorithm
Cabo Polonio es un extenso yacimiento arqueológico ubicado en la localidad costera de Cabo Polonio caracterizado por una amplia distribución de material, tanto superficial como en capa. Las dataciones radiocarbónicas y la asociación de materiales indígenas con europeos indican que la ocupación humana de esta localidad se extendió por lo menos desde el 4600 AP hasta momentos históricos. Por debajo del estrato fechado en 4600 se reconoció una ocupación anterior que no pudo ser datada. Fue intervenido en dos oportunidades: en 1992 y 2006.
Los resultados del estudio arqueofaunístico de los materiales de la primera etapa de la investigación no menciona el NR total, pero sí detalla y cuantifica la identificación de los restos a diferentes niveles (clase y especie) (Chagas, 1995). Los restos identificados a nivel de clase (mammalia, pez y ave) suman 480. De éstos, 393 pertenecen a mamíferos, 40 a pescado y 5 a ave. Identificaciones más precisas se realizaron sobre los siguientes restos:
47
Especie NR Distancia potencial del sitioOveja (Ovis aries) 5
Vaca (Bos taurus) 3
Caballo (Equus caballus) 1
Lobo marino (Otariidae sp) 10 Entorno inmediato Tonina (Tursiops truncatus) 1 Entorno inmediato (varamiento?) Cetáceo sin determinar 5 Entorno inmediato (varamiento?) Tucu-tucu (Ctenomys sp) 1 Entorno inmediato
Cricétido 1 Entorno inmediato
Corvina negra (Pogonias cromis) 8 Entorno inmediato
Tabla 2: especies identificadas, NR y distancia potencial en el sitio Cabo Polonio.
En la segunda etapa, en la excavación del sitio Faro, próxima a la excavación anterior y en la misma geoforma, se recuperaron 478 restos, de los cuales resultaron indeterminados un 74% (López Mazz et al, 2009)
Las especies identificadas son: lobo marino (Otariidae), cérvidos y oveja (Artiodactyla, Cervidae, Ovis aries), roedores (Rodentia), pingüino (Spheniscidae) y peces (corvina Sciaenidae, Pogomias cromis y tiburón sarda Carcharhinus leucas). Todas las especies identificadas están disponibles potencialmente en el entorno inmediato del sitio y el espectro no difiere significativamente del conjunto de la excavación I.
Cabo Polonio se interpretó como un asentamiento especializado en la captura y procesamiento de recursos costeros, con una importante reocupación a lo largo del tiempo. Las especies identificadas refuerzan esta percepción, ya que la gran mayoría de los animales son marinos y/o habitan la costa atlántica. Actualmente las islas de Cabo Polonio están ocupadas por una importante colonia de lobos y leones marinos. Parte de esta colonia (los machos jóvenes que aún no se reproducen) se desplaza a la costa entre los meses de octubre y marzo cuando ocurre el período de parición y cópula en la isla. El registro arqueológico sugiere que esta colonia de lobos ya existía en tiempos prehistóricos. El lobo marino es objeto de explotación ya durante los inicios de la época histórica, con registros que sitúan la explotación por parte de europeos ya en 1527 para la Isla de Lobos (Punta del Este) durante la expedición de Sebastián Gaboto (Ximénez y Langguth, 2002).
Punta La Coronilla
Este sitio se ubica en una punta rocosa, sobre los médanos ubicados en la cota 10, y el material arqueológico se distribuye tanto en superficie como en profundidad asociado a estratos arenosos edafizados. Se trata de ocupaciones redundantes interpretadas como el resultado de actividades puntuales de caza o recolección. A diferencia de Cabo Polonio, aquí hay mayor presencia de restos de moluscos, asociados a huesos de pinnípedos y lascas de cuarzo. La baja diversidad y abundancia de materiales en relación con Cabo Polonio estaría indicando una ocupación más efímera y especializada (López Mazz, 1995b). El único fechado obtenido para este sitio ubica la ocupación en torno al 2740±60 AP (URU40) (López Mazz, 1995b).
48
La fauna está compuesta tanto por restos de vertebrados como de moluscos. El estudio de éstos últimos mostró que las valvas pertenecen en su totalidad a la especie Amiantis purpurata. Estos moluscos habitan en suelos arenosos en la zona inframareal, y únicamente son accesibles cuando el oleaje las deposita en la orilla, por lo que se asume que las mismas son recolectadas sin el animal (Mañosa, 1995). El 25% de las valvas mostraba golpes en la cara dorsal y son frecuentes los denticulados en la cara externa que indicarían su preferencia como borde activo de trabajo (Mañosa, 1995). La utilización de este recurso no estaría vinculada directamente a la alimentación sino a la obtención de materias primas para la fabricación de herramientas.
Los materiales óseos de las excavaciones III y IIIB fueron analizados por diferentes investigadores: la Exc. III fue estudiada por Chagas (Chagas, 1995) y la IIIB lo fue por Pintos (Pintos, 1995).
El conjunto de la Exc. III está compuesto por 129 restos de los cuales se pudieron identificar a nivel de especie 24 (18,6%). Los restantes 105 restos se identificaron como mamíferos (NR 99, 76,7%) y pescado (NR 6, 4,6%) (Chagas, 1995) (tabla 3).
Especie % NMI Distancia potencial Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo marino (Otariidae sp.) 17,8 1 Entorno inmediato 150-300
Corvina negra (Pogonias cromis) 0,7 1 Entorno inmediato 2-14
Tabla 3: especies identificadas, frecuencias de NR, NMI, distancia potencial y biomasa estimada según NMI para el sitio La Coronilla III. La autora comenta que la frecuencia de restos de lobo marino es significativa por su abundancia en relación a Cabo Polonio y Cerro Verde, pero sostiene que dada la fragmentación del material no es posible determinar el NMI (Chagas, 1995), por lo que su percepción de mayor abundancia debe ser tomada con precaución.
Para la Exc. IIIB Pintos analizó un conjunto de 101 restos y pudo determinar la presencia de tres especies (tabla 4).
Especie % NMI Distancia potencial del sitio
Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo marino fino (Arctocephalus
australis) 15,8 2 (1 juv.) Entorno inmediato 300
Sarda o tiburón de arena
(Eugomphodus taurus) 0,9 1 Entorno inmediato 150
Tucu-tucu (Ctenomys sp) 0,9 1 Entorno inmediato 0,3
Tabla 4: especies identificadas, frecuencias de NR, NMI, distancia potencial y biomasa estimada según NMI para el sitio La Coronilla IIIB. No queda claro que la presencia del tucu-tucu se deba a las actividades humanas, dado que se ha identificado un único resto (diente). En el trabajo de Pintos se aclara que de los 8 dientes recuperados únicamente el de este animal no mostraba alteración térmica. La ausencia de modificaciones antrópicas y el hecho de que se trate de una única pieza no permiten afirmar que se trata de un resto de consumo.
49
La representatividad anatómica del lobo marino en ambas excavaciones muestra una diversidad de piezas (cráneo, dientes, bulla timpánica, falanges, metápodos, calcáneo, tarso, fémur, tibia, costillas) (Chagas, 1995; Pintos, 1995) coincidente con el ingreso de animales enteros al yacimiento. Además, el estudio de las trazas de corte mostró huellas relacionables con la desarticulación y la remoción de masas musculares (Pintos, 1995).
La arqueofauna refuerza la interpretación de Pta. La Coronilla como un asentamiento efímero y especializado en la captura y el procesamiento de lobo marino.
Cerro Verde
Cerro Verde es una punta rocosa ubicada a 3 km al oeste de Pta. La Coronilla. El material arqueológico se asocia a paleosuperficies de diferentes edades y en superficie a las superficies interdunares (López Mazz, 1995b). La fauna de este yacimiento proviene de un sondeo (Sondeo II). Únicamente se identificaron a nivel de especie 14 fragmentos óseos (Chagas, 1995) (tabla 5).
Especie NR % Distancia potencial Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo marino 5 23,5 Entorno inmediato 150-300
Tucu-tucu 3 10 Entorno inmediato
Corvina negra 2 7 Entorno inmediato
Tabla 5: especies identificadas, frecuencias de NR, distancia potencial y biomasa estimada para el sitio Cerro Verde.
Sobre estos restos la autora no aporta cálculos de NMI ni datos sobre modificaciones antrópicas aunque destaca su buena conservación relativa.
La Esmeralda
La Esmeralda es un conjunto de concheros ubicado en el campo de médanos de un gran arco de playa a 8km del balneario La Esmeralda. El yacimiento fue parcialmente excavado durante los años 2000-2002 y permitió recuperar el conjunto arqueofaunístico mejor conservado hasta el momento en la costa. La estructura A está formada por la superposición de acumulaciones de tamaño variable de valvas de Donax hanleyanus y otros moluscos dentro de las cuales se recuperan diversos materiales arqueológicos y fogones. Los fechados radiocarbónicos sitúan la ocupación de la parte excavada en torno al 3000 AP (Bracco, 2003).
Los restos arqueofaunísticos son muy abundantes, especialmente los malacológicos que constituyen la matriz del sitio. Los restos óseos son muy numerosos, sobre todo si tenemos en cuenta el contexto arqueofaunístico costero, y se han recuperado también fragmentos de cáscara de huevo de ñandú (Brum, 2009; Moreno, 2005a) .
Si bien dentro de la malacofauna domina ampliamente Donax hanleyanus (99%) también se han identificado otras especies de bivalvos y gasterópodos en frecuencias muy bajas (Villarmarzo, 2007, 2010) (tabla 6):
50
Especie % NMI Distancia potencial del sitio Peso potencial total kg (estimado apartir del NMI) Donax Hanleyanus 99 55.132 Entorno inmediato 45,9 (pulpa)
Otros bivalvos ˂1 92 Entorno inmediato 0,48 (pulpa + valva)
Gasterópodos ˂1 57 Entorno inmediato 0,18 (pulpa + caparazón)
Tabla 6: especies de moluscos identificadas, frecuencias de NR, distancia potencial y biomasa estimada para el sitio La Esmeralda. Los restos óseos y el huevo muestran una diversidad de especies similar a la que se observa en los conjuntos del interior, con algunas ausencias llamativas como Cavia apereá. En la tabla 7 vemos las especies identificadas con evidencias de consumo, el NRD de cada una, su frecuencia relativa y el NMI estimado (Moreno, 2005; Brum, 2009):
Especie
NR NMI Distancia potencial del sitio Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo marino fino
99 2 Entorno inmediato (varamiento)
20 km (islas de Cabo Polonio) 100-300 Venado de campo 359 4 4 km (praderas de Laguna Negra) 100-120
Tatú 1044 3 Entorno inmediato 24-27
Ñandú (Huevo) 393 2 4 km (praderas de Laguna Negra)
Tabla 7: especies identificadas, frecuencias de NR, estimación de NMI, distancia potencial y biomasa estimada para el sitio La Esmeralda. 1.2.6.2. Interior
Ch2D01
Este yacimiento se compone de dos cerritos, el primero de los cuales (A) fue excavado en los años 89-91. Si bien el estudio arqueofaunístico completo del montículo A es el que se desarrolla en esta tesis, parte de los materiales fueron objeto de un estudio preliminar que sirvió, fundamentalmente, para generar una lista de las especies presentes posteriormente utilizada como base para describir la economía de estos grupos en los primeros trabajos de síntesis (López Mazz y Bracco, 1992, 1994). Este estudio no fue publicado y la información disponible se limita al espectro de especies publicado en trabajos posteriores: ciervo de los pantanos, venado de campo, pecarí, carpincho, nutria, coendú, apereá, rata de pajonal, mano pelada, comadreja, ñandú y diversas especies de moluscos, peces y reptiles (López Mazz, 1995a).
Un segundo trabajo que sí fue publicado, se centró en la determinación de la edad de los restos de nutria (Myocastor coipus) a partir de la coloración de los incisivos (Pérez, 2001). La autora se basa en una categorización etaria establecida por Rusconi (1930 en Pérez, 2001) y establece que los restos corresponden a individuos adultos maduros o seniles, concluyendo que hay una preferencia hacia individuos que alcanzaron determinado peso.
El conjunto de restos arqueofaunísticos del cerrito B también fue estudiado en forma parcial (Pintos y Gianotti, 1995; Pintos, 1995) (tabla 8). Se analizó una muestra de 2221 piezas, 1901 provenientes de la capa I y 321 provenientes de la capa V, la más antigua (Pintos, 1995). La capa I fue fechada en 1090 ±70 AP (URU24) y la capa V en 2530 ± 60 AP (URU22) (Bracco y Ures, 1999).
51
Especie NR % NMI Distancia potencial del sitio Peso potencial total kg (estimadoa partir del NMI)
Ciervo de los
Pantanos 50 2,2 2 Entorno inmediato 240-300
Venado de Campo 691 31,1 7 Entorno inmediato 175-245
Guazú-birá 12 0,5 2 Entorno inmediato 26-40
Carpincho 2 0,1 2 Entorno inmediato 60-130
Nutria 15 0,7 2 Entorno inmediato 8-16
Apereá 70 3,1 12 Entorno inmediato 6-9,6
Ñandú 2 (1 huevo) 0,1 2 Entorno inmediato
Aguará-guazú 2 0,1 1 Entorno inmediato
Zorro de monte 1 ˂0,1 1 Entorno inmediato
Puma 1 ˂0,1 1 Entorno inmediato
Comadreja mora 1 ˂0,1 1 Entorno inmediato
Tabla 8: especies identificadas, frecuencias de NR, estimación de NMI, distancia potencial y biomasa estimada para el sitio Ch2D01-B. Al desagregar los datos de NMI por capa, Pintos (Pintos, 1995) observa un aumento del espectro de especies explotadas en el estrato más reciente y un aumento relativo de la importancia de los cérvidos en el estrato más antiguo (tabla 9).
En la capa I las especies nuevas, salvo la nutria, no necesariamente forman parte de los animales explotados con fines alimenticios. Tanto el aguará, como el zorro, el puma y la comadreja presentan un bajo NR y NMI y ausencia de modificaciones antrópicas. En lo que sí hay un aumento claro es en el número de apereás que sube de 2 a 10 y la propia presencia de la nutria, ausente en el estrato inferior. El aumento del peso de los cérvidos se relativiza cuando consideramos que el aumento en el espectro de especies explotadas con fines alimenticios se limita únicamente a estos dos roedores. Por otro lado, el aumento neto de los cérvidos se limita a un venado más en la capa inferior, lo que no parece que constituya un cambio significativo en la importancia de esta especie.
Especie Capa I Capa V
Ciervo de los pantanos 1 1
Venado de campo 3 4 Guazubirá 1 1 Carpincho 1 1 Nutria 2 Apereá 10 2 Ñandú 1 1 Aguará-guazú 1 Zorro 1 Puma 1 Comadreja mora 1
Tabla 9: comparación de importancia de especies (NMI) entre capas en el sitio Ch2D01-B.
El estudio de las modificaciones antrópicas mostró la presencia de alteraciones térmicas, marcas de carnicería y fracturaciones intencionales en el conjunto (Pintos y Gianotti, 1995; Pintos, 1995). Las marcas de carnicería (N=61) son incisiones y rascados que se ubican en su mayor parte en huesos largos, aunque el autor no detalla cómo se distribuyen las trazas en las diferentes especies identificadas ni los elementos óseos concretos (Pintos, 1995).
52
Con las fracturas intencionales sucede algo similar, se identificaron 151 restos fracturados, pero el autor no aclara a qué especies corresponden. A nivel anatómico se trata, en la gran mayoría de los casos (121) de fracturas ubicadas en huesos largos, presumiblemente para extracción de médula. Tampoco en este caso se detalla en qué huesos se identifican las fracturas (Pintos y Gianotti, 1995; Pintos, 1995).
Casa del Diablo
Casa del Diablo es el único yacimiento en cueva excavado en la región este de Uruguay y posee características que lo hacen particularmente interesante, entre ellas la singularidad de la ocupación en cueva y las evidencias de contacto indígena-europeo.
Se trata de un abrigo ubicado en uno de los ramales centrales de la Sierra del San Miguel. “Casa del Diablo” comprende un alero de 17 m de largo y aproximadamente 2 m de ancho y varias cuevas pequeñas de no más 12m2 cada una (Cabrera, 1995). Se excavaron más de 50 m2, y se estableció una secuencia que cubre varios milenios. El
único fechado radiocarbónico fue de 3000 ± 50 años AP, por debajo del nivel fechado se recuperaron ocupaciones más antiguas que no se pudieron datar por la escasez de carbón (Cabrera, 1995). Los materiales arqueológicos con una dispersión vertical de hasta un metro de potencia, comprenden mayoritariamente restos líticos y óseos en los niveles más superficiales.
El conjunto arqueofaunístico está formado por 380 restos de las primeras profundizaciones; y están asociados a artefactos líticos (Beovide, 1995, 2007) (tabla 10):
Especie NR % NMI Distancia potencial del sitio Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Vaca 341 89,7 4 Entorno inmediato 400-680
Guazubirá 29 7,6 1 Entorno inmediato 17-23
Tabla 10: especies identificadas, frecuencias de NR, estimación de NMI, distancia potencial y biomasa potencial para el sitio Casa del Diablo. La presencia de vaca es lo que permite sostener que la ocupación se extendió hasta tiempos históricos. La asociación de vaca con materiales indígenas es inusual para los registros arqueológicos, aunque las crónicas históricas muestran cómo los grupos indígenas rápidamente incorporaron este nuevo recurso a sus economías (Cabrera, 2001; Beovide, 2007; López Mazz y Bracco, 2010).
La representatividad anatómica indica una selección de las partes del esqueleto de la vaca hacia cabeza, cuello, cuartos traseros y delanteros, mientras que el guazubirá mostró una representatividad anatómica más acotada hacia cuartos traseros. Los materiales presentan también diversos tipos de alteraciones antrópicas: alteración térmica, fracturación intencional y marcas de corte.
53
Potrerillo de Sta. Teresa
El sitio Potrerillo de Santa Teresa se localiza en el área protegida del Potrerillo en la Laguna Negra y es intervenido en el año 1995. Se compone de 3 estructuras monticulares (A, B y C) que no superan los 30 m de diámetro y 0,8 m de altura. Se ubica en una colina a unos 15 msnm, con un palmar poco denso, próxima tanto al Bañado de Los Indios, como a la Laguna Negra y al océano Atlántico. Además, el relevamiento topográfico detectó una “zona de préstamo” que se incluyó como elemento constitutivo del sitio (López Mazz y Castiñeira, 2001). En la estructura A (Exc. I), la única que aportó material arqueofaunístico, se recuperó un enterramiento humano y el esqueleto de un perro doméstico en posición anatómica cuya asociación con el enterramiento no está del todo clara (López Mazz y Castiñeira, 2001). La estratigrafía del cerrito está conformada por tres capas (Capa I, II y III) de potencias variables. La cronología C14 arrojó edades de 2320 ± 50 AP (URU82) para la capa II y 3790 ± 90 AP (URU083), 2740 ± 150 AP (URU169) y 3820 ± 100 AP (URU175) para la capa III (López Mazz y Castiñeira, 2001).
Se analizaron 465 restos óseos (tabla 11) (Pintos, 1995):
Especie NR %
(NR total)
NMI Distancia potencial del sitio
Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo Marino 5 1,1 3 8 km 450-900
Ciervo de los pantanos 9 1,9 3 Entorno inmediato 360-450
Venado de campo 67 14,4 6 Entorno inmediato 150-180
Guazubirá 2 0,4 1 Entorno inmediato 25
Carpincho 2 0,4 1 Entorno inmediato 90
Nutria 30 6,45 6 Entorno inmediato 30-48
Apereá 7 1,5 2 Entorno inmediato 1,5
Aguará-guazú 1 0,2 1 Entorno inmediato
Comadreja mora 1 0,2 1 Entorno inmediato
Tortuga sin det. 7 1,5 2 Entorno inmediato ¿?
Tabla 11: especies identificadas, frecuencias de NR, estimación de NMI, distancia potencial y biomasa potencial para el sitio Potrerillo de Santa Teresa.
De este conjunto, Pintos extrae una serie de conclusiones relacionadas con la importancia relativa de las diferentes especies y su variación a lo largo del tiempo. Por un lado, si bien el NR mayor corresponde a cérvidos, el NMI mayor es el de los roedores. Dentro de estos dos grupos, el venado de campo y la nutria son los animales que destacan por su importancia relativa (Pintos, 1995: 121). La variable que se utilizó para el cálculo de los NMI fue el reagrupamiento estratigráfico, y en función de éste el autor sostiene que la capa I es el componente con más riqueza específica refiriéndose a la diversidad de especies (Pintos, 1995).
De acuerdo a la frecuencia de especies determinada por Pintos para las diferentes capas, y tomando únicamente los restos determinados a nivel de especie (salvo la tortuga) las capas I y II comparten el mismo nivel de riqueza específica (7 especies identificadas) pero con variaciones en la presencia y/o abundancia de algunas de ellas. Así, la nutria, muy abundante en la capa I, muestra una baja presencia relativa en la capa II mientras que el carpincho, el guazubirá y el apereá, únicamente se identifican para la capa II y no para la capa I. Más que enriquecimiento o
54
empobrecimiento del espectro de especies, lo que parece haber es un cambio y/o sustitución de algunas especies por otras (tabla 12).
Especie Capa I Capa II Capa III
Lobo Marino 2 1
Ciervo de los Pantanos 1 1 1
Venado de Campo 2 3 1 Guazubirá 1 Carpincho 1 Nutria 5 1 Apereá 1 Aguará-guazú 1 Comadreja 1 Tortuga 1 1
Tabla 12: comparación de importancia de especies (NMI) entre capas en el sitio Potrerillo de Santa Teresa.
El estudio de las marcas antrópicas mostró modificaciones por alteración térmica, trazas correspondientes a diferentes etapas del procesamiento carnicero y fracturación antrópica para extracción de médula. La alteración térmica afecta a restos de venado, ciervo, nutria y apereá; las trazas de corte corresponden en su gran mayoría a incisiones y rascados vinculados a desmembramiento y remoción de masas musculares y se ubican en huesos largos de cérvidos y lobo marino. Las fracturas, por su parte, se emplazan en su totalidad en huesos largos de cérvidos y se relacionan con la extracción de médula.
Los Indios.
La localidad arqueológica Los Indios se ubica en el Bañado de Los Indios sobre dos penínsulas de tierra enfrentadas. En cada una de estas penínsulas se emplaza un conjunto de montículos, de los cuales se ha excavado el ubicado en la península Este. Este conjunto está formado, sobre cota 10, por 3 montículos (excavaciones I, II y III) de los cuales dos están unidos por un terraplén de tierra, más dos microrelieves (excavaciones IV y V) y sobre cota 20 en dirección SE a menos de 1 km de distancia se ubica un cuarto cerrito (excavación VI) (López Mazz y Gianotti, 2001).
Los fechados sitúan la ocupación más temprana de este sitio en torno al 2900 AP (2860 ± 180 AP) y la más tardía en torno al 800 AP (770 ± 35), ésta última proveniente del terraplén que une los cerritos I y II (López Mazz y Gianotti, 2001). Si bien en todas las excavaciones se recuperaron restos faunísticos, se han analizado en detalle únicamente los de las excavaciones I y II incluyendo los restos recuperados en planta y en zaranda de agua con malla fina (Moreno, 2003).
55
Especie NR % NMI Distancia potencialdel sitio
Peso potencial total kg (estimado a partir del NMI)
Lobo Marino 3 0,3 1 8 km 150-300
Ciervo de los pantanos 3 0,3 2 Entorno inmediato 240-300
Venado de campo 31 3,23 3 Entorno inmediato 90-120
Guazubirá 2 0,2 1 Entorno inmediato 25
Nutria 11 1,1 4 Entorno inmediato 30-48
Apereá 131 13,7 8 Entorno inmediato 1,5
Mulita 3 0,3 1 Entorno inmediato