7.3 Learning shape retrieval
8.1.1 Correspondence refinement
1. Después de estas cosas oí una gran voz de gran compañía (el Conquistador de sí mismo con el coro de seres divinos que le acompañaron en el camino de la iniciación) en el cielo (en el nuevo estado del Espíritu) que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro (es el canto de la victoria por el renacimiento espiritual).
2. Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado a la grande ramera (atracción carnal), que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella (todo este coro de victoria es cantado por todos los poderes del hombre o del Universo Microcósmico, por haberse librado de las cadenas de la atracción carnal).
3. Y otra vez dijeron: Aleluya. Ya su humo subió (se desvaneció) para siempre jamás.
4. Y los veinticuatro ancianos (los veinticuatro jerarcas que trabajaron por la formación de la ciudad cuerpo) y los cuatro animales (cuatro deidades de los elementos de la Naturaleza) se postraron en tierra y adoraron a Dios que estaba sobre el trono (al Íntimo) diciendo: Amén (así sea) Aleluya.
5. Ya salió una voz del trono, que decía: Load a nuestro Dios todos sus siervos (esta voz fue del hombre Cristo) y los que le teméis, así pequeños como grandes. 6. Y oí como la voz de una grande compañía (todo el Coro en el Microcosmos) y
como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos (todos los seres mentales y psíquicos) que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
7. Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria (por nuestra liberación); porque son venidas las bodas del Cordero (del hombre que conquistó el triunfo, y que dominó a su materia) y su esposa se ha aparejado (su unión con su alma y cuerpo solar: El hombre se une conscientemente con su Íntimo y todo su ser vibra al unísono de la Divinidad).
8. Y le fue dado que se vista de lino fino, (de aura blanca y purísimo) limpio y brillante; porque el lino fino (el aura inmaculada) son las justificaciones de los santos (puesto que los santos no despiden de su aura más que luces brillantes y limpias).
9. Y él me dice: Escribe (aprende y enseña): Bienaventurados los que son llamados (átomos ángeles puros) a la cena del Cordero (porque serán alimentados del saber, del poder y del amor del Iniciado, en cuyo corazón yace el Cristo y se convierte en uno con El). Y me dijo: Estas palabras de Dios (El Íntimo) son verdaderas (promesas, estas son las doctrinas arcanas de Dios).
10. Y yo me eché a sus pies a adorarle (creyendo que era el Íntimo Dios en mí). Y él me dijo: Mira que no lo hagas. Yo soy consiervo tuyo (el Yo espiritual contigo) y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús (Jeshua el Logos Solar, el Segundo atributo o aspecto de la Triunidad) adora (solamente) a Dios (El Uno); por el testimonio de Jesús es (solamente el Parakleto, el Espíritu Santo, el Fuego Divino que desciende sobre) el espíritu de la profecía.
11. Y vi el cielo (de razón) abierto, y he aquí un caballo blanco (vehículo de Luz), y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero (Era el segundo Logos o el Yo encarnado, que es actualmente convertido en el Conquistador de sí mismo) el que con justicia juzga y pelea (avanza hacia la batalla final contra el yo elemental que es la personalidad).
12. Y sus ojos eran como llamas de fuego (despiden el fuego del poder y del saber), y había en su Cabeza muchos diademas (de virtudes conquistadas) y tenía un nombre escrito (en su frente, sello o la marca de la Divinidad) que ninguno entendía sino él mismo.
13. Y estaba vestido de una ropa (aura) teñida en sangre (de auto sacrificio para salvar a los demás) y su nombre es llamado el Verbo de Dios (porque después de su auto sacrificio por los demás se convierte en Cristo, Salvador del mundo y entonces él es llamado la Palabra, el Verbo, el Hijo de Dios).
14. Y los ejércitos (todo el coro de ángeles celestial de los mundos Divinos) que están en el cielo le seguían en caballos blancos (éter luminoso) vestidos de lino finísimo, blanco y puro (de aura luminosa sin mancha).
15. Y de su boca sale una espada aguda (el Verbo, la Palabra del Poder) para herir con ella las gentes (los elementos de deseos y de las pasiones, creados en la naturaleza inferior): y él las regirá (las dominara) con vara de hierro (con voluntad inquebrantable) y él pisa (con firmeza) el lagar del vino del furor y de la ira de Dios Todopoderoso (pisa el lagar de las fuerzas sexuales, que arden en el cuerpo con el furor de las pasiones y de los viles placeres).
16. Y en su vestidura (aura) y en su muslo (eufemismo para falo) tiene escrito este nombre: Rey de Reyes y Señor de Señores como lo es el Cristo).
17. Y vi un ángel que estaba de pie en el sol (a Miguel el átomo Maestro del hombre que se halla en el aura mental que brilla en el iniciado como el Sol. Miguel es la entidad que reúne todo lo bueno, hecho por el hombre, es luz y reina sobre los ángeles de la Luz y está siempre en presencia del Íntimo y reside en la parte superior de la espina dorsal) y clamó con gran voz, diciendo a todas las aves que volaban por medio del cielo (a todos los átomos ángeles de la Luz). Venid y congregaos a la cena del Gran Dios (a la unión con él).
18. Para que comáis carne de reyes (para devorar con el fuego sacro los átomos impuros de las fuerzas de la vida), y de los capitanes (de los deseos) y carne de fuertes, y carne de caballos, y de los que están sentados sobre ellos (de todas las fuerzas de los elementos psíquicos y materiales y de todo lo que fue malo en cada encarnación); y carne de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes (porque el Iniciado con su fuego sagrado y devorador debe aniquilar todo lo que puede constituir una traba en su adelanto).
19. Y vi la bestia (la naturaleza y Yo inferior) y los reyes de la tierra (sentidos, deseos) y sus ejércitos (creaciones) congregados para hacer guerra (la guerra decisiva) contra el que estaba sentado (El Yo superior) sobre el caballo (éter) y contra su ejército (de luz).
20. Y la bestia (el Yo inferior) fue presa (en la materia) y con ella el falso profeta (el intelecto) que había hecho las señales (prodigiosas) delante de ella con las cuales (con los prodigios fantasmales de las ideas) había engañado a los que tomaron la señal de la bestia (y a los que creyeron en sus atracciones) y habían adorado su imagen (la ilusión de los sentidos). Estas dos (la naturaleza inferior y el intelecto) fueron lanzados vivos (conscientes de sus errores y dolores) dentro de un lago de fuego (dentro del ardor del deseo insatisfecho) ardiendo en azufre (en instintos y anhelos).
21. Y los otros fueron muertos con la espada (el Verbo que salía de la boca, la palabra Creadora) del que estaba sentado sobre el caballo (el Yo Superior) y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.
“El conquistado, después de la sexta vida descrita, recibe el sexto grado y será un pilar en el Templo de Dios y nunca más saldrá fuera. No se reencarna
más, inconscientemente. Los tres últimos capítulos describen la séptima y última Iniciación, cuando el hombre será uno con Dios, y se convertirá en la Ciudad Santa descendida del Cielo”.