• No results found

7. Results

7.2. ACD Models

7.2.2. Complete Model Specification

7.2.2.2. Cross-Model Comparisons

Clasificar las películas en géneros no es una tarea tan fácil. Son muchos los matices, marginales por algún concepto, que pueden hacer que una

as categorías genéricas42. Otras veces, sin embargo, las historias responden de forma tan clara a los estereotipos que es muy fácil su clasificación.

La función de este apartado no es la de catalogar las doscientas treinta películas analizadas, y encasillarlas en los géneros a los que pertenecen. Se pretende aquí una tarea más modesta, ya que no corresponde a esta tesis abordar la peculiar discus

os géneros cinematográficos; sino ofrecer al lector, en el apartado de fuentes, una descripción forzosamente somera del material cinematográfico que se ha empleado.

Indudablemente los grupos de clasificación que se ofrecen no están cerrados ni absolutamente limitados y, por tanto, hay películas que podrían incluirse en varios 42

Siguiendo a Rick Altman en esta tesis se considera que el género es un término polivalente, valorado de manera múltiple y distinta por lo diversos grupos de usuarios. Los géneros son distintos para sus distintos públicos por lo que espectadores diferentes pueden percibir elementos sintácticos y semánticos muy diferentes en la misma película. Múltiples usuarios emplean los géneros y la terminología genérica de manera muy distinta y potencialmente contradictoria. Rick Altman Los géneros cinematográficos Págs. 279-289.

os factore

as de acomodar el argu

tes y una interpretación excesiva para la actuali

stos momentos la música es muy importante. En la mayor parte de las películ

analizadas en este trabajo permiten una primera organiz ión c

románticas: amables, urbanas y de poca calidad artística.

ño. Las mujeres de estos argumentos son guapas y elegantes. Llevan hermosos trajes y brillantes joyas. Se mueven con la gracia y soltura del que tiene la vida resuelta.

apartados. Es, pues, importante, volver a subrayar dos cuestiones relevantes: la primera es que esta tesis por su carácter multidisciplinar y la concreción del objeto de su análisis: la mujer y el cine durante el franquismo, no es lugar para abordar de ninguna forma la polémica sobre los géneros cinematográficos. La segunda, que entre l

s escogidos para realizar la clasificación priman los relacionados con el tema central de la investigación: los personajes femeninos que aparecen en estas historias.

La mayor parte de los largometrajes realizados durante los cuarenta son adaptaciones de novelas, obra de teatro, relatos cortos e incluso zarzuela. Son muy escasos los argumentos originales. En un régimen como el impuesto tras la Guerra Civil nada es inocente. La elección de unas obras u otras y las diferentes form

mento a la ficción audiovisual resulta muy interesante, porque nos permite entender que principios y elementos convenía resaltar y cuales olvidar.

En líneas generales estas películas tienen una duración breve, por la falta de material virgen, guiones poco consisten

dad. A pesar de todo algunas no carecen de medios. Están bien iluminadas, los decorados y el vestuario son apropiados.

En e

as hay algún número musical. A veces ni siquiera resulta coherente con el resto del guión.

Las doscientas treinta películas

ac ronológica. Las correspondientes a los años cuarenta pueden agruparse alrededor de las categorías siguientes:

-Las comedias

Generalmente los protagonistas son hombres y mujeres de clase social elevada43.Son algo ilógicas y muy irreales.

Los personajes viven ociosos y felices sin preocuparse de nada más que de divertirse y encontrar el amor en lujosas mansiones de ensue

43

Boda accidentada, Deliciosamente tontos, El hombre que las enamora, Huella de luz, La luna vale un

millón, La vida en un hilo, Mi adorado Juan, Misterio en las marismas, El difunto es un vivo, Tuvo la culpa Adán, Los cuatro Robinsones, Un enredo de familia, Una chica de opereta, La casa de las sonrisas, Cristina Guzmán, El destino se disculpa, Doce lunas de miel, Mi fantástica esposa, Pobre rico, El rey de las finanzas, Se le fue le novio, Si te hubieses casado conmigo, Te quiero para mi, El trece mil, Turbante blanco, Ella, él y sus millones. El fantasma y doña Juanita, Campeones Dos cuentos para dos, El hombre de los muñecos, El hombre que se quiso matar, Viaje sin destino, Yo no soy la Mata-Hari, La torre de los siete jorobado.

Por lo general estas historias tienen poco interés. No son excesivamente divertidas y los pocos problemas que plantean tienen poca consistencia. Las situaciones se solucionan de forma precipitada y poco coherente.

-Las españoladas. Durante estos primeros años se realizan algunas películas de

ambiente andaluz, muy semejantes a las realizadas en los años de la República y durante el conflicto. Estas películas responden a los tópicos del folclorismo, entendido este como una recreación de una vivencia pretérita44.

Morenas, guapas y salerosas, las muchachas, agarradas a la reja, hablan con aguerridos y apuestos mozos que pretenden su amor45. Estas muchachas, por lo general virtuosas, se ven asediadas por un buen número de hombres enloquecidos por su belleza y por su bonita voz con la que deleitan a personajes y público en cuanto tienen ocasión.

También se realizan alguna que otra cinta de tipo sainete. En corralas o barrios castizos, los personajes, divertidos y algo chulescos, se buscan la vida como pueden46.

Las chicas de estas historias son también jóvenes aunque no siempre saben cantar. Son valientes y decididas. Se mueven con soltura por la ciudad y por los ambientes de clase baja. Son muy despiertas e inteligentes a pesar de no tener demasiada educación.

Las protagonistas de estos argumentos son, como se ha visto, las mujeres. Aunque en ocasiones comparten importancia con su partenaire.

-Las películas de guerra y temas militares47

. Este tipo de películas se realizan sobre todo, aunque no exclusivamente, entre 1939 y 1942. Algunas se refieren a la Guerra Civil y otras simplemente tratan temas militares. Las primeras tienen un esquema semejante y se muestra de forma muy maniquea las luchas entre nacionales y republicanos. El mensaje es claro y evidente: la guerra era necesaria para salvar al país de aquellos que la perdieron, malvados, descreídos y extranjeros48.

Las películas que abordan temas relacionados con el ejército muestran la grandeza y la valentía del mismo. Son películas protagonizadas casi exclusivamente por

44

MARTÍ, J. El folklorismo. Uso y abuso de la tradición pág. 19-43 45

Castañuela, La Dolores, Martingala, Filigrana, Lo que fue de la Dolores, Goyescas, La duquesa de

Benameji.

46

Alma de Dios , Fortunato, La calle sin sol, La chica del gato, ¡A mí no me mire usted!, El crimen de Pepe

conde, Pepe Conde, Currito de la cruz,. Domingo de carnaval, El crimen de la calle bordadores

47

Raza, Los últimos de filipinas, Harka, El santuario no se rinde, Sin novedad en el Alcázar, ¡A mi la legión!

que aunque no se desarrolla en una guerra, trata el tema militar, Rojo y negro. Porque te vi llorar

48

Algunos autores, José Enrique Monterde entre otros, han llamado a este tipo de películas “cine de cruzada”.

hombres, en las que se muestra, entre otros, el concepto de masculinidad de la España franquista.

-Dramas que presentan temas más o menos serios, la mayor parte basados en

obras de teatro49. El drama no es un género muy extendido durante estos años aunque se realizan algunos. Estas películas se consideran formales e importantes, de mayor transcendencia y profundidad que las comedias románticas. La mayor parte trata también el tema del amor y de las relaciones matrimoniales, especialmente los adulterios masculinos.

-Las pelícu las históricas 50

. Durante los años cuarenta se realizan varias películas de carácter histórico. Todas se desarrollan en momentos pretéritos importantes para el nuevo Estado. Su misión es mostrar elementos significativos, ejemplos pasados capaces de perpetuar y consolidar el régimen.

La época de los Reyes Católico o la caída de la primera república son algunos de los periodos tratados por estos argumentos. Estas películas son grandilocuentes y excesivas.

-Películas psicológicas. Son historias de cierta intriga que muestran personajes

atormentados y complejos51. Al estilo de Hitchcock, estas películas tratan de temas relacionados con los problemas y las inquietudes mentales. Obsesiones, trastornos, distorsiones de la realidad que provocan situaciones anormales y generalmente peligrosas. La atmosfera de estas películas es inquietante, casi claustrofóbica. Los escenarios y la música son algo lúgubres. El amor, aunque presente, se hace menos evidente que en argumentos de otro tipo.

-Cine de misión 52

: La religión es uno de los pilares de la España franquista. Durante los años cuarenta se hicieron algunas películas sobre esta temática, aunque no demasiadas, a juzgar por la presencia de este elemento en el resto de la sociedad. Son hagiografías, en las que se exalta una figura concreta o en las que se muestran algunas de las tareas que realiza la Iglesia, como las misiones. En contadas ocasiones se

49

Audiencia Pública, El emigrado, El frente de los suspiros, El clavo, Ídolos, La aldea maldita, Una mujer

cualquiera, Marianela, Un alto en el camino, Vidas cruzadas, La florista de la reina, Noche fantástica, Nada, La malquerida, Altar mayor, Bambú, El camino del amor, Deber de esposa, Mariona Rebull, Malvaloca, Aventura El trece-trece, Barrio

50

Locura de amor, La reina santa, Don Quijote de la mancha, Dulcinea, El marqués de Salamanca, El

escándalo, Eugenia de Montijo.

51

Angustia, Obsesión , Dos mujeres en la niebla, La casa de la lluvia, Cuatro mujeres, Eloísa está debajo de

un almendro

52

presentan problemas de creencias: perdida de fe o conversión de infieles. Por lo general están protagonizadas por religiosos y su tono es serio y muy respetuoso.

Todas las películas vistas y los guiones leídos presentan elementos comunes que muestran un claro deseo de enseñar a las mujeres determinados actitudes, especialmente los comportamientos morales adecuados.

En general las películas de los años cuarenta carecen de guiones bien estructurados. Las historias adolecen en ocasiones de falta de lógica. No hay que olvidar que el sonoro llega a España en 1932, tan solo cuatro años antes de que estalle la Guerra Civil. Es por tanto en los cuarenta, cuando se comienza realmente a crear el lenguaje cinematográfico, por lo menos aquel que sincroniza la imagen con la voz. Las películas que se hacen parecen emular a las realizadas en Hollywood. Pero con menos presupuesto y pericia.

Una buena parte de los argumentos que se cuentan son adaptaciones de todo tipo de obras, no guiones escritos ex profeso para el cine. Estas historias no están escritas pensando en imágenes, ni en todas las posibilidades y limitaciones que ofrece el cine. Las adaptaciones resultan, en ocasiones, más difíciles de plasmar porque se puede caer en el error de rodar una serie de escenas concatenadas en lugar de una película con una estructura y una coherencia interna. Esto es lo que ocurre algunas veces en las pantallas españolas de los años cuarenta.

Algunas de las películas realizadas durante esta década son un poco torpes53. Unas son demasiado adoctrinadoras lo que resulta demasiado lineal. Las hay propagandísticas y ampulosas, con tanta carga ideología que resulta aburrida. Muchas no tienen apenas acción sino un conjunto de situaciones. Y por último existen otras que son tan superficiales que difícilmente pueden luego recordarse.

Las actuaciones de estos años también resulten en ocasiones poco creíbles y naturales. Quizás algo sobreactuada. Esto puede deberse a que los personajes son bastante lineales, muy poco profundos. Son poco más que estereotipos.

En los 50 las niñas tontas con papas ricos, las orgullosas reinas y las mujeres abrumadas por el drama abandonan el cine y las pantallas empiezan a poblarse de dependientas, de casadas de armas tomar y de religiosas bondadosas. El escenario de las historias ya no son sólo pueblos de cartón piedra o hermosos caserones con bellos

53

“Del cine de la inmediata posguerra guardo un recuerdo muy malo, sin saber por qué –porque no era un experto en la materia-, mal hecho, mal confeccionado” BRASÓ, E Conversaciones con Fernando Fernán

salones. Los argumentos se trasladan a las calles de ciudades y pueblos, inmortalizando, en la mayor parte de los casos, sus barrios más castizos.

Los guiones dejan de ser adaptaciones de grandes obras literarias o de modernos éxitos teatrales, para convertirse muchas veces en guiones originales, menos pretenciosos y más fáciles de realizar. La actualidad, de forma tímida (no hay que olvidar que España vive en una dictadura con una vigilante censura) comienza a aflorar en el cine aunque solo sea para afianzar la verosimilitud. Problemas como la vivienda, los exiliados republicanos, la pobreza, la inmigración campo-ciudad o el paro son los temas centrales de algunas películas en esta década. En estas historias, los protagonistas, una mezcla de Antonio Ricci (ladrón de bicicletas 1947) y del Lazarillo de Tormes, buscan desesperadamente aquello que necesitan (ya sea un empleo, una casa o unas monedas para sobrevivir) por las paupérrimas calles de las ciudades españolas.

La picaresca, al mejor estilo del Siglo de Oro, comienza a habitar los barrios especialmente de Madrid, excepto en el cine policiaco que prefiere Barcelona. Personajes socarrones, chulescos y castizos, de esos que se las saben todas y tiene respuesta para todo, son los protagonistas de un gran número de las comedias que se realizan durante estos años y los posteriores. El rastro y los barrios más populares de la capital son sus dominios. El trapicheo y la labia sus armas. El cine pierde parte de la pesada gravedad con la que cargaba para convertirse, en ocasiones, en una gran comida (familiar, casi siempre son los mismos actores los que representan este tipo de personajes) en la que se compite por ser el más ingenioso.

Estas nuevas historias provocan que en muchos casos la narración se subordine a la presencia de los personajes, siendo la película una especie de concatenación de anécdotas soportadas por un protagonista interesante y fuerte. En ocasiones lo que esto consigue es que no se solucione el problema, para bien o para mal, ni que se cierre el final acabando una situación impactante en un simple chiste. Es sorprendente, por ejemplo, el final de la película El inquilino. Fernando Fernán Gómez recorre todo Madrid intentando encontrar una casa para su familia. Al encontrarse con todo tipo de problemas, decide, tras derruirse el lugar en el que vive, trasladar todos los muebles a la calle donde los coloca como su fuera otra casa ante la mirada divertida y sorprendida de los vecinos del barrio. Aunque el final resulta ciertamente un tanto cómico y un tanto patético, el espectador no puede dejar de preguntarse dónde vivirá a partir de entonces la familia del protagonista.

La voz en off, siempre masculina y con un punto entre irónico y divertido, parece ser otra constante. Colocada al principio de la cinta, nos explica, en mayor o menos medida, la finalidad de la historia llegando incluso en ocasiones a presentar a los personajes o las realidades que se van a vivir. Es una breve introducción que permite situar rápidamente al espectador en el contexto adecuado:

“Miles de gentes darían su vida por triunfar entre estos muros. Millones de personas, cautivadas por la magia del séptimo arte viven la historia de amor o de aventuras que les permita soñar al fin de cada jornada. Trabajo, sinsabores, necesidades, todo se olvida frente a esa alucinación de la pantalla.”

Nos comenta la voz en off de la Gran mentira, una película que cuenta los problemas de un actor de cine.

Los argumentos se complican y los géneros se mezclan en el cine de esta década. Las comedias contienen un punto melodramático, las historias románticas algo de sainete por lo que resulta en ocasiones difícil establecer una clasificación al poder introducirse algunas de estas películas en varios apartados.

Las películas de esta década parecen situarse de forma más clara en sus respectivos marcos. Aunque algunos desaparecen, como el llamado psicológico, surgen otros y algunos incluso se modifican.

- Cine “social”: Generalmente se sitúa el estreno de Surcos el 12 de noviembre de 1951, como el inicio de este cine más “realista”54. La película, que narra las vicisitudes de una familia que trata de hacer fortuna en la ciudad, muestra un Madrid hostil, miserable, donde lo único que importa es sobrevivir. Un tipo de situación que aparecía, en algunos casos en los años cuarenta55 pero no como un tema en sí mismo, sino integrada en una historia de un género definido, generalmente policiaco o de humor

A esta película le seguirán otras que señalan la dureza de la vida en la ciudad para el trabajador anónimo. El tono de estas cintas es generalmente amargo y en la mayor parte de las ocasiones no suelen tener un final feliz. El papel de la mujer suele ser el de esposa, a veces callada y sumisa y a veces combativa y luchadora.

- Películas corales: Este tipo de películas, que tienen como antecedente la Casa

de las sonrisas (1947), son aquellas que muestran las vicisitudes amorosas de un grupo

54

Surcos, Cielo negro, el Inquilino, El pisito, Hay un camino a la derecha, Segundo López aventurero

urbano, Mi tío Jacinto.

55

de amigos, generalmente unidos por el trabajo o por una ocupación común. Este género se inaugura en la segunda mitad de la década con Muchachas de azul, película a la que siguen grandes éxitos como Las chicas de la cruz roja, El día de los enamorados o

Muchachas de vacaciones. Por lo general, aunque hay alguna que otra excepción, las

protagonistas son chicas trabajadoras, más o menos agraciadas. Sus problemas suelen ser de ámbito amoroso: o tienen algún problema con su novio o necesitan con urgencia encontrar uno.

Las diferentes aventuras de estas jóvenes se entremezclan formando una ficción que transcurre en un espacio de tiempo muy corto, a veces incluso en un solo día. Los personajes están más o menos estereotipados y se suelen repetir con bastante frecuencia: la guapa, la graciosa, la inteligente, la rica, la sosa…

Los personajes, femeninos y masculinos, acaban formando dos grupos algo enfrentados, mostrando una ligera “guerra de sexos” que provoca que las mujeres refuercen entre ellas sus lazos de amistad, y los hombres, que no se conocían, se hagan amigos.

Junto a estas aparecen otras películas que sin centrarse en grupos de señoritas también narran diversas historias de diferentes personajes unidos por un punto común56. - Comedias romántica s: Junto a estas películas surge otro tipo de comedias, más o menos románticas, que suelen tener un punto melodramático del que carecían las realizadas en los cuarenta: absolutamente intrascendentes, con intención eminentemente cómica. En los cincuenta se pretende que el público ría con las gracias del humorista de turno y que llore con la historia central generalmente seria57. En esta década se hace más patente la diferencia entre los actores “serios” y los que no lo son. Se evidencia la distinción entre los protagonistas que sostienen la acción principal y los actores