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Data analysis and targets

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Chapter 3: Optimal income taxation over the business cycle

3.3 Exogenous policy

3.3.2 Data analysis and targets

Es importante determinar tanto el tiempo como el grado de compromiso, para luego decidir como será manejado el problema. Cada fractura se debe inspeccionar en primer lugar y luego se efectúa una palpación cuidadosa por medio de la pinza de tentar. Este último procedimiento es útil para definir el grado de insensibilidad, así como también, la presencia de dolor (Moyer 2003). Si hay claudicación es muy importante determinar si se debe a la fractura longitudinal. Para ésto se investigará el sígno de dolor local en correspondencia a la fractura; se dictaminará si ésta es profunda y si está complicada; si hay relación directa entre el trastorno funcional, las lesiones y el dolor local; y se completará el examen total del miembro para descartar otras posibles causas de cojera (Pieres, 1949).

Las fracturas de cuartas partes que comienzan en el borde coronario, zona cubierta de pelos, pueden ser difíciles de ver sin una inspección

Página 28 cuidadosa. A menudo, estas últimas lesiones presentan una longitud inferior a 1,5 cm pero pueden ser muy dolorosas cuando se aplica presión con la pinza de tentar o con los dedos. Muchas de estas lesiones sangran con el ejercicio (Moyer, 2003).

4.1.3 Tratamiento

El tratamiento seleccionado depende de la actividad atlética del caballo, la magnitud y la localización de la FU y si la lesión está o no complicada con una infección, si hay pérdida de sustancia o exposición del tejido sensible (corion) (Moyer 2003).

Un tratamiento para las fracturas longitudinales de uña, que también es utilizado para determinados tipos de correcciones, es el falseo de apoyo en el casco, que es un espacio de luz que queda entre el casco y la herradura (Fig. 13) (Anz, 2007).

Fig. 13- Técnica de falseo de apoyo, vista lateral (Anz, 2007).

Existen diferentes tipos de falseo, uno de ellos es el falseo de arco, que se realiza con la gubia, entre la herradura y el casco en el punto de la fractura longitudinal para eliminar la presión de la corona (Fig. 14). Se utilizan no más de 3 milímetros de luz y los mismos tienden a desaparecer al clavar la herradura, debido a la elasticidad de la pared del casco (Anz, 2007)

Página 29 Fig. 14- Falseo de arco (Anz, 2007)

El falseo total (Fig. 15) consiste en eliminar pared, impidiendo el contacto de la herradura con el casco. Se lo suele practicar en casos de fracturas que necesitan una total anulación de las presiones y los movimientos que se originen en la corona, con el fin de facilitar la cicatrización de las papilas afectadas y permitir el normal crecimiento de la pared (Anz, 2007).

Fig. 15- Falseo total (Anz, 2007).

Las grietas graves pueden inmovilizarse por medio de varios métodos hasta lograr el crecimiento del casco. Uno de ellos incluye el enclavijamiento o fijación con tornillos; otro la perforación de orificios a ambos lados de la fractura con el fin de librar pasaje a cordones para su

Página 30 sujeción. Otro método efectivo para la resolución de esta patología es la colocación de placas metálicas a ambos lados de la fractura. Estas son fijadas con alambre de acero inoxidable calibre 22, colocado con un patrón en “U” horizontal. También el uso de abrazaderas de acero ajustables y de cintas de fibras de vidrio ricas en resinas, sujetas con tornillos o pegamento, han sido utilizadas para la inmovilización de las fracturas de

uña (Fig. 16) (Stashak et al., 2004).

Fig. 16- Estabilización de una grieta. A, parche de acrílico. B, placa con tornillos. C, parche fijado con puntos en U horizontal. D, parche fijado con

Página 31 Las grietas graves o crónicas, localizadas a nivel de los talones del casco, se pueden tratar en ocasiones eliminando la sección de la muralla que se encuentra por detrás de la línea de la grieta (Fig. 17). Luego, se coloca una herradura para apoyo completo hasta que el casco en crecimiento descienda

(Stashak et al., 2004)

Fig. 17- Tratamiento de una grieta. Resección (Stashak et al., 2004).

Las fracturas infectadas, cualquiera sea su localización, se deben explorar con un desvasador o una fresa, para permitir una buena exploración y el drenaje. Cualquier separación de la muralla debe ser trabajada con desvasador o instrumento similar, emparejando sus bordes (Moyer 2003). Si hay alguna evidencia de humedad, la grieta se debe tratar hasta que quede completamente seca. Sin embargo, añadir un antibiótico (por ejemplo metronidazol) al material de reparación del casco, permite la aplicación temprana de acrílico a los defectos del mismo. El antibiótico emerge del acrílico

a concentraciones terapéuticas para evitar y/o tratar la infección (Stashak et al.,

2004).

Las pequeñas fracturas superficiales que comienzan en la superficie de apoyo requieren de cuidado en el desvasado y quizás de una herradura con barra (Moyer 2003). Una alternativa es utilizar dos pestañas ubicadas a los

Página 32 lados de la fractura, con el fin de anular cualquier movimiento que impida el normal crecimiento desde la corona. Un falseo de arco o un orificio en el vértice de la fractura, significa descomponer las fuerzas lateralmente, para que la misma no llegue a la corona y no altere la zona de crecimiento. De esta forma, las papilas de crecimiento se encuentran con libertad de generar tejido nuevamente, sin ningún tipo de presiones negativas (Anz, 2007).

Las fracturas incompletas ascendentes, originadas en el borde palmar, se observan con mayor frecuencia en los caballos que no están herrados y a los que se les ha permitido que el casco crezca demasiado. Como se mencionó anteriormente, a menudo, todo lo necesario para controlar estas grietas es un buen rebajado. Las grietas más graves pueden necesitar herrado durante varios meses hasta que el tejido nuevo pueda alcanzar el borde caudal y remplazar los túbulos córneos rotos. Para ayudar a que las grietas en las lumbres puedan solucionarse, el ángulo del casco debe mantenerse y se debe colocar una herradura con lumbres cuadradas (Fig.18), para minimizar el efecto

de palanca que se produce durante el despegue del pie (Stashak et al., 2004).

A B

Fig. 18- A. Herradura con lumbres cuadradas (Fernández, 2015)

Página 33 Un método que colabora con el mantenimiento del casco, consiste en dejar la palma y la ranilla intactas y rebajar la muralla a nivel de la palma

(Stashak et al., 2004).

El dolor asociado con la fractura de talones y en las cuartas partes, puede ser el resultado del movimiento de las porciones independientes de las paredes del casco y la infección y/o inflamación en el sitio de la fractura. El principio a seguir en la reparación es eliminar el movimiento por medio de la estabilización de las porciones independientes de la muralla (Moyer, 2003; Anz, 2007). Los abordajes conservadores incluyen herraduras con barras, colocación de agrafes en el sitio de la fractura, creación de una escotadura perpendicular a la línea de propagación de la fractura, por medio del desvasado y el uso de almohadillas parciales o completas. Los abordajes conservadores son útiles cuando se trata de fracturas incompletas e indoloras. Aquellas lesiones extensas, dolorosas, hemorrágicas o infectadas suelen requerir una reparación más agresiva (Moyer, 2003).

Algunas fracturas extensas se pueden reparar con fibra de vidrio, asegurándolas a la pared del casco por medio de tornillos romos para madera. El resultado de este procedimiento es una reparación muy fuerte pero difícil de realizar, en especial en pies con una muralla delgada o con fracturas infectadas. Un método similar consiste en la realización de puntos en U horizontal colocados a través de canales perforados en dirección vertical. La fuerza de la reparación depende más de la sutura que de los parches protésicos que se coloquen (Moyer, 2003).

Las fracturas de cuartas partes y talones asociadas con una importante separación de la muralla o pérdidas de sustancia se pueden estabilizar utilizando pequeños tornillos con ojo y alambres de acero inoxidable o cobre. Estos tornillos se colocan alejados del defecto, formando un ángulo con la muralla. Se hace un lazo con los alambres rodeando la cabeza de los tornillos y se los ajusta (Moyer 2003). Luego se aplica una herradura en barra (Moyer,

Página 34 solución de continuidad con material acrílico, presuponiendo que el defecto no esté infectado o no halla exposición del tejido sensible no cornificado (Moyer 2003).

Las fracturas de cuartas partes son difíciles de curar. Debido a que la mayoría de las veces son originadas por desviaciones y desequilibrios en el casco. La mejor opción es un desvasado teniendo en cuenta las desviaciones mediales y laterales, con el objetivo de trasladar el exceso de peso que se halla en el lado que posee la fractura, hacia el centro del pie, anulando así la causa de la fractura (Anz, 2007).

Otra opción, en caso de que la causa no sea el desequilibrio en el pie, es realizar un falseo total debajo de la fractura, colocando una herradura redonda de barra. Con dicha herradura se logra distribuir mejor, a lo largo de toda la corona, las presiones causadas por el impacto del pie durante el apoyo. Una correcta distribución de las presiones produce relajación en la zona de crecimiento y una correcta irrigación a lo largo de todo el rodete coronario (Anz, 2007).

Las fracturas longitudinales con origen en la corona deben ser tratadas en primera instancia con un correcto equilibrio del pie, para que las presiones se distribuyan de forma pareja se debe acudir a un falseo de arco. Podrían ser necesarias dos pestañas laterales si la fractura se extiende hasta el borde distal del casco. Al realizar un orificio con un taladro, cuchillo o hierro caliente, en el vértice de la fractura, cumple la misma función que el falseo de arco aliviando el centro de la causa en el rodete coronario. En este tipo de fracturas que parten desde la corona, se indica desvasar el casco quitando toda la palanca, desde la línea blanca hacia el borde. Se debe mantenerlo de esta manera, sin herraduras, hasta su resolución (Anz, 2007).

En términos generales, es conveniente abrir las fracturas, con el fin de mantenerlas limpias y evitar que se profundicen. En casos de fracturas muy amplias, es importante utilizar productos de relleno o de reconstrucción de

Página 35 cascos, porque permiten el clavado normal de la herradura y una rápida cicatrización en la zona de crecimiento (Anz, 2007).

La adhesión entre la muralla y los materiales acrílicos se logra por medio de la aplicación de adhesivos al casco antes de su colocación. Este material protege la reparación y otorga una superficie lisa y no agresiva. En ambas instancias se debe balancear el pie lo más posible antes de efectuar la reparación. Es importante que la herradura se mantenga colocada el menor tiempo posible y las porciones lateral y medial del pie contacten con el piso en forma simultánea (Moyer, 2003)

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