INTIMATE RELATIONSHIPS 4.1 Introduction
4.5 Data Analysis: Personal Reflexivity
Su propio nombre, ya nos indica que no se trataba de uno de los accesos más destacados del Municipio. El trazado que parte de ella hacia el sureste, ha sido el centro de las distintas hipótesis del crecimiento urbano medieval. Siguiendo el grabado de Van den Wyngaerde, parece observarse un cambio de fábrica en la muralla, en las inmediaciones de esta puerta, algo más al norte. No creemos que se deba interpretar cómo una remodelación para
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“ajustar”‖ la‖ cerca‖ a‖ un‖ nuevo‖ trazado,‖ resultado‖ de‖ la‖ construcción del recinto, sino a la reconstrucción de éste, roto o caído, y levantado de nuevo como una simple tapia, de menor altura que la original222.
Parece difícil pensar en una reforma o reparación en la cerca bajomedieval con cronología anterior a principios del siglo XVI, ya que hasta entonces, y dada la situación política, arzobispos como Alonso Carrillo (1446-1482) se refugiaron en la villa en el último tercio del siglo XV, y se preocuparon de mantenerla en buen estado, sin que tengamos noticias textuales de reparaciones, por encontrarse caída o arruinada.
Sin embargo, las zonas aledañas a este acceso fueron intensamente modificadas a lo largo del siglo XVI (Figura 1 y 18), tanto por la construcción a finales de este siglo del Convento de Mínimos de Santa Ana, como por la política de compra inmobiliaria de Cisneros (1495-1517) que, además de concentrar la adquisición de viviendas, en la Calle Santiago, se preocupó tanto él, como posteriormente el Colegio de San Ildefonso de hacerse con inmuebles en los accesos de la villa, como fue el caso del entorno de la Puerta de‖ Madrid‖ (“Huerta‖ de‖ Quintanilla”)‖ ó‖ viviendas próximas a la Puerta de Santa Ana223.
En este caso, no sólo les movía como motivación asegurar el alojamiento a los futuros universitarios, sino una mera actuación de especulación inmobiliaria, en la que se pretendía alcanzar amplias plusvalías—pronto hubo interés por comprar esas nuevas viviendas—, al mismo tiempo que se ordenaba urbanísticamente la zona. En esa parcelación entre la Puerta de Madrid, y
222
En el grabado de Van den Wyngarde aparece designado este tramo como “tapya”.
223 GÓMEZ LÓPEZ, C. , El Urbanismo de Alcalá de Henares en los siglos XVI y XVII: el planteamiento de
una idea de ciudad, Madrid, 1998, p. 63. Esta actitud que posiblemente motivó la destrucción parcial de la cerca, contrasta en cambio, con las peticiones de Cisneros al Concejo de la villa, para que la cerca se mantuviese en buen estado y la negativa del Concejo, tal como señala MESEGUER FERNÁNDEZ, J., El Cardenal Cisneros y su Villa de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1982, p. 51.
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Puerta del Postigo, se subdividió el espacio en 19 recintos224, y se produjo la apertura de una nueva calle con dirección N-S, y que siguiendo la documentación que se conserva en el Archivo Histórico Nacional225, debe corresponder aproximadamente con la actual parcela entre las calles Andrés Saborit, Calle Almazán, Arratia y Postigo, especialmente en su extremo occidental226.
Es en esta zona, donde el grabado de 1565 de Van den Wyngaerde, muestra la sustitución, posiblemente de la cerca, por una tapia de delimitación económica, fiscal y administrativa, pero alejada ya, del componente político- defensivo que había formado parte de su significante original durante el siglo XV. La propia obra de urbanización podría haber obligado incluso a desmontar una torre, ya que es extraño el retranqueo de la cerca, sin ningún elemento de apoyo defensivo.
Otra explicación más hipotética dada la nula confirmación arqueológica, es que el trazado original fuese más lineal entre las Puerta de Madrid y Santa Ana, lo que obligó en la reforma urbanística cisneriana a romper parcialmente , su trazado, aprovechar su eje para abrir la Calle Arratia, y ampliar ligeramente el perímetro de la cerca, con una tapia que se uniese a la muralla previa, rota por tanto, a principios del siglo XVI, como resultado de la expansión urbanística diseñada por el arzobispo de Toledo.
224 Carmen Román Pastor identifica toda esta operación con la delimitación y construcción de un
nuevo barrio: el cristiano de San Benito. ROMÁN PASTOR, C. “El Recinto Amurallado de Alcalá de Henares. La Edad Media”, Acervo, nº 3, Alcalá de Henares, 1992, p. 31.
225 A.H.N. Secc. Universidades, L. 2. La documentación de los años 1517 señala “la calle que
nuevamente se hace que va hacia la puerta del postigo”, ó la de 1519 “la calle nueva que va hacia la ronda”, por lo que debemos entender que la operación urbanística ya había finalizado. También en GÓMEZ LÓPEZ, C. , El Urbanismo de Alcalá de Henares en los siglos XVI y XVII: el planteamiento de una idea de ciudad, Madrid, 1998, p. 634, a la que seguimos en su análisis.
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Frente al abigarramiento urbanístico que observamos en el grabado de Van den Wyngaerde, en este espacio, en el siglo XIX, sólo es posible observar u n espacio periurbano, caracterizado por huertas
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Sobre el origen de esta puerta, que recibe varios nombres, de Postigo, de Ferrán García227, o de Santa Ana, esta última acepción de finales del siglo XVI, tenemos algunas noticias llamativas. La existencia de ella, está confirmada en el primer tercio del siglo XV (1434), momento en el que se efectúan sobre ella distintas reparaciones, dirigidas una vez más por el activo maestro Far, y que consistieron en la reparación de los quicios de la puerta, y la colocación de un nuevo cierre:
“Item, en siete días de octubre se adobó la puerta del Postigo que dizen de Ferrand García: Medio quarterón para quicial, seys maravedís. Seys libras de plegadura e un tijuelo para el quicio e una chapa e seys clavos grandes, beynte e dos maravedís. Que dió a maestro Far que lo labró e asentó, beynte maravedís. Que dió a dos peones que le ayudaron asentar las piedras del batidero e la dicha puerta que lo egualaron de tierra, a nueve maravedís, diez e ocho maravedís...
... Que mandaron cerrar la puerta del Postigo que le echó un truézaño con cuatro clavos e un clavo rezio que echó por el alamud e al maestro que lo fizo, que costó todo doze maravedís228”.
Una referencia confusa, sin que hayamos podido conocer el origen de su fuente textual, o si en realidad, se trata de una mera interpretación es lo que nos describe Esteban Azaña, sobre su origen229, que deja entrever que la puerta había sido destruida en el siglo XV, siendo sustituida por otra, lo que no coincide con la fuente anterior:
“En 31 de enero de 1562 se otorgó ante Hernando Díaz Ursinos, escribano público de esta villa, el testamento de Juan de Madridano, por el que fundó patronato y memorias para el cabildo de Nuestra Señora de la Concepción. Desde aquella época la puerta del Postigo, cambió su denominación por el de Puerta de Santa Ana, demolida el siglo anterior”.
227
Esta denominación, hasta la publicación del documento que recogemos, era confusa. Tradicionalmente se ha identificado con esta denominación a la primitiva Puerta de las Tenerías, situada en el extremo de la calle Santa Úrsula, en su unión con la actual Plaza, y posteriormente a la Puerta de Aguadores tal como lo recoge, en múltiples referencias Azaña, como por ejemplo en AZAÑA, E. Historia de Alcalá de Henares, Libro II, Alcalá de Henares, 1986, p. 30. Román Pastor la identifica sin duda, con la puerta de Santa Ana, ROMÁN PASTOR, C. “El Recinto Amurallado de Alcalá de Henares. La Edad Media”, Acervo, nº 3, Alcalá de Henares, 1992, pp. 3-60.
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A.M.A.H Leg. 422/1 fols. 3r y 3v. También, citando la misma fuente, CABALLERO GARCÍA, A. “Obras públicas del Concejo de Alcalá de Henares entre los años 1434-1443”, Anales Complutenses, Vol. II, Alcalá de Henares, 1988, p. 34
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Las referencias sobre su situación, pueden ser incluso anteriores, si seguimos lo que señalan los Annales Complutenses sobre la fundación de los Estudios Generales o Escuelas que tradicionalmente se han situado en los aledaños de la Puerta del Postigo230 aproximadamente en el extremo de la actual C/ de la Victoria cuya fundación es posible fecharla en 1293, —a partir del privilegio dado por Sancho IV el Bravo a la Villa—, aunque en la documentación no figura ningún dato sobre su origen. A diferencia de otras áreas, salvo el caso de la Puerta del Vado, se situaba en el área de máxima concentración demográfica de la villa de San Justo, encontrándose su entorno inmediato un intenso abigarramiento urbanístico, posiblemente desde momentos muy tempranos. De este hecho, tenemos referencias para finales del siglo XV, pero con seguridad demuestra posiblemente que la ubicación de la Puerta o Postigo no varió a lo largo de este siglo:
“Francisco García de Toledo, de quien emos hecho tantas veces mención, ilustre caballero, vecino de esta villa año de noventa 'y cinco (1495) dio a la iglesia dos censos perpetuos que tenía sobre unas casas en la Puerta del Postigo y en la calle de la Sillería y otras en la Valdrecería231 *<+”.
La cartografía del XIX, ratifica la desaparición de ésta de manera temprana. Al igual que la Puerta Nueva debió perder paulatinamente su funcionalidad
230
SÁEZ, C.: Annales Complutenses sucesión de tiempos desde los primeros fundadores griegos hasta estos nuevos que corren , Alcalá de Henares, 1990, p. 234-235:
“El sitio donde puso los estudios fue muy cerca de la puerta que en aquel tiempo llamaban del Postigo oy de Santa Ana, cercana a la iglesia de los Santos niños Justo y Pastor, donde estaba lo más florido de la villa. El rey le concedió luego los mismos privilegios y exempciones que a la de Valladolid despachando su carta en forma, que es a la letra:"Sepan quantos esta carta vieren como nos don Sancho, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, de Algarbe, señor de Malina, por ruego de don Gonçalo, arzobispo de Toledo, primado de las Españas, nuestro canciller mayor en los reinos de Castilla e de León e del Andalucía, tenemos por bien de hacer estudios de esquelas generales en la villa de Alcalá. E por que los maestros e los scholares ayan voluntad de venir y a estudio, otorgámosles que ayan todas aquellas franquezas que a el estudio de Valladolid. E mandamos e defendemos que ninguno sea osado de les facer fuerza nin torto nin demás a ellos ni a ninguna de sus cosas, ca qualquier que lo ficiere pechamos ya en pena mil maravedís de la moneda nueva y a ellos todo el daño e menoscabo que por ende recibieren duplado. E por que ésto sea firme e estable mandamos ende dar esta carta sellada con nuestro sello de plomo. Fecha en Valladolid a veinte días de mayo, era de mil trecientos y treinta y uno. 'Yo maestro Gonçalo, abad de Arvas, la fiçe escribir por mandado del rey en el año deceno que el rey, nuestro señor, reinó. Alfonsus Pérez. Sant Marcos."
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SÁEZ, C.: Annales Complutenses sucesión de tiempos desde los primeros fundadores griegos hasta estos nuevos que corren, Alcalá de Henares, 1990, p. 354.
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a lo largo del siglo XVIII232, ya que en las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada233, no se cita, y tampoco se documenta en el plano de la ciudad, dibujado por Ortiz de Pinedo de 1837.
Todavía tenemos noticias de ella en 1823234, encontrándose tapiada. De manera indirecta hemos podido identificar que, en 1859, se encontraba ya derribada, a través de la compra del terreno denominado‖ “Puerta‖ de‖ Santa‖ Ana”,‖por‖parte‖de‖José‖Escovedo‖y‖Montolín,‖“*<+ había adquirido este terreno solar por compra al Estado como procedente de bienes de Beneficencia y le fue adjudicado el 30 de mayo de 1859235 *<+ con inclusión, sin reservas de ningún derecho, de la piedra que en la misma existía procedente del derribo y cimentación de la antigüa muralla que cercaba a esa ciudad236. *<+”. Todo ello, ratifica su naturaleza secundaria, como un portillo abierto en la cerca bajomedieval.