4.3. The methodology
4.3.1 Data collection methods
La clave de esta Tesis es la percepción “subjetiva de los sujetos”, dichos pacientes, del Sistema Único de Salud de Brasil sobre como la labor del médico contribuye, si es que lo hace, para la resolución de sus problemas de salud; esa percepción se hace acompañar del discurso de los gestores y de datos secundarios con los cuales trabaja el Poder Público para medir el resultado de sus acciones – gubernamentales, estatales y administrativas – sobre la salud colectiva. Más allá de la medición hecha con el recurso recién descripto – las encuestas –, están las palabras y las ideas de los seres que contribuyeron para diseñar este fragmento de la realidad captado por la investigación.
La captación de la realidad interior del otro es tema del cual se ocupan algunos grandes de la humanidad, sin, con todo, llegarse a un punto definitivo. La investigación dicha cualitativa reencontró la luz después de
99 décadas de confinamiento, tildada como la hermana maldita de la investigación cuantitativa (75). Hoy día, sobre todo en las ciencias sociales e psicológicas, esa metodología está en boga y plenamente reconocida como una de las más importantes herramientas para la descripción de los fenómenos sociales (168). Una de las bases de esta investigación, como ya descripto, es la metodología cualitativa. Al obviar el estéril camino que lleva a ninguna parte que es la discusión sobre el cientificismo de esta o aquella racionalidad médica, se pretende hallar cómo el sujeto, individual o colectivo, ve a sí mismo y a su dinámica salud / enfermedad, sin, empero, pretender definir previamente para esos sujetos lo que es, en términos académicos, esa dinámica. Aquí, lo importante es el verbo como expresión de un “sufrir el mundo”(4):
La metodología – o la aproximación – de interpretación de los textos obtenidos con la trascripción de las entrevistas es, para esta Tesis, la hermenéutica. Según Gadamer (76 – 77):
“Por tanto, la comprensión es un juego, no en el sentido de que aquel que comprende se reserva a sí mismo como en un juego y se abstenga de tomar una posición vinculante frente a las pretensiones que le son puestas. Pues aquí, no se da, de ningún modo, la libertad de autoposesión, que es inherente al poder abstenerse así y es eso lo que pretende expresar, la aplicación del concepto de juego a la comprensión. Aquel que comprende ya está siempre incluido en un acontecimiento, en virtud del cual se hace valer lo que tiene sentido. Está pues justificado que, para el fenómeno hermenéutico, se emplee el mismo concepto del juego que para la experiencia de lo bello. Cuando comprendemos un texto nos vemos tan atraídos por su plenitud de sentido como por lo bello. Él gana validez e ya siempre nos atrajo para sí, antes mismo que alguien caiga en sí y pueda examinar la pretensión de sentido que lo acompaña. Lo que nos viene al encuentro en la experiencia de lo bello y en la comprensión del sentido de la tradición tiene realmente algo de la verdad del juego. En la medida en que comprendemos, estamos incluidos en un acontecer de la verdad y cuando queremos saber lo que tenemos que creer, nos parece que llegamos
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demasiado tarde.
Así, es cierto que no existe comprensión que sea libre de todo preconcepto, por más que la voluntad de nuestro conocimiento deba estar siempre dirigida, en el sentido de escapar al conjunto de los nuestros preconceptos. En el conjunto de nuestra investigación se evidencia que, para garantizar la verdad, no basta el género de certeza, que el uso de los métodos científicos proporciona. Eso vale especialmente para las ciencias del espíritu, pero no significa, de ningún modo, una disminución de su cientificidad, mas, antes, la legitimación de la pretensión de un significado humano especial, que ellas vienen reivindicando desde la antigüedad. El hecho de que, en su conocimiento, opere también el ser propio de aquel que conoce, designa ciertamente el límite del “método”, pero no el de ciencia. Lo que la herramienta del “método” no alcanza debe ser conseguido y puede realmente serlo a través de una disciplina del preguntar y del investigar, que garantiza la verdad.”
Tal es la visión de esta Tesis, buscar más allá del “género de certeza”, no mezclándose en las refutaciones epistemológicas, pero, sí, buscando el “significado humano especial” de la percepción del proprio sufrimiento que es. Sin perder de vista lo que dicen Maturana, “lo que se observa depende del observador” (132) y Thompson (186):
“Una de las cosas que me fascinan en la ciencia, como una actividad cultural, es el modo por el cual las narrativas científicas (y aquí estoy utilizando a propósito un término de ficción) son basadas en conceptos inconscientes de ordenación. Aun cuando un científico cree que está siendo meticulosamente racional, cuando comienza a anotar sus datos y a ordenarlos en una narrativa, los hechos se tornan semejantes a morfemas organizados por una gramática propia del lenguaje de descripciones. Esas descripciones de la “realidad” son las narrativas a que me refiero. El científico no puede huir a las tradiciones de narrativa de su cultura, de aquellas formas de sistematizar los eventos que pueden ser tan simples como al comienzo, el medio y el fin; o en otros padrones cuádruplos más complejos (…).”
101 Ander-Egg (1) percibe claramente la dificultad encontrada en el intento de representación de la realidad y la tarea difícil del trabajo hermenéutico:
“Nunca en nuestra formulación teórica podemos expresar los hechos como son, ya que no existe un isomorfismo total entre teoría y realidad. La realidad es inefable, esto es, no puede expresarse a través de ninguna lengua; cuando decimos algo sobre ella, las mismas categorías que utilizamos limitan nuestra visión. El pensamiento nunca se ‘corresponde’ con la realidad, ‘porque no somos receptores pasivos de datos sensoriales, sino sus asimiladores activos’, y, al asimilarlos, los organizamos.”
Pero parece ser que discursar sobre cualquier hecho factual es una paradoja ((114))
Se optó por presentar grandes porciones de los discursos de los sujetos entrevistados. Si en un primer momento eso puede parecer arduo, poco después de comenzada la lectura se percibe que es una decisión que, además de preservar la objetividad de lo que se dijo, enriquece el texto, pues son las voces de las personas que viven el cotidiano del SUS. El Sistema existe exactamente para servir y atender a esos personajes y ese es el fundamento de la opción por preservar su discurso tan original cuanto posible (pues habrá pasado por grabación, transcripción y traducción).