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El departamento del Cauca, en sus 29.308 km cuadrados de extensión, comprende 42 municipios a lo largo de su territorio. Ello después de haber sido un gran centro económico y político de la mayor importancia para el país. Llegó a tener 630.000 Km cuadrados, hoy solo posee 32.000 Km cuadrados, 3´125. 130 hectáreas menos del 5% de lo que fue (Gamarra, 2007).

Posee ocho de las 71 grupos étnicos del país (Grupos Étnicos de Colombia 1988): Yanaconas, Ingas, Kokonucos, Totoroes, Paéces, Guambianos, Eperaras y Sindiparas, ello a lo largo de 84 resguardos, lo cual representa la segunda población indígena más numerosa de Colombia y constituye el 22% de la población del departamento (Gamarra, 2007) y el 21.55% del total de la población indígena del país. El Cauca posee 93 resguardos indígenas en 26 de los municipios del departamento del Cauca. La población que el DANE proyectó para el 2011 fue de 233.135 habitantes (DANE, 2010). El Cauca tiene la mayor población campesina en las zonas rurales-62%- (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009, pág. 11), siendo la primera región con este fenómeno demográfico en la nación y el quinto en número de población: 1´336.984 (DANE, 2014). Su población rural es de 786.516 que representa el 7.2% del total rural nacional (DANE, 2005; Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016). Cuenta con altas concentraciones de población negra tanto en la zona norte como en la zona costera pacífica, constituyendo también el 22% de la población del departamento (Gamarra, 2007).

El departamento caucano es el territorio que ocupa el segundo lugar en desigualdad de distribución en todo el país, pues posee una alta tasa de concentración de tierras en muy pocas manos, con el mayor nivel de pobreza a nivel nacional (Gamarra, 2007). Sus tierras son poco aprovechadas tanto por los terratenientes como por las etnias indígenas, a quienes se les acusa de

subutilizar sus predios, es el segundo departamento con mayor desigualdad en la distribución de la tierra (Gamarra, 2007). Los afro-descendientes poseen el 30% del total de la tierra, el uso de la tierra pasa por una concepción cultural y de etnia. Sólo el 38% de la población está en zonas urbanas- (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009). Al estudiar la distribución rural- urbana el comportamiento del Cauca en el 2005 era similar a Colombia en los años 50`s del siglo XX.

El 30% del territorio caucano se mantiene sobre el esquema de propiedad, 970.375 hectáreas, según IGAC, pertenece a comunidades indígenas y afro, es decir, que el 32% del departamento está en manos del 43,8% de la población. En el centro y oriente están el mayor número de resguardos. Aunque el número de habitantes indígenas y afro son relativamente cercanos, no es lo mismo la tenencia de la tierra, pues los primeros tienen el doble de los segundos, lo cual es inequitativo (Gamarra, 2007).

La calidad y utilidad de las tierras es diverso a lo largo del departamento caucano, las mejores tierras, por su calidad y provecho para la agricultura, son las del norte del Departamento, donde tradicionalmente se han dado los cultivos de la caña de azúcar, caña de trapiche, café, plátano, frutas, hortalizas, yuca y cierto nivel de ganadería. Luego de la ley Páez, el impulso industrial y empresarial apareció generando mejores alternativas de crecimiento económico desde la región y hoy, en medio de sus particularidades, se sabe que dichas pretensiones son excluyentes y se ve la inmensa necesidad de repensar el modelo desde compresiones más integrales y holistas que tengan en cuenta el saber y las voces de las comunidades, así como su propia concepción de eso llamado hasta ahora desarrollo, algo que las comunidades vienen clamado desde hace varios siglos.

La tendencia general en todo el departamento es al minifundio. El 42.34% de los predios es menor a una hectárea. Los predios de 1.000 a 2.000 hectáreas y mayores a 2.000 representan el 0.03%-63 predios- y el 0.05%-82 predios- respectivamente. Villarrica y Padilla son los municipios con menor extensión de todo el departamento poseen 7.603,532 y 7.151,31 hectáreas respectivamente (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009).

Lo cierto es que, entre indígenas, afro-descendientes y campesino poseen el 14% de territorio caucano y allí generan el 60% de los alimentos y producción agrícola del departamento, en medio de que sólo cultivan el 43% del territorio que poseen (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009).

En el Cauca el campesinado representa el 73.8% de los propietarios minifundistas en 163.522 hectáreas-, mientras los ricos, unas cien familias, poseen el 39.4% de la tierra-735.758 hectáreas (Gamarra, 2007).

Los indígenas caucanos poseen el 18% del territorio departamental, mientras que el 70.6% de la tierra es privada, es decir 2´068.528 hectáreas (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016). Los suelos indígenas y las zonas campesinas se encuentran en territorios de interés ambiental, paramos, bosques primarios, nacimientos de agua (Christi, 2009).

Sólo el 4,35% del suelo del departamento está siendo utilizado de manera adecuada a su vocación natural (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009) (Gamarra, 2007). El 7% de los suelos departamentales tienen disponibilidad agrícola, es decir, 227.330 hectáreas. De ese total el 52% o 117.748 hectáreas, están adecuadamente desarrolladas. El restante 48% o 109.582 hectáreas cuentan con pleno potencial para su adecuada implementación. Los cuatro municipios objeto de estudio están en la primera franja (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016).

Al problema del despojo de la tierra del que fueron objeto las comunidades indígenas, solicitud que estas mismas han demandado las últimas décadas desde Quintin Lame, así como también las comunidades afros, lo que ha generado una histórica e inequitativa distribución de tierra para dichas comunidades. A ello se le añade la también histórica falta de reconocimiento de la clase pudiente frente a indígenas y afro-descendientes, indiferencia que cultivó condiciones de contradicciones sociales y políticas, abonando el terreno a los grupos insurgentes como al paramilitarismo y a la delincuencia común. Todo esto ha impregnado las dinámicas socio-políticas y económicas del departamento, por ello hoy es muestra de una región de atraso, pobreza y conflicto social. En tal sentido hay que comprender el contexto socio económico y político de la región norte caucana.

Sin duda, uno de los conflictos fundamentales es el de la tierra en medio de diversas visiones culturales, étnicas, incluido el desarrollismo del modelo económico neoliberal, desde el cual se ha potenciado el espíritu empresarial en la región norte y que se impulsó desde la Ley Páez. Es necesario considerar que hay una concepción del territorio bastante diferente para indígenas, negritudes, blanco-mestizos y empresarios agro industriales. La tierra pasa desde una concepción armónica de lo natural, es madre generadora del sustento y de la vida hasta una mirada anclada en la racionalidad instrumental del modelo capitalista, donde la tierra es fuente de recursos que deben ser explotados para la generación de la riqueza material.

Teniendo presente el contexto departamental y con claridad sobre la problemática de la tierra debe señalarse que la región norte caucana se compone de Trece municipios: Santander de Quilicháo, Buenos Aires, Suarez, Puerto Tejada, Caloto, Villaríca, Corinto, Miranda, Padilla, Caldono, Toribio, Guachené y Jambaló. Posee 384.496 habitantes.42.6% en la zona urbana y 57.4% en la rural. 45.4% son afro descendientes, 28.3% indígenas y 27% mestizos. El 50.4% son

mujeres y 49.6% hombre (DANE, 2005). El territorio comprende un total de 3.673 km cuadrados, para un área total de 349.714 hectáreas. Posee 403.121 habitantes, que representan aproximadamente el 30% de la población del departamento. El 48% son afros, el 30% indígenas y el 22% mestizos. El 50.29% son mujeres y el 49.75% hombres (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016).

Los municipios de población afro-descendiente son: Buenos Aíres, Suarez, Puerto Tejada, Miranda, Corinto, Padilla, Guachené y Caloto. Los típicamente indígenas son: Caldono, Jambaló y Toribio.

El 13.46% de la superficie del territorio norte caucano lo constituyen predios de menos 3 hectáreas en manos del 77% de los propietarios. El 40% de la superficie lo constituyen predios de más de 50 hectáreas y le pertenecen al 0.25% de los propietarios. La necesidad de tierra para los afros es de unas 64.113 hectáreas. Lo sembrado en caña es 70.694 hectáreas (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016).

El norte tiene problemas típicos de sobre utilización de la tierra (Gamarra, 2007). Dado el mayor número de pequeños propietarios se presenta el problema de la sobre utilización del suelo. Hay problemas de uso y de concentración de la tierra. Caloto y Villarrica sobre salen por conflictos de sobre utilización del suelo. El 95% de los suelos aquí tienen problemas de aprovechamiento. Puerto Tejada sobre sale porque el 81% de su suelo se aprovecha adecuadamente, para fines de la agro industria, no en pro de la soberanía alimentaria de los pequeños productores en sus finca tradicionales. Aquí influye su ubicación geográfica, la fertilidad de su suelo, la incidencia de la economía vallecaucana y sus vías, entre otras, permiten tal uso adecuado para agricultura, ganadería y agroindustria y desarrollo empresarial (Gamarra, 2007).

Los municipios del norte han sido beneficiarios de la Ley Páez, la incidencia económica del Valle del Cauca y el impulso agroindustrial que ha generado menor pobreza rural frente a otras regiones del Cauca. Ello tiene que ver con que el norte posee las tierras más fértiles del departamento (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009).

Tabla 2.

Estructura de la Propiedad

MUNICIPIO PREDIOS PROPIETARIOS HECTÁREAS GINI

GUACHENÉ 4.878 1.472 8.621 0.89 PADILLA 2.447 1.004 7.226 0.77 PUERTO TEJADA 1.776 774 9.858 0.79 VILLA RICA 1.832 553 7.216 0.85 DPTO CAUCA 288.894 72.632 2´437. 975 0.548

Fuente: DANE (2014). Censo Nacional Agropecuario.

Los cuatro municipios de estudio hacen parte de los ocho municipios del norte del Cauca que poseen la mayor disparidad en todo el departamento, es decir, que el 10% de sus propietarios tienen más área respecto al 10% del área del municipio. Así mismo, poseen la menor heterogeneidad territorial los cuatro municipios poseen la mayor productividad agropecuaria de todo el departamento, la cual es superior a las 505 toneladas por hectárea. Padilla en su 57,1 % del territorio es de menos de una hectárea. Villa Rica su 68%. El comportamiento es similar para Puerto Tejada y Guachené (Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, 2016).

El norte del Cauca fue zona permanente, por varias décadas, del conflicto armado, dada la presencia de la guerrilla, el sexto frente de las FARC-EP, ELN, el paramilitarismo, el narco tráfico y la delincuencia común. Esto ha afectado al desarrollo social y el crecimiento económico, el bajo margen de la realización de los proyectos agropecuarios y ha dejado entrever la vulnerabilidad de

los grupos indígenas y afro descendientes y la posibilidad de reivindicar sus derechos y el uso legítimo de la tierra.

Por décadas se vienen presentando dificultades y tensiones entre los latifundistas y agroindustriales, poseedores de las tierras más fértiles, con el campesinado y los indígenas sobre la utilización de dichas tierras. Hay incertidumbre entre la juventud rural por las posibilidades de desarrollos económicos y de sus proyectos de vida en las zonas que habitan. También hay tensiones entre los grupos afro-descendientes, las comunidades indígenas y campesinos mestizos sobre la tenencia de la tierra, su uso agropecuario y el del agua. Así como, las últimas décadas, la tensión entre el gobierno y las comunidades indígenas por la adjudicación de nuevas tierras para la ampliación de los resguardos y el desarrollo de los propósitos comunales.

Para las comunidades negras del norte del cauca la situación es peor, pues hasta el 2007 había sólo dos comunidades que habitaban tierras baldías, en los alrededores de Miranda y Caloto. La ley les restringe el acceso a las tierras, pues allí no se pueden declarar la existencia de tierras comunales a las comunidades negras de Buenos Aires se les negó su derecho, en el 2005 por parte del gobierno Uribe (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009). No se puede desconocer que tal trato diferencial ha generado dificultades y tensiones internas entre grupos indígenas y afro- descendientes en determinadas zonas, mientras que en otras hay excelentes ejemplos de convivencia y apoyo mutuo pluri-étnico.

En el norte del Cauca hay una Zona de Reserva Campesina y en todo el país ello ha tenido detractores especialmente por parte de la SAG-Sociedad de Agricultores y Ganaderos de Colombia-. Campesinos y afro-descendientes han llevado la peor parte y son considerados los sectores más vulnerables, pues no tienen una protección especial del Estado si son víctimas de la

violencia, desplazamiento o pérdida de sus tierras por diferentes causas. Los campesinos con títulos de sus tierras piden créditos a bajas tasas de interés, subsidios agrícolas, protección comercial y asistencia técnica (Corporación autónoma Regional del Cauca, 2009).

El sector agropecuario aporta el 10% al PIB departamental, pero aunque se pretende una transformación del campo y un “crecimiento verde” no hay iniciativas del DNP ni del ministerio de agricultura para reactivar la agricultura campesina en sus diferentes matices: mestiza, afro o indígena (Departamento Nacional de Planeación, 2014). Se confirma que la afro ruralidad norte caucana no existe para el gobierno.

Población negra: Guachené: 99.8 % población afro. Puerto Tejada posee 39.351 en la cabecera municipal y 5.340 en lo rural, lo cual representa el 97,49%. Padilla 96,94%. Villa Rica 96,91%.

Tabla 3.

Relación NBI Municipal

MUNICIPIO CABECERA RURALIDAD

GUACHENÉ 24.67 26.70

PADILLA 18.59 25.38

PUERTO TEJADA 18.52 14.56

VILLA RICA 34.32 20.89

DPTO CAUCA 24.0 61.59

Total Rural Nacional - 27.7

Fuente: DANE (2005). Censo Poblacional.

El 67% de la población con necesidades básicas insatisfechas, para todo el departamento y su PIB no representó el 3% del nacional en el año 2007 (Gamarra, 2007). La tasa de analfabetismo para la región norte del Cauca se encontraba alrededor de un 12% DANE (2005).