2.0 STUDY AIM, OBJECTIVES AND METHODS 2.1 Aim
2.6 Data management and analysis
Muchos son los que reivindican la propia enseñanza como un arte que depende de un talento indefinido y que, por tanto, no es educable: lo importante es, pues, saber mas bien algo, y no tanto como enseñar. Estudios realizados a este respecto han demostrado que las opiniones del profesor acerca del método que pretendía aplicar, en un importante número de casos, no han sido para nada confirmados por el posterior análisis llevado a cabo por el propio profesor, así como tampoco las mismas impresiones cronológicas no se han correspondido en nada con los sucesos de la realidad, es decir, que el docente tiene mas bien la impresión de lo que querría haber hecho, en lugar de lo que realmente ha hecho.
Las distintas formas de aprendizaje y las diversas características que cada individuo presenta al aprender, requieren elegir un estilo adecuado que permita alcanzar el objetivo previamente señalado.
Por otro lado, la enseñanza puede ser considerada como una cadena de decisiones, las cuales se podrían dividir en: pre-impacto, impacto y post-impacto, en donde el profesor y alumno deciden que hacer, realizar y valorar. Estas tres fases conforman la anatomía de un estilo. Cada estilo se analiza según cuatro efectos o canales: físico, social, emocional y del conocimiento. Cada uno de estos canales tiene un nexo
orgánico y en algunos casos propedéutico con los demás estilos, aunque no existe ninguna jerarquía y pueden coexistir dentro de una misma lección o curso.
Por otra parte y aunque en sí existen diferentes estilos, formas o canales aquí tomaremos en consideración tan sólo siete de ellos:
1.- Estilo de mando.
El profesor toma las decisiones en las tres fases, mientras que el alumno debe limitarse tan sólo a realizar, seguir y obedecer.
No debe ser necesariamente coactivo; si fuera necesario en algunos ejercicios, sencillos o de compromiso, el profesor puede motivar al alumno incluso de esta manera, que es a menudo refugio de profesores inexpertos. Seguramente sigue siendo el mas utilizado.
2.- Estilo práctico.
Se basa en una explicación exacta posterior sobre una ejecución autónoma del alumno que ya sabe que es lo que debe o no debe hacer, en este caso, sin embargo el profesor no tiene todo el poder de la ejecución, sino tan sólo el de la planificación y el de la valoración, ya que de todo lo demás es el alumno quien se encarga.
Este estilo permite una mayor implicación del grupo de trabajo, una menor estandarización de la carga y una mejor identificación de la tarea a realizar.
3.- Estilo recíproco o de evaluación recíproca.
Se fundamenta en la división del grupo de ejecutores y observadores, compañeros de uno, lo que permite aprovechar los efectos positivos del "feedback" en el aprendizaje. Esto comporta delegar parcialmente el propio poder por parte del profesor en el ayudante, lo que conlleva un proceso de armonía dentro del grupo, y por lo que habrá que prestar gran atención a los casos que no acepten de manera natural el juicio del ayudante.
4.- Estilo de enseñanza individualizada.
Hace un llamamiento a la autonomía del alumno y a sus capacidades de autoevaluación, que puede haber desarrollado en el estilo anterior. Este método supone intervenir de forma mas eficaz en la formación del alumno y además le exime de muchas tareas de organización. Puede ser muy adecuada su aplicación en grandes espacios.
5.- Estilo de inclusión.
Implica proponer al alumno una progresión continua de acciones a diferentes niveles, siendo este quien debe tomar las decisiones más importantes, y decidir a que nivel integrarse.
6.- Estilo de descubrimiento guiado.
Este método pasa de la comprensión al descubrimiento, de la adquisición de conocimientos a la discordancia de condiciones y situaciones, que turban al alumno y
le conducen a descubrir según la lógica divergencia existente entre, conocimiento, indagación y descubrimiento.
7.- Estilo divergente.
Obliga al alumno a solucionar un problema. En el estilo anterior se empleaba "un pensamiento convergente", en este caso este ha de ser divergente, hay que buscar lo nuevo, lo desconocido. Esto ocurre cuando se aplica una habilidad o técnica de forma desconocida, inversa, inusual.
Para finalizar y como comentario a este capitulo deberemos decir que el entrenamiento deportivo es un fenómeno complejo que puede definirse de varias formas, según los puntos de vista que interesa poner en relieve. Las leyes biológicas y sociales del hombre pueden indicar un conjunto de principios del entrenamiento y de la enseñanza tales como la continuidad, la progresión, la multilateralidad, la alternancia cíclica, la individualización y la unidad orgánica entre carga general y carga específica. Los primeros se refieren a la distribución de la carga, otros pueden citarse igualmente para describir la relación pedagógica o mejor dicho, la enseñanza en sí.
También se han analizado estos principios a través de una nueva disciplina de investigación que ha avanzado mucho en los últimos años, el análisis de la enseñanza. Los principios de ser consciente, de la evidencia, de la accesibilidad y saber resolver, el principio de la sistemática, son indicaciones esenciales para eliminar errores al presentar propuestas de enseñanza. Diferentes trabajos han caracterizado, por el contrario, estilos de enseñanza, es decir comportamientos del profesor a la hora de indicar, controlar, organizar su clase, basándose en las características de los contenidos a proponer, de la propia clase, de la organización de los espacios e incluso de las características de experiencia del profesor. Con esta elaboración se considera superada la simple identificación del método apropiado y del erróneo, dado que se ha demostrado largamente y por añadidura una notable diferencia entre aquello que los profesores y entrenadores pretenden hacer y lo que en realidad hacen o pueden hacer.