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Chapter 3 Methodology

3.6 Ethical Considerations

3.6.4 Data Protection

Discusión sobre la definición de áreas protegidas.

Las áreas protegidas se han constituido en la mejor estrategia para la conservación de los diferentes sistemas naturales, incluyendo la biodiversidad faunística, florística, cultural en un determinado lugar, garantizando que esta riqueza perpetúe en el tiempo. Las áreas protegidas se pueden definir textualmente de la siguiente forma:

La protección de hábitats como manera más efectiva para preservar la diversidad biológica. Por lo tanto un paso crítico para la conservación de las comunidades biológicas es el establecimiento de áreas protegidas legalmente, gobernadas por leyes y reglamentos que permitan diferentes grados de usos tradicional y/o comercial por la comunidad local, usos recreativos, investigación científica y preservación del hábitat. (Primack, 2000. p.449)

Las áreas protegidas son de gran importancia en el sentido de que son esas tierras las que se destinan hacia el cuidado y el buen manejo de la riqueza ecosistémica, de esta forma enfocada hacia la protección de la biodiversidad y en muchos casos de las comunidades culturales endémicas de cada lugar. A nivel nacional Según el Ministerio De

Ambiente, Vivienda Y Desarrollo Territorial. (2010). Se entiende por Área protegida a: “Área definida geográficamente que haya sido designada, regulada y administrada a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación” en este sentido entendiéndose como Conservación:

La conservación in situ de los ecosistemas y los hábitats naturales y el mantenimiento y recuperación de poblaciones viables de especies en su entorno natural y, en el caso de las especies domesticadas y cultivadas, en los entornos en que hayan desarrollado sus propiedades específicas. La conservación in situ hace referencia a la preservación, restauración, uso sostenible y conocimiento de la biodiversidad. (p. 3).

Las áreas protegidas son espacios definidos geográficamente designados, regulados y administrados con el fin de alcanzar objetivos específicos, de conservación. Buscan proteger el patrimonio natural del distrito capital y la región, cuyos valores de conservación resultan imprescindibles, para la adaptación al cambio climático, el funcionamiento de los ecosistemas y el desarrollo sostenible de la ciudad. (Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá POT, 2013.p. 47).

Para entender un poco más la organización de las áreas protegidas, es interesante indagar sobre las diferentes categorías establecidas, en el proceso de establecimiento de áreas protegidas se han constituido categorías por la Unión Temporal para la Conservación de la Naturaleza, (UICN, 2000) que organiza las áreas protegidas según el manejo y el uso permitido; entre estos tenemos: reserva natural estricta (IA), y áreas silvestres (IIB); parque nacionales, monumentos nacionales, santuarios de vidas silvestres manejados y reservas naturales; áreas protegidas y paisajes marinos, áreas protegidas con manejo de recursos. Según la UICN (2000).

Tabla 1 Clasificación UICN (2000).

Las áreas protegidas en respuesta a la fragmentación de los ecosistemas.

Bogotá, D.C. se distingue por ser una ciudad estrictamente urbana para muchos de sus habitantes, debido a todo el crecimiento social que ha tenido en los últimos años, ha pasado por un proceso de urbanización acelerado en las últimas décadas, por el asentamiento de diferentes poblaciones humanas que han generado que el proceso de

viviendas crezca. Mosquera (2008) “Durante el siglo XX en América Latina se presenció

el drástico crecimiento de las ciudades, que se extendían no solo en términos demográficos, sino también en el campo propiamente urbano” (p. 2). Este crecimiento de la Ciudad ha

CATEGORIA DESCRIPCIÓN.

Categoría I.

Reserva estricta. Son áreas protegidas manejadas con fines científicos, o para la protección de la naturaleza. No se presenta ninguna actividad, no ecoturismo. Simplemente se permiten investigación descriptiva. La mayoría son de gran tamaño. (UICN, 2000).

Categoría II.

Parque Nacional. Manejada principalmente para la conservación del ecosistema, y con fines de recreación. Enfocado a conservar una muestra del ecosistema. Presenta algún servicio ecosistémico. Se permite el ecoturismo, se presentan algunas culturas autóctonas. (UICN, 2000).

Categoría III. Monumento Natural. Manejada principalmente para la conservación de características naturales específicas. (UICN, 2000).

Categoría IV.

Área de manejo de hábitat de especies. Área protegida manejada principalmente para la conservación, con intervención a nivel de gestión. El área no es muy grande, se juega con la conservación de especies en particular. (UICN, 2000).

Categoría V.

Áreas Protegidas Paisaje Terrestre y Marino Protegido. Áreas protegidas manejadas especialmente para la conservación de paisajes terrestres y marinos y con fines recreativos. (UICN, 2000).

Categoría VI.

Área protegida con recursos Manejados. Área protegida manejada principalmente para la utilización sostenible de los ecosistemas naturales. Se quiere conservar el ecosistema pero están permitidos algunos usos. (UICN, 2000).

A nivel nacional la conservación de las comunidades indígenas se encontraría dentro de la categoría II. Lo cual se enfoca en la conservación del ecosistema y de las culturas autóctonas que están presentes en un determinado lugar.

ocasionado todo un proceso de degradación y fragmentación de los ecosistemas terrestres y acuáticos de la ciudad, vulnerando la prestación de los servicios ambientales. Por su parte Romero & Toledo (2001). “La fragmentación es la interrupción de la conectividad entre parches o la división de un hábitat en parches más pequeños y dispersos” (p. 47)

El Manejo de la fragmentación en Bogotá ya es un proceso difícil ya que todo sus ecosistemas han sido intervenidos y degradados, pero hay parches propios de la región que se pueden mantener manejando los índices anteriormente expuestos, según composición, estructura y función, llevando un trabajo ecológico entre conexión entre ecosistemas de la

capital. Según Maldonado (2004), los tipos de paisajes, aumentando la representatividad

del ecosistema, y la heterogeneidad a nivel de especies nativas. La fragmentación es el proceso que se ha generado de una u otra forma en la ciudad de Bogotá; para lograr responder a este proceso de fragmentación el distrito capital, ha establecido una serie de áreas protegidas organizadas y protegidas mediante el Plan de Ordenamiento Territorial, POT (2013) que define de la siguiente manera: “conjunto de espacios con valores únicos para el patrimonio natural del distrito, de la región o de la nación y cuya conservación resulta imprescindible para el funcionamiento de los ecosistemas, la conservación de la biodiversidad y el progreso cultural en el distrito capital, valores ambientales de Bogotá” (p, 47)

Cuando hablamos de fragmentación, Primack et al, (2001), la fragmentación es el

proceso por el cual toda esa riqueza de fauna, flora y ecosistémica comienza a ser alterada por varios factores, entre estos cultivos, ganadería, explotación de recursos naturales, servicios domiciliarios, introducción de especies exóticas; la fragmentación se puede medir por medio índices, como de conectividad entre ecosistemas, continuidad espacial de los ecosistemas, amplitud de la zonas amortiguadoras para mitigar el impacto de las intervenciones humanas en los hábitats, dinámicas internas del ecosistema, fragmentos vulnerables, fragmento con mayor efecto de borde, fragmentos muy aislados, fragmento pocos diversos, fragmentos con menor resiliencia.

Áreas protegidas en zonas urbanas.

Durante mucho tiempo la reserva fue una especie de tierra de nadie, sin que hubiera mayores interés sociales por su conservación; poco a poco hasta la actualidad cuyos valores y servicios ambientales revisten una creciente importancia social llegando hasta la consolidación de áreas protegidas en el contexto urbano, pero esta situación generó conflictos por apropiación de terrenos, un ejemplo claro sucedió en la reserva forestal de los cerros de Bogotá, los cuales presentan una urbanización acelerada dentro de la localidad.

Las reservas forestales permiten la posibilidad a los habitantes de la ciudad de contar con extensas áreas naturales, sin intervención humana, tratando de conservar el estado natural, liberándose de la condena de la urbanización. (Maldonado, 2005, p. 2)

Es importante indagar sobre el aporte que generan las áreas protegidas en las zonas urbanas, las áreas protegidas pueden presentar servicios ambientales para los habitantes de

la ciudad en los siguientes aspectos, (Andrade, Mesa, Ramírez &Remolina, 2008):

La calidad del agua. La calidad del aire.

Mantenimiento de la biodiversidad. Conectividad ecológica.

Regulación climática. Amortiguación de lluvias.

En la actualidad la declaración de áreas protegidas en las diferentes ciudades ha amortiguado un poco la carga de contaminación. Según Romero (2001). La calidad ambiental de una ciudad es proporcional al número y tamaño de sus parches vegetales, estando los más relevantes asociados a funciones ambientales y espaciales claves, tales como corredores, refugios y escalones de biodiversidad. (p.46). Entre más parches de áreas protegidas exista dentro de la ciudad, disminuye esas cargas de polución, de ruido, de vallas publicitarias, entre otros.

Los parches vegetales como índice de calidad ambiental urbana, Los parches vegetales ofertan servicios ambientales tales como: protección de acuíferos y control de escurrimiento en las redes interconectadas de drenaje, generación del aire limpio y reciclaje de aire contaminado, sostenimiento de poblaciones vegetales, animales viables, hábitats y zonas de escape para las especies” (Romero 2001. p.46)

Abordar el tema de la gestión de las áreas ambientales en contextos de importantes dinámicas urbanas es un poco complejo; para Maldonado (2005) “Años anteriores algunas de estas áreas protegidas en Bogotá, D.C. nunca fueron reconocidas en la práctica como tales y su declaratoria fue irrelevante permitiendo usos que conllevaban al deterioro, otras sirvieron para extender los problemas relativos a la posibilidad de permanencia en ellas por parte de las comunidades indígenas, negras o campesinas que reclamaban su apropiación y el derecho al territorio.

Lo que propone Maldonado (2005) es evidenciar cómo la declaración de una reserva forestal puede presentar conflictos, tanto sociales, políticos, económicos y culturales, por las nuevas dinámicas con respecto la ocupación del territorio, existiendo una estrecha relación de esta forma entre el sistema ecológico, con lo cultural y lo social. Desde este sentido la autora propone esa visión desde los cerros de la ciudad de Bogotá y lo expresa de la siguiente forma.

El dilema es cómo regular una reserva forestal con diversos procesos de ocupación, en una gran ciudad con una fuerte dinámica urbana, que cada vez se afirma más, como el principal elemento del paisaje de la ciudad, y cuyos valores y servicios ambientales, cobran una creciente importancia social. (Maldonado, 2005. p. 3).

Con respecto a lo que expresa Maldonado (2005), se puede decir que los seres humanos establecen una vida en un determinado lugar, generalmente esos lugares son sitios donde se construyen sus formas de vida. En el siguiente gráfico se muestra de una forma esquemática sociedad, naturaleza y cultura, dentro de un sistema urbano como el de Bogotá, D.C.

El sistema integra factores sociales, ecológicos y culturales

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Figura 11. Integración factores sociales, ecológicos y culturales.

El sistema integra factores sociales, ecológicos y culturales

.

¿Cuál es la relación entre seres humanos y la naturaleza? en la ciudad. (Maldonado, 2004). Uso urbano en la ciudad de lo natural. (Maldonado, 2004).

Relación.

Relación.

Relación.

CONSERVACIÓN Ciudad Bogotá Multicultural (Molina, 2010). Ciudad Bogotá Indígena Urbana Sistemas urbanos socio culturales (Galopín, 2003) Gestión ambiental urbana (Galopin, 2003) Diversidad Cultural. (Leff, 2000).

2.4.4 Contextualización de la localidad de suba.

La localidad de Suba se localiza al noroccidente de Bogotá, entre las coordenadas distritales: 106.000E 94.000 W y 126.000N- 110.000S. (Ver en anexos Ilustración 1Mapa de Bogotá D.C. Alcaldía Local de Suba, 2004.)

En un terreno dominado por la planicie aluvial de la cuenca alta del rio Bogotá, la cual es separada localmente en una parte oriental y una occidental, por el sistema de cerros de la localidad identificados como la Conejera y Suba.

El territorio de la localidad tiene una superficie 10.089.62 hectáreas (has). Los limites al norte y occidente una parte del rio Bogotá separa la localidad de los municipios de Chía y Cota; al oriente la autopista Norte define Suba y Usaquén. Y al Sur la localidad se separa de Engativá y por el canal del humedal Juan Amarillo y de la localidad de Barrios Unidos por la calle 100.