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6.4 Dataset and Results

6.4.1 Dataset

Los procesos y las inversiones que soportan la forma en que los datos oficiales son recolectados y administrados se deben centrar en las necesidades de las personas y deben, al mismo tiempo, proteger sus derechos como los productores de esa información. Los datos y la información producida a partir de ellos deben reflejar lo que es importante para las personas, así como también las limitaciones y oportunidades que afectan sus vidas. Este proceso debe incluir a todas las personas ("no dejar a nadie afuera") y con un nivel de desagregación que permita comprender las diferencias y similitudes entre personas y grupos para que éstas puedan ser reflejadas en los análisis y las políticas. Debe haber respeto por la privacidad y por la propiedad personal de datos personales y deben existir mecanismos para que las personas tengan acceso a la información y puedan tomar decisiones en consecuencia. Fundamentalmente, la gente debe tener medios de reparación si sienten que están siendo perjudicados o sus derechos infringidos por el uso de sus datos. Sin embargo, cuando los datos no son confidenciales deberían estar disponibles para poder ser utilizables como datos abiertos. Similarmente, los mismos procesos e inversiones deben priorizar la reducción de desigualdades de información y proporcionar información de la mejor calidad posible en los formatos más fáciles de interpretar. La prioridad debe ser siempre la de utilizar datos e información para mejorar resultados, experiencias y posibilidades para las personas, en el corto y largo plazo.

Para que los datos resulten útiles y puedan contribuir en la toma de decisiones tienen que estar disponibles en el momento en el que las decisiones se están tomando o cuando se presenten oportunidades donde puedan influir en los resultados. El balance entre la puntualidad y otras dimensiones de calidad debe depender del propósito para el que se necesiten los datos. Las nuevas tecnologías e innovaciones ofrecen a los diferentes grupos (el sector público, los grupos de ciudadanos, individuos y compañías) la oportunidad de tener acceso a datos – con el debido respeto a la privacidad, seguridad y los derechos humanos – que estén alineados con sus necesidades, disponibles cuando y como los deseen. La disponibilidad de datos de manera oportuna también permite fortalecer la planificación de políticas, las alertas tempranas de crisis, las evaluaciones de impacto y las respuestas ante desastres, entre otros.

Los datos son un recurso clave no sólo para la toma de decisiones en el presente, sino también para la resolución de problemas futuros. Como resulta muy difícil poder predecir con precisión las necesidades futuras o determinar cómo los datos actuales podrán ser reutilizados al servicio de problemas aún desconocidos o no resueltos, los datos resultarán más útiles si son parte de un sistema flexible, no vinculados de forma directa a un proyecto o una pregunta de investigación. Los datos resultarán más útiles si pueden ser reutilizados en diferentes escalas y si, combinados con otros datos, pueden reflejar mejor las complejas y dinámicas interacciones entre las personas y el planeta. Por lo tanto, es importante comenzar a invertir en datos hoy como un recurso compartido que permita las innovaciones requeridas para cumplir con los desafíos del mañana.

Ya que los países son los principales responsables de supervisar y controlar el progreso en la implementación de los SDGs, un mecanismo nacional bien organizado de suministro de datos que se ajuste a las circunstancias nacionales específicas es crucial para el monitoreo efectivo de los SDGs. Independientemente del mecanismo que cada país elija, es fundamental que el rol de la NSO en el monitoreo de los SDGs esté definido claramente, junto con otros roles y responsabilidades. Un mandato específico para la NSO ayudará a asegurar la división de responsabilidades y evitar la duplicación del trabajo. Cualquiera sea el modelo elegido para reportar el progreso nacional hacia el cumplimiento de los SDGs funcionará más eficazmente cuando todas las partes interesadas cooperen estrechamente y las tareas estén claramente asignadas. La existencia de un organismo coordinador en un país puede mejorar el proceso de monitoreo de los SDGs. El organismo coordinador puede facilitar la cooperación entre las partes interesadas, incluidos los productores, las autoridades informantes y los usuarios del seguimiento basado en indicadores de la Agenda 2030.

Capítulo 3

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El primer principio de los Principios Fundamentales de Estadísticas Oficiales adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas establece que “Las estadísticas oficiales proporcionan un elemento indispensable en el sistema de información de una sociedad democrática, al servicio del gobierno, la economía y el público con datos sobre la situación económica, demográfica, social y ambiental” [34]. El rol principal de las NSOs es compilar y poner a disposición estadísticas oficiales creíbles y relevantes que garanticen el derecho de los ciudadanos a la información pública e informen a la toma de decisiones. Sólo con datos confiables y de buena calidad se pueden tomar decisiones informadas que permitan el desarrollo de estrategias de implementación y que garanticen la asignación adecuada de recursos. Con el crecimiento de las noticias falsas resulta más necesario que nunca poder confiar en los datos, las estadísticas y las instituciones que recolectan y mantienen estos datos. Para ello, y con el fin de promover el desarrollo sostenible e inclusivo, las estadísticas oficiales deben ser obtenidas a partir de datos que sean de buena calidad, actualizados, de fácil acceso, confiables y desagregados. Como consecuencia, las NSOs dedican una parte significativa de sus esfuerzos a la mejora de la calidad. La UNSC llamó a las entidades internacionales, regionales y nacionales a trabajar con la UNSD para ayudar a los países a implementar programas de aseguramiento de la calidad [72]. A partir de este llamado, la atención de la comunidad internacional se ha centrado fundamentalmente en la calidad de las estadísticas mediante instrumentos estructurados respaldados por medidas e indicadores de calidad [73] y en los últimos años se han realizado muchos trabajos para aplicar el concepto de calidad a los datos estadísticos [43]. Lo que se observa en la mayoría de estos trabajos es que intentan construir a partir de otras soluciones existentes e involucran consultas con estadísticos nacionales, organizaciones internacionales y usuarios de datos.

El objetivo de este capítulo es investigar qué soluciones existen para proteger y mejorar la calidad de los datos estadísticos producidos por los NSSs. Para cumplir este objetivo se realizó una revisión extensiva de la literatura con los fines de comprender y comparar sus ventajas e identificar posibles faltantes que podrían contribuir a mejorar la calidad de los datos estadísticos oficiales en el contexto de la Agenda 2030. La primera parte del capítulo presenta un relevamiento de los instrumentos y las herramientas existentes para mejorar la producción de estadísticas oficiales disponibles, con especial atención en aquellos que sirven para la producción de datos para los indicadores de los SDGs (Sección 3.1). La segunda parte del capítulo presenta un análisis de los resultados obtenidos y sus descubrimientos, que incluyen la identificación de faltantes y superposiciones (Sección 3.2) y concluye con una discusión que incluye un conjunto de recomendaciones (Sección 3.3). La principal contribución de este capítulo es una categorización novedosa de las soluciones identificadas y el principal descubrimiento es que no existen en la literatura soluciones destinadas específicamente a la mejora de la calidad de los datos de los productos estadísticos que informan el estado y el progreso en el cumplimiento de la Agenda 2030.

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