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3.3 Knowledge Representation and Formalism

3.3.1 Description Logic

Uno de los puntos más importantes para este trabajo es conocer sobre la relación que existe entre la práctica docente y el futuro profesor, ya que este primer vinculo que se genera gracias a las instituciones de educación superior y a la escuela, es de vital importancia para la formación y futura labor del docente estudiante. Teniendo en cuenta esto, se han obtenido varios aspectos que sirven para describir esta relación y que muestra la situación durante los últimos años (2006 a 2017) sobre diferentes concepciones al respecto y que esta investigación denota a continuación:

6.8.1 Parámetros para realizar una acertada práctica docente

En este aspecto, el futuro docente debe conocer plenamente varios parámetros que de alguna u otra forma promueven la aplicación de su práctica docente de manera adecuada y que sin lugar a dudas deben ser tenidas en cuenta durante el proceso de formación universitaria, pues de ello depende que los practicantes puedan realizar una primera labor educativa que abarque, por lo menos, los principales puntos a tener en cuenta en la enseñanza de las ciencias. Extrayendo las ideas de Olivares y Mairena (2009), por tanto se obtuvo:

1. Se encontró que es importante que el futuro docente no solo conozca la concepción de currículo educativo, sino que también pueda identificar todo tipo de falencias que no estén acordes a la legalidad, de igual manera deberá conocer las leyes y resoluciones que rigen la educación en el país donde desempeñe su práctica docente, pues esto hace parte de las diferentes normativas en las que estará inmerso durante su labor, las cuales debe cumplir a cabalidad.

2. El futuro docente debe desarrollar un pensamiento innovador y propio durante su formación, pues en el ámbito de la enseñanza de las ciencias es común encontrarse con diferentes saberes que evolucionan en su concepción, por lo que es necesario que el practicante comprenda que debe ser un profundo investigador, no solo de su especialidad sino también de los métodos de enseñanza de la misma, con el fin de obtener mejores resultados con respecto a su acción en el aula de clases.

3. Teniendo en cuenta la revolución tecnológica y social que se viene presentando, el futuro docente debe tener en cuenta que para la enseñanza de las ciencias es necesario

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conocer sobre las tecnologías de la información y comunicación (TIC), las cuales promueven no solo interacciones de carácter social sino también pueden generar fuentes de información inagotables que contribuyan al aprendizaje. En este punto también es importante mencionar que el uso de las tecnologías tienen riesgos, por tanto un profesor en formación debe conocer que estas son apropiadas para un proceso de enseñanza-aprendizaje siempre y cuando se tenga en cuenta que no deben ser utilizadas por ocio de manera extrema, pues esto imposibilita el desarrollo de la creatividad y la adquisición de conocimientos significativos.

4. Es importante que el docente en formación comprenda que su práctica no solo debe estar inmersa en la enseñanza de las ciencias, como la física en este caso, sino también es importante que promueva ambientes donde se rescaten valores, pues debe ser consiente que no solo forma estudiantes que conozcan sobre una especificidad científica, sino también ciudadanos éticos y morales.

5. Para Silva y Arcos (2011), es necesario un docente que analice críticamente las nuevas tendencias en la enseñanza de la física, esto con el fin de mantener el rol de investigador que debe tener un profesor.

6. Por último y no menos importante, no es posible concluir un proceso enseñanza- aprendizaje, por parte del futuro docente en su práctica, sin realizar un proceso de evaluación, pues es en este donde se enriquecen los procesos de enseñanza gracias a una debida reflexión que no solo se realiza al desempeño en general de los estudiantes, sino también a la labor misma y los aprendizajes adquiridos durante la práctica docente y que contribuye en la obtención de virtudes y falencias a mejorar que se puedan tener al respecto.

6.8.2 Competencias en la práctica docente en ciencias-física

Este punto va encaminado al desarrollo del futuro docente, pues pretende exaltar la importancia de que esté analice su entorno educativo y desarrolle estrategias de investigación propias, con las cuales se sumerja a una profunda reflexión y logre aplicar sus conocimientos y experiencias adquiridas en su formación de una manera adecuada.

Gracias a diferentes autores como Arias, Álvarez y Álvarez, F (2013) y Briccia y Pessoa (2013) se han identificado diferentes competencias que los docentes en formación de física deben conocer y aplicar en su práctica docente, ya que son actuaciones integrales donde se identifica, interpreta, argumenta y resuelven problemas de carácter educativo y se integra el saber ser, el saber hacer y el saber conocer. Teniendo en cuenta esto se obtuvieron las siguientes competencias:

Organizar, planear y dirigir situaciones de aprendizaje en ciencias: En este punto el futuro docente debe conocer los saberes que deberá enseñar según el currículo de la institución donde se desempeñará, con estos debe lograr organizar y planear su clase acorde a los lineamientos del profesor responsable, de tal forma que al momento en que deba dirigir el proceso de enseñanza esté preparado para enfrentar todo tipo de problemas que interfieran con el aprendizaje de sus estudiantes.

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Crear y mediar ambientes de aprendizaje donde se involucre a los estudiantes: Como ya se ha denotado anteriormente, el papel de los estudiantes en el ámbito educativo ya no es pasivo, sino por el contrario se ha encontrado que debe ser un protagonista durante todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, por tanto el futuro docente en ciencias, debe tener en cuenta que sus clases tengan situaciones en las cuales el estudiante pueda tomar posiciones en las cuales acceda a preguntas y respuestas que lo lleven a construir su conocimiento adecuadamente, para ello el docente en formación, además, debe dejar atrás los modelamientos de carácter tradicional en los cuales no se dan oportunidades de participación activa a los estudiantes. Por otro lado también es imprescindible que se creen espacios donde se promueva el trabajo colaborativo, con el cual se medien relaciones que promuevan el aprendizaje significativo y las cuestiones éticas en un grupo de trabajo.

Buscar un desarrollo continuo y adecuado en la práctica docente: El buscar un desarrollo continuo y adecuado de la práctica docente requiere unos objetivos claros, los cuales deben ser longitudinales para cada participante en el proceso, es decir, aunque se sabe que no existe un solo tipo de práctica, si el posible entablar unas metas a fin y que sean base para la actuación docente del profesor en formación y que estén acordes a los planteamientos escolares donde se desarrollara la práctica.

En este aspecto también es importante que el practicante tenga en cuenta que el espacio que se brinda en el ámbito escolar, desarrollado en el aula de clases, debe ser visto como una oportunidad para construir su catedra y por ende explorar sus conocimientos pedagógicos y físicos, los cuales se ponen a prueba desde ese momento, pues no solo se evidenciara el conocimiento que tienen sobre los saberes que abordará, sino también debe tener en cuenta que debe seguir un desarrollo continuo y lógico con el cual sus estudiantes obtengan una comprensión adecuada no solo en la primera clase, sino durante toda la aplicación de la práctica docente. 6.8.3 Problemas comunes encontrados en la práctica docente de un futuro profesor inmerso en la enseñanza de las ciencias

Los futuros docentes deben ser formados para ser coordinadores y mediadores en ambientes de aprendizaje dentro y fuera del aula, por tanto la práctica docente que estos llevan a cabo debe estar caracterizada de tal forma que puedan poner en práctica todos sus conocimientos, con lo cual desarrollen una argumentación crítica y autónoma en pro de la formación de sus estudiantes. Sin embargo, esto poco se cumple, pues en realidad y en concordancia con autores como Richoux, Tiberghien y Saint (2012), los futuros docentes tienen un conocimiento limitado de su rol en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Dado esto, a continuación se exaltan algunos problemas generales evidenciados en diferentes artículos estudiados los cuales muestran la realidad iberoamericana respecto a la práctica del docente en formación:

1. Como lo es descrito por Cortés, Gándara, Calvo, Martínez y Gil (2012), existe una desconexión entre lo estudiado en las diferentes asignaturas de la universidad y lo que se enseña en los planteles educativos donde se realizan las prácticas. Lo cual, también conlleva a que los profesores universitarios, encargados de la práctica, no analicen

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adecuadamente el proceso de sus estudiantes (futuros docentes) por lo cual no se tiene en cuenta el reforzar concepciones positivas y negativas ante la profesión docente que ellos próximamente enfrentarán y por ende no aportan en la reflexión que deberían tener sus estudiantes en sus prácticas.

2. El futuro docente se ve envuelto en disciplinas pedagógicas solo hasta los últimos años de su carrera universitaria (Alcantara, Carvalho y Eiras, 2013), lo cual perjudica negativamente su futura labor, debido a que es en estas experiencias positivas donde él tiene la posibilidad entablar una comunicación y trabajo que contribuirá a la eficiencia de sus clases, con el fin de potenciar su liderazgo, planificación y gestiones educativas apropiadas.

3. Con respecto al actuar del futuro docente, se evidencia que muchas veces estos aún no conocen si la práctica que llevarán a cabo en el aula va encaminada a que sean observadores de un proceso u orientadores del trabajo en clase, lo cual produce dudas que resultan afectando el que hacer del futuro profesor. Con respecto a esto, además, diferentes estudios como los de Arcos, Reyes y Romero (2006) han mostrado que muchos de los profesores en formación desconocen hasta qué punto tienen autonomía en ciertas situaciones de su práctica docente y tienen confusiones con su enseñanza, pues muestran rasgos sesgados a la transmisión memorística y verbal del conocimiento surgida por sus experiencias propias de aprendizaje.

4. Como se analizó de las ideas de Barreto, Souza y Paixao (2013), aunque el futuro docente tiene la intención de romper con los modelos tradicionales, no saben cómo hacerlo, pues al momento de tomar acción, muchos de los futuros docentes presentan actos tradicionales como realizar clases de manera magistral, donde no se evidencia una forma clara de seguir un proceso de enseñanza interactiva que haga protagonista al estudiante y con lo cual se sigue presentando una división de ambas partes, contribuyendo así al incumplimiento del objetivo de la asignatura de ciencias, que es un aprendizaje significativo.

5. Bajo el análisis de Silva y Arcos (2011) se evidencia, por ejemplo en Bogotá, Colombia, que la enseñanza de la física y su aplicación en la práctica docente no permite a los jóvenes interesarse por la ciencia, ya que se siguen percibiendo manejos de las clases netamente tradicionales que producen una falta de motivación, lo cual conlleva a que los futuros docentes planteen interrogantes relacionados al mejoramiento de la metodología y didáctica de los profesores o sobre la visión de la física que se muestra como una disciplina ajena al conocimiento de los estudiantes. 6.8.4 ¿Quién es un educador?

Para este trabajo es importante realizar un último aporte con respecto a la pregunta ¿Quién es un educador?, esto debido a que su respuesta abre un camino importante no solo en la formación del futuro docente, sino también en la próxima acción que tendrá en el aula de clase. Siguiendo esta idea se obtuvo:

El educador, tiene la labor de educar con esmero, por tanto debe amar la docencia y construir buenas relaciones humanas como persona equilibrada que es, todo esto por tanto lo llevará a

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ser un constructor de su propia práctica pedagógica. Para ello, el docente debe ser formado según Paukner, Sanhueza y SanMartín (2012) desde dos niveles, uno preoperativo y otro operativo, donde afiance su carácter crítico e investigativo que lo lleve a una reflexión constante de su labor y promueva una identidad docente propia y efectiva, donde no solo se evidencie su actuar desde su especialidad sino también desde el campo de la pedagogía. Por tanto, los docentes deben generar teorías como fundamento de la práctica que trabajan, lo cual contribuye a la formación de una base de conocimientos que explican su actuación profesional, también conocida como saber pedagógico, cuyo estudio refleja la diferencia entre lo que se quiere ser como docente y lo que se es.

En cuanto a la enseñanza de las ciencias, es imprescindible que el educador además comprenda que toda clase teórica requiere de la acción docente (práctica), la cual estará sometida a una evaluación educativa, la cual tiene como objetivo estimar el grado en el que el proceso educativo favorece el logro de las metas (Aquino, Izquierdo, Echalaz, 2013).

6.8.5 Reflexiones sobre el sentido de la práctica docente en ciencias – física: En síntesis, se evidencia que no existe un adecuado abordaje de la práctica docente en ciencias, pues los espacios dedicados a su estudio y aplicación parecen no tener una trascendental importancia, sin mencionar la desconexión entre la universidad y las escuelas donde se aplican las prácticas, lo cual produce diferentes problemáticas que afectan no solo el desempeño del docente en ejercicio, sino también al futuro licenciado que incluso expresa, según Arcos, Reyes y Romero (2011), perdida de motivación y problemáticas con respecto a su qué hacer docente.

Por otro lado, es evidente que la práctica docente como concepto y aplicación necesita de una restructuración desde los propios ministerios de educación y por supuesto desde su enseñanza en las universidades, pues como muestran los resultados, aún existen confusiones al respecto que afectan directamente la enseñanza de especialidades como la física.