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5.5 Data and Descriptive Statistics

5.5.2 Descriptive Statistics

A partir del trabajo pionero de Sassen sobre La Ciudad Global (publicada en inglés en 1991 y en español en 1999) y sus obras posteriores, los nuevos enfoques sobre las redes migratorias y los espacios transnacionales han tomado otras dimensiones teóricas y explicativas acerca de las nuevas migraciones producidas en el marco de la globalización económica, que se entrelazan con los planteamientos macro-económicos de la teoría latinoamericana de la dependencia y la teoría del sistema global centro-periferia de Wallerstein, que mencionamos en la primera parte de este capítulo. Otros especialistas en migraciones como Massey96, han incluido también en sus estudios la dimensión de la ciudad global.

Señalamos a continuación sólo algunos de los aspectos más relevantes de este nuevo enfoque, ya que volveremos sobre él en el siguiente capítulo, referido a la feminización del fenómeno migratorio en general, y el papel especial de la mujer en las migraciones

95 Ibid. p. 7.

71 procedentes de América Latina que tienen como destino los países desarrollados, incluyendo España.

En varios de sus trabajos, sobre todo en Una Sociología de la Globalización 97, Sassen compara los procesos migratorios anteriores, vinculados a la economía productiva de la industrialización, las medidas oficiales keynesianas y la administración empresarial fordista, con las migraciones en la era postindustrial de la desregulación financiera, la privatización de las empresas públicas y las grandes corporaciones transnacionales a partir del último cuarto del siglo XX, en lo que se ha denominado como globalización. Ello incluye el papel de los Estados y la participación política de los grupos y clases sociales, en una y otra formaciones socioeconómicas.

Según este enfoque, resumido por Sassen en “La ciudad global: introducción a un concepto”98, entre las propiedades clave de la actual globalización e interconectadas entre

sí, están, por una parte, la influencia de las tecnologías de la información y la comunicación; por otra parte, el incremento, movilidad y velocidad de circulación de los circuitos superiores del capital, especialmente financiero. En el desarrollo de la economía moderna de los últimos siglos han sido una constante los intercambios transfronterizos de bienes, capitales, materias primas, mano de obra, turistas, etc.; pero se producían en el marco de un sistema interestatal donde el marco de referencia eran los Estados nacionales. Esto ha cambiado drásticamente en las últimas décadas a partir de la desregulación de los mercados sub nacionales e internacionales, la política de privatizaciones, la apertura de las economías nacionales a los capitales extranjeros y la participación de los agentes económicos de una país en los mercados globales, tanto en la forma de bloques de libre comercio, como en los mercados digitalizados supranacionales.

Una de las principales tesis de la autora es que la complejidad de estos cambios se refleja de una u otra forma en la conformación de las ciudades, que son como “un prisma a través del cual pueden observarse los procesos importantes de la sociedad”99. Por esto

contrapone la nueva noción de ‘ciudad global’ a la de grandes ciudades, metrópolis o capitales de naciones e imperios, de la era anterior a la globalización, y aporta una serie de antecedentes teóricos e información empírica para confirmarlo.

Entre las ciudades globales más reconocidas como nodos de la red transnacional de capitales se encuentran, por orden de importancia, Londres, Nueva York, Tokio, Frankfurt y Hong Kong; seguidas de otras ciudades de creciente relevancia en el mundo del capital transnacional, incluyendo Madrid y Barcelona, y otras de economías emergentes como Sao Paulo, Buenos Aires o Ciudad de México. Pero a su vez, estos centros de negocios mundiales generan en una red de ciudades a su entorno de menor nivel pero que operan bajo la misma lógica económica y social, y con efectos semejantes a los de las grandes ciudades globales.

97 SASSEN, S., MASSEY, D. (2007): Una Sociología de la Globalización. Ed. Katz, Buenos Aires.

98 SASSEN, S. (2009): “La ciudad global: introducción a un concepto”, en VV.AA.: Las múltiples caras de la

globalización, Grupo BBVA, Madrid, pp. 50 62.

72 La conformación y características de la ciudad global, y su relación con las nuevas migraciones, se pueden resumir en las siguientes ‘hipótesis’100:

En primer lugar, el espacio en que se realizan las actividades económicas en la era de la globalización es prácticamente todo el planeta, por lo que existe una dispersión geográfica global. Pero esto requiere, a su vez, para las grandes empresas, una integración especial de las funciones corporativas centrales.

La dinámica de dispersión geográfica y al mismo tiempo concentración gerencial de la economía globalizada, facilitada por las nuevas tecnologías de la comunicación, son explicadas por Sassen con una serie de ejemplos ilustrativos. El número de empresas con filiales fuera de su país de origen en 1999 llegaba a medio millón y, sólo seis años más tarde, en 2001, superaba el millón. Los ejemplos de movilidad y centralización de los capitales financieros superan, por su parte, todo el imaginario empresarial; Sassen menciona que todo el comercio global de Estados Unidos ascendía en el momento de su análisis a 14 billones de dólares, que parecería insignificante si se le comparaba con la circulación transnacional de los “derivados” financieros (sólo una parte de los productos financieros) que alcanzaba entonces más de 300 billones de dólares.

Por otra parte, la intensidad, magnitud y complejidad de las operaciones corporativas centrales, hace que la mayor parte de estas empresas contrate a otras empresas de servicios altamente especializadas en lo que se refiere a telecomunicaciones, contabilidad, asesoría legal, informática, relaciones públicas, publicidad, etc. De modo que, muchas de las operaciones que antes realizaba la sede central, ahora se encuentran externalizadas en un conglomerado de empresas especializadas, que se sitúan geográficamente al alcance de la gran empresa corporativa que suele trabajar en los mercados globales.

Sassen explica que en esta manera se ha ido generando una “economía de aglomeración”, por la que las grandes compañías están entrelazadas con otras altamente especializadas que le suministran servicios estratégicos y, su vez, las corporaciones, descargadas de las funciones secundarias, tienen la libertad de ubicarse en los centros que brindan estos servicios. Además, se trata de operaciones que requieren un dominio global de cada área y a gran velocidad, por lo que las ciudades globales se caracterizan por contener en su entorno urbano conglomerados de información que incluyen empresas, expertos y altos ejecutivos.

En cuanto a su carácter transnacional, la autora explica que tanto las corporaciones como las empresas especializadas del aglomerado económico, deben trabajar sobre inversiones, mercados, circuitos, sistemas jurídicos y actividades en general, que suceden incesantemente en múltiples puntos del planeta. Además actúan en competencia y relación de diversos tipos con otras corporaciones semejantes. De esta manera se generan una serie

100 Ver: SASSEN, S. (2006): “Inmigrantes en la Ciudad Global”, en Territorio, Autoridad, Derechos;

traducido por Pola Oloixárac. Princeton University Press. También: SASSEN, S. (2007): Una Sociología de

la Globalización. op. cit., pp. 35-40. También: SASSEN, S. (2009): “La ciudad global: introducción a un

73 de redes de ciudades globales que actúan desde localidades concretas, pero cuya actividad tiene poco que ver con el Estado nacional en que se ubican, creando de hecho un amplio espacio transnacional101.

Los mercados informales, el empleo precario y la inmigración son la otra cara de la ciudad global. En efecto, los ejecutivos y profesionales del más alto nivel y las empresas de servicio, en general, demandan en forma masiva una serie de trabajos de ínfima cualificación y tiempos parciales (servicios técnicos menores, aseo, servicio doméstico, jardinería, cuidado de niños, etc.), cuya valoración social y bajas remuneraciones hacen que no quieran ser atendidos por la población local. Es aquí donde entran en escena los inmigrantes, que por lo general- según los datos estudiados por Sassen- provienen de países en desarrollo, son de diverso origen étnico y, con mucha frecuencia, mujeres.

Estos trabajos precarios e informales en expansión, mayormente ocupados por inmigrantes, operan a su vez como otra forma de globalización transnacional: no sólo por las remesas que envían a sus lugares de origen y otras acciones similares, sino porque además operan en forma de redes, de manera que las nuevas demandas laborales suelen ser atendidas por su red de contactos y la instrucción o adiestramiento inicial corre a cargo de los propios inmigrantes.

Se ha creado, entonces, una situación en que en las ciudades de la globalización coexistan zonas diferenciadas de desigualdad espacial y socioeconómica, donde conviven los ingresos más elevados con los más bajos, en el mismo espacio transnacional. Aún más significativo: los impulsores de los circuitos del gran capital transnacional, que han creado las condiciones para que muchos grupos humanos de las naciones pobres se vean obligados a buscar su supervivencia y la de sus familias por medio de la migración, conviven con ellos en las ciudades globales. De modo que, al lado de la brillante presencia de las corporaciones coexiste, de forma casi encubierta, el espectro oscuro de las migraciones internacionales, con toda la conflictividad potencial que implica. Así lo presenta la autora en su trabajo titulado Los espectros de la globalización102, sobre el cual volveremos en el capítulo dedicado a la mujer inmigrante.

Concluimos con la descripción de la “ciudad global”, de Sassen, que está lejos de ser el espacio físico tradicional de ciudad, para convertirse en un complejo, al mismo tiempo real y virtual, que implica toda una red de información, dinero, bienes, instituciones y personas, en acelerada movilidad, que cubre simultáneamente diversos puntos específicos del planeta pero al mismo tiempo depende de un eje central. “La ciudad global y la red de

la que forma parte –afirma Sassen- son transterritoriales porque conectan lugares que no

101 Sobre esto afirma Sassen: “El crecimiento de los mercados globales para las finanzas y los servicios

especializados, la necesidad de redes de servicios transnacionales debida a las fuertes subidas de la inversión internacional, el papel cada vez menos decisivo de los gobiernos en la regulación de la actividad económica internacional y el subsiguiente auge de otros contextos institucionales, y en especial el de los mercados globales y las sedes centrales corporativas, apuntan a la existencia de una serie de redes de ciudades transnacionales”. SASSEN, S. (2009): op. cit., p. 52.

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están próximos geográficamente y, sin embargo, se encuentran intensamente conectados unos con otros”103.

La importancia de este concepto es que incorpora nuevas realidades que se han producido de manera acelerada en el trascurso de la globalización económica y que integra de manera especial el tema de las migraciones, las redes y los espacios transnacionales. Es, además, el campo de confrontación o transformación social que se abre a la sociedad del siglo XXI.

2.7 LA MUJER EN LAS TEORÍAS SOCIOECONÓMICAS DE LAS