• No results found

4.6 Empirical Results

4.6.4 Multiple Regression Analysis

Por su parte, la “teoría de los mercados de trabajo duales”, asociada a los trabajos de Piore63 a finales de la década de 1970, son también una crítica y una modificación al modelo neoclásico, pero en su aspecto macro. Además, su foco de atención no son las sociedades de origen sino las de recepción de las corrientes migratorias.

Según esta teoría, las migraciones internacionales no son producidas por el cálculo racional de costes y beneficios del migrante individual en el país de origen, ni por las diferencias salariales y los desequilibrios en los mercados laborales de origen y de destino. Según Piore, los desplazamientos migratorios obedecen a la demanda permanente de trabajadores por parte de las economías desarrolladas, que tienen una división intrínseca en sus mercados de trabajo que no puede ser satisfecha más que con la importación continua de mano de obra.

62 ARANGO, J. (2003). op. cit., pp. 13-14.

54 Las economías industriales avanzadas, según la teoría de Piore, a grandes rasgos, son estructuralmente duales: como mantienen un excedente de capital que necesitan ocupar y un déficit relativo de mano de obra, tienen un sector primario intensivo en capital y con trabajos altamente calificados, y un sector secundario intensivo en trabajo, poco calificado, de baja productividad, peligroso en algunos sectores, inestable y de bajo prestigio. Los trabajadores de los países avanzados rechazan, por supuesto, aceptar estos trabajos y tienen condiciones sociales e institucionales que les permiten rechazarlos.

En otra época, estos trabajos no calificados serían ocupados por otra mano de obra, como mujeres y adolescentes, pero en las sociedades avanzadas esto ya no es posible, por los nuevos roles laborales de la mujer y por la necesaria extensión del período de formación en los adolescentes, entre otras razones. Tampoco pueden los rectores de las economías avanzadas aumentar los salarios para ocupar estos puestos de trabajo, ya que modificaría toda la pirámide social de sueldos y salarios en ambos sectores de la economía dual, a niveles insostenibles. De esta manera, la dualidad intrínseca a las economías industriales avanzadas produce una demanda permanente de mano de obra del exterior.

El modelo explica también con detalle por qué es ventajoso para las economías desarrolladas ocupar esos trabajos indeseados, mal remunerados y de bajo prestigio social con trabajadores extranjeros, y por qué estos, procedentes de países con alto desempleo y con bajos ingresos, están dispuestos a aceptarlos.

Todo lo anterior modifica la tesis de los mercados salariales del modelo neoclásico, ya que la demanda de trabajadores inmigrantes se ha desvinculado de las necesidades estructurales de su propia economía y se manifiesta mediante la búsqueda y contratación en los lugares de origen. Las diferencias de los mercados salariales no operan ya como en el modelo neoclásico, puesto que coexisten dos mercados sin que haya ninguna necesidad por parte de los empresarios o los gobiernos para homogeneizar los ingresos laborales, puesto que los inmigrantes ocupan los lugares de los servicios secundarios en la nueva economía post-industrial, con los salarios bajos de su propio mercado laboral. De allí se deriva también la dificultad por parte de los gobiernos, tanto de los países de origen como los de destino, para regular con medidas económicas salariales estos flujos migratorios64.

En general, aunque la teoría de los mercados de trabajo duales muestra sólo uno de los polos del proceso migratorio, tiene los méritos atribuidos de que explica con detalle la estructura internamente contrapuesta del mercado laboral en los países desarrollados así como la necesidad creciente de mano de obra proveniente del exterior. El modelo explica también por qué pueden coexistir, un cierto nivel de desempleo autóctono con la importación de mano de obra. Pero suele generalizar la contratación desde el exterior de mano de obra por parte de las empresas y algunos programas de gobiernos, cosa que es muy escasa actualmente en comparación con el volumen migratorio laboral de tipo espontáneo.65

64 Ver: MASSEY, D. (1998). op. cit., p. 16. 65 Ver: ARANGO, J. (2003). op. cit., p. 15.

55 Otro de los méritos de la teoría de Piore es la explicación de cómo las economías desarrolladas generan puestos de trabajos no cualificados, de baja productividad, peligrosos o de bajo prestigio social, y cómo los trabajadores autóctonos los pueden rechazar sin que puedan ser cubiertos internamente. Explica igualmente por qué en general, el trabajo de los inmigrantes no compite con el de los trabajadores locales ni suele afectar sus niveles de empleo sino que, más bien, genera su propia demanda y tiende a expandir la economía local receptora.

En cuanto a sus limitaciones, señalamos las siguientes: a) claramente no se trata de una teoría general de las migraciones sino de la explicación de un aspecto particular como lo es la permanente demanda estructural de trabajo inmigrante sub-calificado en las economías desarrolladas y globalizadas; b) como causa de las actuales migraciones, sólo estudia la demanda laboral por parte de las sociedades receptoras, sin tomar en cuenta los factores que empujan a vastos sectores sociales a emigrar; c) tampoco explica las razones por las que países desarrollados, con economías similares, tienen tasas tan diferentes de incorporación de trabajadores inmigrantes.66

2.5 LA TEORÍA DE LA DEPENDENCIA Y LA TEORÍA DEL “SISTEMA MUNDIAL”.

Dentro del ‘mosaico’ de nuevas teorías o enfoques explicativos del hecho migratorio contemporáneo, se ha señalado hasta ahora las revisiones más o menos profundas del modelo neoclásico. Pero, desde sus orígenes en los años 60 del siglo pasado, surgieron visiones alternativas, que la literatura académica suele asociar con perspectivas neo-marxistas, de conflicto social y no de equilibrio o, en cualquier caso, opuestas al paradigma neoliberal predominante. Las más destacadas han sido la teoría de la dependencia, de los años 60 y 70, y la teoría del sistema mundial, del último cuarto del siglo XX.

La teoría de la dependencia no aborda sino de forma lateral el problema de las migraciones internacionales, por lo que no entraremos en muchos detalles sobre ella. Pero su origen y marco geográfico ha sido Latinoamérica, por lo que, para los fines de este trabajo, es importante destacar sus planteamientos fundamentales.

La teoría de la dependencia fue desarrollada por destacados investigadores sociales como Celso Furtado, André Gunder Frank, Theotonio Dos Santos, Fernando E. Cardoso y otros. Además fue seguida, en alguna medida, por la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas, CEPAL, de la que hablamos en el capítulo 1.1.

Su planeamiento fundamental es que el estancamiento económico permanente de América Latina no se debe tanto a carencias estructurales internas, sino a la estructura de la

56 economía capitalista mundial, cuyo centro en los países industrializados crece y se desarrolla a expensas de las materias primas, los recursos humanos y el creciente endeudamiento, de las naciones periféricas. De esta manera plantean que la estructura económica mundial es intrínsecamente desigual, injusta y perjudicial para los países del Tercer Mundo67.

Según esta teoría, las naciones centrales y desarrolladas mantienen su nivel de crecimiento debido a que disponen de materias primas baratas provenientes de los países periféricos, cuyos precios controlan en los mercados internacionales. Las inversiones de capital externo en los países dependientes se realizan también sólo cuando hay altos márgenes de ganancia, con lo que existe un flujo neto de capitales hacia el exterior y permanece un endeudamiento creciente.

Igualmente, las economías centrales disponen de los recursos humanos de las naciones periféricas, tanto de mano de obra barata, como de fuga de cerebros, que se ven obligados a emigrar como consecuencia de la pobreza y el estancamiento local. Primero, hay un desplazamiento laboral en los países dependientes, desde las regiones agrícolas más atrasadas hacia la periferia de los centros urbanos, y luego, hacia las metrópolis de los países desarrollados. El empobrecimiento creciente de las periferias del sistema capitalista mundial, obliga de este modo a sectores de su población a emigrar para subsistir, generando en las naciones desarrolladas una reserva laboral de migrantes que se ofrece por salarios bajos y en condiciones de sobre-explotación en sus mercados laborales.

Por la asimetría de la economía mundial, según la teoría de la dependencia, las naciones industrializadas sostienen su alto nivel de vida a expensas de mantener en el subdesarrollo a las naciones de la periferia capitalista internacional, de manera que el alto desarrollo de unos se produce mediante el estancamiento de los otros. Y cualquier intento de cambiar esta situación por parte del liderazgo de las naciones dependientes, acarrea sanciones económicas, subversiones políticas, y en casos extremos, intervenciones militares.

De hecho, los estudios de la CEPAL se vieron interrumpidos con el golpe militar de Pinochet de 1973 en Chile, donde estaba su sede central. Igualmente, los principales promotores de la teoría de la dependencia fueron perseguidos y marginados, a causa de los regímenes militares que se impusieron en el subcontinente en los años 70 y 80 del siglo pasado. Poco después, la crisis de endeudamiento y los profundos desequilibrios económicos de estas naciones, producidos por la globalización, dejaron atrás los planteamientos iniciales de estos reformadores.

La Teoría del “sistema mundial”, o world–system theory, desarrollada a partir de los años 70, debe mucho a la teoría de la dependencia, según reconoce su autor, el historiador y científico social Immanuel Wallerstein. El autor, que propone además la reintegración de

67 Ver: DOS SANTOS, T. (2003): La Teoría de la Dependencia: Balance y Perspectivas, Plaza & Janes

57 las ciencias sociales en una sola unidad, hace un recuento de la historia mundial desde el siglo XVI, para concluir que el sistema mundial de la economía de mercado que rige el mundo, opera globalmente como una unidad con su centro (Europa, Estados Unidos, Japón), una semi-periferia, que corresponde aproximadamente a las naciones emergentes con una economía dual, y una periferia constituida por los países menos desarrollados o en atraso permanente. En el pasado, el control económico y político, del centro hacia las periferias, se ejerció directamente mediante el sistema colonial; actualmente se realiza mediante el neo-colonialismo y las empresas multinacionales y, por su naturaleza, se encuentra en una continua expansión68.

La consecuencia, en cuanto a las migraciones internacionales, es que tales desplazamientos de la fuerza de trabajo son provocados por la penetración del capital de las economías centrales en la periferia y semi-periferia del sistema-mundo. De esta manera, las migraciones laborales de la periferia hacia el centro, son una consecuencia natural del mercado capitalista en los países periféricos. La forma en que la circulación de capitales y bienes de capital y manufacturados penetra en los países periféricos, genera una circulación en sentido opuesto de mano de obra excedente.

La razón de tales movimientos contrapuestos es que la inversión de capitales foráneos, especialmente en la producción de materias primas para la exportación, produce desarraigo en las poblaciones rurales y suburbanas de las naciones en desarrollo; son poblaciones móviles que no encuentran ocupación en las economías poco desarrolladas de sus países de origen y, en cambio, establecen relaciones económicas y culturales con las metrópolis de las que dependen, lo cual provoca los desplazamientos internacionales. Por otra parte, tales migraciones de capital social no alivian o provocan de alguna forma un equilibrio del sistema (como en la teoría neoclásica), sino que acentúan las diferencias y desigualdades entre las economías desarrolladas y la periferia empobrecida.

Según la teoría del sistema mundial, la penetración de los modos capitalistas de producción así como las inversiones de capital foráneo para la extracción de materias primas agrícolas y mineras en los países periféricos, con directivos externos y tecnologías intensivas en capital, afectan los modos tradicionales de producción y provocan cambios en la propiedad de las tierras y desplazamiento de mano de obra que no puede ser incorporada a otros sectores de la economía local; de manera que esta población laboral flotante, en contacto con el mundo exterior de las empresas inversoras, está en condiciones de desplazarse hacia esos países y muchos en efecto así lo hacen.

En un principio, estos movimientos migratorios se establecen sobre todo entre los países centrales y sus ex colonias, porque siguen perteneciendo a sus mercados trasnacionales y por los lazos históricos económicos, administrativos, lingüísticos y de

68 Ver: WALLERSTEIN, I. (1974): The Modern World System. Capitalism Agriculture and the Origins of the

European World Economy in the Sixteenth Century, Academic Press, Nueva York. En español: (1979): El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid: Siglo XXI Editores.

58 infraestructura comunicacional establecidos. De manera que las poblaciones de los países de la Commonwelth británica tienden a emigrar a la ex metrópoli o a naciones de habla inglesa; las ex colonias francesas, a Francia y Bélgica, etc. Además, las intervenciones políticas y militares de los países centrales en los conflictos internos de sus ex colonias, suelen provocar una oleada de refugiados y desplazados que son otra forma de inmigración69.

En cuanto a sus alcances y limitaciones, esta teoría alternativa de las migraciones, basada en el desequilibrio histórico-estructural del sistema mundial capitalista, de diversas formas ha influido en las propuestas explicativas de teóricos de la migración como Portes, Sassen y Glick Schiller, entre otros, cuyos planteamientos veremos más adelante. Sin embargo, autores como Arango, no dudan en cuestionar algunas de sus premisas y criticar sus limitaciones, sobre todo por lo que tiene de generalización explicativa para todas las economías, de minimizar el papel de las decisiones micro de los procesos migratorios y de ser “una interpretación unívoca de la historia, reduccionista y sesgada, en la que todos los países atraviesan por procesos similares, como si siguieran un guion colosal o los rígidos esquemas del desarrollo histórico”70.

Sin embargo, la crisis de las teorías económicas y sociales académicas después de la crisis económica y financiera global a partir de 2007, así como la evidencia de los crecientes desequilibrios y desigualdades del sistema económico globalizado, han hecho que se revaloricen en algunos medios las revelaciones básicas de la teoría histórico- estructural, despojada de sesgos ideológicos, para la mejor comprensión integral de fenómenos sociales tan generalizados y en muchos casos, dramáticos, como las actuales migraciones.

2.6 NUEVOS ENFOQUES SOBRE LAS MIGRACIONES EN LA ERA DE LA