Chapter 4 First Field Study
4.4 Data Analysis
4.4.3 Development of the Coding Structure
innovación y progresiva apropiación del concepto
son varios los estudios las investigaciones en materia económica y empresarial y los/as expertos/as que concluyen que la innovación es uno de los elementos clave que explican la competitividad. En este sentido, es interesante analizar el cambio que se observa en el discurso de los/as profesionales del sector con respecto a este aspecto.
si bien es cierto que, por la propia naturaleza y forma de trabajo de la mayoría de los talleres artesanos, la innovación del producto es intrínseca al propio sector, en el momento actual parece existir una mayor toma de conciencia o apreciación y apropiación del concepto, así como su formalización. Es decir, los/ as artesanos/as que, en líneas generales, siempre han introducido nuevas ideas, diseños, productos, materiales, conceptos, prácticas, etc. ahora son conscientes de que esto es innovación y así lo manifiestan.
“Siempre hemos innovado (…) es nuestra profesión (…) Hacemos piezas de uso diario y nos adecuamos a las necesidades del mercado (…) Por ejemplo, con gres a mayor temperatura y,…”
“En diseño innovamos constantemente buscando cómo adaptar nuestro hacer a lo que requiere el mercado (…) y con materiales también (….) trabajamos con empresas que surten de materiales, con químicos, con,…,”
“Nuestro sector es muy intensivo en consumo (…) tiene unos costes descomunales y hay que actualizar los procesos de cara a la eficiencia energética y la contaminación”
“Hay que combinar la innovación continua con la repetición”
además, se observa también un cambio en la consideración que el uso de tecnología despierta en el sector. si este ha sido tradicionalmente un tema controvertido entre los/as artesanos/as y que ha gene- rado posturas enfrentadas entre la corriente que consideraba que la introducción de tecnología en la producción desvirtuaba la elaboración artesana y quienes consideraban que tecnología y artesanía no eran incompatibles, en la actualidad, en líneas generales, parece ser un debate superado.
“(Hablando de tecnología). El sector lo ha aceptado. Todo el mundo entiende que es lo que permite el salto de los talleres en términos de competitividad (…) Además el acceso (a herramientas tecnológicas) es más barato”
“Lo tradicional era que un taller cuando se acomodaba en un proceso productivo,…, les costaba,…, Ahora está cambiando,…La capacidad que tenemos es que evolucionamos” “Los conservadores lo son hasta (…) pero ahora son un porcentaje mínimo”
así, la mayoría de las personas entrevistadas, con alguna excepción minoritaria, coincide en señalar la importancia y el gran abanico de posibilidades que las nuevas tecnologías traen al sector. Las impresoras 3D, las máquinas de control numérico y los láseres son las herramientas más citadas al hablar de este tema.
“Se ha experimentado un cambio brutal. La tecnología está entrando brutalmente en los sistemas productivos (…) el láser, las impresoras 3D, el control numérico,…”
“El 3D ha revolucionado (…) la posibilidad de hacer moldes, patrones,…, (…) también las posibilidades que introduce el control numérico,…,”
aunque algunos/as de los/as expertos/as entrevistados/as apuntan a que su uso es aún minoritario en el sector.
“Sí hay artesanos que usan tecnologías como las impresores 3D pero no es la mayoría” Y también se aprecia una mayor experimentación y uso de nuevos materiales, especialmente, en subsec- tores como el textil, la joyería o la cerámica, lo que les permite, por un lado, adaptarse a los nuevos usos de los productos y nuevas demandas de los/as consumidores/as y, por otro, evitar procesos intermedios que encarecen el producto final.
“Ahora nos adaptamos (hablando del uso de nuevos materiales) a lo que pide la moda” “Están introduciendo polímeros cada vez más resistentes para otro tipo de productos”
“Se está trabajando con plásticos, resinas (…) dan el salto de la joyería de inversión a la joyería de consumo”.
“El coste más la eficacia van a determinar que convivan nuevos materiales con los de siem- pre”
asimismo, la incorporación del diseño a la artesanía, tema que tradicionalmente ha despertado gran inte- rés dentro del sector, sigue reflejando la existencia de dos visiones: quienes consideran que el diseño es algo “innato” a los/as artesanos/as y, por tanto, no colaboran ni se plantean hacerlo con diseñadores/as.
“El diseño lo hacemos desde el taller, en el propio taller (…) Es más personal”
“En diseño innovamos constantemente buscando cómo adaptar nuestro hacer a lo que requiere el mercado (…)”
“Introducimos el diseño como una variable más del proceso”
Y una mayoría que es consciente de la necesidad de avanzar en este tema y que ve fundamental la coope- ración entre artesanos/as y diseñadores/as, pero que acusa, en general, la dificultad de la colaboración con los diseñadores/as, fundamentalmente por la escasez de recursos económicos ligada al pequeño tamaño de los talleres.
“En diseño hay un hándicap (…) Nos cuesta mucho arrancar (...) Pero hay una competencia muy grande y hay que diferenciarse (…) Hacer diseño a la carta”
“Normalmente todo el mundo crea (hablando de diseño) y, a medida que se tienen más recursos, coopera o subcontrata”
“El problema es el tamaño empresarial. Es muy difícil que un diseñador entre”
Y se señala que la mayoría de las experiencias que ha habido en este campo han sido impulsadas desde las administraciones públicas, siendo pocas las iniciativas que han continuado una vez se ha terminado la financiación.
“El diseño se incorpora cada vez más (…) pero es imposible mantener una relación contrac- tual con diseñadores (por royalties o por precio (…) y sólo funciona cuando hay financiación pública (…) Así que como se incorpora es copiando y modificando”
Y, además, se señala que, a veces, en estas iniciativas ha faltado visión comercial, fundamentalmente, por parte de los/as diseñadores/as que no han adaptado sus creaciones a los usos demandados por los/as consumidores/as.
“En Europa el diseño se aplica a la funcionalidad. En España es muy creativo pero no fun- cional (…) Se intenta hacer arte que no es arte,… En Cataluña hubo un experimento que estuvo muy bien (…) pero se hicieron productos muy poco de uso común. No se hizo pro- ducto comercial (…)”
Por último, para finalizar este punto, es interesante también resaltar la percepción generalizada de la importancia que el sector da al uso de marcas, bien sean propias o colectivas, frente al escaso o nulo interés por registrar patentes de sus producciones.
Las marcas están siendo utilizadas como distintivo de calidad y como diferenciación de productos indus- triales pero también para resaltar el lugar de origen del producto, lo que permite diferenciarlo de artesanías procedentes de otros países y reforzar el valor de “lo local”.
“Ahora mismo, está bastante de moda tener una marca. Es un sello que te diferencia de otros productos (…) En general los artesanos que están en la Federación, hay unos tantos que tienen marca y siempre la marca da otra imagen”
“La mayor parte sí tiene registrada la marca, aunque no todos, sobre todo, cuando hay un indicativo patrimonial”.
“Usan marcas paraguas (…) No sólo por el tema de calidad sino también por la denomina- ción de origen”
Por el contrario, son prácticamente anecdóticos los casos de artesanos/as que deciden patentar sus obras, fundamentalmente, debido al coste económico y a la complejidad burocrática que el registro de patentes conlleva.
“Las patentes conllevan una maraña de documentación para la que no están preparados” “Hay que trabajar sobre ello. No conozco ningún caso en el que se hayan patentado” “Es costoso y engorroso (…) Y te copian con facilidad y (…) no compensa”