1.3 Mathematical models of V1
2.1.3 Diffusion processes on metric measure spaces
Si cabe, en la Zona Ossa Morena existen mayor número de yacimien-tos que en la Zona Surportuguesa, pero carecen del volumen de los depósitos de la Faja Pirítica Ibérica. En su inmensa mayoría son yaci-mientos de tipo filoniano que forman parte de estructuras de largo reco-rrido, a veces discontinuas, de distintos tipos de sulfuros, con hierro, cobre, plomo, zinc, plata, y eventualmente oro y estaño (Apalategui, 2001). Los yacimientos minerales de Ossa Morena son de génesis y edades variadas, desde los de génesis submarina por exhalaciones volcánicas, yacimientos de origen hidrotermal, yacimientos que relle-nan fracturas de gran extensión regional, a través de las que han ascendido soluciones hidrotermales desde las zonas más profundas de la corteza terrestre, y yacimientos formados por fenómenos de reemplazamiento en el contacto con rocas calizas (skarn).
La historia geológica de Ossa Morena arranca de edades prehercínicas, pues se fue formando a partir del Precámbrico Superior y se extiende hasta el Carbonífero. La génesis de estas estructuras es variada, de tipo vulcano-sedimentario, como los depósitos de sulfuros polimetálicos de la Faja Pirítica, por exhalaciones mineralizadas relacionadas con vulca-nismo submarino, por fenómenos de reemplazamiento metasomático (skarn) o por el relleno de fisuras provocadas por la orogenia. La mayor parte de los yacimientos minerales filonianos de Ossa Morena son de Edad Hercínica y se formaron en los grandes alineamientos regionales producidos durante la orogenia hercínica, que produjeron fracturas, fallas, bandas de cizalla y desgarre con direcciones predominantes de noreste-suroeste y oeste/noroeste-este/sureste, a través de las cuales se emplazaron en la corteza terrestre intrusiones magmáticas y sulfuros. Este fenómeno afectó a grandes áreas, a veces de más de 400 km de longitud, como las fallas de Plasencia-Messejana, que marca la
transi-23
M
A
M
24
ción al sur con la Zona Surportuguesa, y Badajoz-Córdoba, que la sepa-ra de la zona Centro Ibérica, representada por el Batolito de los Pedroches, con abundancia de yacimientos filonianos de composición metálica compleja (plomo, plata, zinc, bario, estaño, antimonio, etc.), y la fractura de Linares-La Carolina, con yacimientos de plomo-zinc y los yacimientos de cinabrio de Almadén (Ovejero, 2004b). La fracturación siguió en tiempos tardihercínicos, a los que corresponden las fallas ver-ticales de salto en dirección.
Dentro de las mineralizaciones de Ossa Morena se han realizado agrupaciones relacionadas con su origen: las mineralizaciones que se formaron en un medio marino entre el Precámbrico superior y el Paleozoico, ligadas a exhalaciones volcánicas, que formaron peque-ños depósitos lenticulares, en los que destaca la pirita como compo-nente principal, generalmente polimétalica, con zinc, cobre y plomo; las bolsadas o impregnaciones mineralizadas en las calizas del Cámbrico inferior, entre las que destacan las mineralizaciones de la Sierra de Aracena, con zinc, plomo y hierro; y el cinturón ferruginoso de Jerez de los Caballeros (Badajoz), con hierro y manganeso. Ossa Morena ha sido dividida en una serie de dominios geológicos, Unidad Pulo do Lobo, Macizo de Aracena-Almadén de la Plata, Unidad Terena, Dominio Zafra-Monesterio, Dominio Arroyomolinos, Unidad de Cumbres y Unidad Cubito. La Unidad Pulo do Lobo ha sido considerada recientemente como una unidad independiente situada entre la Zona Surportuguesa y Ossa Morena, y la Unidad Terena es una amplia banda de cizallas, a favor de la cual afloran materiales de distinta naturaleza y metamorfismo, con niveles que van desde el Cámbrico hasta el Carbonífero inferior.
3. 1. Mineralizaciones estratiformes
Dentro de las mineralizaciones precámbricas de origen volcánico sub-marino se encuentran los lentejones de Puebla de la Reina (Badajoz), que se extienden en una franja de 7 km, con zinc, cobre y plomo, Peñaflor (Sevilla), con pirita de altos contenidos en cobre, María Luisa (La Nava, Huelva), Gibla (Constantina, Sevilla) y los sulfuros Alanis (Sevilla) y Vicaría (Calera de León, Badajoz), con sulfuros de cobre, plomo y zinc.
3. 1. 1. Cinturón Zincífero de Aracena (Huelva). En la parte más
pró-xima a la Zona Surportuguesa se desarrolla el Cinturón Metamórfico de Aracena, que se extiende al otro lado de la frontera hasta Beja (Fernández, 2004). En él se encuentran un conjunto de mineralizacio-nes en las que domina el zinc y en menor proporción el cobre, que encajan entre la secuencia vulcano-sedimentaria ácida de Jabugo, en la secuencia carbonatada de Aracena y entre los materiales vulcano-sedimentarios básicos de La Corte. En estas mineralizaciones desta-can los yacimientos de Fuenteheridos (Huelva). Las mineralizaciones que se encuentran en las calizas son pirita, calcopirita, esfalerita y gale-na argentífera (Fernández, Requegale-na, Sáez y Ruiz, 1989).
25
3. 1. 2. Grupo María Luisa (La Nava, Huelva). La Mina María Luisa
estuvo en explotación entre los años 1069-1981 para el beneficio de Cu y Zn. Su paragénesis mineral primaria está formada por magneti-ta, pirrotina, arsenopirimagneti-ta, pirimagneti-ta, blenda, galena, bornimagneti-ta, calcosina, tetraedrita y en los minerales secundarios dominan hematites, limoni-ta y cuprilimoni-ta. El origen de la mineralización tendría una fase ferrífera, con la aparición de magnetita que sustituye a los silicatos, y otra de sulfuros de origen hidrotermal (Vázquez, 1972).
3. 2. Yacimientos filonianos
Además de los indicios de cobre en mineralizaciones de sulfuros poli-metálicos estratiformes, existen muchas estructuras filonianas situa-das en distintos dominios geológicos de la Zona Ossa Morena. Entre los más importantes se encuentran el Grupo Rivera de Cala, Grupo de La Nava, el Grupo de Linares-Alájar y el Campo filoniano de la Rivera de Múrtigas.
-Grupo Rivera de Cala (Sultana-San Rafael, Huelva). Un importante grupo de minas dentro de Ossa Morena lo forman las mineralizacio-nes de la estructura filoniana de Sultana-San Rafael, dentro del térmi-no municipal de Cala (Huelva). Estas mineralizaciones responden al típico esquema de pequeños yacimientos filonianos de sulfuros de cobre, tan abundantes en Sierra Morena. No se han llevado a cabo en ellos investigaciones geológicas de envergadura, pero la disposición de los minerales y de cada una de las concesiones las conocemos bien gracias a los trabajos de los ingenieros de minas (Palacios y Prieto, 1921). La formación filoniana se extiende en una serie de con-cesiones, cuyos puntos de arranque más importantes se situaron en Zarina, Sultana, San Rafael, Nuevo Cometa y Extremeña, siendo especialmente importantes los trabajos en Sultana y San Rafael. El filón se ha reconocido en una longitud de unos 3.000 m, con direc-ción N 20º O, amoldándose al contacto con la roca granítica. Los minerales arman en bandas de cuarcitas entre los granitos del batoli-to de Santa Olalla del Cala y pizarras y grauwacas cámbricas. En el Grupo Rivera de Cala la paragénesis está formada por cuarzo, siderita, calcopirita con pirita, esfalerita, arsenopirita y algo de oro, que se ha encontrado en estado nativo en las concesiones Extremeña y Sultana. Los minerales principalmente sulfuros de hierro (pirita) y sulfuros de cobre-hierro (calcopirita), rellenan fracturas producidas por la actividad ígnea, y la fisura filoniana se fue rellenando comple-tamente por las soluciones hidrotermales, precipitando lencomple-tamente los minerales a medida que disminuía la presión y temperatura. Estas mineralizaciones de cobre se han relacionado con una fase tardía, sulfurada, de la etapa metasomática de los granitos de la zona y con la existencia de fracturas longitudinales.
En la concesión Sultana la mineralización está formada por sulfuros de cobre-hierro, con 27,51% Cu, 32,38% Fe y 36,40% S, y el filón se presenta en pequeñas ramificaciones de filoncillos de cuarzo que
MAM
Juan Aurelio Pérez Macías26
encajan en granito, de no más de 0,05 m de potencia, con pintos de óxidos de hierro, carbonatos de cobre, y sulfuros de cobre, que a pro-fundidad se unen formando un filón de medio metro de potencia. Aunque el mineral dominante es calcopirita, también existen zonas con otros minerales de cobre, como eburescita y cobres grises, oca-sionalmente bismuto y oro nativo. No obstante, la riqueza metálica del filón es poco constante, a veces estéril y en otras con puntos que alcanzan los 1,60 m de calcopirita. Dentro del filón la mineralización tiene una potencia variable, en ocasiones a techo, otras a muro, y en menor medida en el centro o emborrascado. En la concesión San Rafael la mineralización está formada también en un bandeado de cuarcita encajado entre pórfidos y granito.
La explotación prehistórica está constatada por los martillos con surco central de enmangue encontrados en la concesión Sultana (Quiring, 1935) y por las vasijas-hornos de cobre de algunos pobla-dos de la Edad del Bronce, el Cerro de los Rehoyos (Pérez y Rivera, 2004b) y Santa Marta (Pérez, Rivera y Romero, 2002).
– Grupo Repilado (Jabugo/Galaroza, Huelva). Se sitúa en el terreno de las mineralizaciones estratiformes de sulfuros, y lo forman un conjun-to de filones de sulfuros de cobre y pirita con gangas de cuarzo, cal-cita, con pirita, tetraedrita, galena, calcopirita, escalerita y boulangeri-ta. Se destacan las minas Reprise en Galaroza y Santa Ana en El Repilado (Vázquez, 1974). Se encuentran en las rocas volcánicas, áci-das o básicas y se presentan en cuerpos masivos de entre 10 a 15 m de espesor.
La mina Reprise contiene una mineralización representada por la diseminación de sulfuros que se extienden en una banda mineraliza-da de 1 km de longitud y una potencia que alcanza los 250 m, en filo-nes cuarcíferos. Se ha investigado en tres sectores, Chinas I, Chinas II y Chinas III. Las Chinas I es una mineralización formada por mag-netita, pirita, arsenopirita, calcopirita, esfalerita y galena. El sector Chinas II (San Manuel) es rico en arsenopirita, pirrotina, calcopirita y limonita. En Chinas III (Casa de la Mina) los minerales son pirita, cal-copirita y arsenopirita.
En las minas El Repilado (Jabugo) destacan Santa Ana, Mª Victoria de Fátima y Sierra El Monte. Santa Ana es un filón de unos 150 m de lon-gitud. La mineralización es de magnetita, pirita, calcopirita, barita y esfalerita como componentes mayoritarios, y carbonatos de cobre en la zona de oxidación. En Mª Victoria de Fátima la mineralización pri-maria es de magnetita, pirita, arsenopirita y calcopirita, y covelina en los secundarios. En Sierra El Monte predomina la magnetita, pirita, calcopirita y esfalerita.
En todas estas minas la zona de oxidación tiene abundancia de car-bonatos de cobre, y aunque no se encuentren suficientemente pros-pectadas, las evidencias de producción de cobre en vasijas-hornos en yacimientos prehistóricos próximos, como el crisol de cobre de la
MAM
Recursos minerales de cobre y minería prehistórica en el suroeste de España
27
Cueva de la Mora en Jabugo (Blance, 1971, p. 80) y las escorias de cobre de la necrópolis de cistas de Valdegalaroza en La Nava (Romero, 2002), son elementos para considerar que estos minerales fueron conocidos en la Prehistoria reciente.
– Grupo Conchita (Aracena, Huelva). Otros indicios de esta zona es el Grupo Conchita, formado por las concesiones de Conchita, Hullera y Fátima, en los alrededores de Aracena, cuya mineralización es de pirrotina, pirita, escalerita y calcopirita, y en menor proporción mag-netita, galena, marcasita y limonita como secundario.
Asociadas a estas formaciones cámbricas de materiales vulcano-sedimentarios, se encuentran también las anfibolitas de Los Acebuches (Formación de Almonaster la Real), que contiene indicios mineralizados en los términos municipales de Almonaster la Real, Cortegana y Aroche: Alto de la Tabaca, Santa Rita, Tabacas, Río Chanza y la Mezquita.
– Grupo La Nava (Huelva). En el Cinturón Zincífero de Aracena tam-bién se encuentran pequeñas mineralizaciones de origen hidrotermal asociadas a filones de cuarzo o calcita. Estas mineralizaciones están compuestas por sulfuros de cobre-hierro (calcopirita), con zonas superficiales ricas en carbonatos de cobre (malaquita) y enriqueci-miento secundario donde predominan las sulfosales de cobre, plomo y antimonio (tetraedrita, boulangerita, bournonita y jamesonita). Entre estos yacimientos destacan los del término municipal de La Nava, Las Lanchuelas, Eureka, Horcajo, Retamar, Valle del Perro y Cadena.
La mina de Las Lanchuelas es una mineralización con tetraedrita, jame-sonita y calcopirita, mientras que en Eureka predominan los sulfuros de plomo y antimonio (boulangerita) y los sulfuros de plomo-cobre-anti-monio (boumenita), con porcentajes generales de 1,98% Cu, 2,32% Pb y 2,10 Sb. En Horcajo la mineralización es de sulfuros de hierro, sulfu-ros de hierro-arsénico, sulfusulfu-ros de cobre-hierro y sulfusulfu-ros de plomo. En Retamar la paragénesis es de pirita, calcopirita, blenda, galena y tetrae-drita, y como secundarios covelina, cuprita y limonita. En el Valle del Perro los minerales son pirita, calcopirita y bornita. En la Cadena los reconocidos son pirita, calcopirita, blenda y galena.
– Grupo Linares/Alájar (Huelva). Los filones son de cuarzo con pirita, calcopirita, azurita y malaquita, en zonas de cizalla. Algunos alcanzan longitudes de 300 m, y entre ellos destaca la concesión Pizarro. – Campo filoniano de Rivera de Múrtigas y La Contienda (Huelva). Uno de los mayores campos filonianos se desarrolla en los términos municipales de Cumbres de San Bartolomé y Encinasola, en las inmediaciones de la Rivera de Múrtigas y La Contienda, y se prolon-ga en las tierras arrayanas de Barrancos y Moura (Portuprolon-gal). En gene-ral son yacimientos escasamente investigados desde el punto de vista geológico, si exceptuamos el trabajo de Jubes y Carbonell, pero
de su laboreo en la antigüedad dan fe los numerosos martillos de pie-dra con surco central de enmangue y los escoriales romanos que se encuentran asociados a ellos (Jubes y Carbonell, 1920-1924). Los filones rellenan grandes grietas transversales a la estratificación de las rocas y su paragénesis puede ser de dos tipos, los formados por pirita y calcopirita y los que tienen mejores leyes de sulfuros de cobre. En general son filones de cuarzo, calcita-siderita con pirita, calcopiri-ta, galena, esfalerita y tetraedricalcopiri-ta, encajados en pizarras y grauwacas devónicas. Sólo en la zona portuguesa se han llevado a cabo algunos trabajos de extracción de envergadura en las concesiones de Minancos y Aparis (Martins da Silva, 1949).
Entre estas estructuras merece citarse la del Múrtigas, donde domina la presencia de minerales de cobre, un crestón ferruginoso con el que aflora el yacimiento en el exterior, malaquita en las pizarras y cobre gris dentro de los filoncillos del relleno cuarzoso. Es un filón disconti-nuo que ha sido identificado en distintos sectores, Juncal (Victoria), Puente del Múrtigas, Valdelosajos, Fraga del Tío Jesús, Estremozal, la Capitana, la Lapa y Fraga de Pero Gil.
El campo filoniano principal está interestratificado entre pizarras y se extiende desde la frontera con Portugal, por el Cerro de la Cebada, Pico Centeno, Fraga de la Loba y Los Guijarros (Diamante). El sector de los Guijarros tenía una anchura de 75 cm y estaba formado por una ganga de cuarzo, barita, malaquita, hematites y nódulos de cobre gris, y en otras parte del filón cuarzo, barita, calcopirita y cobre gris. En Pico Centeno los sulfuros de cobre estaban asociados a variscita (Moroet alii, 1991). Aunque se ha señalado su explotación en la Edad del Cobre (Nocete, 2001, p. 107), por la forma en que ésta aparece, en nódulos de 1 a 2 mm de diámetro en filones silíceos de 1 a 2 cm de potencia (Moroet alli, 1992), no parece que fuera posible su apro-vechamiento y los minados que se adjudican a la Edad del Cobre son calicatas de fines del siglo XIX (Jubes y Carbonell, 1920-1924, p. 13). El poblado (Sierra de la Concha) y los útiles mineros de estos filones son de fines de la Edad del Bronce.
Una última estructura filoniana (Contienda) se desarrolla por los para-jes de Cuevareja, Dehesilla, Cuesta de la Morena, Huerta Barbas, Macareno, Caseta del Hoyo, Curtidero, Barranco de las Ánimas, Arroyo del Tortillo, Sierra de Santa María, Sierra del Águila, Culeritos, Mohosa y Amoladera, donde se han realizado diversas labores de reconocimiento de pequeños filones de cuarzo y barita con calcopiri-ta, cobres grises y malaquita. Se han detectado una serie de hasta tres filoncitos paralelos discontinuos. En todos estos filones a medi-da que se profundiza se pierden las manifestaciones superficiales de minerales de cobre. En las zonas superficiales los minerales de cobre se distribuyen en vetas y bolsadas, y muchos de los indicios cuprífe-ros en las pizarras proceden de impregnaciones de pirita descom-puesta por la meteorización.
28
Juan Aurelio Pérez Macías
M
A
M
Se han encontrado martillos de piedra con surco central de enman-gue en Juncal, La Lapa, Guijarros, Pico Centeno, Sierra de Santa María y Amoladeras.
- Grupo Almadén de la Plata (Sevilla). Son indicios filonianos de frac-turas tensionales por desgarres. La mineralizaciones encajan en dis-tintas litologías (pizarras, mármoles y anfibolitas) y estructurales (Unidad Terena, Macizo de Aracena, Unidad Pulo do Lobo). En gene-ral son filones de cuarzo con pirita y calcopirita diseminadas, aunque aparecen otros sulfuros en menor cantidad, covellina, arsenopirita y pirrotina. Los filones de extienden por los términos municipales de Real de la Jara, Monesterio y Almadén de la Plata.
En los próximos al casco urbano de Almadén de la Plata (El Torbiscal) aparecen como minerales principales calcopirita, pirita, malaquita, azurita y goethita, como accesorios calcosina, covellina, bournita y, más raramente, esfalerita, galena, tetraedrita y arsenopirita.
Los filones de Real de la Jara son también de minerales de cobre, con pirita y calcopirita (Isabel). En algunos predominan los sulfuros de hie-rro, con hematites y magnetita, pero contienen también minerales de cobre, como malaquita y covellina (Herrerías de San Carlos).
-Grupo Alanis (Sevilla). Dentro de estos filones destaca la mina Montecristo, que aflora en superficie con óxidos de hierro y carbona-tos de cobre, y donde son abundantes los martillos de piedra con surco central de enmangue.
- Grupo Constantina (Sevilla). La concesión San Enrique (Gibla) explo-tó un filón de cuarzo y calcita de unos 400 m de longitud y una poten-cia que variaba entre los 2 y 5 m. La mineralización primaria era de calcopirita muy diseminada a lo largo del filón, con contenidos de oro y plata, y en la zona de oxidación predominaban los carbonatos de cobre.
En esta mina son muy abundantes los martillos mineros de piedra con surco central de enmangue, lo que prueba una intensa explotación en la Edad del Bronce (Hunt, 1991).
- Grupo Peñaflor (Sevilla). La mineralización está compuesta por dos filones con una extensión de 170 m y 60 m de anchura, en los que predominaban los óxidos de hierro, sulfuros de hierro, sulfuros de cobre-hierro, óxidos de cobre. Carecía de afloramientos de óxidos de hierro y se delataban en superficie por las manchas verdes del sul-fato de cobre producido por las aguas superficiales.
En la explotación contemporánea de la mina Preciosa se recuperaron algunas herramientas prehistóricas, martillos con surco central de enmangue, junto a los cuerpos de mineros muertos por algún derrumbe (Serra, 1924).
29
- Grupo Rivera de Hueznar (Villanueva del Río y Minas, Sevilla). Otra de estas largas estructuras filonianas se encuentran en el término de Villanueva del Río y Minas, en la sierra norte de la provincia de Sevilla, formada por dos estructuras principales, la de Piedra Resbaladiza-Manchallana y Puerto Cid, y otras menores, entre las que destaca el filón de Cerro de la Mina. Son yacimientos filonianos de sulfuros de cobre y sulfuros de hierro, en filones que no superan los 10 m de espesor (Schattner, Ovejero y Pérez, 2005).
Contienen vetas mineralizadas de menos de 1,5 m, y la mineralización está formada por veteado de cuarzo y siderita (carbonato de hierro), con pintos de sulfuros de hierro (pirita) y sulfuros de cobre-hierro (cal-copirita). En las zonas superficiales, que pueden llegar hasta los 10 m de profundidad, la meteorización ha formado un crestón oxidado donde predominan los minerales de la zona de oxidación, carbonatos de cobre y óxidos de hierro, aunque también pueden presentarse minerales primarios (pirita y calcopirita) preservados de la alteración dentro de los minerales oxidados. Lo interesante de esta formación, que puede hacerse extensible a otras estructuras filonianas de Ossa Morena, es que no presenta una zona de cementación de sulfuros secundarios y desde la zona de oxidación se pasa gradualmente a los sulfuros primarios.
El filón de Piedra Resbaladiza-Manchallana se encuentra asociado a la Falla de Arenillas y está formado por tres sectores filonianos disconti-nuos, Manchallana, Miraflores, Pilar de la Pepa y Piedra Resbadaliza. El hierro se presenta en forma de siderita, que ha sido alterada en la