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5 CHAPTER INSTRUMENT VALIDATION

5.5 Discussion

“El desarrollo emocional es algo adquirido con el transcurso de la vida de un individuo, no hay certeza de cuándo este desarrollo culmina pero lo cierto es que la base, es decir, la niñez influye de manera directa en este desarrollo tan importante”.13

Prestar atención a las necesidades emocionales es una tarea urgente dentro del contexto familiar, escolar y social, aprender determinadas habilidades emocionales en los primeros años de vida del niño es una garantía de éxito en el futuro desarrollo escolar y social.14

El correcto desarrollo emocional supone ser consciente de los propios sentimientos, estar en contacto con ellos y ser capaz de proyectarlos en los demás. Ser capaz de involucrarse con otras personas de forma adecuada relacionándose positivamente. Este desarrollo supone poseer una capacidad de empatía con los demás, de simpatizar, de identificación, de tener unos vínculos e intercambios de sentimientos muy satisfactorios. La consciencia de los propios sentimientos, su expresión correcta mediante la verbalización de los mismos ayuda a una más clara individualidad, a una aceptación propia, a una seguridad y autoestima correcta.15

Al pasar los años y la edad de los niños aumenta todas las emociones se expresan menos violentas, pues van aprendiendo a diferencias cuáles son los sentimientos de las personas hacia las expresiones emocionales violentas, inclusive las que son de alegría y de placer.

Estos cambios se deben, a los estados físicos de los niños en el momento de que se trate y sus niveles intelectuales y, en parte, a los aspectos ambientales. Las diferenciaciones se ven afectadas por reacciones sociales, a las conductas emocionales. Cuando esas reacciones sociales son negativas como en el caso del

13 Sáreli Díaz/ http://zip.rincondelvago.com/00004432 14

José Moreno Millan 29/06/2002 – El Desarrollo Emocional www.espaciologopedico.com/articulos2.php?Id

temor o la envidia, las emociones surgirán con menos frecuente y en forma controlada que lo que lo haría si la reacción social fuera más favorable.

Rasgos característicos de las emociones de los niños:

1. Emociones intensas: los niños pequeños responden con la misma intensidad un evento trivial que una situación grave.

2. Emociones aparecen con frecuencia: los niños presentan emociones frecuentes, conforme al aumento de su edad y descubren que las explosiones emocionales provocan desaprobación o castigo por parte de los adultos.

3. Emociones transitorias: el paso rápido de los niños pequeños de las lágrimas a la risa de los celos a cariño, etc.

4. Las respuestas reflejan la individualidad: En todos los recién nacidos es similar, pero gradualmente dejan sentir las influencias del aprendizaje.

5. Cambio en la intensidad de las emociones: las emociones que son muy poderosas a ciertas edades, se desvanecen cuando los niños crecen, mientras otras, anteriormente débiles, se hacen más fuertes.

6. Emociones se pueden detectar mediante síntomas conductuales: los niños pueden no mostrar sus reacciones emocionales en forma directa; pero lo harán indirectamente mediante la inquietud, fantasías, el llanto, malestar, dificultades en el habla.

Los niños y niñas expresan emociones acordes a su sexo, así el enojo se hace más evidente en los niños y en las niñas el temor, ansiedad y afecto. Podemos anotar algo importante que los celos y berrinches se dan de una manera más común e familias grandes y la envidia en las familias pequeñas.

El proceso de socialización comienza a partir del mismo momento del nacimiento. Es esta socialización un proceso interactivo por el cual el individuo satisface sus necesidades, aprende los elementos fundamentales de su cultura para que se produzca la adecuada integración del individuo a la vez que la sociedad se perpetúa y desarrolla.16

Los agentes que van a permitir al niño el aprendizaje de representaciones y conductas sociales son la familia, la escuela, los amigos, los medios de comunicación, etc.

En la evolución social del niño se distingue 2 fases:

Fase de transición (6-7 años; primeros años de escolarización). En este período la figura central o principal es el maestro y en segundo lugar sus compañeros. Al ingresar el niño a la escuela no se siente muy cómodo y alegre dentro del aula, no se encuentra afectivamente vinculado a la clase, pero poco a poco van formando grupos informales con una organización interna con sus diferencias y no tan estable.

Fase de configuración (8-10 años). En esta fase se da una mayor tranquilidad emotiva y múltiples adquisiciones psicológicas (capacidad para colocarse en el punto de vista de los demás y captar sus intenciones, capacidad crítica, etc.), facilita desarrollo de o de una cadena de procesos que van formando poco a poco la socialización del niño. Enunciaremos los siguientes:

Camaradería y amistad. Los niños se reúnen para realizar actividades que son propias de su edad, como deporte, juegos, etc.; además comparten intereses y preferencias; y las niñas buscan unirse para hacer amistad, aunque esta sea superficial.

Estructuración grupal de la clase. Por a la necesidad de cooperación entre los compañeros se da una mayor estructuración en la clase. Cada clase se diferencia ahora como unidad de las clases paralelas.

Pandillas o grupos de iguales. Forman este tipo de grupos niños de la misma edad y sexo. Lo característico de esta edad es el rechazo mutuo entre niños y niñas ya sea por motivos socio culturales o porque las niñas tienen una madurez temprana.

A partir de los 8 años se desarrolla el carácter democrático de la pandilla siendo un grupo en donde todos sus miembros opinan y el líder es elegido por sus cualidades sociales y realizan actividades como: juegos de todo tipo, excursiones, aventuras, etc.

Actitud crítica y objetiva.- el niño se vuelve más reflexivo sobre lo que hace y sobre las consecuencias de su conducta y actitud frente a los que le rodean. Empieza a perder espontaneidad pues le preocupa el qué dirán de las demás personas. Su comportamiento es más objetivo y crítico frente a sus padres, también se nota un debilitamiento de los lazos afectivos que le unían a sus progenitores, notándose un mayor desapego afectivo de una manera especial en los niños de 9 y 10 años.

A medida que su edad va avanzando, el desempeño del papel propio de su sexo se acrecienta cada vez más. Estas exigencias las interiorizarán los muchachos de esta edad corno normas que se fijan a sí mismos. El éxito que tenga en el cumplimiento de estas normas influirá en el grado en que su conducta será recompensada por la sociedad.