De las disciplinas científicas incluidas bajo el título genérico de ciencias naturales, la botánica ocupa sin duda un lugar relevante por el desarrollo que alcanzó en el siglo XVIII, en particular con la fijación de la nomenclatura botánica de Linneo a partir de la segunda mitad del siglo. No obstante, para entender el punto de madurez alcanzado en el XVIII debemos remontarnos un poco más en el tiempo.
Desde el siglo XVI, la actividad científica relacionada con las plantas estuvo unida a las expediciones a América, al Nuevo Mundo. Éstas dieron lugar a los primeros textos españoles relacionados con los descubrimientos42 cuyas primeras descripciones, crónicas de viajeros y conquistadores encontramos en la Historia general y natural de
las Indias (1535) de Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557). Sin embargo, los primeros “estudios científicos” se realizaron durante los años sesenta y setenta de esa centuria.
En palabras de L. Piñero, las obras43 que siguieron a la Historia general “influyeron de forma decisiva en los orígenes de la botánica y de la materia médica modernas”. No debemos olvidar que la botánica como disciplina científica se asociaba a la medicina y posteriormente a la farmacia. De la relevancia de estos trabajos dan cuenta las traducciones que de todos ellos se hicieron a los principales idiomas europeos, excepto de la obra de Hernández (1515-1587) Historia de las plantas de Nueva España (L. Piñero, 1994: 11).
Simultáneamente a esa producción, se realizaron traducciones de obras clásicas entre las cuales destaca la que hizo Andrés Laguna (1510-1559) de la Materia medica de Dioscórides. Su importancia como fuente para varias disciplinas científicas otras que la medicina es indudable44. La obra de Laguna se imprimió por vez primera en Amberes en 1555 y tuvo veintidós ediciones más en España hasta finales del siglo XVIII (L. Piñero, 1983, s.v. A. Laguna)
Además de las expediciones, uno de los focos principales para el desarrollo de la actividad científica fueron los jardines botánicos. Los científicos, necesitados de un espacio donde estudiar las nuevas plantas, fueron creando estos jardines durante los dos siglos que precedieron al XVIII. Las universidades se sumaron a esa tendencia y, por ejemplo, entre 1567 y 1583, se fundó en Valencia el primer jardín botánico de carácter universitario ligado a las investigaciones médicas. Según L. Piñero, éste representaba una de las utilidades de la botánica del momento y se convirtió en el “núcleo de cultivo de la botánica aplicada a la medicina” (L. Piñero, 1994: 16).
Ya en el siglo XVIII, los jardines botánicos acrecentaron su labor verdaderamente científica. Entre los jardines botánicos existentes destacó, el Jardín Botánico de Madrid cuyos sucesivos catedráticos desarrollaron, como veremos en las obras repertoriadas, la mayor actividad literaria sobre botánica dándole con ello mayor relevancia. El origen del Jardín Botánico de Madrid estuvo ligado al cambio político acaecido en la nueva centuria.
43 Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias occidentales de Nicolás Monardes
(1565-1574); Historia natural y moral de las Indias de José de Acosta (1590) y la Historia de las plantas de Nueva España de Hernández. Esta obra fue resumida y difundida tras la muerte del autor por A. Recchi (1628 - 1651) (L. Piñero, 1983: s.v. F. Hernández)
Con la llegada de la nueva dinastía Felipe V se trajo médicos y boticarios franceses uno de los cuales, Luís Riqueur, plantó un jardín botánico en el Soto de Migas Calientes, “la huerta donde luego se instalaría el Real Jardín Botánico de Madrid” (Puerto Sarmiento, 1988:32), cuya Real Orden de creación se firmó en 1755.
Este jardín nació como una institución científica, centro de investigación y de docencia destinada al cultivo de una de las ciencias más difundidas en Europa, la botánica. Debido a la vinculación de la misma con la medicina y la farmacia, todos los catedráticos de esta institución tuvieron una formación médica. El primero en dirigir la institución fue José Quer y Martínez45 (1695-1764), nacido en Perpiñán, cirujano de formación y muy relacionado con botánicos de Montpellier, Perpiñán y Barcelona.
1700-1750
La producción literaria, hasta 1750, fue escasa y se limitó a reediciones de autores del XVI como la publicación de la obra de Jerónimo Cortés Phisonomia y varios secretos
de naturaleza46 en Madrid en 1728 y en Barcelona en 1741; y del Dioscórides de Andrés Laguna por Francisco Suárez de Rivera (1680-1754), en 1733 y en 1738, como observamos en el cuadro XXVII. De este mismo autor cabe destacar su diccionario enciclopédico de ciencias médicas del que sólo se publicaron tres volúmenes correspondientes a las tres primeras letras del alfabeto entre 1730 y 1731.
Cuadro XXVII Tratados 1700-1750
1728 CORTES, Jerónimo. Fisionomía y varios secretos de naturaleza: contiene cinco tratados de materias diferentes, todos revestidos, y mejorados en esta ultima impression, à la qual se han añadido muchas cosas notables, y de mucho provecho, compuesto por Geronimo Cortes, natural de la Ciudad de Valencia. Madrid: Pedro Joseph Alonso y Padilla.
45 Citamos sus obras infra.
46 La primera edición data de 1597 y la última en 1906. Tuvo 66 reediciones en castellano, 1 en francés y
1730-1731 SUAREZ de RIBERA, Francisco. Clave medico-chirurgica universal y diccionario medico, chyrurgico, anathomico, mineralogico, botanico, zoologico, pharmeceutico, chymico, historico-phisico... su autor... Francisco Suarez de Rivera. 3 vols. Madrid: Viuda de Francisco del Hierro.
1733 DIOSCORIDES, Pedani. Pedacio Dioscorides Anazarbeo, annotado por el Doctor Andres Laguna...: nuevamente ilustrado, y añadido, demonstrando las figuras de plantas, y animales en Estampas finas, y dividido en dos Tomos. Su autor el Doctor Don Francisco Suarez de Ribera... Madrid: Alonso Balbas.
1738 SUAREZ de RIBERA, Francisco. Pedacio Dioscórides Anazarbeo... anotado por A. Laguna... Nuevamente ilustrado y añadido por… 2 vols. Madrid: Domingo Fernández de Arrojo.
1747 GARCIA HERNANDEZ, Francisco. Nuevo discurso de la generacion de plantas, insectos, hombres, y animales, su autor D. Francisco García Hernandez. Madrid: Miguel Francisco Rodríguez.
1750-1775
Otro de los elementos indispensables para el estudio científico de las plantas fue el sistema de clasificación que se debía adoptar. Fue un asunto polémico. Durante el siglo convivieron, como es sabido, dos métodos de clasificación, el de Joseph Pitton de Tournefort (1656-1708), botánico francés de finales del XVII y el método del botánico por excelencia del siglo XVIII, Karl von Linneo (1707-1778) que terminó por sustituir al anterior.
En 1751, el sistema de clasificación de las plantas adoptado por los botánicos españoles era todavía el de Tournefort, uno de cuyos defensores fue José Quer y Martínez. Entre 1762 y 1764, J. Quer escribió dos obras breves, dos Disertaciones: una versa sobre la uva y es de sólo 56 páginas y otra sobre la cicuta, de 43 páginas, como vemos en cuadro
infra.
Cuadro XXVIII Obras breves 1750-1775
1762 QUER y MARTINEZ, José. Dissertación Physico-Botánica sobre la passión nephrítica y su verdadero específico, la uva ursi o gayubas. Su autor D…. Madrid: Joaquín Ibarra.
1764 QUER y MARTINEZ, José. Disertación physico-botanica sobre el uso de la cicuta, donde se manifiesta qual sea la verdadera y de quien deben esperarse los maravillosos efectos que de su administración se experimentan... Madrid: Joaquín Ibarra.
1763 GOMEZ ORTEGA, Casimiro. Tratado de la naturaleza y virtudes de la cicuta, llamada vulgarmente cañaeja y de su nuevo uso en las curaciones de los esquiaros, cancros, cataratas, gota, y otras graves enfermedades… su autor don Casimiro Gómez Ortega…Madrid: Joaquín Ibarra.
1772 GOMEZ ORTEGA, Casimiro. Índice de las plantas que se han sembrado en el Real Jardín Botánico en este año de 1772, arreglado a los más acreditados botánicos. 1773 GOMEZ ORTEGA, Casimiro. Tabulae Botanicae: quibus classes, sectiones et genera
plantorum in institutionibus Tournefortianis tradit Synoptice exhibentur. Madrid: Joaquin Ibarra
Como vemos en el cuadro supra, el siguiente autor de este periodo fue G. Ortega, profesor del Jardín Botánico tras el fallecimiento de Barnadés, y miembro de la Real
Academia Médica Matritense. En 1763, publicó una memoria de cincuenta y dos páginas titulada Tratado de la naturaleza y virtudes de la cicuta, llamada vulgarmente
cañaeja y de su nuevo uso en las curaciones de los esquirros, cancros, cataratas, gota, y otras graves enfermedades... claramente vinculada a la medicina, al igual que las obras de Quer. Durante este periodo, G.Ortega escribió asimismo dos obras más basadas en los dos sistemas de clasificación existentes. El primero fue un Indice (1772) de las plantas cultivadas en el Jardín, según el método de Linneo ya asentado en España y el segundo, las Tablas botánicas (1773) de Tournefort, por su utilidad para la enseñanza.
Cuadro XXIX Tratados 1750-1775
1762-1764 QUER y MARTINEZ, José. Flora Española, o Historia de las plantas, que se crian en España. Su autor D.…. 4 vols. Madrid: Joaquín Ibarra.
1767 BARNADES, Miguel. Principios de botánica, sacados de los mejores escritores, y puestos en lengua castellana por el Doctor Don Miguel Barnades...; Parte primera. Con las estampas necesarias. Madrid: Antonio Pérez de Soto
1775 BOWLES, Guillermo. Introducción a la historia natural, y a la geografía física de España, por Guillermo Bowles. Madrid: Francisco Manuel de Mena.
José Quer y Martínez no sólo escribió textos breves. Cabe destacar su extensísima obra
Flora española ó Historia de las plantas que se crian en España, impresa en cuatro volúmenes de 1762 a 1764. En palabras de L. Piñero, esta obra constituye “un intento de sistematización [botánica], aunque en ocasiones adoleciera de falta de claridad” (1983: s.v. J. Quer). No obstante, L. Piñero destaca la formación botánica de Quer y su erudición a la vez que su fidelidad a las tesis de J.P. Tournefort y su rechazo y crítica al sistema de clasificación lineano47. Según L. Piñero, esto se debería a las críticas que el botánico sueco dedicó a los científicos españoles. La introducción del método de clasificación botánica de Linneo, no fue por lo tanto obra de Quer. La obra de Linneo fue introducida en España con la llegada de su discípulo, Pehr Löfling (1729-1756), en 1751 y con la publicación de los Principios de botánica sacados de los mejores
escritores, y puestos en lengua castellana por el Doctor don Miguèl Barnadès, de Miguel Barnadés48 (m.1771), editados en Madrid en 1767. Estos Principios se basan en la clasificación del sistema lineano. Según L. Piñero, se trata de una obra pionera en lengua castellana y representa una “síntesis con algunas aportaciones propias que le dan mayor interés […]” (1983: s.v. M. Barnadés).
Las traducciones
Uno de los cambios que trajo consigo el siglo XVIII, como es sabido, fue la llegada de una nueva dinastía a la corona española, los Borbones, y con ellos una nueva política científica. Según Puerto Sarmiento, se crearon “nuevas instituciones diferentes de la Universidad; los estudiosos [salieron] al extranjero [y se contrataron] a científicos y técnicos foráneos” (1988: 10), además de animar las expediciones científicas comunes entre varios países. La consecuencia lógica de estas relaciones fue la difusión de los conocimientos nuevos nacidos fuera de nuestras fronteras. De modo que las obras ya “clásicas” de la literatura botánica francesa fueron traducidas. Estas traducciones contribuyeron a la erudición en el campo estudiado y fueron asimismo una aportación importante a la creación del léxico especializado y a la lexicografía.
47 Para la introducción de Linneo en España, ver A. Lafuente (1996). 48 Profesor y director del Jardín Botánico tras la muerte de Quer en 1764.
En el ámbito de la lexicografía destacaremos, en primer lugar, la traducción realizada por el padre Terreros y Pando (en adelante Terreros) Espectáculo de la Naturaleza de Noël Antoine Pluche (1688-1761) en 16 volúmenes, publicada entre 1753 y 1755 a partir de la cual “anotó unas 1500 palabras y elaboró varios índices que le sirvieron de experiencia y fuente para la redacción de [su] Diccionario” (San Vicente, 1994: 139).
Cuadro XXX Traducciones 1750-1775
1753-1758 PLUCHE, Noël Antoine. Espectaculo de la Naturaleza o conversaciones acerca de las particularidades de Historia Natural ... escrito en idioma francés por el Abad M. Pluche; y traducido al castellano por el P. Estevan de Terreros y Pando... Madrid: Gabriel Ramírez.
1772 DUHAMEL du MONCEAU, Henri-Louis. Disertacion acerca de los métodos botánicos escrita en frances por... Duhamel du Monceau; y traducida é ilustrada con varias notas por... Casimiro Ortega... Madrid: Joaquín Ibarra.
La segunda obra del cuadro XXX es la traducción del primer capítulo de la Physique
des arbres de Duhamel, Dissertation sur les méthodes de botanique. En ella, se revisaban los distintos métodos botánicos conocidos hasta el momento entre los cuales, los de Tournefort y Linneo. La función de dicha Dissertation era dar a conocer la nomenclatura y ofrecer las herramientas necesarias a los nuevos botánicos para su formación.
LA NOMENCLATURE est, comme nous l’avons dit dans la Préface, la véritable clef de la Botanique ; & ce n’est que par son moyen, que ceux qui se livrent à l’étude de cette science, peuvent s’entendre & se communiquer les observations qu’ils ont faites sur les plantes. Or comment la Nomenclature pourroit-elle s’apprendre autrement que par une méthode qui, en établissant des divisions générales & des subdivisions particulieres, mette les commençants en état de ranger les especes qu’ils rencontrent […]. C’est ainsi qu’on peut parvenir à contracter avec les plantes cette habitude qui forme le vrai Botaniste (Duhamel du Monceau, 1758:xxix)
1775-1808
En el último tercio del siglo, se produjo una eclosión de publicaciones sobre botánica, las Sociedades Económicas y las Academias de medicina fueron las instituciones encargadas de publicar los trabajos sobre botánica así como la revista Anales de
ciencias naturales creada y dirigida por A.J. Cavanilles.
La Real Sociedad de Medicina de Sevilla se encargó de publicar las investigaciones realizadas por Pedro Abad entre 1787 y 1792 como observamos infra
Cuadro XXXI
Memorias y publicaciones en revistas
1787 ABAD, Pedro. “Discurso preliminar sobre el origen, progresos y necesidad de la Botánica para dar principio a las lecciones de esta Ciencia”. En Memorias de la Real Sociedad de Medicina y demás Ciencias de Sevilla, IV, 1787, pp. 1-40. Sevilla: Josef Padrino y Solís.
1791 ABAD, Pedro. (1791) “Sobre algunas plantas de nuestro jardín, por Pedro Abad”. En Memorias de la Real Sociedad de Medicina y demás Ciencias de Sevilla, IX, 1797, pp.234-255. Sevilla: Josef Padrino y Solís.
1792 ABAT, Pedro. (1792) Disertacion botanica de la verdadera descripcion de una planta conocida nuevamente con el nombre de Clarisia volubilis... por D. Pedro Abat. Sevilla 1790 GARCÍA de la HUERTA, LUIS. Discurso fisico-anatómico sobre las plantas dirigido a
los agricultores y presentado a la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Segovia, por Don Luís García de la Huerta. Segovia: Antonio Espinosa.
1802 LAGASCA y SEGURA, Mariano. (1802) “Descripción de algunas plantas que colectó Guillermo Thalacker en sierra Nevada por Mariano Lagasca y Joseph Rodríguez”. En Anales de Ciencias Naturales, tomo V, 1802, pp.263-295.
1803 LAGASCA y SEGURA, Mariano. (1803) “De las plantas que el ciudadano Augusto Broussonet colectó en las costas septentrionales de la Africa y en Canarias. Mariano Lagasca y Josef Rodriguez. En Anales de Ciencias Naturales, tomo VI, 1803, pp 138- 158. Madrid: Imp. Real
Además de la medicina y la farmacia, el estudio de la botánica tuvo su aplicación práctica en la agricultura, como observamos en la memoria que Luís García de la Huerta publicó en Segovia (1790).
Esta obra breve (98 páginas) estaba dirigida a los agricultores y fue editada por la
Sociedad de Amigos del País de Segovia. Las dos últimas memorias repertoriadas en el cuadro XXXI están firmadas por Mariano Lagasca (1776-1839) cuya obra fue publicada en su mayoría en el siglo XIX, razón por la cual sólo hemos incluido en nuestro repertorio estas dos obras breves, la “Descripción de las plantas[…] de Guillermo Thalacker” de 1802 y las de Broussonet de 1803. Ambos trabajos fueron publicados en la revista Anales de Ciencias Naturales, vinculada a Cavanilles
Cuadro XXXII Tratados 1775-1808
1787 SARMIENTO, Martín. Disertacion sobre las virtudes maravillosas y uso de la planta llamada Carqueixa: conocida en Galicia por este nombre... escribióla... Fr. Martin Sarmiento... en el año de 1749. Madrid: Pantaleon Aznar.
1788 ANONIMO. Fundamentos botánicos de Cárlos Linneo: que en forma de aforismos exponen la teoría de la Ciencia Botánica. Madrid: Imp. Real
1788- AVELLAR BROTERO, Félix de. Compendio de botánica... Félix Avellar Brotero. Lisboa: Paulo Martín.
1794 BALMIS, Francisco Javier. Demostración de las eficaces virtudes nuevamente descubiertas en las raices de dos plantas de Nueva-España, especies de ágave y de begónia para la curación del vicio venéreo y escrofuloso... por... Francisco Xavier Balmis... Madrid: Joaquín Ibarra.
1800 COLMEIRO, Miguel. Investigaciones sobre la antigua madera conocida en Sevilla por el nombre de Alerce..., Miguel Colmeiro. Sevilla: Imp. del Conciliador.
1803 HERNANDEZ de GREGORIO, Manuel. Diccionario elemental de farmacia, botanica y materia médica ó aplicaciones de los fundamentos de la química moderna á la farmacia en todos sus ramos: aumentado con una nomenclatura moderna muy abundante... su autor Don Manuel Hernandez de Gregorio... 3 vols. Madrid: Imp. Real
De los seis títulos del cuadro XXXII destacaremos el Compendio de botánica del botánico portugués, Félix de Avellar Brotero (1744-1828) publicado en Lisboa en 1788, que contiene un diccionario de botánica en su segundo volumen.
Las dos obras siguientes están destinadas a la medicina o farmacia: Demostración de las
eficaces virtudes nuevamente descubiertas en las raices de dos plantas en Nueva- España, especies de ágave y de begónia para la curación del vicio venéreo y escrofuloso […] de F. Balmis (1753-1819) (347 p.) que publicó en Madrid J. Ibarra. Este trabajo fue fruto de su estancia en Méjico donde, por su condición de cirujano, estuvo al cargo de la sala de enfermos venéreos del Hospital de San Andrés de la capital mejicana (L. Piñero, 1983: s.v. Balmis). La segunda obra es el Diccionario elemental de
farmacia, botanica y materia médica de Hernández de Gregorio.
Como ya hemos dicho, en este apartado hemos variado levemente el esquema de presentación de las obras. Hemos agrupado la bibliografía por autores, además de por tipo de textos, debido a la importancia de los mismos pues todos fueron catedráticos y directores del Jardín Botánico de Madrid. Presentaremos en primer lugar, las obras breves y en segundo lugar, los tratados de cada autor. El primero de este apartado es G. Ortega del que ya hemos nombrado alguna de sus obras.
CASIMIRO GÓMEZ ORTEGA (1741-1818)
En el siglo XVIII, las expediciones botánicas a Ultramar adquirieron una gran relevancia para el estudio de la botánica49. En ellas se recogían las plantas y se traían a los jardines botánicos de la península para su estudio. Una de las preocupaciones de dichas expediciones, como era lógico, era la conservación de las plantas durante el viaje. G.Ortega publicó en 1779 una obra de 70 páginas sobre ese tema: Instrucciones
sobre le modo de transportar plantas vivas. En ella, se instruía sobre el modo de transportar las plantas vivas por mar y tierra. Aunque cabe destacar que no fue lo único que se publicó al respecto pues, anteriormente, en 1752, Duhamel había publicado asimismo un texto sobre el mismo tema: Avis pour le transport par mer des arbres, des
plantes vivaces, des semences et de diverses autres curiosités d’histoire naturelle.
Finalmente, la última obra breve repertoriada de G.Ortega es un estudio de 34 páginas sobre la malagueta o pimienta de tabasco, como observamos en el cuadro infra.
Cuadro XXXIII
C. GOMEZ ORTEGA (obras breves)
1779 GOMEZ ORTEGA, Casimiro. Instrucción sobre el modo mas seguro y económico de transportar plantas vivas por mar y tierra a los paises mas distantes: ilustra con láminas: añádese el metodo de desecar las plantas para formar herbarios, por Casimiro Gomez Ortega. Madrid: Joaquín Ibarra.
1780 GOMEZ ORTEGA, Casimiro. Historia natural de la malagueta ó Pimienta de Tabasco: y noticia de los usos, virtudes y exención de derechos de esta saludable y gustosa especia,