• No results found

3 2 MATERIALS AND METHODS

3.4 DISCUSSION

"DATOS ETNOGRÁFICOS EN LA ANTROPOLOGÍA SOCIAL INGLESA"187.

En este texto me ocupo de los cambios en la utilización de los datos etnográficos de campo en los análisis hechos por antropólogos británicos. Empezaré por hacer dos advertencias. En primer lugar, de ninguna manera quiero implicar que los desarrollos de que me ocupo representen los únicos nuevos métodos de análisis fructíferos sobre la materia: la antropología social, como todas las ciencias, tiene que desarrollarse explotando muchas teorías y líneas de análisis. En segundo lugar, dada la limitación de espacio, no puedo ocuparme de muchas de la influencias que han dado lugar a este concreto desarrollo, ni de los estimulantes trabajos de estudiosos de otros países europeos que no son Inglaterra, o de América y otros lugares. Mi propósito es sólo ocuparme de Inglaterra.

La moderna antropología británica estuvo dominada durante muchos años por Bronislaw Malinowski y A. R. Radcliffe-Brown. Radcliffe-Brown proporcionó la perspectiva teórica más fructífera, aunque los antropólogos ingleses han ido mucho más allá del punto por él alcanzado. Sin embargo, considero a Malinowski el verdadero padre de la moderna antropología inglesa. La teoría es un aspecto de la ciencia; otro igualmente importante es el tipo de datos que se someten al análisis teórico. En esto Malinowski produjo un cambio revolucionario en la materia, aunque estudiosos de otros países trabajaran según las mismas líneas. La larga residencia de Malinowski en las Trobriand y el hecho de que trabajara mediante la lengua trobriandesa le permitieron hacer observaciones sobre la vida social que eran absolutamente distintas, cualñitativamente, de las observaciones hechas por los viajeros casuales que habían atravesado los países coloniales, e incluso de las hechas por misioneros y administradores que trabajan entre las gentes de una determinada colonia. El cambio en la naturaleza de sus datos ha tenido una profundo efecto sobre su propio

187 Este texto fue originalmente leído en el Congreso Internacional celebrado en Stresa en 1959. La

traducción al español que aquí se ofrece, de Antonio Desmonts, Helena Valenti & Manuel Uría, es tomada de J. R. Llobera, comp.: "La antropología como ciencia", Barcelona, Anagrama, 1975: 141-152.

pensamiento y, por tanto, sobre la materia. Puedo ilustrar brevemente lo dicho comparando dos de sus libros con una obra que todavía es un gran clásico de la etnografía, The Life of a South African Tribe, de Henri A. Junod, sobre los tsonga de Mozambique. En este libro, en su descripción del ciclo de vida de un hombre, Junod dedica 151 páginas a las ceremonias por las que pasa el hombre desde antes de su nacimiento (incluyendo los tabús del embarazo que observa la madre) hasta después de su muerte, incluyendo su carrera como espíritu ancestral. Contra estas 151 páginas sobre ritual, Junod tiene cinco páginas sobre el crecimiento y siete páginas sobre la edad madura y la vejez. Por supuesto, en otras secciones dle libro obtenemos información sobre la actividad secular; pero también éstas están sobrecargadas de descripciones de ritual. Podemos confrontar con el reparto del espacio dado por Junod a la descripción de lo que consideraba importante, los dos libros de Malinowski Sexo y represión en la sociedad salvaje y La vida sexual de los salvajes. Estos libros están repletos de detallada información sobre cómo crecen los muchachos y las muchachas, sus relaciones con los parientes, las relaciones entre los esposos, etc.; y a diferencia de Junod, malinowski no hace descripciones a nivel de la cultura, las costumbres, el ritual y la creencia. Se ocupa de cómo estas gentes crecen en una sociedad con una culturaconcreta y cómo usan esta cultura y se rebelan contra ella. La diferencia en el tipo de datos y análisis que proporcionan Malinowski y Junod resulta más sorprendente si recordamos que Junod estaba muy influido por los antropólogos teóricos de los países metropolitanos, especialmente por la escuela francesa de Durkheim, pero también por Van Gennep, Frazer y Tylor. Su progreso a lo largo de los veinte años y pico que vivió entre los tsonga aparece claro si comparamos su Les Ba-Ronga, escrito en 1898, con The Life of a South African Tribe, publicado por primera vez en 1913.

Llego tan lejos como a decir que el tipo de datos recogidos por Malinowski distancía completamente a la antropología, en su aspecto de ciencia, de su propia línea de antepasados, aunque ésta continúe influyendo en sus intereses y en sus preocupaciones teóricas. Los datos de Malinowski eran afines al material bruto del novelista, el dramaturgo, el biógrafo y el autobiógrafo, inspirados todos directamente en la vida social más bien que en los hechos que el antropólogo social del siglo XIX y principios del XX tenía a su disposición. Pues, estos hechos sobre los que habían

trabajado Durkheim, Tylor, Frazer e incluso Maine y Morgan, consistían en observaciones superficiales recogidas en gran medida a través de intérpretes, de personas que hacían observaciones no coordinadas sobre la vida tribal. Incluso la expedición de Haddon, en 1898, y la posterior de Rivers entre los todas, de Seligman entre los veddah y finalmente de Radcliffe-Brown entre los andamaneses y australianos, carecían de la profundidad, complejidad y amplitud de las descripciones de Malinowski.

Malinowski se ocupa explícitamente de la diferencia entre sus datos y los que utilizaban sus predecesores. De hecho, en algunos aspectos, planteó y ganó una importante batalla, durante la que elevó el trabajo de campo etnográfico a un arte profesional. Esta batalla consistía en estabvlecer que la vida primitiva y las instituciones primitivas eran más complejas, mucho más complejas, de lo que habían pensado los teóricos anteriores. No necesito elaborar aquí este punto. La tragedia personal de Malinowski fue que continuó luchando en esta misma batalla, después de haberla ganado, contra sus sucesores, los alumnos a quienes él mismo había entrenado para recoger datos similares a los suyos; y que se vio tan envuelto en corregir las simplistas opiniones erróneas de especialistas en otras disciplinas sociales sobre la sociedad primitiva, que aprendió poco de estas disciplinas. Noes el primer gran científico que ha quedado atrapado en su propio primer estallido de originalidad; pero esta historia queda fuera del análisis presente. He citado la sobresaliente contribución de Malinowski en el sentido de que proporcionó un microscopio sociológico para situar los desarrollos más recientes dentro de la perspectiva histórica.

En la introducción de su primer libro, Los argonautas del Pacífico, Malinowski pedía tres tipos de pruebas: la delimitación de la organización de la tribu y de la anatomía de su cultura mediante una concreta documentación estadística; la descripción de los imponderables de la vida real; y la recolección de documentos de la mentalidad indígena. Resumía muchos de estos hechos en casos, que debían citarse continuamente para hacer válidas todas las afirmaciones generales. En este escrito, me ocupo de un cambio en la utilización de los casos. Desde luego, en los libros escritos por Malinowski y sus sucesores, los métodos no son tan simples como mis

exposiciones de ellos; sin embargo, estos métodos exhiben una similitud general, que yo denomino el método de la ilustración adecuada.

Malinowski y la siguiente "generación" de antropólogos, en la que me incluyo, utilizaron los llamados casos de dos formas. Hacíamos gran cantidad de observaciones sobre cómo realmente se comportaban los sujetos, recojíamos genealogías y censos, hacíamos diagramas de aldeas y huertos, escuchabamos los casos y peleas, obteníamos comentarios de todos estos incidentes, recogíamos textos de los informadores sobre costumbres y rituales, y descubríamos sus erspuestas a casos planteados. A partir de esta gran masa de datos, analizabamos un esbozo general de la cultura o sistema social, según nuestra principal inclinación teórica. Luego utilizabamos los casos aptos y apropiados para ejemplificar costumbres concretas, principios de organización, relaciones sociales, etc. Cada caso se seleccionaba por su adecuación para un determinado punto del argumento; y los casos que aparecían muy próximos en la argumentación podían proceder de acciones o palabras de grupos o individuos completamente distintos. No había una conexión regularmente establecida entre la serie de incidentes de los casos citados en los distintos puntos de nuestros análisis, aunque cuando se utilizaban incidentes que afectaban a las mismas personas en distintos puntos, los antropólogos cuidadosos hacían referencias cruzadas. Cito un ejemplo en que no se hizo esto procedente de The Kalingas, de Barton. Al principio del libro se nos dice que, según las leyes de la caza, un cerdo pertenece en primer lugar a la aldea cuyos perros ojean al cerdo. Esto se ejemplifica con un caso en el que, mientras los cazadores de la aldea A persiguen a un cerdo, los perros y los cazadores de la aldea B lo matan. Cuando la aldea A reclamó el cerdo, la aldea B afirmó que sus perroos habían ojeado al cerdo, de lo que se siguió una lucha en la que murieron varios hombres. Muchas páginas más adelante, en una ejemplificación de la ley de la tenencia de la tierra, tenemos noticia de que estas dos aldeas sostenían una venganza de sangre por un trozo de tierra. De este modo, parece como si el incumplimiento de las leyes de la caza por parte de la aldea B formara parte del proceso total de relaciones entre las aldeas; y el caso citado a propósito de la ley de la caza adquiere una perspectiva completamente distinta. he utilizado este ejemplo porque es el más sencillo que conozco de una debilidad metodológica general de toda una serie de libros,

incluyendo los míos. No dispongo de espacio para citar ejemplos más complejos procedentes de otras obras.

En este ejemplo, el método de la ilustración adecuada es correcto si estamos interesados en esbozar las costumbres y la cultura, e incluso la morfología social, de la sociedad kalinga; evidentemente es incorrecto si estamos tratando de analizar el proceso total de la vida social kalinga.

Los antropólogos de mi generación utilizaron también los casos de forma ligeramente distinta. A veces describían primero un caso y luego extraían de él una regla general de costumbre o de relación social. Evidentemente, cuando más complejo era el caso, más podía sacarse de él. Un ejemplo simple es el análisis de Malinowski de la utilización del lenguaje en la pesca trobriandesa. Ejemplos más complejos proporcionan los análisis de Fortes de una ceremonia colectiva de pesca188 y de los

grandes festivales de la cosecha de los tallensi189. Yo mismo utilicé una serie compleja

de acontecimientos, principalmente la inauguración ceremonial de un puente recién construido, para ejemplificar hasta qué punto los zulúes y los blancos estaban envueltos en un único sistema social y demoler el ataque de Malinowski a Fortes y Schapera por adoptar este punto de vista190. A estos acontecimientos complejos los

denominabamos situaciones sociales y utilizabamos las acciones de los individuos y los grupos dentro de estas situaciones para exhibir la morfología de la estructura social. Pero lo que seguiamos tratando de presentar era la morfología social.

Permítaseme decir de una vez que yo creo que ésta ha sido una etapa importante en el desarrollo de la antropología social y de nuestros conocimientos sobre los pueblos tribales. Enfrentados a la enorme variedad de relaciones ecológicas, de formas de agrupamiento, y de cultura, teníamos que conseguir una morfología sistemática de las formas de la sociedad tribal; y al hacer esto, hemos desarrollado el análisis monográfico hasta llevarlo a una alta cima de calidad. Las monografías de este periodo son avances sorprendentes sobre todo lo anteriormente escrito acerca de los pueblos

188 M. Fortes: "Communal Fishing and Fishing Magic in the Northern Territories of the Gold Coast", JRAI,

Vol. LXVII, 1937.

189 M. Fortes: "Ritual Festivals and Social Cohesion in the Hinterland of the Gold Coast", American

Anthropologist, Vol. XXXVIII, No. 4, 1936.

190 M. Gluckman: "Analysis of a Social Situation in Modern Zululand", Rhodes-Livingstone Paper No. 28,

tribales e iluminan en términos teóricos generales toda una serie de problemas de las ciencias políticas, económicas y jurídicas, y de las relaciones familiares y de parentesco, del ritual y de la magia. Pero pocas dudas hay de que los antropólogos más jóvenes, a quienes nosotros hemos enseñado desde la guerra, encontraron debilidades en nuestro método. reclaman todavía más materiales de casos, como hacía Malinowski en su introducción de los Astronautas. Mi opinión es que reclaman un tipo completamente distintos de material de casos.

Esta demanda de material de casos es notable, por ejemplo, en el penetrante análisis de Freedman de las fuentes publicadas, que incluyen los libros de los antropólogos chinos preparados en Occidente sobre el linaje en el sureste de China191.

Aparece en el análisis crítico de M. G. Smith192 de los análisis de los sistemas de linaje

que hicieron tales avances desde la época en que Evans-Pritchard, Firth y Fortes establecieron por primera vez nuestro conocimiento de ellos. Evidentemente, un buen caso puede iluminar el funcionamiento de un sistema social de una forma que no puede conseguirse mediante exposiciones morfológicas. desgraciadamente, Evans- Pritchard fue incapaz de facilitar un sólo caso de iniciación o arreglo de una venganza de sangre entre los nuer con detalle; el análisis de Colson193 de tal caso entre los tonga

de Rhodesia septentrional arroja considerable luz sobre el sistema social nuer.

Pero incluso el análisis de Colson del arreglo de un solo caso real de homicidio de una sociedad que practica venganza de sangre no proporciona el tipo de análisis que presenta la utilización más completa del método de los casos. Esta nueva clase de análisis trata cada caso como una etapa de un proceso continuado de relaciones sociales entre personas y grupos concretos en un sistema social y una cultura. La negativa de una aldea kalinga a reconocer la ley de la caza se relaciona con un estado continuado de venganza de sangre con otra aldea, posiblemente consecuencia de una disputa sobre la tierra, posublemente esta misma envuelta en un estado sistemático de venganza de sangre. Colson, es cierto, se ocupaba dentro de los límites de un artículo en mostrar la clase de mecanismos inherentes a la cultura tonga que tienden a llevar a

191 M. Freedman, Lineage Organization in Southeastern China, London School of Economics

Monographs in Social Anthropology, No. 18, 1958.

192 M. G. Smith: "Government and Politics in Lineage Systems", JRAI, Vol. LXXXVII, 1957. 193 E. Colson: "Social Control and Vengeance in Plateau Tonga Society", Africa, Vol. XXIII, 1953.

un acuerdo después de un homicidio, y yo la estoy utilizando aquí malintencionadamente para ilustrar mi punto metodológico: que consiste en que un análisis completo continuaría trazando relaciones dentro de los grupos específicos implicados, retrocediendo en el tiempo y luego avanzando, si es posible. Pues considero que la utilización más fructífera de los casos consiste en tomar una serie de incidentes concretos que afectan a las misma spersonas o grupos, a lo largo de un periodo de tiempo extenso, y mostrar cómo estos incidentes, estos casos, están relacionados con el desarrollo y cambio de las relaciones sociales entre tales personas y grupos, actuando dentro del entramado de su sistema social y su cultura. Cuando este método se ha aplicado a las monografías utilizando el método de las ilustraciones adecuadas, emerge un cuadro completamente distinto del sistema social: más complejo, menos rígido, menos altamente interconectado. El análisis de Freedman del linaje en el sureste de China se basa por tanto en la reunión de datos sobre personas que están diseminadas por todas sus fuentes originales. Worsley194, al reunir de este

modo los ejemplos individualmente citados en los análisis de Fortes de los tallensi, ha presentado un análisis de distinto peso y, en mi opinión, más penetrante de esa sociedad. Singh, en una tesis inédita sobre la organización política del anillo del kula, ha reunido de forma similar incidentes citados como ilustraciones individuales en el

corpus de Malinowski sobre los Trobriand y en el libro de Fortune sobre Dobu, para proporcionarnos una comprensión mucho más profunda195. Muestra, por ejemplo, que

un trobriandés no ayuda a su hijo en el kula solamente por afecto paternal: pues, las relaciones kula sólo son uno de los tipos de relaciones de la sociedad trobriandesa que separan a los individuos de los grupos corporativos del matrilinaje. Estos vínculos individuales quedan asociados con otras líneas de filiación distintas de la corporativa de la matrilinealidad: de ahí que padre e hijo estén vinculados con el kula. Esto nos hace recordar inmediatamente cómo Fortes mostraba para los tallensi que, en el proceso inverso, es la matrilinealidad lo que distingue a los individuos dentro del patrilinaje, y la primera emergencia individual de un varón en cuanto propietario-detentador va asociaoda a los regalos del hermano de su madre.

194 P. M. Worsley: "The Kinship System of the Tallensi: A Reevaluation", JRAI, 1956.

Estoy defendiendo que, si queremos penetrar con más profundidad en el verdadero proceso mediante el cual las personas y los grupos viven juntos en un sistema social, bajo una cultura, tenemos que utilizar una serie de casos conectados ocurridos dentro de la misma área de la vida social. Yo creo que esto alterará en gran medida nuestra visión de algunas instituciones y profundizará nuestra comprensión del significado de todas las costumbres. Permitirá que el objeto de la antropología social englobe todo lo que Malinowski descartaba como peleas accidentales y diferencias personales de temparamento; aportará a los análisis monográficos algo de la penetración que Freud aportó al estudio de la personalidad humana y algo de la profundidad que puede necontrarse en la novela, pero no en el análisis científico. La prueba de este método consiste en su aplicación al trabajo ya hecho, y he citado estudios publicados por jóvenes antropólogos que ponen en claro que el método supera esta prueba. En mi propio departamento hemos aplicado el método a toda una serie de trabajos de antropólogos mayores y siempre hemos encontrado que podíamos salir con más comprensión y, sobre todo, con más problemas que exigen nuevos datos de investigación de campo y posteriores análisis. Una medida de la capacidad de estos antropólogos mayores es que proporcionan datos que permiten este nuevo análisis de su trabajo. Soy uno de ellos, así que introduciré los últimos ejemplos con una crítica de mi propia obra The Judicial process among the Barotse of Northern Rhodesia. Puedo tomar este libro como un buen ejemplo dela obra de mi generación porque las críticas me lo permiten. Intenté en este libro analizar los modos de pensamiento de los jueces barotse al decidir un caso, y relacionar estos modos de pensamiento con los transfondos económicos y sociales en general de la vida barotse. Cuando hubo acabado el libro, comprendí que había hecho una importante contribución al problema