CHAPTER 3. PHASE TWO: EXPLORING HOW AUSTRALIAN
3.5 Discussions and future research
Características del código braille
El conocimiento del cuerpo disciplinar por parte del docente es una condición que hace posible el diseño y desarrollo de estrategias didácticas significativas para los alumnos.
En el proceso de alfabetización de niños ciegos se ponen en juego el conocimiento del sistema de lectura y escritura y el código braille. Haremos referencia a las características de este código.
El braille es un código en relieve basado en seis puntos perceptibles por la yema de los dedos. Están organizados espacialmente por una configuración de dos hileras de tres puntos cada una, cuya combinación produce diversos caracteres, que suman 63. El carácter formado por la totalidad de los seis puntos se denomina signo generador: a la izquierda, el uno arriba, el dos en medio y el tres abajo. A la derecha, el cuatro arriba, el cinco en medio y el seis abajo.
Series braille
Las 63 combinaciones posibles del código braille pueden distribuirse en siete series, es decir, siete agrupamientos de configuraciones, que poseen características comunes. Se trata de cinco series de diez configuraciones cada una, una sexta serie de seis configuraciones y una séptima serie de siete configuraciones. Existen, según las diferentes bibliografías, otras agrupaciones posibles, pero la presentada aquí da cuenta de la estructura lógica que posee el Sistema braille: un orden interno que facilita la comprensión global del código y la memorización de sus símbolos.
Ǧ Primera serie: serie matriz o primitiva, comprende las grafías correspondientes a las diez pri- meras letras del alfabeto. Se representa con alguno de los cuatro puntos de “arriba”: 1,2,4,5. No se utilizan los puntos inferiores: 3,6
Ǧ Segunda serie: resulta de añadir a la primera serie el punto 3. No se utiliza, en ningún caso, el punto 6.
Ǧ Tercera serie: es el resultado de añadir a la primera serie los puntos 3,6, que es lo mismo que decir que se agrega el punto 6 a la segunda serie.
Ǧ Cuarta serie: resulta de agregar a la primera serie el punto 6.
Ǧ Quinta serie: se desplazan hacia “abajo” las configuraciones correspondientes a la primera serie. Se representa con alguno de los puntos de “abajo”: 2,3,5,6. No se utilizan los puntos 1,4. Ǧ Sexta serie: resulta de las configuraciones obtenidas al combinar el punto 3 con todas las posibles ubicaciones de los puntos de la derecha del cajetín, a excepción de las que ya se encuentren formadas en series anteriores.
Ǧ Séptima serie: resulta de agrupar de diferentes formas, los puntos del lado derecho del ca- jetín.
Polisemia
Los 63 caracteres ofrecen una signografía completa y suficiente para la representación gráfica de contenidos diversos. Con las diferentes combinaciones pueden representarse letras del alfabeto, signos ortográficos, sintácticos, simbología matemática, notación musical, letras de otros alfabetos,
etcétera. Una de las particularidades del código es la polisemia, ya que, según el contexto, un mismo signo puede tener diversos significados: ya sea un signo alfabético, ortográfico, sintáctico, matemá- tico, estenográfico o musical.
Signos particulares del código
Existen signos particulares del código braille: signo de número, signo de mayúscula, vocales acen- tuadas, que no existen en el sistema de escritura convencional.
Sg. mayúscula Sg. Número á é í ó ú
Características especiales de algunos símbolos
Otra de las particularidades está dada por las características de ciertas letras: de estructura espacial simple, en espejo, con escritura semejante o rotadas.
Letras de estructura espacial simple a l b c p
a l b c p
Letras en espejo (ejemplos) e i d f h j
e i d f h j
Letras de escritura semejante (ejemplos) p m n v u s t
p m n v u s t
Letras rotadas (ejemplos) ) Q # P ! n
ú q nº p é n
Complemento
Cada una de las 63 configuraciones braille posee un signo complementario. Es decir que se pueden juntar pares de símbolos que, juntos, formen un signo generador.
M1,3,4 42,5,6 Juntos forman: 1,2,3,4,5,6 =
Orientaciones para la construcción
de un Proyecto Curricular Institucional de braille
Una trayectoria educativa integral presupone la toma de decisiones sobre el momento actual del proceso educativo de un niño, pero también implica decisiones que trascienden ese momento. Por lo tanto, se presenta un diseño sobre los momentos en el proceso de la apropiación del sistema de lectura y escritura mediante el código braille.
Consideraciones generales
Partiendo de los conceptos de atención temprana y educación permanente, el Proyecto Curricular Institucional correspondiente al Área de Braille estará dirigido a un amplio espectro de alumnos: desde niños de tres años que se inician en la lectura y escritura, alumnos integrados en Educación
Primaria y Secundaria, alumnos que concurren a la sede de la escuela de educación especial, per- sonas adultas en su fase de rehabilitación, personas con visión interesadas en el tema: familiares, otros docentes, comunidad, etcétera.
La organización fue diseñada sobre la base de seis ejes de trabajo, que podrán dar estructura al Diseño Curricular de braille y permitirán la agrupación de los alumnos según sus necesidades peda- gógicas en función del nivel en que se encuentran con respecto a la apropiación del sistema braille.
1. Iniciación a la lectura y escritura braille 2. Área de Prácticas del lenguaje - braille 3. Braille integral
4. Estenografía braille 5. Braille para adultos
6. Talleres de braille abiertos a la comunidad
1. Iniciación a la lectura y escritura braille
Dirigido a alumnos ciegos en el Nivel Inicial.
En este período los niños comienzan a tomar contacto con su propio código de escritura y con los recursos que le permiten producirla. Al finalizar esta etapa, los alumnos ciegos podrán asignar un valor simbólico a producciones gráficas producidas por sí mismos y por otros, además de dife- renciar producciones escritas en braille de aquellas que no lo están. Desarrollarán nociones básicas espaciales, de cantidad, de cualidades, para el dominio de aquellas que intervienen en la estructura del sistema braille y se iniciarán en el manejo de la máquina de escritura braille.
2. Área de prácticas del lenguaje - braille
Dirigido a alumnos ciegos que cursan Primer Ciclo de Educación Primaria.
En este período de alfabetización inicial se produce una articulación entre las áreas de Braille y Prácticas del lenguaje, ya que el sistema de lectura y escritura es el mismo tanto para niños ciegos como para niños con vista. Como expresamos anteriormente, ambos realizan un proceso similar de apropiación al tratar de comprender el sentido de la lectura y la escritura. Se trata, básicamente, de la apropiación del sistema de lectura y escritura: de allí la necesidad de integrar y la imposibilidad de concebir en forma aislada las áreas de prácticas del lenguaje y braille.
3.Braille integral
Dirigido a alumnos que se encuentran cursando la escolaridad partir de 4º año de Educación Pri- maria.
Una vez que los niños ciegos han logrado el dominio de las habilidades básicas de lectura y escritura braille, es necesario que la intervención educativa se oriente hacia otros aspectos: la cons- trucción de textos, ortografía y lectura, en un marco en el que la lectura y la escritura sean prácticas vivas, y leer y escribir sean instrumentos que permiten repensar el mundo y reorganizar el propio pensamiento.
4.Estenografía
Dirigido a alumnos que han logrado la adquisición del braille integral grado 1.
El sistema braille integral posee limitaciones derivadas del espacio que ocupan los signos en relieve, sumados a la cantidad de hojas que requiere (lo que hace aumentar en grandes proporciones el volumen de los textos en braille) y el tiempo que demanda la escritura. Una vez que el alumno ciego accede al dominio de la lectura y escritura braille (Grado I) se hace necesario el uso de métodos de abreviación mediante el empleo de los signos braille a los que se atribuye un valor convencional
para la representación de dos o más letras: la estenografía braille, concebida como una herramienta o recurso orientado especialmente a estudiantes que finalizan la educación primaria y que nece- sitan acelerar su desempeño y facilitar el ritmo de escritura para responder a las demandas de la actividad escolar.
5. Braille para adultos
Dirigido a personas ciegas adultas que se inician en el braille como parte de su rehabilitación. El proceso de rehabilitación funcional de la persona ciega adulta se orienta a tratar de eliminar o reducir todo lo que sea posible la incapacidad que deviene de la ceguera adquirida (en la juventud o adultez) o por la falta de oportunidades educativas en las etapas madurativas correspondientes.
La alfabetización de individuos adultos a través del sistema braille constituye una valiosa opor- tunidad de rehabilitación: como herramienta de acceso a la cultura, de utilidad en la vida cotidiana y de integración social. Sin embargo, el acceso al braille está condicionado por la complejidad del propio código y a los requerimientos en cuanto a destrezas hápticas que el sistema impone, además de la motivación, intereses, posibilidades y limitaciones del propio sujeto.
6. Braille abierto a la comunidad
Dirigido a familias de los alumnos ciegos y al conjunto de la comunidad educativa, tanto de la escue- la de educación especial, como a los alumnos, docentes y equipos de los diferentes ciclos y niveles que están involucrados en el proceso educativo de alumnos discapacitados visuales mediante la in- tegración. El objetivo de los talleres es enseñar el código braille a personas que ya tienen adquirido un sistema de escritura, lo que permitirá mejorar la calidad de la participación de las familias en el proceso de aprendizaje de sus hijos.
Propiciará que el núcleo familiar conozca y comparta el sistema de lectura y escritura, para que su aprendizaje no quede limitado al ámbito educativo. La familia es uno de los ámbitos más impor- tantes pues en ella la lectura y escritura se encuentran presentes mediante distintos tipos de textos como diarios, libros, revistas, notas, etcétera.
Estas acciones mejorarán la calidad de las intervenciones de los maestros, equipos y niños, en el momento de recibir a un alumno o conocer a un par ciego, en tanto permiten comprender el valor de las diferencias individuales como factor que enriquece el trabajo en el aula, para así evitar que las diferencias se conviertan en desigualdades.