5.5 Experiment
5.5.4 Discussions
El arrebatamiento de la iglesia se conoce también como traslado de la iglesia o rapto. La doctrina de la traslación de la iglesia es una de las mayores consideraciones de la Escatología del Nuevo Testamento (Jn. 14:1-3; 1 Tes. 2:1; 4:13-18; 1 Cor. 1:8; 15:51-52; Fil.3:20-21; 2 Cor. 5:1-9).
Existen tres palabras griegas usadas en el N.T. en relación con la venida del Señor :
1. Parousía: Se menciona 24 veces en el N.T. y significa “estar cerca o al lado de o presencia ”. (
2. Apokalupsis: Se menciona 18 veces en forma de sustantivo y 26 en forma de verbo; y significa “descubrir, quitar el velo o revelar ”.
3. Epiphaneía: Esta palabra se menciona poco; hay dos ocasiones en que se refiere al traslado de la iglesia y dos para referirse a la 2ª venida de Cristo. Otras dos para referirse a la venida de Cristo a la tierra en su encarnación (1 venida). Significa “traer a la luz, hacer brillar y manifestar”.
Las palabras: Parousía y Epiphaneía son usadas en algunas ocasiones para referirse al arrebatamiento, y en otras ocasiones para la 2ª venida de Cristo con poder y gran gloria. Sin embargo, la que más se relaciona con el arrebatamiento es Parousía.
La Epiphaneía está más relacionada con la 2ª venida de Cristo; ya que el énfasis dado en dicha palabra es asegurar que Cristo realmente aparecerá, que Él será visto y se manifestará de una manera visible.
Sin embargo, ambas se usan en algunos pasajes para el arrebatamiento y en otras para la 2ª venida de Cristo.
ALGUNAS CITAS BÍBLICAS REFERENTE A LA VENIDA DEL SEÑOR
PALABRA GRIEGA USADA ARREBATAMIENTO 2ª VENIDA DE CRISTO Parousía 1 Cor. 15:23; 1 Tes. 4:15; 5:23;2 Tes. Stgo. 5:7-8; 2 Pe. 3:4; 1
Jn. 2:29
Mt. 24:3,27,39; 1 Tes. 3:13; 2 Tes. 2:8; 2 Pe. 1:16
Apokalupsis 1 Co.1:7; Col. 3:4;
1 Pe.1:7,13 1 Pe.4:13; 2 Tes. 1:7;Lc. 17:30 Epiphaneía 1 Tim.6:14; 2 Tim. 4:8 2 Tim.4:1; Tit. 2:13
La palabra arrebatamiento viene del griego “ arpazo ” (aJrpavzw), arrebatar. Se dice del acto del
Espíritu del Señor con respecto a Felipe (Hch. 8:39); de Pablo al ser llevado al paraíso (2 Cor. 12:2,4); del arrebatamiento de los santos al retorno del Señor (1 Tes. 4:17) ; del arrebatamiento del niño varón en la visión de Ap 12:5. Este verbo comunica que se ejerce una fuerza de una manera súbita.
El término "rapto" es una expresión de la palabra griega Rapio (que significa arrebato, desaparición).
Poco antes del fin del mundo, Cristo retornará en el aire y se llevará con él a todas las personas, vivas y muertas, que hayan confiado en Cristo como su Salvador. Estos serán los creyentes, a los cuales el Apóstol Pablo se refiere, cuando les dice: "Los muertos en Cristo resucitarán primero, luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos (los
muertos en Cristo), en las nubes para recibir al Señor en el aire"(1 Tes. 4:17). El Rapto sucederá en
"un abrir y cerrar de ojos" (1 Cor. 15:52). En este evento, los muertos que hayan creído resucitarán
primero, seguidos en un instante de tiempo por los cristianos que aun estemos vivos (1 Tes. 4:16, 17).
EN CUANTO A LOS QUE YA DUERMEN (1 Tes. 4:13-18)
La esperanza de la Segunda Venida les había traído otro problema a los de Tesalónica. Esperaban que se produjera inmediatamente; esperaban estar vivos cuando ocurriera, pero estaban preocupados por los cristianos que ya habían muerto. No podían estar seguros de que también participaran de la gloria de ese Día. Pablo les responde que tendrán una misma gloria los que ya hayan muerto y los que estén vivos.
4:13 L o s q u e d u e r m e n son tesalonicenses que habían muerto desde la partida de Pablo. Habían
surgido comentarios sobre cómo se beneficiarían los muertos del regreso de Jesús. La respuesta de Pablo va al grano: ellos se levantarán primero y los vivos los seguirán (vv. 16, 17).
4:14 Tam b ién tr aer á Di o s c o n J es ús : Dios resucitará a los cristianos ya muertos tal cual hizo con
Jesús. Les dice que no deben tener tristeza como los que no tienen ninguna esperanza. Ante la muerte, el mundo pagano se encontraba sumido en la desesperación. Se enfrentaban con ella con una sombría resignación y una árida desesperanza.
Pablo establece un gran principio: La persona que ha vivido y muerto en Cristo sigue estando en Cristo y resucitará en Él. Como Cristo murió y resucitó, así la persona que está unida con Cristo resucitará.
4:15 – 18 Saber exactamente c u án d o resucitarán los muertos en relación con los otros hechos en la
Segunda Venida, no es tan importante como el propósito por el cual Pablo escribió estas palabras: desafiar a los creyentes a consolarse y animarse mutuamente cuando un ser amado muere. Este pasaje puede ser de gran consuelo cuando un creyente muere.
Porque Jesucristo resucitó, todos los creyentes también resucitaremos. Todos los cristianos, incluyendo aquellos que estén vivos cuando Cristo regrese, vivirán con Él para siempre.
4:16 Un arcángel es un ángel de mayor categoría o más santo asignado a una tarea especial. El único arcángel que se menciona en el Nuevo Testamento es Miguel (el protector de Israel).
Aclamaciones y trompetas anunciaban el arribo de los monarcas que llegaban de visita en tiempos del NT. Sus homólogos celestiales proclamarán el retorno de Jesús.
“…con trompeta de Dios”:
Algunos intérpretes bíblicos que sostienen que el arrebatamiento será durante la tribulación, dicen que la trompeta de Tesalonicenses y la final trompeta de 1 Cor. 15:52 es la misma que habla Ap.11:15, respecto a la 7ª trompeta que se dará como juicio en la tribulación.
Respecto a esto, podemos asegurar que estas dos trompetas no pueden ser la misma:
1. La cultura bíblica muestra que el pueblo de Israel tenía diferentes usos de las trompetas, lo que indica que también habían diferentes trompetas; una para cada ocasión.
2. La palabra final puede significar aquello que concluye un programa, pero no necesariamente lo último que haya de existir. El programa para con la Iglesia es diferente con el de Israel, cada uno puede terminar con el toque de una trompeta, llamada precisamente la última trompeta. 3. La trompeta de 1 Cor. 15:52, será tocada antes que la ira de Dios descienda; mientras que la
trompeta de Ap. 11:15 será tocada al final del tiempo de la ira, precisamente antes de la 2ª venida.
4. La trompeta que llama a la Iglesia se denomina “trompeta de Dios”; mientras que la 7ª trompeta es una trompeta de ángel.
5. Le trompeta para la Iglesia es única. Ninguna trompeta se ha precedido, de manera que no se puede decir que es la última de una serie. La trompeta que cierra el período de la tribulación es claramente la última de una serie de siete.
6. En 1 Tes. 4:16 la voz asociada con el sonido de trompeta llama a los muertos y a los vivos y por consiguiente es escuchada antes de la resurrección.
7. La trompeta para la iglesia se da para bendición, vida y gloria; mientras que la de Apocalipsis se suena para dar un juicio sobre los incrédulos.
4:17 Arrebatados juntamente con ellos : Esta cita constituye el principal apoyo de la doctrina
bíblica sobre el rapto: el ascenso al cielo de aquellos, vivos o muertos, que han confiado en Cristo y esperado su regreso.
El término castellano “rapto” no aparece en el texto griego; se formó a partir de una palabra latina que se incluyó en la Biblia Vulgata. Información adicional de que una gran apostasía y la manifestación del hombre de pecado precederán el retorno del Señor se ofrece en 2 Tes. 2:3 –12.
4:18 Las palabras traducidas aquí como alentaos los un os a los otros se repiten exactamente en
5:11, “animaos unos a otros”. La enseñanza bíblica sobre el regreso de Cristo está dirigida a ofrecer
consuelo a los afligidos, y no a servir a las especulaciones de los curiosos.
Lo más importante es, como los tesalonicenses lo sabían, que el d ía d el Seño r vendría com o ladrón en la noch e . La sorpresa es lo esencial de la imagen y, como es obvio, no es ningún elogio a la
actividad de los ladrones.
POSICIONES CON RESPECTO AL RAPTO
1. Posición del traslado parcial: Sostiene que no todos los creyentes serán tomados en el arrebatamiento, sino solo aquellos que están velando y esperando ese evento, que han
alcanzado cierto grado de espiritualidad que los hace dignos de ser incluidos. Esta posición no está en armonía con la verdadera doctrina y una verdadera exégesis, por lo que dede ser rechazada.
2. Posición del traslado después de la tribulación (Post-tribulacionista): Esta teoría sostiene que la iglesia continuará en la tierra hasta la 2ª venida al fin de este presente siglo, tiempo en el cual la Iglesia será trasladada en las nubes para encontrarse con el Señor que ha de venir en el aire en su descenso del cielo a la tierra, para regresar inmediatamente con Él.
Esta teoría está basada en una negación del dispensacionalismo y todas las distinciones dispensacionales; además, niega la distinción entre Israel y la Iglesia. Por lo tanto debe ser rechazado.
3. Posición del traslado a la mitad de la tribulación (Meso-tribulacionista): Sostiene que la iglesia será arrebatada al final de los primeros tras años y medio de la septuagésima semana de Daniel. La Iglesia sufrirá los eventos de la primera mitad de la tribulación. Se dice que el arrebatamiento ocurrirá en conexión con el sonido de la 7ª trompeta. Esto ya se analizó en la página anterior; por lo que se considera una posición errada.
4. Posición del traslado antes de la tribulación (Pretribulacionista): Sostiene que la iglesia, el cuerpo de Cristo, en toda su extensión, será, por resurrección y traslación, removida de la tierra antes que comience cualquier parte de la septuagésima semana de Daniel.
LA POSICIÓN PRETRIBULACIONISTA
Esta posición es la que nosotros como bautistas conservadores sostenemos. Sabemos que el Rapto sucederá antes de la Tribulación porque la Tribulación será un derrame sin precedentes de la ira de Dios (ver Ap. 6:17 y 18), al tiempo que Jesús nos "libra, de la ira venidera" (1 Tes. 1:10, y 5:9).
Los cristianos de Tesalónica estaban enojados y confundidos porque de entre ellos ya muchos habían comenzado a morir y aún no habían visto a Cristo aparecer en las nubes por ellos.
Así que, Pablo les recuerda que ciertas cosas tendrían que suceder primero, antes de que su redención comenzara. Pablo, en un intento por consolar a los creyentes de Tesalónica, llega hasta el punto de confesarles o compartir con ellos un "secreto" o un "misterio" que quizás no estaba supuesto a revelar.
La posición pretribulacionista es la más consistente con el testimonio bíblico. Veamos algunas de las razones del por qué, la doctrina del rapto antes de la tribulación es la más acertada:
Uno de los mayores problemas que se ven en la posición post-tribulacionista se puede plantear en forma de pregunta: ¿Quienes poblarán el reino milenial con cuerpos mortales?
La Escritura es clara en cuanto a que cuando Cristo vuelve al final de la tribulación, va a haber seres humanos que entraran en el milenio con sus cuerpos físicos y mortales. Esta gente no tendrá cuerpos glorificados e inmortales. Sabemos que esto es verdad porque van a continuar teniendo relaciones maritales con sus esposos/as (asumiendo que sus esposos son cristianos y entran en el milenio), continuaran teniendo hijos (Isa. 65:20-23; Jer. 23:3-6; 30:19-20).
Sumado a esto su longevidad será extendida, la muerte seguirá afectándolos (Isa. 65: 20-23). El problema es entonces, como puede haber cristianos que entre el milenio en cuerpos mortales, si el rapto ocurre al final de la tribulación, donde se supone que todos los cristianos serán glorificados. ¡No
quedarían creyentes mortales!
Lo anterior no es un problema para la posición pretribulacionista, que deja lugar para que haya gente que se convierte al Cristo durante la tribulación, luego del rapto de la iglesia.
Otro problema para el post tribulacionismo es el siguiente: ¿Quienes serán los participantes en el juicio de las naciones en Mateo 25:31-46?
La Escritura nos dice que luego que Cristo retorne, va a separar las ovejas de los cabritos (que según la Biblia todavía estarán en la tierra) basado en como trataron a los "hermanos" de Cristo.
El problema es, si todos los creyentes son raptados al final de la tribulación, ¿Quienes son las ovejas y los hermanos?
La separación de las ovejas de los cabritos no podría ocurrir en la tierra porque todas las ovejas (y los hermanos) ya fueron arrebatados y estarían con Cristo en el aire. Por la tanto ya hubieran sido separados de los inconversos. En realidad no podemos hacer que Mat 25:31-46 encaje dentro del escenario del post tribulacionismo.
Se ha presentado un número de razones que nos hacen creer en la posición del traslado antes de la tribulación. Se considera como evidencia acumulativa de que la iglesia será librada mediante el arrebatamiento, antes del comienzo de la septuagésima semana de Daniel.
CAPÍTULO 5
COMO LADRÓN EN LA NOCHE (1 Tes. 5:1-11)
No se conseguirá entender las imágenes que se encuentran en el Nuevo Testamento respecto a la Segunda Venida del Señor, a menos que se recuerde que tienen el trasfondo del Antiguo Testamento. La concepción del Día del Señor es muy corriente en el Antiguo Testamento; y todas las figuras y el concepto del Día del Señor se han aplicado a la Segunda Venida.
Para los judíos, la historia del tiempo se dividía en dos edades: 1. Esta edad presente, que es total e incurablemente mala. 2. La edad por venir, que sería la edad de oro de Dios.
Entre las dos estaba el Día del Señor, que será un día terrible en el que el mundo será destruido y nacerá otro (cielo nuevo y tierra nueva).
Muchas de las más terribles descripciones del Antiguo Testamento se refieren al Día del Señor (Is. 22:5; 13:9; Sof. 1:14-16; Am. 5:18; Jer. 30:7; Mal. 4:1; Jl. 2:31).
“El Día del Señor” con sentido escatológico es una traducción en el Nuevo Testamento de la frase
(1 Tes. 5:2; 2 Tes. 2:2; 2 Pe. 3:10).
Sus principales características son las siguientes:
Se produciría repentina y inesperadamente.
Implicaría un cataclismo cósmico en el que el universo sería sacudido desde sus cimientos. Sería un tiempo de juicio.
En el NT el día del Señor se refiere a la segunda venida de Cristo (2 Tes. 2:2), y la frase “día de nuestro Señor Jesucristo”, u otra equivalente, aparece en 1 Co. 1:8; 5:5; Fil. 1:6, 10; 2:16; 2 Tes. 2:2.
La venida es inesperada (1 Tes. 5:2; 2 Pe. 3:10); sin embargo, ciertas señales deben ocurrir primeramente, y estas deberían ser discernidas por los creyentes (2 Tes. 2:2). También habrá efectos de orden físico en el mundo de la naturaleza en ese día (2 Pe. 3:12).
En la literatura apocalíptica, es el día de la aniquilación de los pueblos enemigos de Israel. Sin embargo, hay textos del precautiverio en los que se declara alguna posibilidad de salvación para aquellos.
Se debe tomar en cuenta también la frase: EL DÍA DE JEHOVÁ (“día del Señor”). Esta expresión forma parte de la escatología de la Biblia. Tiene varios equivalentes, como ser “el día”, “en aquel día”.
Para el pueblo significaba el día en que Jehová intervendría para colocar a Israel a la cabeza de las naciones, sin tener en cuenta su fidelidad hacia él. Amós declara que “el día” significa juicio para Israel. Así también en Is. 2:12s; Ez. 13:5; Jl. 1:15; 2:1, 11; Sof. 1:7, 14; Zac. 14:1.
El día de Jehová constituye, pues, el momento en que Jehová interviene activamente para castigar el pecado, que ha llegado a su culminación. El castigo puede llegar mediante una invasión (Am. 5 –6; Is. 13; Ez. 13:5), o por medio de algún desastre natural, tal como una invasión de langostas (Jl. 1 –2). Todas las intervenciones menores hacen crisis con la venida del Señor mismo. Ese día hay verdaderos creyentes arrepentidos que se salvan (Jl. 2:28 –32), mientras que aquellos que siguen siendo enemigos del Señor, sean judíos o gentiles, son castigados. Hay también efectos físicos en el mundo de la naturaleza (Is. 2).
En el Nuevo Testamento, la realización del día de Jehová se traslada al fin del mundo. Su sentido escatológico es más específico en cuanto a la SEGUNDA VENIDA del Hijo del Hombre, pero
esto no significa olvidar las implicaciones en el presente. 2 Pe. 3:10 alude a la conmoción cósmica que precede al juicio de Dios. Se incluyen elementos de gozo, esperanza y victoria. Es el día de Cristo (2 Co 1:14; Flp 1:6; Mt 24:27, 30). Sin embargo, permanecen la ira, el juicio y el castigo para los incrédulos que serán juzgados en este día (Mt 10:15; Ro 2:5, 6; 1 Co 3:13; 2 P 3:7).
Naturalmente, se quería saber cuándo llegaría ese Día. El mismo Jesús había dicho claramente que nadie sabía el día ni la hora cuando se produciría, ni siquiera Él mismo, sino sólo el Padre (Mr. 13:32; Mt. 24:36; Hch. 1:7). De esto, Pablo tiene dos cosas que decir :
1. Ratifica que la llegada de ese Día será repentina. 2. Vendrá como ladrón en la noche.
De igual forma, en el arrebatamiento, el Señor no estableció el día ni la hora; sino que vendría como ladrón en la noche.
El cristiano vive en la luz; y no importa cuándo se produzca ese Día, si está vigilante y sobrio le encontrará preparado. Andando o durmiendo, el cristiano ya vive con Cristo, y por tanto está siempre preparado. Aquí se menciona que nadie sabe el día ni la hora y que aun los creyentes serán sorprendidos.
El Señor volverá sorpresivamente, advierte Pablo, ¡así que esté preparado! Ya que nadie sabe cuándo Jesús volverá a la tierra, deberíamos estar siempre listos. Suponga que Él volviera hoy. ¿Cómo lo encontraría viviendo? ¿Está listo para encontrarse con Él
5:9 La salvación tiene tres dimensiones: pasado, presente y futuro. Fuimos salvos (justificados) cuando confiamos en Cristo por primera vez; continuamos siendo salvos (santificados) mientras el
Espíritu Santo sigue trabajando en nosotros; y seremos salvos (glorificados) cuando obtengamos el triunfo final del Señor.
PABLO EXHORTA A LOS HERMANOS (1 Tes. 5:12-24)
5:12 “Los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor ”, probablemente se refiera a los
ancianos y diáconos de la iglesia.
Pablo pone fin a su carta con una lista de buenos consejos. Los dispone de una manera resumida, pero cada uno de ellos merece nuestra atenta consideración.
Los versículos 16-18 nos dan tres señales de la iglesia genuina:
1. Es una iglesia feliz. 2. Es una iglesia que ora.
3. Es una iglesia agradecida.
Nuestro gozo, oraciones y agradecimiento a Dios no debieran fluctuar con nuestras circunstancias o estados de ánimo. Obedecer estos tres mandamientos: “estad siemp re gozosos, orad sin cesar y dad gracias en todo ”, generalmente va contra nuestra inclinación natural. Cuando hacemos una
decisión consciente para hacer lo que Dios dice, empezamos a ver a la gente desde una nueva perspectiva. Cuando hacemos la voluntad de Dios, descubrimos que es fácil estar gozoso y ser agradecido.
Pablo no enseña que debemos dar gracias a Dios por cada cosa que nos sucede sino en todo. Lo
malo no viene de Dios, por lo tanto, no debiéramos agradecerle por lo malo. Pero cuando lo malo nos ataca, podemos sentirnos agradecidos a Dios por su presencia y por lo bueno que puede darnos a través del sufrimiento.
En los versículos 19 y 20 Pablo advierte a los tesalonicenses que no desprecien los dones espirituales. Los profetas eran los equivalentes de los predicadores de nuestro tiempo, los que llevaban el mensaje de Dios a la congregación.
La advertencia de Pablo de no apag ar al Es píri tu , significa que no debemos ignorar o restar
importancia a los dones del Espíritu Santo.
5:23 La petición final de Pablo es que sus conversos sean completamente santificados, esto es, que todo su ser, en espíritu, alma y cuerpo, se rindiera a la voluntad de Dios. El espíritu, alma y cuerpo no se refiere tanto a las diferentes partes de una persona como a todo el ser de una persona. Es un error pensar que podemos separar nuestras vidas espirituales de todo lo demás, obedeciendo a Dios sólo en algunos sentidos o viviendo para Él sólo un día a la semana. Cristo debe controlar
todo de nosotros, no sólo la parte “religiosa”. Como cristianos no podemos evitar todo lo malo
porque vivimos en un mundo pecaminoso. Podemos, sin embargo, asegurarnos de no darle al