Colosas era una ciudad de Frigia en la provincia romana de Asia, a unos 160 km al este de Éfeso, situada, al igual que Hierápolis y Laodicea, en el valle del río Lico.
La iglesia de Colosas no fue fundada por Pablo, ni la había visitado cuando escribió esta carta. (2:1). En su segundo viaje misionero pasó al Norte del valle del Lico (Hch. 16:6 –8). Un terremoto la destruyó a Colosas alrededor del 65 d.C.
Las congregaciones de Colosas, Laodicea y Hierápolis, eran fruto del esfuerzo evangelístico de Epafras (1:7; 4:12-13). Él era nativo de Colosas (4:12), y que pudo haberse convertido durante una visita a Efeso, fue un “fiel ministro de Cristo” y, como representante de Pablo (1:7), había enseñado la verdad del evangelio a los colosenses. Casi todos los cristianos allí eran gentiles (2.13), pero desde los tiempos de Antíoco el Grande había habido numerosas e influyentes comunidades de judíos en la zona.
Epafras, discípulo de Pablo y fundador de la iglesia y ARQUIPO diácono (Col 4.17; Flm 2), residían
allí. Onésimo (Col 4.9; Flm 10) y Filemón (Flm 1) tenían relaciones con Colosas. Parece ser que la iglesia se reunía en casa de Filemón (Flm 2).
La Epístola a los Colosenses es una de las cuatro epístolas breves que Pablo escribió desde la prisión. Las otras tres son Filipenses, Efesios y Filemón. La Epístola a los Colosenses se concentra en la persona y obra de Jesucristo.
Tiene temas y portadores comunes con Efesios, y se envía junto con la de Filemón (Col 4) y otra carta para Laodicea (4:16), la que se cree que es la misma de Efesios. Pablo no indica desde cuál prisión escribe. Sus compañeros Marcos (4:10) y Lucas (4:14) estarían con él en Roma entre 61 y 63 d.C.
PROPÓSITO: Combatir los errores en la iglesia y mostrar que los creyentes tienen todo lo que necesitan en Cristo.
Dos asuntos demandaban la atención especial de Pablo y le indujeron a escribir esta carta:
En primer lugar, le estaba escribiendo a Filemón en Colosas con motivo de la devolución de su
esclavo fugitivo, Onésimo, que se había convertido (Flm. 7 –21). Podía, a la vez, aprovechar esta circunstancia para escribir a toda la iglesia en Colosas.
En segundo lugar, Epafras le había llevado a Pablo un informe respecto a dicha iglesia, que
incluía muchas cosas alentadoras (1:4 –8), pero también, aparentemente, noticias inquietantes referentes a las falsas enseñanzas que amenazaban apartar a sus miembros de la verdad de Cristo. Estas noticias llevaron al apóstol a dirigirse a los colosenses en la forma en que lo hizo. TEMA: La supremacía y la suficiencia de Cristo.
AUTOR: La carta deja claro que el apóstol Pablo es su autor, no solamente en los saludos de apertura (1:1), sino también en el cuerpo de la misma (1:23) y en su conclusión (4:18). Colosenses y Filemón fueron escritas al mismo tiempo.
LUGAR: El punto de vista tradicional de que Pablo escribió a los Colosenses durante su prisión en Roma es más probable que la opinión de que él lo haya hecho en Efeso o Cesarea.
FECHA: Si se acepta la sugerencia de Roma, entonces la fecha más probable es el primer encarcelamiento romano de Pablo, en el año 60 ó 61 d.C.
En algún momento del encarcelamiento de Pablo, Epafras le solicitó ayuda para tratar con una falsa doctrina que amenazaba a la iglesia de Colosas (2.8-9). Tal parece que esta herejía era una mezcla de ocultismo pagano, legalismo judío y cristianismo. Sus errores recuerdan una antigua forma de gnosticismo, el cual enseñaba que Jesús no era plenamente Dios ni hombre, sino uno de los seres semidivinos que servían de puente para salvar el abismo existente entre Dios y el mundo.
Por lo tanto, se decía que Cristo carecía de autoridad y capacidad para satisfacer las necesidades de los colosenses. Creyentes iluminados, sin embargo, podían alcanzar la plenitud espiritual por medio de conocimientos especiales y una rigurosa autodisciplina.
Impulsado por la urgencia de repatriar a Colosas al esclavo Onésimo, y entregarlo a su amo, Pablo escribió esta epístola con un cuádruple propósito:
Denunciar y refutar la herejía.
Instruir a los colosenses en la verdad y alertarlos de los peligros de regresar a los vicios
paganos.
Expresar su interés personal por los creyentes. Instarlos a fomentar la armonía y el amor mutuos. BOSQUEJO Y CONTENIDO:
I . Sección doctrinal: La Supremacía de Cristo en la Iglesia (capítulos 1 –2)
1. Después del saludo inicial (1:1 –2), el apóstol da gracias por la fe, amor, esperanza y testimonio de los colosenses (1:3 –8).
2. Luego desarrolla un majestuoso himno a Cristo en el que enfatiza su papel en la creación y en la redención (1:15 –23).
3. Ante el superior valor de Jesucristo y su obra, Pablo acepta gustoso la obligación de proclamarlo y sufrir por Él (1:24 –2.5).
4. Exhorta a los colosenses a afirmarse en Cristo y no en confusas especulaciones (2:6 –23). II. Sección práctica: La Sumisión a Cristo en la Iglesia (capítulos 3 –4)
1. Esta sección manda a los cristianos de Colosas a ajustar su conducta a sus creencias. Como los cristianos han muerto y resucitado con Cristo (3:1 –4), les pide que vivan para agradar a Dios.
2. Los urge a “hacer morir ” lo que desagrada a Dios y a “vestirse” del carácter de Cristo (3:5 –17).
El verdadero cristianismo se manifiesta también en las relaciones de esposo y esposa (3:18 – 19), hijos y padres (3:20 –21) y esclavos y amos (3:22 –4:1).
3. Concluye hablando de cómo debemos actuar ante los incrédulos (4:2 –6) y con la habitual despedida (4:7 –18).
CARACTERÍSTICAS PARTICULARES:
Colosenses se asemeja mucho a Efesios por su lenguaje y contenido. Cerca de setenta de los ciento cincuenta y cinco versículos de Efesios encuentran su equivalente en Colosenses. Por otro lado, en Colosenses aparecen veintiocho palabras que no se hallan en ningún otro lugar de los escritos de Pablo, y treinta y cuatro que no aparecen en ninguna otra parte del Nuevo Testamento.
Las supuestas diferencias teológicas entre Colosenses y el resto de las cartas paulinas aceptadas tienen que ver con las áreas de:
Cristología, la persona y obra de Cristo. Eclesiología, la naturaleza de la iglesia.
Escatología, enseñanzas sobre las últimas cosas.
CAPÍTULO 1
SALUDOS DE PABLO (Col.1:1 – 2)
Pablo comienza su carta a los Colosenses como muchos antiguos escritores lo hicieron, con tres detalles: El nombre del que envía, el de los lectores y un saludo.
Se menciona a Timoteo , no como coautor de la carta, sino porque había sido el compañero de Pablo
por mucho tiempo en su ministerio en Efeso y se encontraba con él cuando escribía la carta.
El saludo gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre indica el sincero interés de Pablo de
que los colosenses pudieran comprender y apreciar más plenamente la gracia de Dios en la cual ya están, y la relación de paz que Dios ha establecido con ellos.