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3.3 The diversity across the six programs

No cabe mucha duda, por lo menos para el autor, que el determinante “exógeno” de la tasa de devaluación en el régimen económico que he- mos vivido en Costa Rica en los últimos años no ha sido el diferencial de las tasas de inflación interna y externa. Como la inflación ha estado altamente influida por la tasa de devaluación, tanto a nivel observado como esperado, ésta última –la devaluación– ha sido la principal varia- ble explicativa (junto con la inflación internacional) de la inflación na- cional.24 Es decir, la variable exógena ha sido la tasa de devaluación y

ésta ha determinado la inflación y la tasa de emisión y, en cierta forma como residuo, la parte del déficit del BCCR que se financió con deuda. Algunos autores han planteado lo contrario, o sea, la tasa de devalua- ción ha sido fijada con base en los diferenciales esperados de inflación entre Costa Rica y sus socios, probablemente influidos por la idea de que se buscaba mantener el tipo de cambio real cercano a su nivel de equilibrio. Ello presupone que ha habido primero una elección de la ta- sa de crecimiento del dinero y posteriormente se ha determinado la in- flación resultante y de ahí la tasa de devaluación requerida. Sin embar- go, lo más probable, el régimen de minidevaluaciones ha llevado a una inercia en la formación de expectativas de devaluación que han hecho que probablemente haya asido el anuncio de la tasa de minidevaluacio- nes lo que más ha influido en la formación de las expectativas inflacio- narias internas, junto con la inflación internacional, con una cantidad de dinero endógena que se ha acomodado a la demanda y metas de reser- vas internacionales del BCCR.

Evidentemente, mucho tiene que ver la manera en que el BCCR ha for- mulado su política. Si bien la programación monetaria del BCCR pue- de leerse en el papel de ambas formas, no es descartable que la misma inercia del régimen de minidevaluaciones contaminara al BCCR y le llevara a ver la tasa de devaluación como la determinante del sistema monetario. En todo caso, como se dijo antes, en una economía tan pe- queña y abierta como la costarricense, al escoger el BCCR un sistema decrawling peg, versión pasiva,25la teoría nos lleva a proponer que el

24. Evidentemente, ha habido desviaciones por cambios importantes en términos de intercambio o similares.

control sobre el tipo de cambio (en su primera derivada) tuvo como precio el perder control sobre los agregados monetarios. Esa es la ra- zón principal para leer la ecuación del tipo de cambio a precios y cre- cimiento monetario y no al revés, de crecimiento monetario a inflación a devaluación.26

Lo que parece estar claro es que, en los últimos veintitrés años, Costa Ri- ca ha tenido un régimen cambiario/monetario donde el tipo de cambio ha sido la variable de control y por ello no ha habido política monetaria en el sentido de tener un control sobre los agregados monetarios y utili- zar ese control para lograr un objetivo particular, salvo el tipo de cambio nominal. Si bien el tamaño del déficit financiero del BCCR le ha puesto ciertos límites inferiores a la tasa de crecimiento de la base monetaria, dado que se deben tomar decisiones sobre la composición del financia- miento de ese déficit entre emisión monetaria y deuda interna, por enci- ma de lo que se requiera para pagar deuda externa y acumular reservas internacionales, y se podría alegar que esas decisiones sobre el creci- miento de la base monetaria son las que llevan a determinar la devalua- ción requerida dada la inflación internacional, lo cierto es que en la prác- tica lo que predomina es mantener el ritmo deseado de cambio en el tipo de cambio nominal y eso lleva a que se pierda el control sobre los agre- gados monetarios. Si ha habido alguna meta en cuanto a variables mo- netarias, esta ha sido, explícita o implícitamente –y lo cual es consisten- te con las predicciones del enfoque monetario de la balanza de pagos–, la meta de reservas monetarias internacionales, es decir, metas sobre la composición de la base monetaria entre activos internos y externo.27

26. El autor ha tenido la impresión de que en varios de los departamentos técnicos del BCCR se mantiene la posición de que el BCCR determina todas las variables: cre- cimiento monetario, inflación y devaluación. Creo que esa tesis es teóricamente in- sostenible.

27. Véase Frenkel y Johnson (1973). Creo que las intervenciones esterilizadas no han si- do efectivas en reestablecer el control de los agregados monetarios que algunos ale- gan, porque rápidamente han llevado a costos altos en términos de acumular reser- vas excedentes y temporales (arbitrajes) que las han hecho abortar. Es obvio que han habido episodios de esterilizaciones y aumentos de activos externos netos (re- servas) pero probablemente lo que estaba detrás de la política del BCCR era aumen- tar sus reservas internacionales o la imposibilidad de disminuirlas en el corto plazo por el efecto negativo que podría tener en la confianza de los agentes económicos.

La predecibilidad cambiaria