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DLR Estimation Errors due to Measurement Accuracies

2. REVIEW OF DYNAMIC LINE RATING TECHNIQUES

2.6. DLR Estimation Errors due to Measurement Accuracies

Para la segunda década de este siglo, los locos tienen otra relación con los médicos, pues la salida de los leprosos del Hospicio Manicomio, deja a los locos cara a cara con una psiquiatría que extrae sus conocimientos de los avances en Europa y del cual aprende que la locura es una enfermedad mental, una enfermedad orgánica para la cual hay una clasificación mental por particularidades sintomáticas, unos procesos médicos para ubicarla en las distintas categorías

34 Es una inyección con solución de trementina que se les coloca a los pacientes en el muslo para provocarles un

absceso muy doloroso, tanto que el paciente queda anulado por la fiebre y por la inmovilidad de varios días que les provoca la dolencia.

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Pero, esta secularización de la práctica de la salud, indica además que la presión del Liberalismo para que se instauren practicas científicas, obliga a que se pase de la práctica caritativa, creyente y empírica a una práctica técnica desde 1915, según un documento que muestra que se detecta desde entonces la necesidad de que incluso la monjas de la Caridad se capaciten en Farmacia y Enfermería. (Sánchez, 2005: 93).

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de enfermedad y un grupo de tratamientos para estas. La separación permite que San Lázaro adquiera sentido como Manicomio: como lugar de destino de enfermos mentales, en donde hallan una terapéutica para su enfermedad, y en el que los médicos encuentran un territorio presto para la experimentación con su objeto de saber.

Esta relación comienza a reflejarse muy claramente desde 1916 cuando Carlos Alberto Arteta García (una de la figuras de la Psiquiatría de mayor relevancia para la historia de la institución en estudio, nombrado Director del ahora Manicomio San Lázaro) realiza un pedido a la Junta Central de Asistencia Pública, en el que solicita que se le permita realizar la autopsia de los cadáveres de los internos que fallecen ahí36. La preocupación sobre los cadáveres de los internos tiene dos intenciones: Una política y otra médica. En cuanto a lo médico la preocupación se concentra en dos aspectos: lo sanitario (los cadáveres enterrados en el recinto son focos infecciosos) y científico experimental (por influencia del positivismo el examen de los cerebros preocupa a la Psiquiatría mundial, se piensa que el cerebro es el epicentro enigmático originario de los desórdenes del comportamiento humano).

En cuanto a lo político que no es conjunto ni parte, sino que determina y se determina por lo médico y viceversa, el interés gira en torno a la búsqueda del dominio laico de los cementerios. Ello permite en primera instancia que los internos que fallecen sean enterrados en algún cementerio cercano y ya no en su propio recinto. En segundo lugar, la autoridad que el Estado le otorgase al Director del Manicomio, daría lugar a que sea él quien ordene la salida de los cadáveres. Pese a que la petición es negada, se puede notar que los intereses de la experimentación de la Psiquiatría mundial ya hacen eco en Ecuador; pues, el positivismo “en la ciencia […] centra su interés en lo verificable. La premisa es que los desórdenes de la conducta se deben a alguna falla cerebral que la ciencia aún desconoce. Si se establece la etiología de esa falla, entonces se podrá encontrar cómo arreglarla.” (Landázuri, 2008: 111).

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La muerte de muchos al interior de la institución se debe a las pésimas condiciones en las que viven, ya sea por carencia de medicinas, comida, espacio para dormir abrigado las frías madrugadas quiteñas, falta de ropa caliente o cuidados adecuados, o a la vejez. El interno encuentra en el encierro una carrera que muchas veces termina con la muerte.

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Además, es imperativo apuntar que Arteta y los más destacados médicos de su tiempo rebasan ampliamente la función médica con proximidad en los asuntos intelectuales y políticos.

Seguramente desde la llegada del liberalismo, los médicos se ubican en la delantera de la élite intelectual y son como los mediadores del discurso oficial del Estado, si su ideología es afín a la de éste. Su preeminencia se basa en que poseen un conocimiento científico que los demás seres humanos desconocen y que, más importante para los liberales, no es un conocimiento mediado por la religión. Con éste se van a poder abrir todas las puertas, se van a contestar todas las preguntas y se va a abolir el dominio de la Iglesia en la sociedad. (ibid. pp. 112).

Esta relación Positivismo-Psiquiatría-Liberalismo en el Ecuador, permite que la psiquiatría desarrolle y organice sus actividades y prácticas. Tal es así que en 1913, de la mano de Arteta, aparecen ya boletas de reconocimiento médico, lo cual deja ver que el lenguaje psiquiátrico empieza a emplearse para nombrar a la enfermedad mental. Se puede, a partir de entonces, detectar y registrar los casos de esquizofrenia37 y las voces de los locos, al menos esporádicamente, pues para la Psiquiatría positivista la enfermedad mental se expresa en los daños orgánicos que pueden ser detectados; noción que Freud voltea, marcando un hito en la historia, al pensar que el tratamiento puede basarse en la escucha de lo que el inconsciente expresa. Los cuestionarios para la interdicción que aparecen en este siglo, permiten registrar el modo particular que tiene la Esquizofrenia para comunicarse38. Leamos atentos, en el caso

37 Antes de esta posibilidad, los médicos tienen que vérselas con casos de Psicosis, como aquel que estremece a la

ciudad de Cuenca en 1859 y con el que le fue difícil lidiar debido a que la Psiquiatría aún no toma cuerpo. El Dr. Remigio Astudillo, diputado por la ciudad, asesina a su esposa Manuela Chica, por creer que armó un complot con otro grupo de personas (entre éstos, familiares), para matarlo y robarle. Antes del asesinato, el Dr. Vivanco de Quito intenta curarlo, y piensa que lo hizo. Pero luego se lo declara demente y se ordena prisión. Muy probablemente hubiese sido trasladado a Quito, hasta San Lázaro, pero le ayudan a escapar, y puede hacerlo porque las autoridades poco hacen por mantenerlo vigilado y por atraparlo cuando huye; hecho que no sorprende del todo, pues el Dr. Astudillo, pertenece a una clase social, económica y política dominante. (Cruz, 2003, 77-85). O el caso de Zoila palacios, una mujer que es recluida en 1894 bajo la autoridad de las ‘rondas en la noche’ por caminar por la ciudad de noche, en pleno contexto político de la Venta de la bandera que daría origen a la Revolución Liberal. Permanece varios años en el Manicomio, y en este lapso de tiempo termina por deslizarse hacia la locura y asesina a una niña que le fue encargada por otra interna. Este constituye el primer caso de delirio del que tiene que ocuparse la Revolución Liberal. (Cruz, 2003, 93-98).

38 El caso de Emilio Gallegos, para Cruz se caracteriza porque éste se comunica a través de actos lingüísticos

vacíos. Caso que resalta, además, porque deja ver que para 1909 ya se usa cuestionarios para la interdicción que en este asunto particular, registra uno de los primeros casos de Esquizofrenia en el siglo XX en San Lázaro aunque aún sea difícil dar ese diagnóstico, puesto que para el año no hay suficiente conocimiento del tema.

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citado por Efrén Cruz Cuesta, las respuestas de Emiliano Gallegos un interdicto en 1909 evaluado –basado en los datos- como psicótico por Cruz:

Cuestionario de interdicción

Las preguntas que incluyen en este cuestionario fueron las siguientes: 1) ¿Cómo se llama usted?

Con Una Llave de cofre no hubiera sacado cuarenta fanegas de maíz. 2) ¿Qué ocupación tiene?

La de un impresor que me diera alguno y hemos de gravar en el presunto. 3) ¿En qué edad se encuentra?

Alguna casualidad. Le asiento demasiado. 4) ¿De qué vivía hace veinte años? Me lo ha preguntado el gigante de Medusa.

5) ¿Es usted casado o soltero?

Más por una casualidad intumeica se me volcó. 6) ¿Viven sus padres?

Ninguno de los dos, ni Rivera, ni hemos hecho algo. 7) ¿Ha sido usted militar?

Difícil con uno que acaba de entrar y salir. 8) ¿En qué cuerpos ha servido? La agricultura seduce mucho.

9) ¿Bajo qué administración ha prestado usted sus servicios?

A Don Carlos no lo conocí a Don Pepe tampoco, pero una ramificación casi semicircular no recuerdo” (Cruz, 2003: 100-101).

En 1923 es posible hallar informes médicos individualizados, en los que por vez primera aparece la voz de un paciente y –según Arteta en un comunicado al Presidente de la Junta- la idea de que la dura y vergonzosa situación del Manicomio de Quito, puede empujar a una paciente de una excitación maniaco crónica producto de un temperamento histérico, a un delirio sistematizado (Landázuri, 2008, 134).

Según Landázuri, los avances del Psicoanálisis ingresan al Ecuador por Perú. Arteta y sus discípulos están al tanto de lo que esta ciencia que no trabaja con órganos, sino con sensibilidades dice. Hay un interés considerable por la ciencia que se concentra en la escucha y no en los resultados de las investigaciones del funcionamiento de los órganos, pero es muy difícil encontrar los rastros de la influencia del Psicoanálisis en este país. Además, hay algo que acentúa la expansión del Positivismo.

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España la antigua conquistadora ha quedado tan rezagada en desarrollo médico que recién a finales de [1950] aprueba la obligatoriedad de la cátedra de Psiquiatría en el pénsum de medicina. Independizados de la desvalorizada matriz, tampoco la raíz nativa [aquello que en un momento los médicos llaman Psiquiatría Aborigen y que tratan de recuperar] le sirve de nada al Ecuador en materia de pensamiento psiquiátrico. Huérfanos y sin referentes, no hay más que entregarse a los que marcan el paso (Landázuri, 2008: 203, 204).

1.6.3 La esquizofrenia tras la introducción de la Historia clínica y el diagnóstico en el