Chapter 7 General discussion 115
7.2 How does RdgC load onto DNA? 119
encuentra doblada hacia atrás, la punta tocando el paladar, los ojos fijos en la
punta de la nariz
. Los heterodoxos pretenden poseer, además, la independencia de los dos pulmones y dominar las 670 fibras lisas de los músculos.La respiración tiene una gran importancia para condicionar la atención: un ritmo adecuado provoca la flexibilidad de las facultades conscientes, crea un estado psíquico particular. El soplido (prana) cuyo dominio era largo tiempo aplicado en la antigua Hatha Yoga, es aspirado, retenido, expirado y juega un papel determinante en el libre ejercicio de la imaginación. Los eremitas pretenden que tales ejercicios respiratorios crean una fiebre que les permite resistir las más bajas temperaturas: en efecto, se puede pensar que obtienen así un desajuste del sistema termorregulador. Sin embargo, los ortodoxos del Mahayana no tienen más que desdeño por esos eremitas de cabellos largos que recorren a paso largo, las mesetas nevadas del Tíbet.
Pero, el acto ritual, debe reunir el cuerpo a la palabra eficaz (mantra) y al pensamiento (samadhi). La práctica más admitida para llegar a obtener el éxtasis es la de llegar a desdoblar el estado de conciencia en pensamiento impreciso y al mismo tiempo en atención a la vez desatada y vigilante, “como vuestros ojos ven vuestro compañero y la ruta”. Se debe detener lo que llamaremos el cinematógrafo del pensamiento y fijar la atención sobre visiones muy elementales al comienzo: geométricas y luminosas. Por la “mirada vuelta hacia el interior”, el meditante es capaz de “comprender” el más mínimo objeto, de identificarse a él. Espacio y tiempo se anulan sin caer por ello en la inconsciencia total.
El desdoblamiento no es un instrumento de conocimiento sino de acción.
“Si en ese estado uno examina sin sombra la visión límpida de la vacuidad, ella será llamada: estación y movimientos combinados, así como el pescado evoluciona en el agua sin agitar la superficie... Pero, sea lo que sea, lo que aparezca en esa vacuidad es preciso no creer en ella y dejarla escapar. No se puede tomar por real su propio espíritu ni el de los otros” (Sri Aurobindo). Todo un proceso en cuatro puntos debe ser seguido para llegar a la contemplación del vacío de los tres mundos fenomenales: los deseos (kama), las formas (rupa) y lo inmaterial (arupa). No obstante, en ningún momento debe intervenir una volición. Basta desgranarse en un punto de partida dependiente del físico: Vista, audición, respiración y dejarse llevar: la vocación y la imaginación serán suficientes para vaciar al espíritu de todo contenido.
La fijación de la vista en una imagen búdica o un mandala y del oído en la sonoridad AUM, conducen la fijación del ojo del espíritu en el principio de la vacuidad y vence la reacción del mundo sobre la conciencia: el egotismo se disuelve. La meditación, privada de todo pensamiento
discursivo, controla la imaginación y anula la diferenciación de los fenómenos: lo real verdadero
aparece con el apaciguamiento del espíritu. El control de la sensibilidad, la ausencia de deseo y aversiones, llevan a un comportamiento interior conforme a la vacuidad, esencia misma de las cosas. La ruptura de todo lazo con el mundo fenomenal, la independencia en relación con toda causa, da el
a las que penetra de una manera absoluta. Aunque él mismo carece de sentidos,
es Él quien enciende. Todos los sentidos hablan de Él. Aunque es la causa de todos los mundos,
Él está más allá de ellos
y fuera del alcance de la mente de los hombres. Inefable y omnisciente,
Él conoce, y nada lo conoce a Él. Él guía este incomprensible Universo
fruto esperado: el frente a frente con los tres cuerpos del Buda, el conocimiento (Bodhi), en una desnudes que nada puede afectar más.
En la practica, con la faz hacia sí mismo, el monje asistirá a una espantosa descomposición de sus carnes hasta el descubrimiento del esqueleto; después de una reconstitución gloriosa que se traduce ordinariamente por la irrupción de miríadas de budas por fuera de cada poro de la piel. Con el oscurecimiento del entendimiento así disipado, el meditante abandona las representaciones groseras provistas todavía de formas y colores para penetrar en un dominio de bienestar y de paz interior. Esas no son más que etapas; es preciso llegar a una indiferencia total por esa dicha etérea, sentir más que percibir el Universo. Pocos traspasan ese estadio que confiere poderes mágicos extraordinarios. Pero aquellos que al final de ocho descensos en sí mismos, han llegado al éxtasis informal en el cual espacio, conciencia y tiempo son ilimitados, esos tendrán abierta en vida la puerta del No Ser. Si su corazón, preparado para una vida de pureza, se detiene en ese momento, la cadena de los renacimientos será rota por siempre para ellos.
“La liberación no se obtiene de otra manera; Después no hay más transmigración; Estad decididos a convertiros en Buda”.
P. P. Tomo Xlll Volumen lll / 72
El Tantrismo es sobre todo una especie de Yoga tibetana; sería un sistema de conocimiento como la Qabbalah verdadera y puesto en práctica hacia un desarrollo de la Teurgia (Alta Magia). Es un "Yug" completo, pero también una Vía peligrosa porque necesita grandes conocimientos y sobre todo un equilibrio perfecto tanto físico como psíquico. De todas maneras sería un sistema muy bueno para hacerlo intervenir en la Ciencia de curar.
Es sin duda en el Tantrismo en el que se encuentran la mayoría de las detalles sobre esos conocimientos de la fisiología, así como de la psicología, a pesar de las definiciones muy simbólicas que enredan a los investigadores. El Tantrismo es una forma de Yoga (ya citada en nuestro Tomo lll), basada en la fuerza, la voluntad supranormal, el poder. Los Tántricos admiten once Tattwas más, que los 25 del Sankhya (analizados en nuestra obra Yug, Yoga, Yoghismo).
P. P. Volumen ll Tomo lX / 181
La Magia (de "Magisterio") consiste en captar y canalizar las fuerzas radiantes magnéticas, eléctricas, gracias a la ley de las afinidades, de las simpatías, de las analogías y de las correspondencias. La Magia consiste en la Maestría de los elementos, elementarios, elementales; consiste en "atraer" y "concentrar", a fin de perfeccionar sus mejores fuerzas para dirigirlas hacia una acción más eficaz.
P. P. / V. / l T. / Vl / 237
A los estudiantes que carecen del habito de una fuerte voluntad para ser iniciados, frecuentemente escapan los conocimientos que son necesarios y que deben trasponer el marco de una documentación común. Cuántos lectores de algunos libros de difusión del ocultismo pretender conocer la Magia, practicarla, etc... Concretémonos simplemente a las disciplinas, a las reglas, a saber qué es lo que implica esta palabra en primer lugar. La Magia es el arte de poder maniobrar en un plano superior por medio del conocimiento de las leyes naturales, es una hiperfísica que demanda, de parte del operador algunas condiciones preliminares de sobriedad, continencia, ascetismo, respiración, aliento, deportes, ciencias, artes, concentración, descanso, relajación, suspensión del pensamiento, suspensión de la respiración, control de los latidos del corazón, captación de prana, ayunos, sahumerios, círculos protectores, evocaciones, encantamientos, oraciones, mantas, vara atractiva, espada disolvente, dominio y maestría de los elementos, de los elementarios y de los elementales. Se debe imantar, atraer, seducir, concentrar las fuerzas radiantes, magnéticas, telúricas, electrodinámicas con el fin de evolucionar, progresar, ascender, aumentar las fuerzas internas, desarrollar las fuerzas externas, captar, canalizar las fuerzas radiantes-magnéticas mediante la ley de las afinidades, de las simpatías, de las correspondencias y de las analogías
y todo lo que se mueve y lo que no se mueve en los tres /mundos. depende de Él.
Y dependiendo de Su realidad, el mundo de las formas parece verdadero. También nosotros lo reconocemos por causa.
Él es el Supremo Señor, Causa de todos los seres,
La manifestación de cuya energía creadora - en los tres mundos -