Para la segunda categoría de análisis, se toman como principales referentes, las vivencias y experiencias que los profesores han tenido a través de su participación en los cursos de desarrollo profesoral que les ofrece la universidad. Para lograr un abordaje más completo de la situación, se indagó sobre aspectos relacionados con la suficiencia de los cursos, las características de la oferta de las actividades como horarios, número de horas, sedes, temáticas, entro otros aspectos.
De los resultados obtenidos, se presenta la siguiente gráfica con su análisis respectivo:
Figura 4. Experiencias vividas a través de la participación en los cursos de desarrollo profesoral ofrecidos por la UR.
Como lo muestra la figura anterior, se observa que frente al 30% de la población encuestada que se encuentra “de acuerdo” y “muy de acuerdo” con la afirmación sobre que los cursos son suficientes para suplir las necesidades de capacitación, un porcentaje del 51% opina que los cursos de desarrollo profesoral no son suficientes para suplir con dichas necesidades. Si se compara con las temáticas de los mismos, es importante mencionar que un porcentaje del 36 % de los encuestados afirma que las temáticas de los cursos satisfacen las necesidades de capacitación, pero existe un porcentaje mayor del 40% que opina lo contrario.
Para dar un ejemplo sobre esta percepción, se enuncia a continuación una de las opiniones abstraídas de los grupos focales:
El problema es que se adecúe a mí, pues a pesar de la oferta que se tiene, sigue siendo pequeña, porque los intereses aquí son múltiples; los desarrollos de cada profesor son múltiples. Entonces los profesores no encuentran a veces el curso que le sirve a pesar de la amplia oferta; yo reconozco que hay un esfuerzo, yo reconozco que hay una amplia oferta que es buenísima desde mi punto de vista pero si yo encuentro algo que se ajuste más a lo que yo quiero, a mi necesidad… El proceso debe ser contario y es que usted puede hacer ese curso aquí o donde quiera. Lo que pasa es que aquí es gratis, entonces eso también puede ser una alternativa. (Anexo O)
Al respecto, lo que sí se puede comprobar, es que al hacer un análisis sobre la evolución histórica de la oferta de cursos en la Universidad, se encuentra que ha habido un mayor número de actividades desarrolladas, sumado a un incremento significativo en la participación. En consecuencia, se pasó de ofertar 2 cursos en el año 2002, a tener una oferta para el 2012 de 38 cursos; mientras que en términos de participación, se pasó de 215 a 529 participantes en el mismo período de tiempo.
Pese a estos avances, la opinión de los profesores lleva a suponer que hay una correlación entre la suficiencia de los cursos en términos de número y cómo estos suplen las necesidades de formación, con lo cual se hace necesario hacer un análisis tanto de las temáticas que se desarrollan como del número de actividades que se ofertan, de modo que se pueda definir si hay o no correspondencia real con lo que demanda la población profesoral. Contrario a lo que algunos opinan, profesores resaltan que es evidente la evolución que se ha dado con los años y cómo se han incluido estrategias que hoy por hoy permiten una mayor satisfacción frente a la oferta.
En palabras de uno de los profesores que participaron en los grupos focales: Yo creo que en estos años los cursos de desarrollo profesoral efectivamente han ganado en variedad y también creo que otro aspecto a destacar es que han empezado a hacer la oferta preguntándole primero a las facultades cuáles son sus necesidades y se han diseñado algunos cursos que corresponden particularmente a solicitudes específicas de las facultades, entonces creo que esa es una buena forma de generar esa novedad y de generar esa intención en los profesores y las personas interesadas en los cursos. (Anexo N)
Esto también puede llevar a suponer que no hay deficiencia en cuanto a la cantidad de cursos ofertados de acuerdo con la demanda existente, sino una necesidad de que haya mayor cumplimiento a las expectativas que los profesores generan frente a los cursos y sus beneficios propios o particulares. Es evidente por ejemplo que tan solo para un 46% de los profesores se cumplen las expectativas.
Lo anterior se pudo evidenciar también, en la percepción que algunos profesores tienen frente a la calidad de los cursos, como factor que se relaciona
directamente con el cumplimiento de las expectativas y en general con la satisfacción obtenidad tras la participación en estas actividades.
Una de las opiniones que más llamó la atención de los investigadores, fue la expresada por un profesor al referir que:
Cuando los profesores asisten a los cursos se enfrentan con una realidad que no les gusta, que no les satisface. Yo creo que el problema más que el tipo de cursos, el número de horas o la forma como los consiguen, tiene que ver con la calidad de los cursos. La mayor parte de los profesores de carrera están descontentos con la calidad de los cursos. Se encuentran con cursos que les parecen aburridos, perciben que profesores encargados de dirigir esos cursos no están al nivel de los profesores de la universidad.
Es decir, ahí hay un problema muy fuerte, porque es como sí en una orquesta o en un conservatorio a los músicos se les pidiera anualmente hacer un curso de perfeccionamiento a la hora de tocar su instrumento y para hacerlo tuvieran que asistir a unas clases donde hay unos músicos que les están diciendo como tocar el violonchelo, pero esos músicos no están al mismo nivel, entonces la sensación es de pérdida de tiempo, de sentir que lo que se está haciendo es cumpliendo con un requisito. (Anexo N)
Resulta entonces importante definir el portafolio de los cursos a partir de un diagnóstico de necesidades o intereses, para que la oferta sea cada vez mas coherente a estos criterios, sin olvidar los propósitos que adicionalemente persigue la Universidad del Rosario, a través de su PEI y de las demandas del contexto educativo frente al ejercicio profesoral. Adicional a esto, se constituye un punto de análisis prioritario, evaluar los criterios que existen actualmente para la selección y
vinculacion de los conferencistas y tutores que dirigen los cursos, así como los mecanismos de evaluación y seguimiento que se está haciendo a los mismos.
Como un aspecto complementario, surge la motivación a participar en actividades de desarrollo profesoral, la cual puede ser o no generada por la experiencia vivida previamente en dichas actividades. Para este aspecto se encontró un porcentaje del 49% que manifestaron estar de acuerdo y muy de acuerdo con el hecho de que la experiencia vivida motiva a participar nuevamente, frente a una 32% que opina lo contrario.
Lo que puede deducirse es que la motivación es un aspecto que se encuentra sujeto a factores de tipo personal, que infieren en la percepción subjetiva de los participantes. En algunos casos, los profesores refieren que es más interesante la oferta de cursos cuyas temáticas son generales y se relacionan en un sentido amplio a problemáticas, herramientas, metodologías del quehacer de todo tipo de profesor, mientras que otros sugieren que es necesario que la oferta sea particularizada por Facultades o Escuelas según las necesidades propias de cada Unidad.
En este mismo sentido, algunos profesores indican que la oferta de manera cerrada limita las posibilidades de aprendizaje colaborativo y afirman que lo más enriquecedor del proceso es precisamente tener la oportunidad de compartir las experiencias a través de grupos interdisciplinares, con los que en ocasiones se generan alianzas de tipo académico que incluso superan el escenario de los cursos, para volverse proyectos reales de trabajo en equipo.
Así por ejemplo, un profesor opina:
El hecho de compartir esos espacios con grupos multidisciplinarios enriquece muchísimo. El permitir que las experiencias de otras personas le den a uno
como ese soporte, es decir, eso que pensé que estoy haciendo muy como en la parte personal, resulta que si lo utilizan otras personas o esto que nunca he podido enfocar, encontrar la herramienta que otra persona está utilizando y me va ayudar a fortalecer mi enseñanza, mi parte académica, ha sido muy
enriquecedor, personalmente pienso que me ha ayudado muchísimo.(Anexo O)
Un factor menos subjetivo, pero que es considerado relevante a la hora de la participación, está relacionado con la programación de las actividades del plan de trabajo, las cuales, según ellos no les permiten contar con el espacio o tiempo requerido para la asistencia a los cursos de desarrollo profesoral. Muestra de esto, es que el 31% está totalmente en desacuerdo y en desacuerdo con la afirmación que hace referencia a que las actividades programadas en el plan de trabajo permiten la participación de los profesores en los procesos de desarrollo profesoral que les ofrece la UR.
Al indagar por este aspecto en los grupos focales, lo que se evidencia es un descontento general frente a las actividades de tipo administrativo que llevan a cabo como parte del día a día, que en muchos casos responden a imprevistos y que en consecuencia limitan la realización de actividades académicas que si se encuentran ligadas directamente a su quehacer profesoral.
Así por ejemplo, un profesor refiere:
Uno lo que tiene claro es el horario de su clase, pero todos los días hay un nivel de improvisación a nivel de las actividades administrativas en las que es imposible planear el tiempo; es decir, hay una herramienta que es el plan de trabajo pero descansa sobre un 80% de incertidumbre, o sea, la única certidumbre es el horario de clases. Así es muy difícil, porque uno tiene que ir a cubrir entrevistas de admisión que se programan a última hora, o atender una
visita de un personaje de otro país que es demasiado importante; entonces hay que ir pero le avisan a uno con dos días de anticipación, entonces yo creo que ese factor de la imprevisibilidad es algo que afecta la asistencia. (Anexo M)
Otro profesor manifiesta:
Existen dificultades en la planeación de los cronogramas de los docentes. Si uno se ha anotado a un curso y en la víspera cancela, pueden haber múltiples razones para que haya la cancelación, entre otras. puede ser el tema administrativo. Yo si he visto que hay un problema en la planeación de las planes de las personas que toman los cursos, del plan de trabajo de los profesores. (Anexo M)
Otro aspecto que se evaluó está relacionado con los mecanismos de comunicación y la asesoría recibida por los profesores acerca de los procesos de desarrollo profesoral que les ofrece la universidad. De los encuestados, un 70% opina que los cursos ofrecidos por la universidad del Rosario son conocidos de manera oportuna, lo cual es un aspecto positivo si se tiene en cuenta que la participación en este tipo de actividades está relacionada con la posibilidad que tenga la comunidad académica de programar sus actividades con tiempo, eso implica acceder de manera anticipada a la oferta de cursos, tener suficiente tiempos para inscribirse, y tomar la decisión sobre las actividades en las que quiere participar.
Actualmente, se utiliza como principal canal de comunicación la página web de la Universidad y el portal interno de comunicación. En estos sitios se publica la oferta desde el inicio de año y se llevan a cabo las actualizaciones sobre los cambios (horarios, fechas, sedes, aperturas y cierres, reprogramaciones). Adicionalmente, en el boletín de profesores que se publica tres veces al año, se informa a los profesores sobre la oferta y en general sobre los resultados de la participación, semestre a
semestre. Dichas actividades se complementan con el envío de correos personalizados a los profesores que se registran en los cursos, o a la comunidad docente en general cuando se quiere promocionar algún curso en específico.
Desde otra perspectiva, el Departamento de Planeación Académica y Aseguramiento de la Calidad (DPAAC) lleva a cabo un trabajo coordinado con las Decanaturas y Direcciones Administrativas, el cual persigue otras finalidades que van más allá de la simple comunicación de la oferta y que están relacionadas con el hecho de conocer las necesidades e intereses de formación profesoral de las unidades y sobre ello definir las opciones de oferta de cursos; promover una cultura de participación de los miembros de Facultades y Escuelas en la planeación y desarrollo de las actividades, con el fin de lograr motivación para la participación y apropiación frente al plan de desarrollo profesoral y sus objetivos; por último, generar conciencia en directivos y profesores sobre la necesidad de que exista mayor correspondencia entre los resultados de la evaluación docente y el diseño y participación en la oferta de desarrollo profesoral.
Lo anterior, con el fin que la estrategia aporte a la consolidación de fortalezas en el quehacer docente, pero sobre todo, a la mejora continua tanto profesional como personal y a la superación de las debilidades del ejercicio profesoral. No obstante, lo que se evidencia a través de las encuestas y grupos focales es que a pesar de estos esfuerzos, existe una percepción negativa de los profesores acerca del trabajo de asesoría realizado por el DPAAC, y en especial sobre las posibilidades que tienen los profesores de involucrarse o participar en el diseño, planeación y desarrollo de las actividades.
En coherencia con lo anterior, solo el 38% de la población encuestada expresa estar muy de acuerdo y de acuerdo en que la asesoría recibida por el DPAAC satisface sus necesidades. Al respecto, es importante determinar, cuáles son las
falencias que los profesores evidencian en cuanto a la asesoría recibida por el Departamento y en especial definir si la percepción negativa es producto de un mala orientación o trámite, o si pese a que la prestación del servicio es correcta, la insatisfacción se debe al hecho de que la respuesta a las solicitud no siempre corresponde a lo esperado, en cuyo caso se debe trabaja más sobre el conocimiento de la política, de sus procesos y procedimientos, de modo que las expectativas que se generen estén acorde a estos criterios y a los acuerdos de servicio que se establezcan.
En ese mismo orden, una de las opiniones de los profesores participantes en los grupos focales hace referencia a que no no existe una buena apropiación de los cursos de desarrollo profesoral, pues no se han interiorizado los objetivos y fines de los mismos, lo cual se debe a la falta de comunicación entre la Universidad y los profesores y la limitación que estos encuentran a la hora de participara en el diseño y la oferta de cursos. (Anexo L)
Sin duda, es importante fortalecer los mecanismos de comunicación, asesoría y orientación, entre las instancias que lideran los procesos de desarrollo profesoral y la comunidad docente, así como las estrategias de participación y toma de decisiones, de modo que un profesor no sólo conozca la oferta de manera oportuna, sino que participe en la proposición y toma de decisiones sobre las orientaciones, temáticas y modalidades de desarrollo permanente.
Por otro lado, se consideró relevante indagar sobre cuáles son los aspectos o criterios que influyen a la hora de participar en las actividades de desarrollo profesoral que les ofrece la UR. Lo anterior, con el fin de evaluar los diferentes aspectos que se tienen en cuenta a la hora de planear la oferta anual de los cursos y que pueden ser susceptibles de mejora a futuro.
En razón a esto, se muestra a continuación una gráfica en la que se ponderan los aspectos que afectan en mayor o menor grado la participación.
Figura 5. Aspectos que influyen a la hora de participar en las actividades de desarrollo profesoral que ofrece la UR
En cuanto a los aspectos que mas influyen a la hora de participar en los cursos de desarrollo profesoral se tomaron como referente aquellos que tuvieron un peso por encima del 60%. Así pues, el criterio de mayor relevancia para los profesores (valoración de siempre y casi siempre), corresponde a las fechas de oferta de los cursos con un porcentaje del 88%, seguido de las temáticas del curso con un 85%, los horarios de los cursos con un 82%, la sede donde se realiza el curso con un 75%, el requisito exigido por la universidad con un 70%, y finalmente la intensidad horaria con un 64%.
Dicho en palabras de un profesor:
85% 82% 88% 75% 70% 64% 51% 43% 27% 16% 18% 12% 26% 30% 36% 48% 56% 73%
4.1.64 [Temática del curso] 4.1.60 [Horario de los cursos] 4.1.61 [Fechas de oferta de los cursos] 4.1.67 [Sede donde se realiza el curso] 4.1.68 [Requisito exigido por la Universidad ] 4.1.62 [Intensidad horaria de los cursos] 4.1.65 [Exigencia de Presencialidad] 4.1.66 [Uso de virtualidad] 4.1.63 [Profesor que guía el curso]
En su opinión, en qué medida influyen los siguientes aspectos a la hora de participar en las actividades de
desarrollo profesoral ofrecidas por la UR A VECES Y NUNCA SIEM PRE Y CASI SIEM PRE
Determinante es por su puesto el tema de la sede y del horario. Las franjas que se han establecido creo que han mejorado muchísimo las cosas; que se hagan en la época después de terminado semestre, cuando baja la presión de clase o en la semana Rosarista, en ese tipo de márgenes en los que efectivamente uno puede contar con un poquito más de tiempo, eso me parece que ha ayudado muchísimo y eso es un factor determinante para la decisión, porque en el periodo académico uno no puede contar con su tiempo… (Anexo N)
Ahora bien, un aspecto que emerge nuevamente es el plan de trabajo. Dicho aspecto es considerado por algunos profesores como una limitante, más que un criterio favorable a la hora de escoger el curso, pues no es a partir de la planeación de las actividades, sino de la improvisación que a veces surge de las mismas, como el profesor termina decidiendo en que curso participar. En este sentido, pese a que las temáticas, fechas y horarios sean los principales aspectos a la hora de escoger, la elección en últimas queda supeditada a las opciones que brinda el plan de trabajo.
Esta situación puede resultar preocupante si se considera que un profesor termina participando en un curso que no sea de su interés o necesidad, solo porque su plan de trabajo no le permite cursar lo que realmente requiere. Este hecho con seguridad afecta la percepción y satisfacción frente a los procesos de desarrollo profesoral que le ofrece la Universidad.
Al respecto, un profesor opina:
Los criterios que aplico para elegir los cursos son el horario y la sede donde se imparte, pero aun así a veces me encuentro con dificultades para seguir el curso por la improvisación, es una cosa muy grave en la universidad. El criterio del plan de trabajo es algo que yo no aplico porque mi plan de trabajo no es nunca
realista, tengo que cumplir con las horas que me deja el sistema ingresar que no son las horas que realmente trabajo. (Anexo L)
En un mismo sentido, otro profesor refiere:
Respecto a la escogencia, en primera instancia para mí sería la afinidad temática, pero muchas veces yo veo cursos que quiero tomar y no me sirve el horario, porque es incompatible con mi plan de trabajo; ahí si me rijo por factores subjetivos, entonces, hacerlo en casa (uno virtual), o que me quede cerca a la casa para tener un tiempo más equilibrado para realmente hacer lo que tengo que hacer. Entonces yo creo que los factores son la afinidad temática y si coincide horario y afinidad temática es el escenario ideal, pero yo pienso que hay factores subjetivos como la disponibilidad de tiempo, la sede, lo