Section 7. The patient shall be entitled to receive information about his/her health status and treatment options, including risks of complications and side effects.
6 the technology
6.5 effects, endpoints and outcomes 1 Effect is more than “efficacy”
enunciados valorativos comunican algo distinto a los informes sobre la vida mental de los sujetos.
c) He aquí un ejemplo de análisis etimológico-gramatical mediante el cual un filósofo, retrotrayendo la mirada a los orí genes griegos del pensar occidental, busca penetrar en la esen cia de determinados conceptos claves. En este caso se trata del concepto de ser y de otras nociones emparentadas, como la de entelequía, tal como se ofrecen al enfoque analítico de Heidegger.1
“¿Q u é es en general el sustantivo ‘ser*, según la forma no minal? ‘El ser' — a esta expresión corresponden: el marchar, el caer, el soñar, etc. Tales formas del lenguaje se presentan como estas otras: el pan, la habitación, la yerba, la cosa. Sin embar go, en seguida observamos que difieren de las primeras en que aquéllas se reducen fácilmente a los verbos marchar, caer, etc., mientras que las mencionadas en segundo término no parecen permitirlo. Es cierto que para ’la habitación’ existe la forma ‘el habitar’: ‘él habita en el bosque’. Pero, con referencia al sig nificado, la relación gramatical entre ‘el marchar' (la marcha) y “ marchar' es diferente a la que hay entre 'la habitación' y ‘el habitar'. Por otra parte, hay formas nominales que corres ponden rigurosamente a las citas en primer término (‘el mar char’, ‘el volaF’); pero, no obstante eso, tienen el carácter y la significación que poseen 'el pan', ‘la habitación'. Por ejerhplo: 'El comer con un e m b a ja d o r...'; ‘murió de un padecer incura ble'. En estos casos ya no atendemos a la correspondencia con el verbo. A partir de éste, se ha hecho un sustantivo', un nom bre, mediante el camino de una forma determinada del verbum (verbo) que, en latín, se llama modu& ¡nfinitivus...
“ Preguntamos por la forma nominal que entfe los latinos era el iníin/fivus. Ya la expresión negativa ¡nfinitivus verbi alude a un modus fin/fus, a un modo de limitación y determinabilidad del significado verbal. Ahora bien, ¿cuál es el modelo griego de esta diferenciación? Lo que los gramáticos romanos desig naron con pálida expresión modus, se decía entre los griegos a«, inclinación hacia un lado. Junto con otras palabras formales de la gramática griega, ese vocablo se mueve en la misma dirección significativa. Nos es conocida por la traduc ción latina; irrwots, casus, la caída, en el sentido de la variación del nombre. Paro significaba, al comienzo, toda especie de va-
1 Transcribim os a lgun o« p á rra fo« «le *u Introducción a la metafísica, trad. es
EL METODO DE AN ÁLISIS LINGÜÍSTICO 19*
nación de la forma fundamental (desviación, declinación) y no sólo la de los sustantivos, sino también la de los verbos. Uní« comente después de la elaboración más ciara de ía diferencia de estas formas nominales, también se designaron sus variacio nes correspondientes con títulos particulares. La variación del nombre se llamó «t&ns (cosusj; la del verbo, (dect¡na tío),
Ahora bien, tratándose de la consideración del lenguaje y de sus variaciones en el uso, ¿cómo llegamos, justamente, a esos dos títulos v r& m y ey^Aíms? B1 lenguaje rige — esto es manifiesto— como algo que es, como un ente entre otros. Por eso, en su concepción y determinación, se tiene que hacer va« ler el modo según el cual los griegos entendieron el ente en su ser. Sólo a partir de aquí podremos concebir aquellos títulos que, como modus y ccrsus, llegaron a ser para nosotros, y desde hoce mucho tiempo, algo manoseado e insignificante.
Puesto que en esta lección constantemente retornamos a la concepción griega del ser, porque ésta — aunque muy aplana da y como tal desconocida— todavía domina hoy en Occiden te, y no sólo en tratados de filosofía sino también en la más trivial cotidianidad, caracterizaremos la concepción griega dei ser en sus linea mientas fundamenta íes, dentro del cuno de la consideración helénica de la lengua,
Elegimos tal camino con intención. Este, con un ejemplo de la gramática, deberá mostrar el hecho y el modo según el cu 1 la experiencia decisiva para Occidente — la concepción e interpretación del lenguaje— ha surgido de una y muy deter minada comprensión del ser.
Los nombres de wtwow y «y^Aorts significaban caer, per der el equilibrio e inclinarse. En esto reside un desaviarse de lo que está erguido y recto. Pero a este estar-allí en sí erguido, a este llegar a una posición recta y permanecer en e//a, los grie gos la entendieron como ser. Lo que de este modo llega a sos tenerse y a ser en sí constante, oscila libremente entre la nece sidad de sus límites, Wpas. Estos no constituyen algo que se añade al ente desde fuera. Menos aún son un defecto, en el sentido de una limitación perjudicial. El sostenerse y refrenar se en límites; el tener-se a sí mismo, en lo cual se sostiene lo constante, es el ser del ente; es lo que hace que el ente sea tal, a diferencia de lo que no es. De acuerdo con esto, sostener se significa conquistarse límites. Por eso, ró tcAos constituye
un carácter fundamental del ente, lo que no significa fin n* meta, sino término. Al ‘término’ no lo pensamos aquí, en modo
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alguno, en sentido negativo, como si con él concluyera, se re nunciara y se cesqra todo. El término es terminación en el senti do de plenitud. Los límites y el término constituyen aquello con lo cual el ente comienza a ser. Desde este punto de vista se pue de entender el supremo título que Aristóteles empleó para el ser: la «VreA¿xeta, el mantenerse o sostenerse-en-ia-terminación (lími te). Lo que la filosofía posterior, e incluso la biología, han hecho del título 'entelequia' (cf. Leibniz) muestra la plena decadencia de lo griego. Lo que se pone en sus límites, llenándolos, y se sos tiene así, tiene forma, ¡u>p^í¡. La esencia de lo forma, entendida en griego, consiste en su emergente ponerse en límites.
Lo que en-sí-se-sostiene-allí, visto desde la contemplación, llega a ser lo-que-se-pone-allí, lo que se presenta o expone con el aspecto que manifiesta. Al aspecto de una cosa los griegos lo llamaban etSos o tSca. Al comienzo vibraba en el eí8os lo que también nosotros pensamos cuando decimos: esta cosa tiene un rostro, se la puede ver, está presente. La cosa está quieta’; descansa en el manifestarse, es decir, en la mostración de su esencia. Todas las determinaciones del ser hasta ahora detalladas se fundamentan y reúnen en» lo que los griegos expe rimentaron incuestionablemente: en el sentido del ser y que llamaron owría o, de un modo más completo, vapovoía. La ha bitual falta de reflexión traduce esta palabra por ‘sustancia’ y con ella pierde todo sentido. En alemán hay la expresión adecuada a vapovata en el vocablo An-wesen; estar-ante. De signamos de ese modo el cortijo o propiedad en sí cerrados. Todavía en los tiempos de Aristóteles ovala se empleaba al mis mo tiempo en este sentido y con el sentido filosófico fundamen tal de la palabra. Algo está-ante. Se sostiene en sí y se presen ta así. Es. Para los griegos ser’ significa, en realidad, el esta do de presencia (Anwesenheit)”.
d) La crítica de ciertos usos de conceptos y términos filo sóficos que incurren en vicios contra la sintaxis lógica es bien ejemplificada por el siguiente análisis de Carnap:1
“Vamos a examinar algunas pseudoproposiciones metafísi cas en las que resulta especialmente obvia la violación de la sintaxis lógica, aun cuando éstas se ajusten a la sintaxis histó- rico-gramatical. Seleccionaremos algunas proposiciones de aque lla teoría metafísica que al presente ejerce la influencia más
1 Tomado del articulo de Carnap La «op era ción de la m etafísica por medio del
análisis lógico del lenguaje, trad. española de C. Nicolás Molina Flores, Mé xico, Centro de Estudios Filosóficos. Universidad Nacional Autónoma de México, 1961.
EL MÉTODO DB ANÁLISIS LINGÜÍSTICO 165
fuerte en Alemania:1 ’Sólo debe ser investigado lo-que-está- siendo y, por lo demás, nac/a; lo-que-está-siendo solamente y
nada más; únicamente lo-que-está-siendo y fuera de ello, nacía. ¿Cuál es la situación en tomo a esta N ada? . . . ¿Existe la Nada sólo porque existe el No, es decir, la Negación, o sucede a la inversa, existen la Negación y el N o sólo porque existe la N a da? Nosotros postulamos: la Nada es más originaria que el No
y la N e g a c ió n ,,, ¿Dónde buscaremos la N a d a ? ¿Cómo en contraremos la N a d a ? . . . Conocemos la N a d a . . . La angustia revela la N a d a . , . Ante y por lo que nos angustiábamos era propiamente nada. De hecho, la Nada misma como tal estaba a h í . . . ¿Cuál es la situación en torno a la N a da ? La Nada misma nadea’J ’
“Formaremos a continuación un esquema, a efecto de mos trar cómo la posibilidad de formar pseudo pro posiciones se ba sa en deficiencias lógicas del lenguaje.
I Proposiciones del len guaje ordinario ple nas d e sentido.
II Surgimiento en e/
lenguaje ordina rio de proposi
ciones sin senti do a partir de proposiciones con sentido
III Lenguaje lógica mente correcto,
A. ¿Q u é hay afuera? A, ¿Q u é hoy afue ra?
afl¿)
Afuera hay lluvia
af(U}
of{¿)
Afuera nada hay
af{Na}
A. No hay fno exis te) algo que es té afuera.
x). affx) B. ¿C uál es la situa
ción en tomo a es ta lluvia (es decir, ¿qué hace la llu via,} B* ¿C uál es la si tuación en tor no a esta N a da? B. Ninguna de es
tas formas pue de siquiera ser construida.
¿(U) ¿(Na)
1 L a filosofía de H eidegger. A b u ensayo Q ué e* m et»f£*ie* pertenecen las fr a ses Que se transcriben a continuación.
DIDACTICA DE L A FILOSOFIA