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The end result for caring teachers is that they find success in relationship

Phase III: Transitions and Final Reflections

Finding 3: The end result for caring teachers is that they find success in relationship

Cuando se piensa respecto al concepto de evaluación, se suele realizar una asociación automática a la realización de pruebas estandarizadas que permiten identificar si se ha logrado aprender lo necesario y se es calificado con una nota. Un error recurrente, puesto que es un modelo que se repite en las diversas aulas de nuestro país, por lo que se ha preciso hacer una distinción entre los términos de “prueba” y “evaluación”, el primer término puede ser considerada como un método de recolección de datos para la evaluación del aprendizajes, son actividades diseñadas para evaluar el conocimiento y las habilidades, mediante la asignación de una misma tarea para todos los alumnos (Harlen, 2015, pág. 20) . Sin embargo, la evaluación es un concepto mucho más amplio, el cual abarca otros métodos de recopilación e interpretación de datos, además de la realización de pruebas.

En palabras de Harlen (2015), evaluación refiere al proceso de recabar, interpretar y usar información sobre los logros de los aprendizajes de los estudiantes (pág. 19) es decir, que toda evaluación de los logros de los estudiantes involucra la generación, interpretación, comunicación y uso de datos para un propósito. Es por esto que podemos decir que la prueba recoge evidencias del aprendizaje de una manera específica, pero es la evaluación quien interpreta estos datos con un propósito fijo, que en la enseñanza de las ciencias apunta hacia la conformación

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de nuevos aprendizajes científicos, trabajando habilidades tanto en el desarrollo de las clases y las evaluaciones que se puedan generar.

La utilización de la evaluación en la enseñanza de las ciencias Naturales en la escuela apunta más allá de asignar calificaciones a los estudiantes a través de la realización de pruebas que recojan datos y si los niños son capaces de responder estos test de manera óptima. Evaluar en ciencias interpreta los conocimientos y habilidades de los niños y niñas, para que de este modo ir modificando a partir de las necesidades de los educandos el plan de acción en el aula, para que de esta forma se pueda hacer un seguimiento de sus avances.

Es por esto que al proponer una visión de la enseñanza de las ciencias, incluimos indudablemente un modelo de evaluación coherente con los nuevos modelos de enseñanza planteados con anterioridad. Es dejar de lado el modelo tradicional de enseñanza y evaluación para dar paso a la evaluación como un proceso de aprendizaje, donde tomamos como punto de partida los conocimientos previos de nuestros estudiantes para la planificación de clases que ayuden a mejorar estos conocimientos, a su vez, evaluando el proceso de los y las alumnas para finalizar con actividades que evalúen los aprendizajes de los niños y niñas a través de experiencias concretas.

4.1 Evaluación Formativa

Como se dijo anteriormente, la evaluación es una etapa importante en la enseñanza de las ciencias naturales en la escuela, es por esto que tenemos que definir qué es evaluación formativa. Para Newton (2012) nos propone la siguiente definición:

La práctica en el aula es formativa en la medida en que la evidencia sobre los logros de los estudiantes es provocada, interpretada y utilizada por los profesores y los aprendices, para tomar decisiones sobre los próximos pasos en la instrucción (Citado en Harlen, 2013, pág. 19)

La evaluación formativa permite a los y las docentes realizar una interpretación verídica al desempeño de los y las estudiantes y de esta manera contribuir al aprendizaje, ésta se sirve de un proceso mediante el cual se recopila información sobre los logros alcanzados por los estudiantes en relación a los objetivos de una lección o serie de lecciones en torno a un tema (op.cit, pág. 22)

Es la evidencia sobre los logros de los estudiantes la cual es provocada, interpretada y utilizada por los profesores, para tomar decisiones sobre los próximos pasos en la instrucción (Harlen, 2013, pág. 19). Es decir, si a través del análisis de los resultados de un trabajo investigativo, se identifica que los estudiantes tienen un bajo manejo en la habilidad de formulación de preguntas

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investigativas o interpretación de datos, el o la docente tomará eso en cuenta en la planificación de una próxima actividad o desafío para trabajar y mejorar esto, ya que identificando las debilidades éstas se pueden ir fortaleciendo los conocimientos o habilidades mediante nuevos objetivos de aprendizaje.

Es fomentar una comprensión real e impulsar competencias necesarias para el aprendizaje permanente. Enseñar con el propósito de promover la comprensión implica tomar en cuenta las ideas previas y habilidades desarrolladas por los estudiantes y promover la progresión ajustando los desafíos en correspondencia (op.cit, pág. 23). De esta manera los y las estudiantes participan activamente en el aprendizaje, teniendo un rol protagónico en su proceso de aprendizaje, dejando de lado la pasividad de recibir una prueba con correcciones. La evaluación da paso a que el aprendizaje se distribuya entre todos los participantes del proceso de enseñanza, tanto para los docentes y los estudiantes, entregándole una herramienta al profesor para evidenciar el aprendizaje y la decisión sobre cómo pretende trabajar con los estudiantes más adelante, es decir, cimentar los próximos pasos para el aprendizaje y a los estudiantes para hacerse parte de la construcción de conocimientos.

A continuación, se expondrán dos maneras de retroalimentar de manera positiva y efectiva a los y las estudiantes, sin tener que esperar evaluaciones escritas para saber cómo van los aprendizajes y cómo pueden ir mejorando. Y para para los profesores, herramientas prácticas para ver si los y las alumnas alcanzan los objetivos de logro.

a) Retroalimentación

El proceso de aprendizaje no se detiene luego de haber realizado una evaluación a los y las estudiantes, la evaluación formativa entrega datos sobre cómo están aprendiendo los niños y niñas y esto permite que se creen espacios de retroalimentación en el aula.

La retroalimentación que reciben los maestros mediante la utilización de la evaluación formativa, cumple una función en el sentido de que regula la enseñanza de tal manera que la velocidad con que se avanza se va ajustando para asegurar la participación activa de los estudiantes (Harlen, 2015, pág. 25). También existe una retroalimentación de doble vía (Harlen, 2013, pág. 21) desde el profesor al estudiante y de los alumnos al profesor, lo que implica una visión del aprendizaje como un proceso en que la comprensión se construye activamente por parte de los estudiantes. La retroalimentación hacia la enseñanza, que ocurre de los estudiantes a los docentes, es necesaria para los profesores para saber

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cómo ajustar los desafíos y cómo éstos responden a los mismos, de manera que la exigencia no sobrepase las capacidades generales.

En segunda instancia, los resultados de la evaluación formativa, permite que los docentes crear un vínculo con sus estudiantes, ya que se da espacio para que los educandos sepan cómo mejorar su trabajo a través de una retroalimentación que no emita juicios hacia las personas de manera individual, sino que una centrada en la tarea, las motivaciones y sobre cómo brindar ideas y sugerencias para seguir mejorando el trabajo de los y las estudiantes (Harlen, 2015, pág. 28). Una buena retroalimentación permitirá que los educandos se motiven a mejorar su trabajo, sin darle mayor importancia a la calificación si no a cómo la tarea se desarrolló. Cuando se brinda retroalimentación a un estudiante, los comentarios positivos se deben equilibrar con algunas sugerencias para mejorar (Harlen, op.cit, pág. 29) motivándolos así con preguntas que les ayuden a reflexionar sobre su trabajo y darse cuenta cómo pueden seguir mejorando.

b) Cuaderno de Ciencias

Cuando queremos ordenar nuestras ideas, una de las primeras cosas que hacemos es registrar nuestros pensamientos a través de representaciones para que de esta forma logremos sistematizar de alguna manera nuestras ideas. Es por esto que el cuaderno de ciencias es un excelente recurso para cuando se desea esquematizar el aprendizaje, como también es una muy buena herramienta para el docente, ya que le permite identificar cómo va el progreso de los y las estudiantes, que ideas previas aún se mantienen o si algunas cambiaron.

El cuaderno de ciencias promueve la elaboración autónoma de producciones escritas y gráficas por parte de los niños y niñas, favoreciendo así la construcción de significados (López, 2014, pág. 52) puesto que en el caso de los niños, algunos de ellos muchas veces no poseen la capacidad de verbalizar sus ideas, pero sí son capaces de escribir o dibujar la interpretación que tienen de cosas o situaciones. Es por esto, que los docentes pueden organizar un espacio dentro de sus clases para el uso adecuado del cuaderno las ciencias naturales, permitiéndoles a los estudiantes plasmar las ideas que han sido integradas dentro de cada clase, dando espacio para compartir con otros investigaciones, conclusiones y descubrimientos que se puedan ir conformando. Puesto que los niños escriben en sus cuadernos de ciencias con sus propias palabras y es de su experiencia y subjetividad, el cuaderno se convierte en un promotor singular del desarrollo del pensamiento y del lenguaje del niño (op.cit, pág.52)

El acercamiento que tendrán los estudiantes con sus escritos permitirá darle un significado real a los aprendizajes, ya que podrán releerlos de forma autónoma o

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en otras clases con sus compañeros y/o profesor/a. Y no sólo eso, si no que los alumnos podrán escribir sus reflexiones individuales respecto a los diferentes temas que se traten en las clases sin miedo de que alguien se burle de lo que ellos piensan. Entonces podemos decir que el cuaderno de ciencias es un espacio personal de los estudiantes que debe ser trabajado entre estudiantes y docentes. 4.2 Evaluación Sumativa

Cuando hablamos de evaluación sumativa se logra asociar de inmediato a una connotación negativa, puesto que ha sido una herramienta para muchos docentes a través del tiempo como un método para identificar si los objetivos se cumplen, el cual es representado a través de una calificación sin una retroalimentación. Es decir, es la evaluación “negativa” ya que sólo ayuda a seguir generando un ambiente de competencia en nuestros estudiantes, pero va más un poco más allá, dependiendo de cómo utilizamos esta herramienta en la construcción de aprendizajes.

La evaluación sumativa para Harlen (2013) no está diseñada para tener un impacto directo en el aprendizaje mientras éste se lleva a cabo, si no que proporciona datos, junto con otros factores de contexto, los cuales pueden ser utilizados para la evaluación y la mejora de la enseñanza en la escuela (op.cit, pág. 23) Es la evaluación que se lleva a cabo con el propósito de informar los logros de un momento particular y se resultado puede ser utilizado en la enseñanza, pero no para utilizarlo de manera particular, si es que se quiere trabajar con los estudiantes la construcción del pensamiento científico.

Para Harlen (2013) la evaluación sumativa es importante por numerosas razones, tales como:

1. Los maestros necesitan llevar un registro sobre el desempeño de los estudiantes y utilizar esos registros en su planeación de clases.

2. Los estudiantes, por su parte, necesitan hacer un seguimiento de su progreso.

3. Los directores y administradores necesitan tener registros a fin de poder examinar los progresos de los y las estudiantes de manera individual a medida que pasa el año escolar.

Todos estos registros sirven para realizar una autoevaluación de la escuela y el diseño de los planes de estudio por parte de la comunidad educativa y los docentes. Entonces podemos ver que la evaluación sumativa es necesaria y no podemos evitarla si es que la utilizamos de manera correcta y no recurrir a ella como el insumo único para la evaluación de los y las estudiantes.

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Todos los integrantes de la comunidad educativa requieren la evaluación sumativa,, la cual puede acompañar sin problemas a la formativa, puesto que toda evaluación es sólo una muestra de lo que se ha aprendido y una aproximación de lo bien que se ha aprendido, y el resultado de varios juicios subjetivos (op.cit, 2013, pág. 26) Y tomar la evaluación sumativa como un factor denominante en la sala de clases, es lo que desvitúa el proceso de evaluación, centrándolo en sólo una manera de verla como una carrera individual donde sólo una persona llega a la meta con la calificación más alta y a su vez, desplaza por completo a la formativa ya que no contribuye una impresión general de los y las estudiantes, dejándolos como entes sumisos respecto a su aprendizaje. Hay que ver la evaluación como un espacio de enrequecimiento de estudiantes, docentes y directivos.

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Diseño pedagógico Mención

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