4.3 Learning multiple correlated patterns
4.3.3 Enhanced multiple overlapping pattern learning
En la quinta parte de la serie de Belascoarán ocurrió un prodigio posible sólo en la literatura: revivió Héctor Belascoarán. ¿Cómo se trae de la muerte a un detective? Taibo II no se siente capaz de explicarlo y en todo caso se justifica alegando que México es “un país en cuya historia abundan los regresos: aquí regresó el Vampiro, regresó el Santo (en versión cinematográfica), regresó incluso Demetrio Vallejo desde la cárcel, regresó Benito Juárez desde Paso del Norte…”47
44
Paco Ignacio Taibo II, “Manolo, el grafómano”, La Jornada, 19 de octubre de 2003,
http://www.jornada.unam.mx/2003/10/19/04aa2cul.php.
45
No habrá final feliz, p. 204.
46
Ibíd., p. 247.
47
Diez años después en Primavera pospuesta: una visión personal de México en
los noventa, su libro inclasificable, incluye un cuestionario sin preguntas donde
reflexiona sobre su labor de escritor, y revela allí más satisfactoriamente cómo y por qué tomó la decisión de matar y revivir a Belascoarán:
Yo no lo maté, lo mató la lógica dramática, la progresión de los hechos en una novela. (…) Magia blanca chilanga. Le hubiera hecho caso a mi madre que me dijo: “Hijo mío, eres un pendejo, nunca debiste haberlo matado”. Pero cuando escribes una novela, la novela manda, la novela mata. No se vale hacer trampas48.
Respecto a Muertos incómodos parecería esto irrelevante, pero Elías Contreras, el detective de Marcos, también está muerto como él mismo lo dice en el primer capítulo de la novela: “Porque ahora ya estoy finado. Yo fui miliciano cuando nos alzamos en 1994 y combatí con las tropas del Primer Regimiento de Infantería Zapatista, que comandaba el Sup Pedro, en la toma de Las Margaritas. Ahora tendría yo unos 61 años pero no los tengo porque ya estoy muerto ya” (p. 11).
Pero si Taibo II decide que Belascoarán revivió por un capricho de escritor, el Subcomandante ni siquiera explica cómo es que Elías Contreras está muerto y participa en la acción de la novela sin que nadie repare en ello. Por su parte, Taibo II enlaza el final de la novela anterior con el principio de la nueva para, si no explicar la vuelta de Belascoarán, darle al menos una justificación estética al lector de la serie. La primera escena de Regreso a la misma ciudad y bajo la lluvia muestra a Héctor preguntándole a su amante recurrente, la muchacha de la cola de caballo: “¿Cuántas veces te has muerto tú?”49; después, aún en la cama con su amante, Belascoarán le cuenta qué se siente al estar muerto, con grandes similitudes con su propia muerte en la novela anterior: “Tienes la cara metida en un charco y los labios se te llenan de agua sucia”50.
48
Paco Ignacio Taibo II, Primavera pospuesta: una visión personal de México en los noventa, p. 22.
49
Regreso a la misma ciudad y bajo la lluvia, p. 11.
50
*****
Hay otro detalle que resalta en Muertos incómodos, en el primer capítulo: su relación con la obra de Cortázar. En esta entrega de la serie, Belascoarán recuerda cuando su hermana lee “un texto de Cortázar sobre la estación de tren de Nueva Delhi y la sensación que le había causado la lectura (…) no había coexistencia pacífica con la parte de la sociedad que se estaba cayendo a pedazos, con esa otra parte tuya que se estaba hundiendo”51
Pero habría que matizar la impresión que podría tenerse de la influencia de Cortázar en la obra de Taibo II. En el cuestionario sin preguntas de Primavera
Pospuesta responde esto: “La presencia de Cortázar: no lo sé (y enloquecí con sus
novelas cortas). La del resto de la generación del boom: menos. (…) Me siento más influenciado por la generación de no-boom, mis contemporáneos: Skármeta, Soriano, Scorza, Galeano, Jesús Díaz”
. En Muertos incómodos Belascoarán acude a casa de Monteverde, su cliente, y se sorprende al encontrar en el suelo “muchas de sus propias lecturas: Remarque, Fast, Haefs, Ross Thomas, Neruda, Hemingway, Cortázar completito” (p. 32).
52
También en esta novela cuenta que se “había puesto de moda hablar del DF como ‘el monstruo’, pero el nombre ocultaba la mejor definición”
.
53
—Ya —le dije— me salgo con unos campamenteros que de por sí van a México. . Ese adjetivo para el DF lo utiliza también Elías Contreras, por consejo del Subcomandante Marcos:
—Al monstruo, acuérdate que a la Ciudad de México le decimos “el monstruo”—me dijo el Sup. (p. 57).
51
Ibíd., p. 17.
52
Paco Ignacio Taibo II, Primavera pospuesta: una visión personal de México en los noventa, p. 24.
53
Sería absurdo concluir que Marcos utiliza el término gracias a la lectura de las novelas de Taibo II, llamar ‘el monstruo’ a la Ciudad de México no está totalmente generalizado pero tampoco es raro encontrar a alguien haciéndolo, y el mismo Subcomandante ya lo había hecho en su discurso a la llegada a la capital del país en la Marcha de 2001.
*****
Es pública la errante militancia de Taibo II en el izquierdista PRD. Entre las múltiples facciones de ese partido, siempre ha estado cerca del cardenismo, corriente que gira en torno de Cuauhtémoc Cárdenas, candidato a la presidencia en 1988, 1994 y 2000 e hijo del ex-presidente Lázaro Cárdenas. La admiración hacia Cárdenas —y presumiblemente la amistad con él— llevó a Taibo II a escribir la biografía del político michoacano54
Regreso a la misma ciudad y bajo la lluvia es por mucho su novela más
cardenista, lo que se explica por haber sido escrita en 1989, al año siguiente del fraude electoral que llevó a la presidencia a Carlos Salinas de Gortari, del oficialista PRI, anulando la primera posibilidad real de la oposición de tomar la presidencia del país.
.
Entre los destellos de anti-priísmo y cardenismo de la novela, se encuentra el acto subversivo del hermano de Héctor de lanzarse a hacer graffitis como éste: “Si los priístas quieren gobernar, por qué no empiezan por ganar las elecciones”55
54
Se trata de Cárdenas de cerca: una entrevista biográfica, México, Planeta, 1994.
. Recorriendo la ciudad, Héctor encontrará otras pintadas similares: “‘Los que nacieron para mandilones, votan al PRI’, ‘¿Le prestarías tu bicicleta usada al candidato del PRI de este distrito? Entonces, ¿por qué vas a votar por él? ¡Viva Cuauhtémoc!’, ‘Un poco de
55
confianza, en ésta nos libramos de esa bola de rateros. Comité Cardenista distrito XI’, ‘Los vecinos de esta cuadra no permitiremos que haya fraude. ¡Basta!’”56
Este diálogo entre Héctor y Gilberto Gómez Letras, plomero que comparte el despacho con el detective, es también ilustrativo:
.
—¿Usted ya sabe por quién va a votar? —A güevo, por Cárdenas.
—¿Pues no que era abstencionista?
—Eso era antes. Ahora sí, nos jodemos al PRI. —¿Quiénes nos?
—Los cardenistas. ¿Dónde ha andado, jefe?57
También, después de leer el currículo de Medina, un hombre que le cortó las manos al cadáver de Che Guevara y que, mientras transcurre la novela, planea intercambiar cocaína por armas para la contra nicaragüense, piensa que el infame personaje “sería apto para manejar las relaciones públicas de algún candidato del PRI a senador”58. Pensando en Medina y viendo una numerosa marcha se cuestiona los motivos de la misma: “La manifestación podía ser contra el PRI, podía ser una manifestación cardenista, podía ser una manifestación contra Medina y sus mierdas de amigos que querían joder a los nicas”59
Conviene citar un fragmento de Muertos incómodos en el que se aprecia tanto el cardenismo como el anti-priísmo de Taibo II. Belascoarán habla con un taxista del excesivo gasto de gasolina de la clase media del DF, a lo que le responden:
.
–De que se la chingue el PRI la gasolina de Pémex, para financiar las campañas de uno de sus culeros, mejor que se la chingue el personal –remató el taxista, que sin duda llevaba años votando por Cuauhtémoc Cárdenas (p. 75).
56 Ibíd., p. 107. 57 Ibíd., p. 41. 58 Ibíd., p. 102. 59 Ibíd., p. 121.