CHAPTER 5 Sketch-based Authentication System
5.2 Enrollment
Partiremos mencionando que la propuesta de la acción tutorial en la Universidad debe realizarse como una actividad normalizada y transversal al conjunto de materias propuestas en la malla curricular de los estudiantes universitarios. Ello ha de darse en todas sus dimensiones, a lo largo del proceso enseñanza – aprendizaje, por lo que la actividad autónoma del estudiante universitario se ha de convertir en un objetivo prioritario a tener en cuenta por todos los docentes. (Cano, 2009)
Así, la tutoría universitaria puede entenderse y practicarse bajo tres supuestos teóricos, Gairín, Feixas, Guillamón y Quinquer (2004) indican que éstos son:
La tesis de la disociación: tutoría universitaria como ayuda a la enseñanza presencial, ofrecida en un horario específico y con el principal objetivo de clarificar dudas sobre el contenido, metodología, actividades prácticas, proyectos grupales, evaluación que se da en las diversas asignaturas que ha
de llevar. La asistencia es voluntaria y su participación no suele ser considerada en los procesos de evaluación del semestre que curse.
La tesis de la complementariedad: algunas tareas, responsabilidades y estrategias de orientación como las tutorías personalizadas o los seminarios grupales se incorporan a la función docente. La tutoría favorece a complementar la formación recibida en ámbitos relacionados con la madurez personal y la orientación profesional favoreciendo el éxito académico en su trayectoria universitaria.
La tesis de la integración: función tutorial y docente integrada, se encuentra enmarcada en la idea de la búsqueda de la excelencia académica y la consideración del individuo como un ser activo y proactivo de formación ; en favorecer un proceso de aprendizaje centrado en las necesidades, intereses y competencias que el estudiante debe adquirir al finalizar su formación académico profesional.
3.4.1. Aprendizaje cooperativo
Se entiende por aprendizaje cooperativo a “un enfoque de enseñanza en el cual se procura utilizar al máximo actividades en las cuales es necesaria la ayuda entre estudiantes, ya sea en pares o grupos pequeños dentro de un contexto enseñanza-aprendizaje. (Vera,2009, P. 1-2)
El aprendizaje cooperativo constituye una metodología eficaz para desarrollar el sentido crítico y de tolerancia, trascendiendo lo estrictamente académico y facilitando la práctica de hábitos de cooperación, solidaridad y trabajo en grupo.
Aspectos, estos últimos, claves en la mayoría de los sistemas organizativos empresariales. (León y Latas, 2007, p. 274 -275)
Según Johnson y Johnson (1987), los grupos de aprendizaje cooperativo se basan en una interdependencia positiva entre los componentes del grupo. Las metas son estructuradas para que los alumnos se interesen no sólo por su esfuerzo y rendimiento sino también por el rendimiento de los demás. Hay una clara responsabilidad individual donde se evalúa el dominio que cada estudiante tiene del material asignado. Se da información al grupo y a los miembros del mismo sobre el progreso de cada uno, de esta forma el grupo sabe quién necesita ayuda. El liderazgo es compartido por todos los componentes y todos los miembros del equipo comparten la responsabilidad por el aprendizaje. Por último, el objetivo es conseguir que cada uno de los componentes aprenda lo posible (León y Latas, 2007, P.273)
De otro lado Hernández, Ortiz y Sánchez (2016) sostienen “que por medio del aprendizaje cooperativo al docente se le facilita el poder acomodar los diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes fortaleciendo las habilidades que los mismos poseen” (p. 13).
León y Latas (2007) aclaran que el “aprendizaje cooperativo se caracteriza porque el éxito y el fracaso se reparten entre los participantes, aportando cada alumno al grupo el beneficio de sus características más adecuadas”. (p. 273). Asimismo, el autor indica que son tres son los requisitos básicos que se deben de dar para que se pueda hablar de aprendizaje cooperativo.
a) La existencia de una tarea grupal, es decir, de un objetivo que los distintos alumnos que trabajan conjuntamente deben alcanzar como grupo. Por tanto, la situación debe implicar no sólo hacer cosas juntos sino afrontar y resolver una tarea o problema común y como consecuencia aprender juntos.
b) La resolución de esa tarea o problema, lo que requiere la contribución de todos y cada uno de los componentes del grupo
c) Los recursos del grupo, que deben ser los suficientes para mantener y hacer progresar su propia actividad, tanto desde el punto de vista de la regulación de las relaciones interpersonales, como en lo relativo al desarrollo y ejecución de la tarea motivada, no sólo por las funciones de la universidad, sino también como alternativa metodológica a modelos más directivos e individualistas, que generan deficiencias formativas entre los alumnos.
3.4.2. Condiciones para el aprendizaje cooperativo
Hernández, Ortiz y Sánchez (2016) señalan que para que se dé un verdadero aprendizaje se deben de garantizar las siguientes condiciones básicas:
a) La interdependencia positiva: Es cuando los estudiantes perciben un vínculo con los compañeros de grupo, de forma tal que no pueden lograr el éxito sin ellos y viceversa, los discentes deben coordinar los esfuerzos con los de los compañeros para poder completar una tarea.
b) La interacción cara a cara: Existe un conjunto de actividades cognitivas y dinámicas interpersonales, que sólo ocurren cuando los estudiantes interactúan en relación con los materiales y actividades. Así mismo la
interacción interpersonal permite que los integrantes del grupo obtengan retroalimentación de los demás y que en buena medida ejerzan presión social sobre los miembros poco motivados para trabajar.
c) La responsabilidad y valoración personal: El propósito de los grupos de aprendizaje es fortalecer el rendimiento de los integrantes. En tal sentido, se requiere de la existencia de una evaluación del avance personal, lo cual va hacia el individuo y grupo, para que de esa manera el grupo complete las actividades y evite que descansen en el trabajo de los demás.
d) Habilidades interpersonales y manejo de grupos pequeños, por lo tanto
se debe enseñarse a los estudiantes a: conocerse y confiar en otros, comunicarse de manera precisa sin ambigüedades, aceptarse y apoyarse en los demás, resolver conflictos de aprendizaje constructivamente.
3.4.3. Objetivos de las técnicas de aprendizaje cooperativo en la universidad
Según León y Latas (2007) los tres principales objetivos de las técnicas de aprendizaje cooperativo que se da en la universidad son:
1) El desarrollo de estrategias de comunicación: comprende estrategias de comprensión, explicación, pregunta y respuestas. La discusión, el debate sirve, no sólo para comunicarse con los demás, sino también para la perfecta utilización del lenguaje de la materia.
2) Desarrollo de competencias intelectuales y profesionales: comprende estrategias que permiten al alumno analizar, razonar lógicamente, valorar y juzgar, pensar críticamente, sintetizar, diseñar, resolver problemas... Las
situaciones de aprendizaje cooperativo fomentan este tipo de pensamiento superior, al favorecer todo tipo de interacciones entre los alumnos.
3) Crecimiento personal: incluye el desarrollo de la autoestima, procesos metacognitivos, conocerse a sí mismo y a los demás. (León y Latas, 2007, p. 175)
3.5. Objetivos
Con el desarrollo del plan tutorial: “Promoviendo el aprendizaje cooperativo” se pretende:
Garantizar la adecuada formación académica, científica y técnica de los estudiantes en una determinada asignatura, específicamente en botánica General
Valorar el trabajo cooperativo como medio eficaz que permite que los estudiantes mejoren sus aprendizajes a partir de su interrelación con otros seres humanos y el medio.