Es una metodología en la que se analiza la conveniencia de hacer una obra que incremente la oferta de agua potable, que de acuerdo a los beneficios que produzca en cada año conforme al crecimiento de la demanda, se iniciará la cons- trucción o se incrementará la tarifa para ajustar el consumo a la oferta actual, es como determinar el momento óptimo del proyecto.
Es otras palabras, el costo marginal de corto plazo opti- miza los recursos y permite que se realicen las inversiones en el momento óptimo. Su principal ventaja es su eficiencia económica, pero al basarse en equilibrios de oferta y de- manda, tiene la desventaja de que la tarifa sufre fluctua- ciones en sus precios reales.
Lo anterior se puede observar en la figura B.1. El proble- ma de este esquema, es que cuando se tenga el beneficio que permita realizar el proyecto, es necesario bajar la tarifa para que el consumo se ajuste al consumo originalmente planteado, lo cual es inviable en el operar de los organismos operadores, máxime que en un gran número de estados y municipios de nuestro país no son los organismos operado- res los facultados para modificar las tarifas sino los órganos legislativos estatales lo cual hace inviable este esquema (ver figura B.1).
Los sistemas de tarificación basados en el enfoque de costo marginal aseguran la eficiencia económica. Sin embargo, para lograr esta eficiencia, el sistema de tarificación debe cumplir con los siguientes principios económicos:
Eficiencia:
a. Cobrar al consumidor el costo marginal social de producir el agua, lo cual propiciará que cada uno de los usuarios del sistema consuma la cantidad óptima en fun ción del beneficio que vea por el consumo de este bien. Los consumos mayores o menores al óptimo social causarán pérdidas sociales.
Rentabilidad:
b. El sistema tarifario debe asegurar la autosufi ciencia financiera del organismo operador, cubriendo los cos tos de operación y mantenimiento, así como las inversiones que deba realizar para dar un buen servicio. La rentabilidad obtenida será similar a la que tendría una empresa en com petencia perfecta en el largo plazo, la cual es conocida como rentabilidad “normal”, donde el valor presente de sus flujos es igual a cero.
Equidad:
c. Debido a que el sistema de agua potable, propor ciona el servicio a usuarios de distintos niveles de ingresos, pueden existir situaciones en las cuales aquellos con menos recursos para satisfacer sus necesidades básicas, limiten su consumo debido a la tarifa. En estas situaciones se pueden poner en práctica esquemas de subsidio56 focalizados para asegurar que nadie quede por debajo de los consumos social mente óptimos, lo cual se sugiere que se calcule mediante el Enfoque de Necesidades Básicas conocido también como Enfoque Harberger.
Simplicidad:
d. La estructura tarifaria debe permitir al usuario tomar decisiones eficientes de consumo, lo cual se logra con tarifas simples de entender, información al consumi dor y procurando no mezclar cobros ajenos al consumo del agua.
El esquema de tarificación con costo marginal a corto plazo se considera una medida necesaria con varias ventajas pero con una gran complejidad para llevarse a cabo. Por lo anterior,
56 Es recomendable que los subsidios sean otorgados por las autoridades gu bernamentales y no por el organismo operador del agua, con el fin de no afectar la situación financiera de este último. El problema es el mecanismo para otorgarlos. En lo particular, la Conagua no está facultada para proporcionarlos.
Anexo B. Esquemas de tarificación de corto y largo plazo para
proyectos de agua potable
B.1.1 Propuesta de tarificación basada en el costo marginal de corto plazo
El cobro a los usuarios se divide en dos apartados: el prime- ro es la tarifa en sí, la cual cubre los costos de producción del agua y el segundo es un cargo fijo, que cubre los costos fijos independientes de la producción.
Como se mencionó anteriormente, la tarifa a corto plazo depende del comportamiento de los puntos de equi- librio entre la oferta y la demanda, a través del tiempo. La oferta está compuesta de dos segmentos, uno perfec- tamente elástico llamado costo marginal social (CMgS) y otro perfectamente inelástico conocido como oferta máxi- ma del sistema (O máx).
El CMgS depende de los costos que involucra la pro- ducción del agua como los de energía eléctrica, costo de cloración, costo de mantenimiento así como el costo por Figura B.1 Tarificación marginal a corto plazo
En la gráfica se observa la situación actual, en donde se tie- ne una curva de demanda D0 a una tarifa T0 y la oferta máxima de agua potable con las fuentes actuales, 0máx actual. Conforme
va aumentando la demanda D1… D4 debido al crecimiento poblacional, se va requiriendo incrementar la oferta.
En el año 1 se presenta la demanda D1, la cual al calcular el beneficio con el área bajo la curva de demanda (B1), es insufi- ciente para iniciar el proyecto, por lo que es necesario ajustar la demanda incrementando la tarifa a T1. Posteriormente en el año 2 se tiene el beneficio B2 que también es insuficiente, por lo que el consumo se ajusta al incrementar la tarifa a T2, y así sucesivamente.
En el año 4 se tiene que el beneficio B4 es suficiente, por lo que para que se presenten los beneficios del proyecto, sería necesario disminuir la tarifa a T4, lo cual es poco viable en la realidad.
En cuanto al cobro fijo57, se determinaron los precios
sociales que involucraban los rubros a cubrir por éste, para después dividir el total entre el número de usuarios del sistema por cada período.
B.1.3 Comparación de la tarifa actual contra la propuesta Con el fin de apreciar los efectos de las tarifas, se deben de proyectar 58 la cantidad consumida con la tarifa actual,
con la tarifa propuesta (con restricción de oferta si fuera el caso) y con el costo marginal social (consumo óptimo al no existir restricciones de oferta). La proyección de los consu- mos se debe poder observar que con la tarifa propuesta, los consumos tienden a acercarse a los óptimos sociales.
La factibilidad privada también se debe cumplir con la tarificación propuesta, debido a que los ingresos proyecta- dos por este concepto no deben disminuir en comparación a los obtenidos con la tarifa actual.
Una vez conocidos los metros cúbicos que se consumirán por año, así como las tomas por tipo de usuario y el esque- ma de tarificación propuesto (incluye tarifa y cuota fija), se determinan los ingresos anuales del organismo operador.