4.2 Response characteristics of designed wood buildings under bidirectional
4.2.2 Evaluation of the capacity surface under bidirectional horizontal ground
planificarla en su aula de acuerdo con los objetivos formativos que pretende lograr en el estudiante, es el responsable de conducir al niño por diversos estilos literarios y formar hábitos lectores (Cerillo, 2005; Cruz, 2009; Jolibert, 2002; Sainz, 2005), por lo que se hace necesario conocer el perfil de los docentes de grado transición, analizar sus posturas frente a la lectura y cómo éstas pueden afectar los procesos de animación e iniciación a la lectura.
En consecuencia, luego de aplicar la prueba diagnóstica a las tres docentes participantes en el proyecto se encontró que ante la pregunta ¿qué estrategias de animación e iniciación a la lectura considera que son empleadas en la institución? todas coincidieron en señalar que no hay una propuesta institucional para la animación a la lectura, y que una de las razones es no haber logrado aún establecer un modelo
pedagógico en la institución, una maestra dice “Creo que cada profesor usa las que sabe, porque la institución no tiene nada claro sobre esto, además, aunque según el SIGES somos tradicionales”; lo que pone en evidencia la falta de referentes frente a estrategias y metodologías aplicadas, así como la necesidad de realizar propuestas al respecto ya que según Álzate, Ramírez, y Piedrahita (2008) muchos maestros de educación inicial tienen falencias personales frente a la lectura, por lo cual las instituciones deben procurar realizar los cambios y mejoras a este proceso de aprendizaje desde la formación docente.
Luego, al preguntar ¿qué estrategias de animación e iniciación a la lectura emplea en su aula de clase? las respuestas fueron diversas, una dirigida al proceso de
decodificación, otra a actividades concretas como viajes mentales para iniciar la lectura y la última referente a diversas posibilidades como la diversidad de material, la lectura libre, la lectura diaria y la lectura de imágenes, lo cual reitera la necesidad de realizar un trabajo conjunto que enriquezca a los docentes a partir de sus propias experiencias y las de sus compañeros, y les permita transformar sus paradigmas y su quehacer. (Álzate, Ramírez, y Piedrahita, 2008).
En contraste, con respecto a las preguntas ¿quién escoge las lecturas? y ¿qué tipo de lecturas se realizan? las respuestas fueron homogéneas, ya que todas las maestras permiten a los niños participar en la elección de algunas lecturas, pero planean y escogen otras de acuerdo con los indicadores a desarrollar, de igual manera las tres manifestaron realizar diversas lecturas, de imágenes, de cuentos, de historietas, informativas o descriptivas y también material audio visual, elementos que según Cerrillo (2005) favorecen el proceso de animación e iniciación a la lectura ya que el acercamiento temprano a diversos tipos de textos dará a los niños mayores posibilidades de establecer gustos y preferencias hacia ciertas lecturas y formar el hábito lector.
De igual manera al momento de responder ¿cómo evalúa la comprensión textual? todas coincidieron en hacer preguntas al final de la lectura, dos de ellas manifestaron realizarla a través de dibujos y solo una mencionó elaborar guías para completar, sin embargo ninguna dejó de lado la evaluación, lo cual se consideró un punto a favor para la estrategia a implementar, pues esta evaluación oral que todas realizan al final de la lectura es la base para la construcción del resumen, habilidad que pretendía formarse en los estudiantes a través de la enseñanza recíproca en este proyecto.
Con respecto a ¿qué estrategias usa para motivar a sus estudiantes a leer? no hubo coincidencias, cada una expresó estrategias diferentes y que consideran efectivas; sus respuestas fueron: “Leer lo que a ellos les gusta más”, “Una salida, visualizar una figura, charla y diálogo de algún personaje, etc.” y “El modelado, la práctica diaria y el préstamo bibliotecario”, estrategias que desde la posición de Álzate, Ramírez, y Piedrahita (2008) son el inicio para enriquecer el proceso lector en la escuela ya que es importante valorar los esfuerzos de los docentes por formar buenos lectores.
Finalmente con respecto a ¿qué estrategias recomienda a los padres para aplicar en casa con los niños?, la maestra manifestó no haber recomendado ninguna estrategia, ya que no se daban los espacios de encuentro; otra aconsejaba la lectura diaria y la última comunicó hacer talleres en las reuniones de padres para ofrecer herramientas concretas al momento de leer en casa con los niños, lo que deja en evidencia la poca o nula participación que la escuela fomenta en la familia en torno a los procesos de enseñanza – aprendizaje de los niños, lo cual marca un punto a fortalecer, ya que la familia es parte importante del proceso lector de los niños (García, 2005; Marchesi, 2005).
En resumen, y cumpliendo con el objetivo de determinar las características del perfil docente que tienen influencia en la animación e iniciación a la lectura puede considerarse que el perfil docente inicial presenta características que influyen de forma positiva en el proceso de animación e iniciación a la lectura, tales como la lectura constante dentro del aula, el manejo de diversos materiales y tipos de textos, la participación de los niños al escoger algunas lecturas y la evaluación de la comprensión
en cada lectura (Álzate, Ramírez, y Piedrahita, 2008; Cerillo, 2005; Salazar y Ponce, 1999; Yubero y Larragaña, 2010).
Las características del quehacer docente que pueden mejorar con la estrategia son: la unificación de una estrategia, que de ser exitosa podrá plasmarse posteriormente en las mallas curriculares de la institución; la evaluación de la comprensión no solo al final sino durante la lectura y a través de materializaciones cada vez más concretas; y la construcción y consolidación de estrategias más precisas para formar en los estudiantes el hábito lector e involucrar a la familia en dicho proceso (Cerillo, 2005; Yubero y Larragaña, 2010).
A su vez, se dio respuesta a uno de los interrogantes derivados del planteamiento del problema: ¿cuáles son las estrategias aplicadas por los docentes en la IED Mariano Santamaría para la animación e iniciación a la lectura en el grado transición? Al respecto puede evidenciarse que la institución no ha generado estrategias específicas para la animación e iniciación a la lectura debido a que no ha unificado su modelo pedagógico y cada docente realiza su práctica en el aula sin unos referentes teóricos compartidos como consecuencia del vacío en el currículo institucional (Basanta, 2005; Marchesi, 2005), lo que abre las puertas a estrategias de corte tradicional como la decodificación, pero también permite el uso de estrategias de tipo constructivista, sin embargo muchas de estas prácticas se realizan de forma empírica, ya que al preguntar más a fondo sobre las mismas, los docentes ignoran las corrientes pedagógicas y psicológicas que las sustentan, lo que degenera las estrategias y las convierte en actividades cotidianas, pero sin objetivos de enseñanza – aprendizaje definidos.
4.1.2. Impacto obtenido en la práctica docente. Al finalizar la implementación