4. DISCUSSION
4.4. Evaluation
El trabajo de Bejarano, Rivera, y Sarmiento (2015) titulado “Cultura y convivencia: Un análisis desde los Imaginarios” se desarrolla con el fin de indagar en la pluralidad cultural de una institución educativa y a la vez describir el entorno educativo que allí existe, conforme a las dinámicas de convivencia. Se pretende concebir interrogantes sobre la escuela y su quehacer en colectividades heterogéneas con el fin de pensar en contenidos culturales y el papel del sujeto en una sociedad de constante conflicto, a la cual le urge una identidad que se relacione con los imaginarios en la institución.
Entre los pasos más subyacentes de esta investigación se procuró descubrir las formas culturales que caracterizan a los jóvenes del colegio, en relación con las normas de convivencia en contraste con sus procesos culturales y qué tan asertivo es el diseño de estas políticas en cuanto a la construcción de subjetividad real.
La realización y proceso del producto se asentó en análisis de contenidos en cuanto a las herramientas de recolección en la perspectiva cuantitativa, con instrumentos de recolección conforme a este enfoque. Pero, en el transcurso de la aplicación y posibles variables se evidenció que el trabajo debería ser mixto (cuantitativo-cualitativo), ya que la investigación arrojó
suficiente material para hacer del objeto de estudio algo más recurrente, menos lineal y para comprender algunas situaciones que se fueron presentando a lo largo de la cotidianidad del grupo focal. Básicamente se fundamentó en argumentos de estudio de contenido según referentes, con cargas simbólicas significativas para el estudio de relación, identificación y acción de los sujetos (uniforme, palabras, espacios funcionales). Una de las actividades fundamentales y que inclina el trabajo a contenidos significativos para este proyecto, fue la exploración de los componentes en
análisis de textos, imágenes y hechos, que le permitió a los autores categorizar frente a posibles patrones en la expresión literaria y artística con respecto a relaciones en la institución, derechos y normas del manual de Convivencia.
Se pudieron determinar diferentes categorías para agrupar y relacionar los conceptos y así, responder a una explicación con suficiente contenido significativo para fundamentar la
propuesta. La mirada del contenido de ese trabajo arrojó algunas conclusiones que es importante mostrar aquí, ya que la clasificación de los resultados encontrados generó descripciones y categorías que permitió tener un referente conceptual de análisis de la información, donde se precisaron tres postulados que aportan específicamente a mi proyecto de tesis, con respecto a los conectores teóricos que allí se contemplan y en procura de reflexionar frente a “la escuela imaginada, el espacio escolar y poder control y grupos sociales”, que dio prioridad para agrupar y descomponer los datos cuantitativos en variables teóricas y empíricas que se relacionaban de manera transversal con la convivencia como categoría central del estudio. Estos conceptos son claves para identificar las posibles formas de aplicación de la labor de campo y los imaginarios frente al grupo con el cual se pretende trabajar.
El trabajo de Hernández y Torres (2015) con su tesis “Familia y escuela en la configuración de la subjetividad política en la infancia desde procesos pedagógicos potenciadores del sentido crítico”, pretenden abordar desde la escuela, miradas de estudiantes con respecto a su perspectiva del entorno y posibilidades frente a este, para transformar las circunstancias, teniendo en cuenta una perspectiva contextual de lo histórico social con estrategias de concepción libre y creativa con participación activa donde los referentes principales de cultura, estética etc., sean los
espacios más próximos del niño como la familia y la escuela en la formación de un sujeto político capaz de expresar su opinión real en circunstancias de participación activa.
La proyección de las autoras es explorar elementos potenciadores que lleven a estudiantes a reconocer paulatinamente su identidad como agentes de participación y la incidencia que tienen la familia y la escuela, frente a la construcción de procesos de subjetividad política. Esto, enlazado con estrategias pedagógicas que fomente el sentido crítico e involucren al educando con otros y con las nuevas tecnologías como parte de su formación como individuo.
Para trabajar un ejercicio pedagógico desde la escuela y la familia era necesario entender que estos eran los espacios de mayor concurrencia donde los estudiantes desarrollaban activamente su personalidad. Por tanto, el método cualitativo fue el más acertado ya que develó el pensar y sentir de los estudiantes y comprender el trabajo con ellos. Sus perspectivas personales y posibles construcciones culturales particulares llevaron a la investigación a retomar el concepto de “patrón cultural” para enfatizarse en la particularidad de los individuos, abordando temas como lo socio crítico y la transformación social.
El trabajo se enmarca con resultados desde tres categorías generales; la aproximación al análisis de la configuración del sujeto político infantil desde la relación de los ámbitos familiar y escolar, la formación política infantil desde el consenso de la relación familia– escuela a partir de procesos pedagógicos potenciadores del sentido crítico y las interacciones con las nuevas
tecnologías donde surgen estrategias para la configuración de la subjetividad política infantil. Es de anotar que se prioriza el trabajo en cuanto a las posibilidades de configuración del sujeto político infantil desde la relación familia – escuela y la tendiente influencia del adulto. Es
por eso, que la propuesta de Hernández y Torres (2015) permite vislumbrar en este proyecto un horizonte investigativo desde la perspectiva de la configuración del sujeto político en la infancia y sus posibilidades de intervención y asociación con el entorno, la escuela y la familia como parte de la comunidad educativa que se pretenda abordar.
Rodríguez (2010) en “Análisis del pacto de convivencia de la institución educativa Julián Trujillo del municipio de Trujillo, Valle del Cauca” y como ella lo plantean, en cuanto a una aproximación al estudio de la configuración de subjetividad desde el escenario escolar. Pretende identificar las formas de configuración del individuo a partir del pacto de convivencia de la institución educativa y la relación con las acciones de violencia allí perpetuadas. La autora aborda el reconocimiento del pacto de convivencia y los procesos inscritos para el manejo de las dificultades con respecto a la regulación de reglasen la modelación de la subjetividad del
estudiante. Ella enfatiza acerca del uso de los tiempos y espacios establecidos por el manual de convivencia donde no existen los sujetos activos, sino solo deben ser receptivos y con
dispositivos de control que lo condiciona para ejercer formas determinadas de poder donde, en su concepto, los educandos son sometidos a partir de normas, leyes, procesos y procedimientos.
Desde la perspectiva hermenéutica, ese trabajo de investigación propone una exploración e intento por comprender la realidad bajo la alusión de un texto que permite una interpretación de la realidad social sugerida y dispuesta a múltiples lecturas. Es por eso que se usó el análisis de contenidos como técnica de investigación para poder realizar inferencias que situaran el producto de la recolección de información en el método cualitativo, a la par con las teorías de autores citados.
Fueron organizados los datos en dos etapas (descriptiva y de segmentación) donde se establecen y descubren categorías como tiempo, espacio, debido proceso, etc., para llevar toda esto a unas matrices que generaron la recolección y conclusiones del trabajo de campo.
La tesis muestra:
El pacto de convivencia se convierte en un dispositivo de control que ejerce una forma determinada de poder, que a su vez configura una subjetividad en donde los sujetos pasan a ser sometidos a través de normas, leyes, procesos y
procedimientos. (…) El ejercicio de poder, se implementa mediante técnicas subjetivantes que someten a los individuos: ser un sujeto equivale a estar sujeto o sometido, en una relación de poder. (Rodríguez, 2010, p.4).
Los hallazgos obtenidos en la investigación se concluyen describiendo las categorías que surgieron y una serie de subcategorías que llevó el trabajo a un desempeño más exhaustivo del análisis de la situación objeto de estudio.
Aunque este trabajo permite visualizar las perspectivas a cerca de manual y pacto de convivencia, es indispensable considerar que el trabajo investigativo no fue en vano ya que confirma en mi proyecto una preocupación preponderante a cerca de los manuales de normas como elementos de instrumentalización y no como canal de relaciones y reciprocidad social.
El informe de investigación que presentan Chavarro y Pérez (2014) intenta establecer si las prácticas pedagógicas de una institución educativa son inclusivas y favorecen la construcción de la emancipación. Para tal estudio, se tuvo en cuenta conceptos de la Pedagogía Critica expuestos por teóricos como Giroux y Freire. Los autores se interesaron por identificar si en la cotidianidad de la escuela primaria se propicia el diálogo y qué papel desempeñan los estudiantes, analizando
el concepto de inclusión desde la perspectiva de los docentes del grado segundo y desarrollando un espacio de reflexión y análisis con los educandos, que fortaleciese las prácticas inclusivas para finalmente, establecer si las experiencias pedagógicas favorecen o no la emancipación.
Para propiciar una crítica a las prácticas de la institución, el estudio se decantó por medio del modelo cualitativo de corte etnográfico que permitió visualizar las diferentes dinámicas
educativas que se dan en el ámbito escolar, haciendo un análisis de las acciones de inclusión, los saberes socioculturales y los pensamientos de los docentes dentro de la institución. También se propiciaron espacios para reconocer las percepciones de los estudiantes a cargo de esos docentes e identificar si las prácticas pedagógicas que implementa la institución, propician la participación en el aula. Se rastrearon las distintas formas en las que los integrantes de la comunidad educativa responden a los intereses y necesidades culturales presentes dentro del contexto escolar.
Se usaron entrevistas a docentes, estudiantes y directivos para realizar el primer acercamiento a la institución escolar donde se consultó si se tiene en cuenta la participación en el desarrollo pedagógico por medio de manifestaciones de libertad y como parte de la transformación social, que propicien la construcción de soportes para la emancipación y a la inclusión.
Entre los postulados de los autores frente a la determinación de su trabajo y síntesis teórica, resultado de su propuesta, pudieron determinar diferentes tendientes dentro de la escuela y posibles abordajes que debe tener la institución educativa para ser más incluyente en un ambiente de libertad y emancipación.
Se dieron cuenta que los docentes de la institución implementan metodologías tradicionales, enfocadas en currículos y prácticas obsoletas que en nada benefician y que tiende a crear un ideal de estudiante sujeto a normas y lineamientos que se deben coordinar con el fin de moldear sin
derecho a la opinión personal. Es así, que manejan un discurso basado en la instrucción a través de acciones imperativas de orden y cumplimiento.
Sobre el ideal de estudiante en la institución, se observó que no se establecen diálogos de participación activa y el libre desarrollo de la personalidad, sino que se rige en una sola dirección (adulto a estudiante). A partir del análisis de esa investigación, se pudo deducir que el docente debe discernir que las instituciones educativas están abiertas a incluir la diversidad, y que se deben propiciar
espacios para escuchar, crear escenarios para construir ideas y permitir transformar la realidad a partir del
papel activo que el individuo tiene dentro de la sociedad.
Los investigadores sugirieron un método aplicativo con respecto a la inclusión y sus prácticas emancipadoras dentro de los espacios de estudio y recreación donde presentaron la necesidad de implementar un currículo flexible para promover una educación participativa, autónoma, que involucre a la sociedad y a los docentes, dando respuesta a las necesidades culturales, personales, favoreciendo a un individuo crítico, reflexivo que contribuya a una sociedad democrática.
Comúnmente no se tienen en cuenta la estructura personal, familiar y cultural que rodean al estudiante por eso, es relevante anotar que muchos de los conocimientos previos con los que llegan los niños y niñas vienen de su entorno familiar. Los autores sugieren que es necesario trabajar con esa diversidad para impartir de ahí la construcción de conocimientos y que la comunicación en la educación sea herramienta vital para permitir que el aprendizaje sea significativo y trascendente.
El trabajo pretende hacer un llamado a los docentes en general, y mostrar que las prácticas pedagógicas no llegan a ser completamente inclusivas a causa de la enseñanza tradicional que concibe únicamente al maestro como el portador del conocimiento y las reglas de disciplina.
Con Cifuentes (2015) en “Escuela y Familia: Los actores del proceso educativo en el contexto de la crisis escolar actual”, se proponen imaginarios que tejen diferentes espacios de
socialización, trascendentales en el desarrollo y formación de los niños, niñas y jóvenes de nuestra sociedad y cómo la escuela se ha convertido en un escenario de crisis, en donde cada actor busca un lugar que pretende transformar por medio de la realidad en la que converge. La propuesta se dispuso a intervenir con respecto a la búsqueda de las narrativas de los actores, en ese caso estudiantes, madres, padres de familia y profesores escudriñando esas representaciones que a diario acompañan no solo sus discursos, sino sus diferentes formas de manifestarse.
Como generalidad, el proyecto intenta establecer en el contexto de la crisis escolar actual, las representaciones sociales acerca de la vida escolar y sus procesos, anclados en la perspectiva social de estudiantes, profesores y padres de familia de un colegio distrital de la ciudad de Bogotá. Se parte de determinar las representaciones del mundo en los jóvenes estudiantes y docentes para también reconocer las imágenes tradicionalistas de los padres de familia con respecto a esa esfera institucional.
La metodología que aplicó la autora de ese proyecto se inscribe en una investigación de tipo cualitativa con enfoque etnográfico para buscar en las narrativas de los actores, en este caso estudiantes, madres y padres de familia y profesores; las representaciones sociales que a diario acompañan sus discursos y las diferentes formas de manifestarse frente a esa realidad que viven en el contexto de la crisis escolar, para determinar sus percepciones frente al proceso educativo. Se manejó el análisis en tablas de datos a partir de encuestas semiestructurada que arrojaron información con valores significativos para las evidencias del estudio y poder determinar la medida en que la comunidad educativa en general participa en espacios reales de socialización.
Entre las prioridades a exponer con respecto a las conclusiones determinadas en el proyecto, es evidente que las voces de cada uno de los participantes en la propuesta fueron un contenido relevante, ya que se pudieron contar experiencias tal vez inesperadas donde se escucharon perspectivas de estudiantes que dicen que asisten a la escuela porque están motivados por aprender, por descubrir cosas nuevas, por hacer cosas diferentes a las de su cotidianidad, ya que piensan en un futuro laboral y profesional también motivados por sus familias. Asimismo, se pudo encontrar la decadencia de la institución escolar, con un buen porcentaje de estudiantes menos favorecidos, cansados del sistema educativo y desmotivados por el conocimiento impartido en las aulas, lejano de su cultura familiar y social con disciplinas impuestas por el mismo sistema.
Una escuela ideal para los estudiantes, es aquella en la que ellos puedan vivenciar a partir de la práctica, el saber adquirido con sus maestros, porque es con ellos y el conocimiento que pueden impartir, desde donde se pueden crear otros mundos posibles de exploración y creatividad pertinente al contexto.
La crisis escolar en varios establecimientos educativos, se caracteriza por no tener políticas institucionales concretas porque se desconocen las rutas de desempeño y atención y los documentos que identifican cada colegio con su particularidad social, transdisciplinar y de contexto. Todo esto lleva a que el quehacer del docente este determinado según su propio criterio como sugiere Cifuentes (2015).
La crisis escolar actual se ve reflejada, en todos los aspectos de la cotidianidad de la escuela: la relación entre pares, la desmotivación de los profesores en relación con el poco
reconocimiento a su profesión, la falta de formación en valores en los estudiantes, la indisciplina en las aulas, la violencia en las relaciones interpersonales a la hora de solucionar un conflicto, los
estudiantes que no se adaptan al sistema, los que fomentan las violencia e indisponen tanto a compañeros como a profesores, entre otras, que convergen en el desinterés por mejorar, innovar, transformar las practicas pedagógicas.
Es urgente trazar caminos de comunicación asertiva con un horizonte que contextualice la realidad y necesidades, tanto de los estudiantes como de sus familias y que impacte en la comunidad para transformar el contexto y dar solución a las problemáticas cotidianas.
Con estas bases, el proyecto tendrá su centro en el campo de la socialización política, con una perspectiva comunitaria donde se pretende abordar teorías y dinámicas que funden las bases de una propuesta concreta de habilidades éticas como el cuidado y la corresponsabilidad.